Ciclistas


lunes 30 de noviembre de 2015

Estamos ahogados por la prepotencia del más fuerte, que un día es un narco, otro día es un gobernador y otro día es un microbusero o un automovilista.

 

Nuestra sociedad está exhibiendo su enferma agresividad en contra de los ciclistas, han llegado al extremo de justificar a los microbuseros cuando atropellan y matan a algún ciclista.

El caos del tráfico siempre ha creado una oportunidad para que los automovilistas desfoguen su mala educación y su prepotencia, eso ya es una tradición y en este caos los microbuses constituyen un agravante, ellos son un problema cotidiano, inalterable. He leído numerosos columnistas que han hecho consenso en atacar a las personas que circulan en bicicleta, que utilizan las ecobicis y se quejan de que cada vez haya más en la Ciudad de México.

Estamos en una sociedad enferma físicamente, con los alarmantes índices de obesidad que tenemos, la conflictiva vialidad que padecemos ¿por qué están renuentes a que usemos bicicletas? ¿Les da envidia, se consideran dueños de las calles, creen que les estorba a sus maniobras para manejar sin educación? Todo eso es el subtexto de su campaña de arrollamiento a los ciclistas. Con sus constantes críticas a los ciclistas están propagando la violencia en su contra y creando una persecución insana.

La irresponsable decisión del juez que liberó al miscorbusero que mató a una ciclista le envió el mensaje a la población que esos crímenes y homicidios también quedarían impunes. Las bicicletas promueven un ambiente más limpio, impulsan la activad física tan necesaria para la salud y además nos liberan de usar automóviles, ¿por qué las atacan, por qué insisten en crear un ambiente de violencia?

Los invito a que dejen su sedentaria existencia y se suban en una bicicleta, suelten su burgués y poco saludable vicio de no moverse, de aplanar el cojín de su asiento y que se procuren un poco de salud, para que además vivan en sus flácidas carnes la violencia de los microbuses y los automovilistas. Los peatones también padecen esta prepotencia, cada vez hay más vialidades para automóviles y menos para los peatones, hay lugares en los que es imposible caminar, y esto se suma a la violencia contra los ciclistas. Los automovilistas no tienen conciencia de que una bicicleta es muy frágil, que carece de la velocidad, peso y fuerza de un automóvil y que por eso deben tener deferencia, precaución y cuidado, que lo más leve puede herir a la persona, y estamos hablando de vidas humanas. Las bicicletas son vehículos que merecen respeto y el derecho a circular, la vida de su conductor está expuesta, el mal de nuestras vialidades no está en su presencia, está en miles de microbuses y automovilistas abusivos. Gente que envía textos mientras maneja, que ve televisión, que juega carreras, que demuestra sus frustraciones al volante, y no importa se traen un microbús o una camioneta, manejan igual.

Estamos ahogados por la prepotencia del más fuerte, que un día es un narco, otro día es un gobernador y otro día es un microbusero o un automovilista ¿No vamos a detener esto? ¿No van a poner un poco de su parte por la salud física, social y humanista de nuestra sociedad?

Imagen: Internet

Imagen: Internet

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

Un comentario

  1. Creo que lo lógico sería que quien maneja un vehículo mayor respete al que conduce uno menor, pero en el caso de las bicicletas en gran cantidad de casos debieran ser ellos quienes analicen su comportamiento, dado que son poco propensos a cumplir con las normas de tránsito, casco, luces, transitar por lugares permitidos, respetar los semáforos y un sinnúmero de infracciones que ponen en riesgo la seguridad de peatones y automovilistas. Todos debemos esmerarnos en respetar al prójimo.

Tu opinión es importante

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*