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¿La despertamos?

montañas México
Volcán Iztaccíhuatl

lunes 2 de julio de 2018

Hemos cobrado consciencia de la trascendental importancia de los momentos que vivimos en nuestro país. Enfrentamos un reto monumental. México atraviesa un peligroso y decisivo período de transición: urge encontrar el equilibrio entre la razón, la intuición y la esperanza.

Al concluir el período de espera es imperativo que surja una nueva cultura para dar comienzo al México responsable, triunfador, comprometido al iniciar la nueva etapa: la inteligencia racional sobre la desesperanza y el conflicto. Esto exige encontrar nuevas fórmulas socioeconómicas y políticas con las cuales sea posible lograr justicia y bienestar para todos los mexicanos.

La nación que cuenta actualmente con mayores probabilidades de dar nacimiento a una nueva cultura es México. ¿Cómo saber que será capaz de superar el atolladero presente para crear una nueva forma de vida fundamentada en la inteligencia racional? Es importante determinar si en los próximos años México se estancará en pleitos políticos, o si, por el contrario, proseguirá su evolución dando nacimiento a esta nueva cultura.

Cuando una nación que ha vivido por largo tiempo dentro de los moldes de una determinada forma de ser y de estar, se sale de estos, trata de sustituirlos por otros más eficientes, más justos, con el fin de encontrar nuevas formas de estructurar su gobierno y su economía.

México está por iniciar una etapa de profundas modificaciones en sus estructuras sociales, políticas y económicas; obra que requerirá la integral dedicación de sus energías: no más pleito entre partidos, no más dimes y diretes, no más difamaciones, no más rencor.

Nuestra patria exige de cada uno de los mexicanos dar lo mejor de sí para liquidar todo resto de moldes ancestrales de fatalismo y pesadumbre y cambiarlos por páginas nuevas, asegurando así un brillante porvenir.

La renovación requiere un cambio de actitud y de conducta de todo el país, y una cuidadosa planeación para obtenerlo. El proyecto de crear la sociedad justa y digna que todos merecemos es un ideal exageradamente ambicioso, pero, por ser tan grande, exige una gran energía cerebral y un entusiasmo enorme y comprometido de cada uno de los mexicanos.

Hoy es el momento exacto para determinar de una vez por todas cuál es el ideal de patria por el que dieron la vida nuestros héroes. Y cuál es, en la actualidad, el mejor método para lograrlo sin derramamiento de sangre.

¿Deseamos construir un sistema de gobierno más eficiente? ¿Un sistema que logre producir en el país estabilidad política, seguridad social, educación y progreso para todos, y la mayor suma de felicidad posible? La cultura que está a punto de surgir tal vez no esté exenta de convulsiones que, generalmente, se producen en todo cambio. La trascendental modificación que tendrá lugar en el interior de cada ciudadano absorberá gran parte de su energía, pero no lo imposibilitará para participar en una misión tan elevada como es la de contribuir a dar origen a la nueva cultura: “Hecho por mexicanos… en México”.

Tras largos años de inútiles tanteos buscando la fórmula para lograr el camino hacia un cambio verdadero, y seguros como nación de nuestros conocimientos arduamente adquiridos, no es posible resignarnos a regresar a la oscuridad y a la ignorancia: éstas resultarían más insoportables que nunca, sobre todo después de haber comenzado a conocer la verdad.

El futuro está en nuestras manos: una clara visión de reconquista, de recuperar espacios que en el pasado han sido descuidados, hoy el presente nos da la oportunidad de que ésta región del planeta sea la que dé origen a una nueva forma de ser y de estar en el mundo.

Vivimos un momento crucial y definitivo. En el horizonte claro y despejado hoy lucen en toda su imponente belleza los dos volcanes que constituyen los tradicionales guardianes del Valle de México: el Popocatepetl y el Iztlacihuatl, La Mujer Dormida.

volcanes y montañas

Volcán Popocatépetl.

Una nueva cultura está por nacer. La mujer dormida debe dar a luz.

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

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Sobre Blanca Esthela Treviño

Blanca Esthela Treviño
Estudió Administración de Empresas en el Instituto Tecnológico de Piedras Negras, Coahuila, y Periodismo en la Casa de la Cultura de la misma ciudad. Cuenta con un posgrado en Desarrollo Humano y en Profundización Cultural. Escribe en diversos periódicos, revistas mexicanas y norteamericanas desde 1987. Su visión del mundo desde una óptica femenina la ha llevado a expresarla en cinco revistas, dos de ellas internacionales, incontables artículos periodísticos publicados en setenta y dos diarios de la República Mexicana, y en viarias historias que aparecen en los libros: “Co-incidencias” y “Mujeres que saben latín”, y en sus libros: “Cuéntamelo otra vez”, “¿Qué estás haciendo con mi mundo?” y “Él y Yo”. Para Blanca Esthela, uno de los secretos que [ha] descubierto con el paso del tiempo es que la mujer tiene muchas posibilidades aún inexploradas: ella puede y debe contribuir a mejorar el mundo. Con ojos de mujer. Con alma de fuego. Ha compartido sus convicciones sobre los derechos femeninos desde una perspectiva inteligente y comprometida en numerosos artículos, poemas, conferencias, seminarios, cursos y foros. Su inquietud por contribuir a mejorar la calidad de vida de las nuevas generaciones la ha conducido a expresar sus ideas a través de prensa, radio y televisión.