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AMLO, Juárez y el McLane-Ocampo

historia

Antonio M. Prida


De Frente y Derecho

La Virgen, El Benemérito y Yo, óleo sobre tela de Álvaro Aguilar con intervención en acrílico de Katina Riba.

viernes 3 de agosto de 2018

Tratado histórico que permitió el surgimiento de la República

Uno de los siete temas prioritarios para su Gobierno, anunciados recientemente por López Obrador, es el del Istmo de Tehuantepec, que pretende conectar las costas del Pacífico con el Golfo de México, idea central de Benito Juárez en el histórico Tratado McLane-Ocampo de 1859, tan vilipendiado por los ignorantes.

En efecto, la búsqueda del paso interoceánico del Atlántico al Pacífico, una obsesión existente desde finales del siglo XVIII para romper las barreras continentales con el propósito de comprar productos baratos y venderlos caros, ocupó al famoso geógrafo Alexander von Humboldt en la hechura de un mapa con los siete puntos para realizar dicho paso, en el cual destacó el Istmo de Tehuantepec, la zona más angosta entre los dos océanos (el océano Pacífico y el océano Atlántico, en su sección del Golfo de México), fue recogida por Juárez en el Tratado Mc-Lane-Ocampo, que pretendía establecer un paso comercial desde el puerto de Tehuantepec en el sur, hasta Coatzacoalcos en el Golfo de México.

En uno de los mas álgidos periodos de nuestra Historia, cuando se daba la lucha mundial entre el Monarquismo de países europeos como Inglaterra, Francia y España, y el Republicanismo de Estados Unidos, los amagos militares de las potencias europeas en contra de México y las ansias expansionistas de los norteamericanos, el gobierno convertido en conservador de Ignacio Comonfort buscó el apoyo de dichos gobiernos europeos y del Vaticano, esfuerzos que concluyeron con la firma del Tratado Mon-Almonte, poco antes de que el Gobierno Constitucional de Juárez se apoyara en Estados Unidos y suscribiera el Tratado McLane-Ocampo.

El Tratado Mon-Almonte que fue suscrito por Alejandro Mon, representante de Isabel II de España y el conservador mexicano Juan Nepomuceno Almonte, hijo de Morelos, al servicio ya de Miguel Miramón, pretendía reestablecer las relaciones entre México y España, dándole apoyo económico a los conservadores, a cambio de reconocer añejas supuestas deudas y comprometerse a indemnizar a ciudadanos españoles por daños y perjuicios causados por particulares, pero el tratado es denunciado por Juárez y no entró en vigor.

Por su parte, para obtener el reconocimiento de su gobierno, Juárez se enfrentó entonces a la pretensión norteamericana de anexarse Baja California, Sonora, Chihuahua y el paso por Tehuantepec, lo cual era ciertamente inaceptable. La exitosa negociación de Juárez logró obtener dicho reconocimiento, así como el apoyo naval militar en Veracruz que le permitió sitiar los barcos conservadores de Miguel Miramón, sin ceder un solo metro del territorio nacional y sin otorgar ningún poder de administración en suelo mexicano. ¿Qué ofreció a cambio de dicho apoyo que permitió ni mas ni menos que el surgimiento de la República Mexicana? Simples derechos de tránsito a perpetuidad de personas, mercancías y tropas estadounidenses por Tehuantepec, los cuales ya habían sido concedidos, aunque no a perpetuidad, en el Tratado de la Mesilla, así como la libertad comercial que desde antaño ha sido conveniente para México.

pintura

La Virgen, El Benemérito y Yo, óleo sobre tela de Álvaro Aguilar con intervención en acrílico de Katina Riba.

El Tratado McLane-Ocampo fue aprobado por el Presidente Juárez con poderes extraordinarios del Congreso, cuya Cámara de Diputados estaba disuelta por la sangrienta Guerra de los Tres Años, y el Congreso de Estados Unidos no lo aprobó por puro proteccionismo comercial y desconfianza ante la inestabilidad del Gobierno de Juárez. Les preocupaba que el régimen de libre comercio propuesto en el tratado mermara la renta de las aduanas norteamericanas y arruinara su industria nacional.

