Home || Colaboradores || Antonio M. Prida || Los gasolineros: explotación indigna

Los gasolineros: explotación indigna

derechos gasolina

Antonio M. Prida


De Frente y Derecho

Fotografía: Dónde Ir.

viernes 1 de febrero de 2019

Por todo el escándalo causado con el tema de los huachicoleros, es necesario hacer del conocimiento público la existencia de un abuso sistemático de las gasolinerías del país, las cuales, salvo casos excepcionales, no pagan el salario mínimo a quienes tienen derecho, los trabajadores de las mismas, sean los llamados “propineros” y aun los “cajeros”, que en muchas ocasiones se les deja a la suerte de recibir propinas por parte de la clientela.

El sistema generalmente utilizado incorpora a “cajeros” que a su vez invitan a los gasolineros conocidos como “propineros”, quienes suelen ser familiares o amigos suyos, y que acuerdan los términos y condiciones para la distribución de las propinas recibidas cada día, las cuales llegan a los $400.00 pesos diarios por operario, en una gasolinería bien localizada. Usualmente los dueños de las gasolinerías no proveen uniformes, gorras, botas, ni siquiera jabón para limpiar los vidrios de los vehículos de los consumidores.

Los dueños de las gasolinerías excepcionalmente pagan el sueldo mínimo a los cajeros y casi nunca a los gasolineros, quienes muy frecuentemente están obligados a la venta mínima de un cierto volumen de lubricantes u otros productos que suelen ponerse a la venta, pese a que no reciben capacitación alguna sobre revisión de aditivos. En caso de no vender dicho volumen mínimo, los tienen que pagar de su bolsa y llevárselos a casa para revenderlos, en ocasiones por debajo de su precio de venta al público.

De conformidad con los tratados internacionales de derechos humanos suscritos por México y con nuestra propia Constitución y la legislación laboral, todos los trabajos en una relación laboral tienen que ser remunerados.  Los derechos laborales no son renunciables, así que cualquiera podría demandar y seguramente ganar.

derechos

Fotografía: Reporte Índigo.

También hay que señalar que este trabajo arriesga a los gasolineros a respirar altas cantidades de plomo y generalmente carecen de seguro social, pues son pocos los que están inscritos en el IMSS y gozan de prestaciones sociales, tales como el reparto de utilidades. Hay casos en los que los dueños de las gasolinerías las arriendan para manejarlas con pérdidas y evitar así el pago del reparto de utilidades. Cuando se enferman los gasolineros enfrentan el reto de presentar justificantes médicos que les cuestan caro por carecer del IMSS.

También es común que los gasolineros realicen actividades en beneficio de la propia gasolinería, tales como actividades de mantenimiento o entrega de mandados, sin recibir contraprestación alguna por su trabajo, ni siquiera propinas. Cuando son corridos suelen ser liquidados con tan sólo mil quinientos pesos.

Los gasolineros también están expuestos a robos y asaltos, y cuando los sufren, ellos mismos responden frente a los dueños de las gasolinerías por lo robado, e incluso con frecuencia exponen sus vidas ante la delincuencia. No están amparados por ningún sindicato ni por ningún seguro.  No obstante estos abusos, los gasolineros comúnmente permanecen en sus trabajos por periodos largos, ya que pese a no recibir salario ni prestación alguno, el monto de las propinas lo hace mejor opción laboral que otras. Para ingresar al trabajo basta presentar una carta de no haber tenido antecedentes penales y un certificado de secundaria.

La explicación brindada por algún dueño de gasolinerías por usar este modus operandi, es la falta de seguridad jurídica sufrida por ellos ante las reglas de operación cambiantes en materia de comisiones y de precios, lo que les impide incurrir en costos fijos que, de cambiar las circunstancias, pudieran causarles la quiebra.

expendedores de gasolina

Foto: Notimex.

El problema es que la Constitución, la Ley Federal del Trabajo y los tratados internacionales de derechos humanos suscritos por México, son obligatorios y no se pueden cumplir a contentillo. Con claridad meridiana, en el apartado A del Artículo 123 Constitucional se señala que “Toda persona tiene derecho a trabajo digno y socialmente útil”, y la Ley Federal del Trabajo se refiere al derecho del trabajador a un “trabajo decente”.  Es claro que no es decente el trabajo que se realiza sin respeto a los derechos laborales fundamentales, el que no proporciona un ingreso justo y acorde al esfuerzo realizado y el que se lleva a cabo sin protección social.  El concepto del trabajo decente incluye la existencia de la remuneración (en numerario y en especie), la seguridad en el trabajo y las condiciones laborales salubres.

Por su parte, el salario mínimo es la cantidad mínima que debe recibir el trabajador en efectivo por los servicios prestados en una jornada de trabajo y debe ser suficiente para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural, y para proveer la educación obligatoria a los hijos. La seguridad social que sirve para atender las necesidades de subsistencia y ampararla frente a imprevistos y la seguridad de ingresos es esencial. La Constitución dispone también que la jornada máxima es de 8 horas y la de trabajo nocturno de 7 horas, y que por lo menos, cada seis días de trabajo el operario debe disfrutar de un día de descanso.

También es obligación constitucional respetar el derecho de los trabajadores a una participación en las utilidades de las empresas y los empresarios son responsables de los accidentes del trabajo y de las enfermedades profesionales de sus trabajadores, por lo que están obligados a pagar la indemnización correspondiente.

La ausencia del salario mínimo remunerador y justo, y de las demás prestaciones de Ley que impera en la industria, es contraria a la dignidad humana y debe erradicarse. Es obligación del Estado hacer que la Ley se cumpla. Los ciudadanos se lo exigimos.

