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Vietnam sorprendente igual que nuestros altos funcionarios

intercambio comercial
Foto: Vietnam Plus.

martes 29 de enero de 2019

Ellos se ríen de mí porque soy diferente

yo me río de ellos porque todos son igualitos. 

Anónimo.

Se supone que cuando se negocia un acuerdo comercial es porque, a través de éste, se van a establecer normas y regulaciones que favorecerán el intercambio y la cooperación económica entre dos países o un grupo de países y, como consecuencia, se registrará un incremento del comercio entre sus miembros porque empezarán a concentrar sus esfuerzos en los bienes y servicios, en los cuales poseen ventajas comparativas o competitivas; consecuentemente, realizarán un intercambio más intenso entre las partes porque, también, la supresión de barreras comerciales hace más barato comprar bienes producidos en el área, lo que se traduce en una integración comercial y productiva de sus miembros.

Inicialmente, nuestros altísimos funcionarios señalaban que la participación de México en las negociaciones del TPP era obligatoria  porque Estados Unidos estaba participando en la negociación y, siendo nuestro principal socio comercial, nuestra participación era vital, sin embargo, una vez que Estados Unidos inteligentemente se retiró del TPP y el supuesto motivo original ya no existía, nuestros altísimos funcionarios renovaron su deseo de participar en el Nuevo TPP aunque, teniendo en cuenta su planteamiento original, ya resultaba totalmente incongruente seguir adelante.

Además, resulta sorprendente que México, ilógicamente, haya aceptado un tratado incoherente en el que, supuestamente, se busca la facilitación del comercio entre los socios y que a la vez se dé cabida a la importación de insumos procedentes de otros países que no son socios del tratado; pareciera que con el deseo de concluir la negociación y firmar el TPP, los negociadores mexicanos estaban dispuestos a dar hasta …, bueno, a  ceder en todo, situación que en la realidad no nos beneficiará, pero sí a los países asiáticos con los que, tradicionalmente, registramos enorme déficit comercial, además de que este déficit es creciente y lo será de manera exponencial a corto plazo.

“Alertan riesgos en megatratado. Los sectores del calzado y textil mexicanos son los que se encuentran más alertas del desarrollo de este acuerdo, pues temen ser desplazados dentro del país, debido a la entrada de productos, por ejemplo, de Vietnam o Malasia.”

“El acceso a insumos más baratos por parte de estas naciones asiáticas, derivado de su cercanía con China y un menor costo de producción, son algunas de las razones que ponen en desventaja a México”.

Desde un principio lo dije, el TPP -o como lo quieran llamar- es un tratado en el que nada podremos ganar, pues la calidad de las instituciones públicas mexicanas y la de sus altísimos e improvisados funcionarios, en su mayor parte burócratas habilitados como expertos en comercio internacional, hacen que nuestro marco sistémico cada día sea más deficiente y menos competitivo, así como que nuestra planta productiva sea más débil y nuestra oferta más reducida, convirtiendo a México en un país maquilador a base de ensamble básico, con reducido y decreciente valor agregado, el cual en el año de 1993 era de 59% y en el año 2017 fue de sólo 38%, porcentaje que seguirá decreciendo, eso significa menor número de empleos, menor generación de riqueza y bienestar, mayor pobreza y mayor delincuencia en nuestro territorio.

Importante es señalar que muchos de nuestros altísimos funcionarios han estudiado y poseen numerosos posgrados, obtenidos en el extranjero, además de que se señala que México cuenta con el equipo con más experiencia en la negociación de TLCs, pues a la fecha han negociado estos instrumentos con 54 países, sin embargo, esa supuesta sapiencia y experiencia en la negociación no se ha reflejado en beneficios para nuestro país pues -especialmente durante el periodo 2001/2018, en que han estado en vigor TLCs con 48 países y 33 APPRIS- los retrocesos de la economía mexicana han sido enormes.

Esta terrible contradicción es resultado del desconocimiento por parte de nuestros altísimos funcionarios del bajo nivel de la competitividad del marco sistémico que ellos mismos han creado; también desconocen la estructura de la planta productiva nacional, que se ha visto debilitada por dicho marco y por la apertura unilateral totalmente ilógica que han realizado, esto independientemente de que, adicionalmente, desconocen la operación real del comercio internacional y del comercio exterior de México.

Las deficiencias que presentan nuestros altísimos funcionarios, y el liberalismo dogmático que han adoptado como paradigma para ejercer sus funciones, se traducen en la imposibilidad de diseñar estrategias y políticas públicas que incidan positivamente en la competitividad, en el desarrollo de la planta productiva, de nuestro comercio exterior y en el desarrollo del país.

En este contexto, especial relevancia adquiere Vietnam, un país que fue arrasado por una guerra de exterminio con enorme pérdida de capital humano, pero que actualmente ya nos supera en la calidad de las instituciones, de sus funcionarios y políticos así como en tramitología, situación que se manifiesta en el enorme déficit que hemos acumulado en la relación bilateral y que, en su mayor parte está constituida por numerosos bienes que antes producíamos y exportábamos y que ahora importamos de Vietnam.