La destreza de Juárez en la negociación del Tratado quedó patente en el manejo de los tiempos. Ante el encono de los partidos políticos de Estados Unidos frente a las elecciones de ese noviembre y la inminencia de la Guerra de Secesión, era poco viable un acuerdo para la ratificación del Tratado, por lo cual Juárez logró establecer como plazo para la ratificación del Senado americano: junio de 1860; y que vencido tal, Juárez negó su extensión.

A fin de cuentas, el Tratado McLane-Ocampo no generó derechos ni obligaciones para Estados Unidos ni para México y, en cambio, permitió el éxito de la República. Como dice Patricia Galeana en su clásico libro sobre este tema, el tratado es un ejemplo de negociación diplomática en que el negociador logró limitar las demandas de la contraparte y logró cambiar un tratado de compra-venta por uno de tránsito comercial, estando en las condiciones más desventajosas posibles.

No puede soslayarse el hecho de que mientras todo esto ocurría en Washington y en México, un grupo de mexicanos, agentes de Miramón, tocaban las puertas de las Cortes Europeas para gestionar la firma de los Tratados de Miramar que culminaron con la invasión de Napoleón III a México y el envío del Emperador Maximiliano de Habsburgo.

No puede compararse la magnitud entreguista del Tratado Mon-Almonte firmado por el Gobierno Conservador para pretender el reconocimiento del gobierno de España, cuando ésta ya no era potencia, y menos aún la de los Tratados de Miramar que ofrecieron el país entero, con el patriótico Tratado McLane-Ocampo que nunca pretendió ceder, ni cedió, parte alguna de nuestro territorio ni de nuestra soberanía. Sin temor a equivocarnos podemos asegurar que el país con que hoy contamos no existiría, si no hubiera sido por la sagacidad y visión del Presidente Juárez al negociar el Tratado McLane-Ocampo que permitió el surgimiento de la República Mexicana.

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

48 comentarios

  1. Esta opinión es la de un masón defendiendo su ideología frente al poder europeo católico. El Tratado McLeane-Ocampo no fue ratificado por los Estados Unidos debido a la guerra civil que distrajo la atención en los asuntos internos dejando pasar el plazo para ratificarlo; Juárez vendió la soberanía de México a cambio e dos millones de pesos de aquel tiempo, el reconocimiento diplomático de Estados Unidos a su gobierno y armamento para derrotar a Miramón el líder del Partido Conservador, léase, del poder español católico europeo, enemigos a muerte de la lógica masónica a la que pertenecía Juárez “El Benemérito Traidor a la Patria” y lider de la logia dominante, ya que si no hubiera surgido la Guerra Civil en Estado Unidos se habría ratificado el Tratado y ahora seríamos una colonia americana circulando los soldados por nuestras calles, cruzando de este a oeste y de norte a sur a los ejércitos gringos para “salvaguardar los intereses e integridad de sus ciudadanos” y teniendo que hacer reverencias a todo gringo que anduviera entre nosotros y a los bien alimentados vendepatrias mexicanos. Los leales mexicanos los mataron en la sacrosanta Revolución promovida por los Estados Unidos para acabar con el próspero sistema económico mexicano y causa del miserable desarrollo actual, junto a los Tratados de Bucareli que son secretos y están por vencerse en el 2023. Triste lado de la historia que no se enseña. Para que aprendan pueden leer “Las Grandes Traiciones de Juárez” el oaxaqueño educado en colegios católicos.
    http://www.academia.edu/25215769/Salmeron_Celerino_-_Las_Grandes_Traiciones_De_Juarez.PDF

    • Para ser Historiador profesional es necesario aprender a librarse de los apasionamientos infantiles y prejuicios clasistas que permean en la población simple y no adiestrada en la producción histórica. Yo soy Profesor egresado de la UNAM de la carrera de Historia y no perdería el tiempo leyendo historietas maniqueas de chupacirios y soñadores anacrónicos que seguramente asisten disfrazados de levita, como comparsas de opereta, a las misas que le organizan a Maximiliano cada año. Esta es una pagina seria y lo seguirá siendo a pesar de que se asomen a escupir sus fantasías decimononas algunos pseudo-historiadores de pacotilla. Bastante tenemos con los creyentes de los “reptilianos”. Gracias, Antonio por tu esfuerzo y dedicacion en este espacio intelectual!