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

14 comentarios

  1. Meridiano articulo de la falta de estado de Derecho en cientos de ambitos de nuestro territorio entre limites fronterizos, pero con un Estado de Derecho ficticio.
    Gracias Antonio Pride.

    • Antonio M. Prida

      Gracias, Valente. En efecto hay mucho qué hacer para robustecer nuestro precario Estado de Derecho. Hagámoslo, cada quien desde su trinchera.

  2. guillermo ganem

    Estimado Antonio:contundente, claro, objetivo, y valiente para expresar por el lado de las leyes y de sus responsables para hacerlas cumplir y por el lado de los gasolineros y sus responsabilidades y conciencia moral para cumplirlas.

  3. Raymundo Gil Rendón

    Excelente y bien argumentado tu artículo amigo Antonio Prida , basado en la dignidad humana

  4. Adriana Zenteno

    Gran artículo, muy preciso y bien argumentado. Lamentablemente este abuso por parte de empresarios pulula en una gran cantidad de ámbito, la ambición y la avaricia nos ha llevado a los niveles de decadencia y violencia social que vivimos hoy. El abuso de los adinerados frente a los más vulnerables nos ha llevado a un profundo resentimiento social que parece difícil no entender después de los argumentos expuestos en tu artículo Toño.

  5. Adriana Zenteno

    Gran artículo, muy preciso y bien argumentado. Lamentablemente este abuso por parte de empresarios pulula en una gran cantidad de ámbitos, la ambición y la avaricia nos ha llevado a los niveles de decadencia y violencia social que vivimos hoy. El abuso de los adinerados frente a los más vulnerables nos ha llevado a un profundo resentimiento social que parece difícil no entender después de los argumentos expuestos en tu artículo Toño.

    • Antonio M. Prida

      Así es, querida Adriana. La injusticia social que padecemos es indigna del ser humano. Se requieren cambios radicales. Aplicar la Ley es de lo primero.

  6. Francisco J. Alcala

    ESTIMADO TOÑO.
    MUY BUEN ARTICULO DOCUMENTADO Y FUNDAMENTADO.
    UN COMENTARIO ADICIONAL. HAY GASOLINERAS QUE CONOZCO EN DONDE EL PERSONAL FEMENINO SE TIENE QUE LEVANTAR A LAS 5 A.M. PARA, DADA LA DISTANCIA A LA QUE VIVEN LLEGAR A TIEMPO. ADICIONALMENTE EL COSTO DEL TRANSPORTE ES MUY ALTO.
    ES IMPORTANTE QUE CONSIDEREN INSCRIBIRLAS (LOS) EN EL SEGURO POPULAR DEL CUAL SE TIENEN BUENOS EXPERIENCIAS. (REAL, NO TEORICO). OTRO TEMA ES EL DEL PERSONAL QUE TRABAJA EN LOS CENTROS COMERCIALES EN LAS CAJAS AYUDANDO A EMBOLSAR LO COMPRADO.
    LOS QUE CONOZCO, DE EDAD AVANZADA, NO RECIBEN NINGUN SUELDO O PRESTACION, SU UNICO INGRESO ES LA PROPINA. TENEMOS QUE HACER ALGO, ADEMAS DEL REPORTE. A TUS ORDENES.
    UN SALUDO.

    • Antonio M. Prida

      Buena tu contribución, querido Paco. Tal es el caso en los supermercados, lo cual también hay que denunciar. La enviaré a la ANTAD para tratar de despertar conciencias. El uso del seguro popular es desde luego imprescindible.

  7. Excelente articulo Antonio
    Aparte del abuso sistemático a sus empleados,parece ser que también nos roban a los clientes
    38 de cada 100 gasolineras roban a clientes
    La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) encontró que al cierre del primer trimestre del año pasado, 38 por ciento de las gasolineras del país reportaron vender litros incompletos, de acuerdo con información proporcionada por la dependencia.

    • Antonio M. Prida

      Gracias, Enrique. Desafortunadamente la corrupción y el abuso son prácticas generalizadas en el pais. La mejor forma de contribuir al cambio cultural es el cambio de conducta de nosotros mismos poniendo el ejemplo.

Tu opinión es importante

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Sobre Antonio M. Prida

Antonio M. Prida
Antonio M. Prida Peón Del Valle es abogado de la Escuela Libre de Derecho y Consultor Legal Extranjero admitido por la Suprema Corte de Nueva York y Texas. Socio de Curtis, Mallet-Prevost Colt & Mosle (NY) y socio fundador de su oficina en México. Fue Director Regional de ProMéxico en Europa, con rango de Ministro, y actualmente es miembro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI). Es miembro y ha sido integrante del Consejo Directivo de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados y Vice-Presidente del Ilustre y Nacional Colegio de Abogados de México; es Vice-Presidente Honorario Vitalicio de la Association Internationale des Jeunes Avocats y fue Consejero del Presidente de la Unión Internacional de Abogados. Miembro fundador, ex-Presidente y Presidente Emérito de la Comisión Mexicana de Derechos Humanos y miembro fundador y secretario de la Unión de Empresarios para la Tecnología en la Educación y de Mexicanos Primero. Presidente del Comité de Mediación del Capítulo Mexicano de la Cámara Internacional de Comercio y miembro del Instituto Mexicano de la Mediación. Ha sido profesor en la Escuela Libre de Derecho, la Universidad Iberoamericana y la Western State University de California. Tuvo una columna diaria en El Economista, fue corresponsal en Nueva York del mismo, de Expansión y del programa radiofónico “Mundo Empresarial”, condujo programas sobre el TLC en “Radio VIP” y fue colaborador del noticiero de Gutiérrez Vivó en Radio Red y de Rentería en Radio Fórmula.