Conviene señalar que pareciera que en esta relación tampoco se han tomado en consideración los enormes retrocesos de México en materia de competitividad, ni el hecho de que Vietnam es el país que durante el periodo 2001/2017 presentó mayor dinamismo en sus exportaciones, en tanto que México se ubicó en el 19º escalón, cuando en el periodo 1993/2000 se había ubicado en el 2º lugar mundial.

Las enormes deficiencias que presentan nuestros altísimos funcionarios en el diseño de la política de comercio exterior y de su “estrategia” se manifiestan claramente en la pobreza de la estructura y el reducido valor agregado de las exportaciones a Vietnam, misma que en el año alcanzó 414 productos y que para el 2017 sólo incorporó 40 productos más, en tanto que su valor sólo se incrementó en 208 millones US.

Por lo que corresponde a las importaciones procedentes de Vietnam, en 2012 incluyó a 1,613 productos por un total de 1,154 millones US, en tanto que para el 2017 el total de los productos muestra la incorporación de 701 más, para llegar a 2,314, mientras que el valor aumentó a 4,616 millones US, lo que equivale a un incremento de 3,462 millones US.

Sin duda, una correlación verdaderamente penosa y deprimente que muestra una muy reducida variedad de productos exportados por México, con reducido valor agregado, contrariamente a lo que sucede con los productos importados procedentes de Vietnam.

México y Vietnam

Los resultados de la “política de comercio exterior” de México, durante los 25 años más recientes, nos dicen que nuestros funcionarios tampoco han sabido definir una estrategia realista y que la que han adoptado no funciona ya que, siendo el comercio exterior la base de nuestro desarrollo, los enormes retrocesos de todas las variables económicas de nuestro país han sido enormes.

La entrada en vigor del Nuevo TPP será un elemento adicional que agravará este proceso de deterioro y los retrocesos de la economía mexicana.

La irresponsabilidad mostrada por esos funcionarios al firmar TLCs compulsivamente; al implementar una incongruente y unilateral desgravación arancelaria; y, al firmar 33 APPRIS ha hecho retroceder al país como economía mundial, como generador de valor agregado, como destino de inversión extranjera directa y mucho más aberrante es que estos retrocesos se manifiestan crudamente en un constante decremento del nivel de ingresos per cápita, lo que significa mayor pobreza para grandes núcleos de la población mexicana.

Sin duda, es necesario ser conscientes de la negativa y deficiente situación que se ha generado, replantear nuestra política de comercio exterior, dejando a un lado los cambios meramente cosméticos, la frivolidad, la simulación y la improvisación a la que nos han acostumbrado nuestros sorprendentes funcionarios, y definir una estrategia integral y realista que arroje resultados positivos para nuestro país.

Referencias:

Vietnam importaciones 2017

Vietnam exportaciones 2017

Comparativo TPP 2017

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

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Sobre Arnulfo R. Gómez

Arnulfo R. Gómez

Licenciado en Relaciones Internacionales por la UNAM. En 1975 elaboró su tesis profesional sobre China y Japón. Cuenta con estudios de especialización en comercio internacional y promoción de inversiones en la Agencia de Cooperación Técnica del Gobierno Francés, en París; en el Centro de Comercio Internacional UNCTAD–GATT, en Ginebra; en la Comisión de la Comunidad Económica Europea, en Bruselas; y en el Warwick Research Institute, en Reino Unido.

Fue Coordinador de Consejerías Comerciales para Asia, África y Oceanía; Coordinador de Consejerías para Europa Occidental y, con motivo de la reanudación de Relaciones Diplomáticas con España en 1977, fue designado Consejero Comercial Adjunto de la Embajada de México en Madrid; también fue Jefe de la Oficina Comercial para Cataluña y Valencia; Consejero Comercial en Costa Rica, Nicaragua y Panamá; Cónsul en el Puerto de Rotterdam y Consejero Comercial para el BENELUX y Países Escandinavos así como Consejero Comercial para Quebec y las Provincias Marítimas de Canadá, con sede en Montreal 1990/1994, periodo durante el cual se realizaron las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. También fue Gerente para los Tratados de Libre Comercio de BANCOMEXT, y Gerente para Europa Occidental de BANCOMEXT y el IMCE.

En 1977 creó el Primer Programa de Desarrollo de Proveedores a la Exportación a Europa y, en 1984, fue el creador y conductor del Programa de Promoción y Exportación de Aguacate que, en el año de 2017, llegó a ser en el principal producto agrícola de exportación mexicana con 3,201 millones US.

Actualmente es Asesor de diversos organismos empresariales, consultor en comercio exterior e inversión extranjera, y Catedrático de Comercio Internacional en la Universidad Anáhuac.