      • Antonio M. Prida

        Gracias, profesor Marquez. Como me lo decía hace unos días el magnifico escritor Alberto Ruy Sánchez, hay que tratar de evitar ser partidario de alguien o de algo, pues ello obnubila el pensamiento. Hay que tratar siempre de ser brillantes en nuestros análisis.

  2. Esta opinión es la de un masón defendiendo su ideología frente al poder europeo católico. El Tratado McLeane-Ocampo no fue ratificado por los Estados Unidos debido a la guerra civil que distrajo la atención en los asuntos internos. Juárez vendió la soberanía de México a cambio e dos millones de pesos de aquel tiempo, el reconocimiento diplomático de Estados Unidos a su gobierno y armamento para derrotar a Miramón el líder del Partido Conservador, léase, del poder español católico europeo, enemigos a muerte de la lógica masónica a la que pertenecía Juárez “El Benemérito Traidor a la Patria” y lider de la logia dominante, ya que si no hubiera surgido la Guerra Civil en Estado Unidos se habría ratificado el Tratado y ahora seríamos una colonia americana circulando los soldados por nuestras calles, cruzando de este a oeste y de norte a sur a los ejércitos gringos para “salvaguardar los intereses e integridad de sus ciudadanos” y teniendo que hacer reverencias a todo gringo que anduviera entre nosotros y a los bien alimentados vendepatrias mexicanos. Los leales mexicanos los mataron en la sacrosanta Revolución promovida por los Estados Unidos para acabar con el próspero sistema económico mexicano y causa del miserable desarrollo actual, junto a los Tratados de Bucareli que son secretos y están por vencerse en el 2023. Triste lado de la historia que no se enseña. Para que aprendan pueden leer “Las Grandes Traiciones de Juárez” el oaxaqueño educado en colegios católicos.
    http://www.academia.edu/25215769/Salmeron_Celerino_-_Las_Grandes_Traiciones_De_Juarez.PeDF

  3. Yolanda Peón del Valle

    Para mí es importante saber la historia, que nos da datos importantes de lo sucedido Gracias, mucha gente no lo sabe, conoce poco

  4. Antonio M. Prida

    Gracias, don Juventino, por enriquecer el debate y por sugerirme bibliografía para aprender. Le sorprenderá saber que no soy masón sino profundamente Guadalupano.

    • Saludos Don Antonio, aquí le presento otra referencia bibliográfica: Charles Brasseur, “Viaje Por El Istmo De Tehuantepec”, este es el relato de un europeo que se embarca en el mismo navío donde viaja McLane rumbo a México narra de primera mano algunos acontecimientos. Pues no puedo creer que no seas masón si estás defendiendo su posición con los mismos argumentos o ¿es que no has conocido la otra parte de la historia? la de los vencidos, claro. Y ¿acaso desconoces las luchas por el poder narradas desde los edificios de las diferentes logias y ritos?

  5. Antonio M. Prida

    Gracias por la bibliografía adicional que siempre enriquece. Lo que sobran son los adjetivos personales. No me parece buena idea “etiquetar” a las personas.

  6. Ignorantes? tambien nosotros leemos y lo que se pretendia llevar a cabo era la perdida de una parte de nuestro territorio, asi como actualmente estamos perdiendo el poder sobre PEMEX.

  7. Juárez es sin duda el gran traidor de la patria.

    Lo más increíble hoy es que tenemos a un virtual candidato electo para presidente que se dice conocedor de la historia pero que lo único que refleja es su gran ignorancia.

    Así mismo tenemos a este personaje que está llegando al gobierno sin la legitimidad real que requiere, llega como llegó al gobierno del DF a base de trampas y fraude a la ley.

