Home || Colaboradores || Arnulfo R. Gómez || Migración y aplicación de aranceles a México

Migración y aplicación de aranceles a México

Migración y aplicación de aranceles a México.

Arnulfo R. Gómez


Valor Agregado

Imagen: Radio La Nueva República.

jueves 6 de junio de 2019

El problema de la migración mexicana hacia Estados Unidos es estructural, y data de hace más de 40 años, motivo por el cual el objetivo final y principal de ambos países en la firma del TLCAN era generar mayor número de empleos en México y en la región, así como elevar el nivel de vida de la población con el fin último de reducir los flujos migratorios.

En los 25 años de vigencia del TLCAN ha prevalecido un esquema de simulación e improvisación, motivo por el cual ninguno de sus cuatro primeros objetivos se logró y, por tanto, el quinto, que era mayor generación de empleos y elevar el nivel de vida de la población, tampoco; en consecuencia, durante su vigencia, la migración mexicana continuó prácticamente en el mismo nivel y en algunos años en un nivel superior, pues los pocos empleos generados se ubicaron en la maquiladora básica de ensamble, lo que significó el decreciente valor agregado en nuestro país y, por tanto, un decreciente nivel de vida de grandes núcleos de la población mexicana, que para satisfacer sus ingentes necesidades, tuvieron como alternativa más promisoria emigrar a Estados Unidos.

Esta situación ha sido agravada por la creciente migración de otros países, principalmente de América Central desde el año 1997, sin que hubiera visos para el establecimiento de una política mexicana realista al respecto.

Aracncel en el acero.

Fotografía: IDC.

Por tanto, ahora que la migración mexicana y la de otros países han provocado la crisis, se ve la posibilidad de aplicación de medidas arancelarias de retorsión, que son resultado de la carencia de una estrategia orientada a aprovechar adecuadamente el TLCAN y que atendiera elementos fundamentales como la competitividad, el fomento y el comercio exterior, lo que se ha reflejado en resultados más que mediocres para la economía mexicana, pero que nuestros altísimos funcionarios han pregonado por todo el mundo señalando que han sido muy exitosas gracias a que “tenemos al mejor y más experimentado equipo negociador” –lo que sólo Trump y un reducido grupo de mal informados, ignorantes y cándidos mexicanos les creen–; situación que ha derivado en la posible aplicación de aranceles hasta que se reduzcan los flujos migratorios.

Naturalmente, el problema no se va a solucionar hablando como lo han hecho en los 25 años más recientes nuestros supuestamente muy experimentados funcionarios, sobre todo, si en realidad no logramos un mayor desarrollo económico. Y, en relación con la migración de fuera de la región, si no la detenemos en la frontera sur, utilizando los medios jurídicos que establecen los requisitos para internarse en el país de manera legal y pacíficamente; mostrando que existe la voluntad para poner en orden el desorden, causado por la nula aplicación de la ley por parte de nuestros altísimos funcionarios.

Para el caso de México, independientemente de ese gesto de buena voluntad, hay que trabajar en la elaboración de un proyecto integral y realista de comercio exterior que permita generar los beneficios que normalmente produce este sector, y que otros países han demostrado que es muy posible siendo verdaderamente exitosos en la materia, contrariamente a lo que ha pasado en nuestro país.

Flujo migratorio.

Fotografía: Periódico Síntesis.

Sin duda, esto generará oportunidades de empleo y bienestar en nuestro territorio y reducirá los flujos migratorios hacia el país vecino.

La posible retorsión o respuesta de México a Estados Unidos debe ser muy bien estudiada, pues de los 50 principales productos de exportación mexicana a ese país en 2017, un total de 26 fueron productos de consumo por un total de 97,272 millones US, en tanto que sólo 11 procedentes de Estados Unidos pertenecen a este sector por un total de 10,890 millones.

Por el contrario, 24 productos mexicanos por un valor de 69,436 millones US fueron insumos, en tanto que 39 productos norteamericanos por un total de 57,771 millones también fueron insumos, siendo los tres principales productos importados: gasolina, gasóleo y gas natural; es decir, elementos esenciales para mantener a la planta productiva nacional en operación.

Sin duda, las características de la estructura y la reducida diversidad de nuestra exportación, contrariamente a la que presenta Estados Unidos, juega en contra nuestra como lo ha jugado la simulación e improvisación prevaleciente en nuestra política de comercio exterior y, sin duda, esto tiene que ser considerado y evaluado de manera muy inteligente.

Anexos:

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

Un comentario

  1. Salvador Peniche

    Información valiosa que debe ser conocida por nuestros funcionarios

Tu opinión es importante

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Sobre Arnulfo R. Gómez

Arnulfo R. Gómez

Licenciado en Relaciones Internacionales por la UNAM. En 1975 elaboró su tesis profesional sobre China y Japón. Cuenta con estudios de especialización en comercio internacional y promoción de inversiones en la Agencia de Cooperación Técnica del Gobierno Francés, en París; en el Centro de Comercio Internacional UNCTAD–GATT, en Ginebra; en la Comisión de la Comunidad Económica Europea, en Bruselas; y en el Warwick Research Institute, en Reino Unido.

Fue Coordinador de Consejerías Comerciales para Asia, África y Oceanía; Coordinador de Consejerías para Europa Occidental y, con motivo de la reanudación de Relaciones Diplomáticas con España en 1977, fue designado Consejero Comercial Adjunto de la Embajada de México en Madrid; también fue Jefe de la Oficina Comercial para Cataluña y Valencia; Consejero Comercial en Costa Rica, Nicaragua y Panamá; Cónsul en el Puerto de Rotterdam y Consejero Comercial para el BENELUX y Países Escandinavos así como Consejero Comercial para Quebec y las Provincias Marítimas de Canadá, con sede en Montreal 1990/1994, periodo durante el cual se realizaron las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. También fue Gerente para los Tratados de Libre Comercio de BANCOMEXT, y Gerente para Europa Occidental de BANCOMEXT y el IMCE.

En 1977 creó el Primer Programa de Desarrollo de Proveedores a la Exportación a Europa y, en 1984, fue el creador y conductor del Programa de Promoción y Exportación de Aguacate que, en el año de 2017, llegó a ser en el principal producto agrícola de exportación mexicana con 3,201 millones US.

Actualmente es Asesor de diversos organismos empresariales, consultor en comercio exterior e inversión extranjera, y Catedrático de Comercio Internacional en la Universidad Anáhuac.