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México frente al espejo

México frente al espejo

Alejandro Zertuche


Observador Auto-referente


jueves 7 de febrero de 2019

Hoy nuestro país enfrenta una situación que nos obliga a ponernos frente al espejo. Se presenta después de muchos años de darle la espalda a la par de envejecer aceptando que aquí las cosas suceden de cierta forma porque así somos.

Hemos creado un sinfín de paradigmas que nos ponen lejos del camino para poder avanzar conscientemente hacia una nueva versión y que a su vez nos permita crecer como una sola nación. Mientras las cosas cambian cada vez de forma más rápida, existe una mayoría que se resiste a romper con lo establecido en sus vidas. Por supuesto, porque no es fácil aceptar un cambio cuando no estamos conscientes de que esto puede impactar para bien, sino que inconscientemente lo vemos desde nuestros miedos.

Romper con el statu quo es romper con la comodidad. Es momento de vernos en autoreferencia y aceptar que hemos vivido cómodos controlando todo hasta donde podemos. Los límites que hemos creado inconscientemente para desde ahí operar nuestro día a día cómodamente, son los mismos límites del miedo que muestra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al querer construir un muro físico que le permita ver a su territorio como único y alejado de los demás.

En México podemos ver que existe una pasividad ciudadana que se creó desde nuestra comodidad. Ésta misma es la llave que creó el contexto en donde hoy hemos llegado a generalizar, entre otras cosas, que todos los políticos son corruptos. Aún y que esta aseveración del inconsciente colectivo no sea una realidad total, se convierte en una realidad entendida y, por lo tanto, una buena excusa para que a una mayoría ciudadana no le interese participar. Seguimos sin darnos cuenta de esta ausencia ciudadana como parte de nuestro muro de la comodidad, y dejamos solos a nuestros gobernantes.

Mexicanos en el Ángel de la Independencia

Aunque nunca tendremos líderes políticos perfectos ni ciudadanos perfectos, habrá que preguntarnos, ¿cuántos de los ciudadanos que opinamos acerca de nuestros gobiernos lo hacemos desde la coherencia? Apuntar a una situación de la que eres parte, sin creer que no lo eres, es lo más sencillo y cómodo de hacer. Es criticar por criticar. Hoy veo gente que no fue a votar o se aprovecha de los demás y se queja todo el tiempo del gobierno; así como líderes políticos que son oposición, quejándose de lo mismo que les mencionaron a ellos cuando no lo eran. Hacerlo desde la coherencia tiene como resultado una crítica que puede ser creíble, que aporte y sea constructiva.

Se han hecho muchos estudios acerca de los códigos culturales en el comportamiento del mexicano y, el resultado de los mismos, se asume sin investigar más allá de donde nace dicho comportamiento. Por ejemplo, generalmente se piensa que no podemos cambiar el hecho de burlarnos o hacer chistes de todo, incluyendo temas que impactan vidas humanas. ¿Cómo queremos ser tomados en serio si nosotros no lo hacemos en temas tan sensibles? ¿Creemos realmente que este comportamiento nos va a sacar adelante?

Esto abre un gran nicho de oportunidad para que surjan nuevos liderazgos en nuestro país. Esos que nos permitirán vernos y reconocernos como lo que sí somos como mexicanos atrás de nuestras creencias y de lo que podemos llegar a ser. Esto empieza desde las empresas y sus organizaciones hasta los gobiernos y políticos que hoy lideran el país. Se requieren líderes conscientes que permitan un cambio lejos de sus ambiciones personales.

Hoy podemos observar que hay una oportunidad de transformación que se está dando a nivel mundial, por lo tanto, no es un simple tema de México. Cada país tendrá que hacer lo suyo desde su trinchera de paradigmas por observar y atender, buscando crear un espacio más equilibrado para generar mejor calidad de vida para todos. Es momento de asumir que para cambiar es necesario hacerlo desde la raíz. Eso sin duda traerá consigo dolor y el rompimiento de la comodidad.

Lo que nos llega hoy como oportunidad será el aprendizaje del mañana. Está de nuestro lado intentarlo o quedarnos en lo de siempre sin evolucionar nuestro comportamiento. No hay fórmulas perfectas para resolver temas de cualquier tipo, pero lo que sí hay en todos los temas son seres humanos atrás de ellos y, si éstos no se hacen conscientes que tenemos la posibilidad de cambiar, todo seguirá igual.

Si no cambiamos, no importará en qué espejo veamos nuestro reflejo; siempre veremos lo mismo. Para vernos diferentes, quienes tenemos que cambiar somos nosotros, ya que todo lo que sucede a nuestro alrededor tiene un punto de partida que siempre nace desde uno mismo. ¿Qué cambio quieres ver mañana cuando estés frente al espejo?

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

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Sobre Alejandro Zertuche

Alejandro Zertuche
Emprendedor por más de 20 años en la industria de la consultoría. Fundador de la empresa Relatus Group -asesores en comunicación persuasiva- así como fundador de Convergent, donde ofrecen estrategias para crear organizaciones conscientes a su propósito y coaching en liderazgo público y privado. Es co-creador del modelo y método de Liderazgo Convergente para la conexión lógica con el inconsciente personal y el colectivo.