    Y si Don Juventino nos puede platicar por este medio un poco de la matanza Zapoteca perpetrada por Juárez, podermos dimencionar la verdadera figura de Juárez.

    Lamentable mente tenemos autoridades cobardes que no se atreven a aplicar la ley.

  8. Ahora resulta que Antonio Prida es masón y Benito Juárez, que terminó con el Imperio de Maximiliano, es un traidor. ¿Entonces Juan XXIII fue comunista?

  9. Antonio M. Prida

    Magnifico comentario, estimado José Pablo: el mundo alrevés. Es lo malo de desviar la discusión de las ideas a las descalificaciones personales. Aunque encantado me quedo con el mote de “cibermasón”, el cual me parece fantástico.

  10. Don Antonio, estupenda la forma en que narra el tema del tratado que todos los iletrados y conservadores vendedores de la patria han querido utilizar para dañar la imagen del BENEMERITO DE LAS AMERICAS, a muy a pesar de estos seres mencionados. Felicidades. Es de valientes e importante que al ser atacante, se tenga el valor de poner sus apellidos, ya que el anonimato es el mas profundo refugio de los cobardes, como este señor Gerardo (agosto 4, 2018 at 10:23) y Jose (agosto 4, 2018 at 10:27) que escriben este día. Gracias por detallar tan objetivamente el legado maravilloso de Don Benito.
    Ahora bien, lo mencionado por Usted de lo del mundo “al revés”, es un gran “revés”, pero con el mas fino guante blanco. Enhorabuena, muchas gracias

  11. Roberto Sanchez Mejorada

    Genial la pintura que acompaña el artículo. Si le preguntáramos a la Guadalupana quienes están con ella, nos respondería como buena madre, “quiero a todos mis hijos por igual. A los buenos , a los malos y a los regulares.”

    • Antonio M. Prida

      De acuerdo contigo, estimado Roberto. Ese es el México incluyente que queremos. Todos cabemos, todos lo enriquecemos.

  12. Gracias al Lic. Antonio Prida, su nuevo artículo resulta de gran actualidad y nos permite además de repasar episodios de gran importancia para el pais estar atentos a los nuevos acontecimientos y participar en el ámbito que nos corresponda para definir las alternativas que sean más positivas para Mexico, que bueno que se abra la polémica que permite enriquecer y complementar el conocimiento para la mejor toma de decisiones.

  13. El Señor Prida miente miente en su artículo, tal y como lo demuestra el Sr Juventino.
    Los elogios del Sr. Jose Pablo son reflejo de su ignorancia.
    Y el agradecimiento por parte del Sr Prida es lamentable, le dieron una lección de Historia y se siente ofendido.
    Con clase debería usted disculparse por mentir y que gente no informada crees sus mentiras.

    • Antonio M. Prida

      Lamento, estimado José, tus descalificaciones desde el anonimato. Ese es el México que queremos dejar atrás. Pero gracias por participar.

  14. No se ha hecho ninguna descalificación y menos desde el anonimato.

    Clara mente cuando se da uno de alta se dan todos los datos para que uno de sus comentarios.

    Si para usted decirle que miente es una descalificación lo lamento, pero que usted ha sido desmentido por Don Juventino dandole su lección de historia con datos reales y concretos no es descalificación.

    La historia es lo que es, y si es uno serio toma todas las versiones de esta y se crea criterio.

    Y es por esto que si usted sigue escribiendo debe conocer a fondo y consciencia la historia para no desvirtuarla con informacion que solo contribuye a que la ignorancia de nuestro pueblo siga creciendo.

  15. enrique cantero

    Excelente columna Antonio,
    Hay que ser verdaderamente neutrales y decir la verdad histórica
    En ninguna parte del acuerdo firmado sobre el proyecto de tratado McLane – Ocampo se estipula que se vaya a ceder territorio a los EEUU , esa es una mentira difundida por la derecha desde hace siglos para difamar a Juárez
    En pocas palabras el famoso proyecto aspiraba solo a ser un tratado de libre comercio y tránsito por algunos puntos del país.
    Aunque de haberse ratificado sus consecuencias hubiesen sido muy lesivas para el país , de acuerdo con las leyes nacionales y el derecho internacional , el tratado no constituye traición a la patria , porque no pone en riesgo la soberanía ni la independencia nacionales ni cede palmo ninguno de territorio a otra soberanía.

  16. Para no hacer personal una opinión del artículo del Lic Prida, le pedí un parecer a un especialista, el Dr en Historia Rodrigo Ruiz Velasco, quien me mandó las siguientes líneas, a reserva de que hará un respuesta más extensa:

    El señor Prida llama “ignorantes” a quienes “vilipendian” el tratado. Habría entonces que suponer que Justo Sierra, apologista de Juárez en realidad, era un “ignorante”. ¿No será él el ignorante? Aquí algunas palabras de don Justo: “«Que un pacto semejante [el Maclane-Ocampo] haya parecido hacedera siquiera a hombres del temple patriótico de Juárez y Ocampo es un hecho pasmoso, y nadie vacilaría en calificarlo de crimen político si la alucinación producida por la fiebre política en su periodo crítico no atenuara las responsabilidades”. (Justo Sierra, Evolución… pp. 300-301). Don Justo, en su afán por encontrar atenuantes a lo firmado por las estrellas del firmamento liberal, cree que las pasiones del momento actuaron en ellos en ese momento, pero su mirada cándida no alcanza a exculpar a quienes en la actualidad, como don Antonio Prida, se despojan de ese sentido crítico. En otro lugar, Sierra sigue mostrándose inquieto y extrañado por el actuar de Juárez y sus adláteres: “Yo busco para mí una explicación de este fenómeno del orden psicológico: ¿Cómo es que hombres de una moral cívica excelsa, de un patriotismo tal que ha sobrevivido incólume y espléndido, no sólo a los ataques de estupenda violencia de que han sido víctimas en vida y muerte, sino al hecho mismo, al acto que constituyó su falta suprema, acto de irreductible gravedad para su memoria, como es, en suma, que republicanos como Juárez, Ocampo, Lerdo, compaginaron esa obra de tan claro aspecto antinacional? ¿Cómo Degollado y los grandes caudillos liberales, casi sin excepción (las hubo), aceptaron esa señal de desaparición, de pérdida de fe de la patria en sí misma, síntoma irrefragable de muerte”. Justo Sierra, Juárez, su Obra y su Tiempo, pp. 193-194.

  17. Antonio M. Prida

    Agradezco profundamente al Dr. José Luis Soberanes que haya leído mi artículo y que se haya tomado la molestia de pedir al Dr. Ruiz Velasco esta espléndida respuesta preliminar, ofreciéndo una respuesta mas extensa que nos brinde mayor luz para analizar estos acontecimientos que a 160 años siguen despertando pasiones. Lo único que humildemente sugiero es no hacer descalificaciones personales que nada abonan a la discusión. La grandeza intelectual de Sierra es indiscutible, sólo que seguramente no hubiera escrito lo que escribió si hubiera conocido los expedientes del gobierno de los EUA publicados por Galeana en 2006, los cuales recomiendo leer.

  18. Rogelio Serrano Garza

    Sr. Prida interesante articulo, y un excelente análisis y como comentan algunas personas sobre el mismo es importante conocer las dos versiones, pero no por eso descalificar y etiquetar a las personas; polémica si, debate si, presentación de evidencia objetiva si, no a la negación por la negación; como Usted menciona los documentos son públicos y se pueden consultar el Libro que usted comenta de la Maestra Patricia Galenana o el análisis realizado del mismo por Adalberto Santana en La Revista Archipiélago de La UNAM. Vol 16 No. 59 (2008)
    La evidencia esta ahí, hay que leer y documentar. No entrar en la descalificación y el insulto facil.

    saludos

  19. Antonio M. Prida

    Impecable su razonamiento, estimado Rogelio. Nada se debe tomar como un ataque personal. Si discrepamos es por la información con que contamos y por nuestra visión personal. Las diferencias nos deben unir, no dividir. Juntos nos enriquecemos. Gracias por leerme y por comentar.

  20. Jaime Cortès Rocha

    Antonio, los derechos concedidos bajo el tratado ML-O no eran los de un simple paso comercial. Implicaban una pérdida de Soberaniaen favor del poderoso a cambio de apoyo militar. Te invito a leer a Fuentes Mares sobre el tema,
    Tu amigo Jaime

  21. Antonio M. Prida

    En efecto, querido Jaime, implicaba derecho de paso de tropas, lo cual ya se les había concedido en el Tratado de la Mesilla, aunque en este caso se planteó ototgarlo a perpetuidad. El riesgo inminente que había que afrontar era ni mas ni menos que la invasión de Napoleón III.

  22. Marcelo Dorantes Ramirez

    Agradecer al Lic. Prida por su artículo y en efecto como se comenta, maduremos como sociedad, no descalifiquemos y encasillemos a las personas, aportemos a la polémica y esa misma enriquecerá nuestro conocimiento, con los aportes de todos los que emiten comentario y sobre todo quienes aportan trabajos de otras personas, es como se conocerá más acerca de nuestra historia. Gracias a todos por aportar, critiquemos y aportemos eso es sano para nuestra sociedad.

  23. Antonio M. Prida

    Agradezco mucho sus comentarios, estimado Marcelo. Bienvenida la crítica sin descalificaciones.

  24. Felicidades Lic. Prida y a todos los participantes en esta. Tema muy apasionante del que conocemos poco y muy variado, pero hoy puedo decir que de esta discusión he sacado provecho.
    Gracias

  25. Antonio M. Prida

    De eso se trata precisamente, estimado Gustavo. De generar interés para conocer mas de nuestra Historia. Te sugiero estar al pendiente de esta columna pues muy pronto habrá sorpresas que mucho te van a gustar.

  26. Felicidades, Antonio.

    Excelente saber más sobre Juárez y el
    Tratado. Entre más nos informemos y estemos abiertos al debate y a la historia, viendo las dos caras de la moneda, nosotros los ciudadanos, seremos mejores críticos ante nuestro gobierno.

    Sin embargo da tristeza el fanatismo ignorante de varios comentarios, eso sobra.

    Otra vez, muchas felicidades y personalmente me gustaría que escribieras más sobre Juárez.

    ¡Saludos!

  27. Antonio M. Prida

    Agradezco el comentario, estimado Eduardo.

  28. Señor Antonio M. Prida. ¿Porqué no, en lugar de hacer una APOLOGÍA del Tratado MacLane-Ocampo, mejor proporcionó una TRANSCRIPCIÓN INTEGRA del mismo, para que cada quien extrajera sus propias conclusiones? (de hecho se pueden encontrar hasta los prolegómenos y las bases protocolarias que condujeron a la redacción de ese tratado). Me parece mucho más sano, que alzarse en defensa del mismo, permitir a los interesados saber que tan cierta y certera es su OPINIÓN PERSONAL. Lo mismo va para los mencionados Tratados Mon-Almonte y de Miramar. Al no hacerlo, deja usted, señor licenciado en derecho, en estado de indefensión cultural a sus lectores. Por cuanto a las razones por las cuales el gobierno de los entonces Estados Unidos (muy diferente al actual) NO RATIFICÓ el Tratado MacLane-Ocampo, definitivamente lo ubica usted en un contexto más cercano a los siglos XX y XXI, que en el de la situación imperante en esa década del siglo XIX. Le sugiero la lectura de la correspondencia que intercambiaran en ese entonces entre José Ma. Mata (embajador de Juárez en Washington) y Santos Degollado (Ministro de Relaciones de Juárez), ante la inminencia del vencimiento del plazo para que el congreso estadounidense firmara el tratado. Ignoro si es que AMLO pretende seguir los pasos de Benito Juárez con respecto al Istmo de Tehuantepec, pero de ser así, es IMPERATIVO que la población PUEDA LEER EL TEXTO ÍNTEGRO DEL TRATADO MACLANE-OCAMPO, para que se pueda formar una OPINIÓN PROPIA, y no estar sujetos la de TERCEROS al respecto.

  29. Estimada lectora: desde luego acudiré a la correspondencia Mata-Santos Degollado. A usted le sugiero leer las actas de las sesiones del Senado de los EUA para ampliar su visión. El texto del Tratado y las mencionadas actas las encuentra en el espléndido libro de Patricia Galeana sobre el tema.

  30. ¿Leer las actas de las sesiones del Senado de los EUA para entender lo que Juárez había cocinado para sí? ¡Vaya! y yo que pensé que al menos el sr. Juárez tomaba SUS decisiones. Más de un escritor ha sugerido (imposible comprobarlo ahora a siglo y medio de distancia) que Juárez estaba asociado a la comunidad masónica de los vecinos del norte. No pensé que la influencia de ellos hubiera podido ser tan… determinante. ¿Ya desde entonces “nuestros” gobernantes estaban supeditados a los caprichos del ahora llamado “Tío Sam”? Bueno saberlo. Gracias por ampliar mis horizontes.

  31. Manuel Rodríguez García

    Leer este artículo confirma mi idea sobre el caracter de don Benito Juárez.
    No en balde dijo ” Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.
    El señor era congruente entre lo que decía y hacía.
    Ciertamente un aspecto sobresaliente durante la época del porfiriato fue la industrialización y el desarrollo de la red ferroviaria del país. Pero también es cierto que durante el Juarizmo el país carecía de rumbo e identidad. Era una especie de conjunto de regiones desunidas, que resultaban unidas bajo el nombre de México.
    Bajo el gobierno de Juárez eso se pudo superar. Le dió identidad a muchos mexicanos creando el registro civil. En general, le dió identidad y forma de lo que debería ser México como nación libre y soberana.

    • Antonio M. Prida

      Así es, estimado Manuel. JUÁREZ dio origen al Estado Mexicano, tal como lo concebimos hoy día. Gracias por contribuir al debate.

  32. Soy del istmo de Tehuantepec el conocer esta información. Me hace ver que el istmo tiene un gran futuro y juega un papel muy importante no sabia nada de este tratado pero ahora que lo se aprendo mas, buen articulo ojala escriba mas sobre el istmo muy poco conocemos muchas oportunidades que tiene.

  33. Antonio M. Prida

    Agradezco que me lea y, sobretodo, su amable comentario que mucho aprecio, estimada Any.

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Sobre Antonio M. Prida

Antonio M. Prida
Antonio M. Prida Peón Del Valle es abogado de la Escuela Libre de Derecho y Consultor Legal Extranjero admitido por la Suprema Corte de Nueva York y Texas. Socio de Curtis, Mallet-Prevost Colt & Mosle (NY) y socio fundador de su oficina en México. Fue Director Regional de ProMéxico en Europa, con rango de Ministro, y actualmente es miembro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI). Es miembro y ha sido integrante del Consejo Directivo de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados y Vice-Presidente del Ilustre y Nacional Colegio de Abogados de México; es Vice-Presidente Honorario Vitalicio de la Association Internationale des Jeunes Avocats y fue Consejero del Presidente de la Unión Internacional de Abogados. Miembro fundador, ex-Presidente y Presidente Emérito de la Comisión Mexicana de Derechos Humanos y miembro fundador y secretario de la Unión de Empresarios para la Tecnología en la Educación y de Mexicanos Primero. Presidente del Comité de Mediación del Capítulo Mexicano de la Cámara Internacional de Comercio y miembro del Instituto Mexicano de la Mediación. Ha sido profesor en la Escuela Libre de Derecho, la Universidad Iberoamericana y la Western State University de California. Tuvo una columna diaria en El Economista, fue corresponsal en Nueva York del mismo, de Expansión y del programa radiofónico “Mundo Empresarial”, condujo programas sobre el TLC en “Radio VIP” y fue colaborador del noticiero de Gutiérrez Vivó en Radio Red y de Rentería en Radio Fórmula.