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¿El tigre está suelto? Una reflexión sobre desigualdad, violencia y robo

Gran Mural "El Resurgimiento del Arte Nacionalista, Grupo EDAM México.

domingo 27 de enero de 2019

El frío exponencia las carencias. Sus dientes y piel no sólo carecían de vitaminas y minerales, estaban roídos por la falta de nutrientes. Los cazadores de defensas de mamut de Yakutia viven de vender por kilo el marfil; el cazador de tesoros que conocí tenía una lancha armada con metales viejos, casi salida de una película de Mad Max y con ella recorría la ribera; él estaba con su piel curtida del frío. Mis colegas me explicaron la labor de aquél hombre. Vivía de vender lo que nosotros queríamos encontrar. Él para sobrevivir; nosotros para comprender el pasado. La pobreza en esa zona es manifiesta. La paradoja es que Yakutia es una de las provincias con más recursos a nivel global: hidrocarburos (petróleo, carbón, gas natural) y minerales y gemas preciosas. El 98% de los diamantes de Rusia se extraen de esa zona, de diez diamantes que hay en el mundo, dos salen de esas tierras. La explotación de personas y la desigualdad, es el camino.

En el 2004, año de ese encuentro, Rusia incrementaba su crecimiento y expansión posterior a la Perestroika; los nuevos ricos rusos estaban a la orden del día. Hoy, creo, hay más. En el 2013 se publicaba un artículo en el que se indicaba que Rusia era de los países con mayor desigualdad, según reportaba el banco Suizo Credit Suisse. Hoy el coeficiente GINI, que mide esa desigualdad, nos marca que México se encuentra en el lugar 119 y Rusia en  el 81. El coeficiente, expresado en puntos, establece que aquellos países que más se acerquen a cero están más equilibrados en sus diferencias, prácticamente no las hay, y que aquellos países que lleguen por arriba de 40 puntos están en una situación alarmante. La alarma suena porque la polarización entre ricos y pobres es caldo de cultivo para el antagonismo, el descontento y la agitación social.

Rusia tiene un índice de 37.7 y México de 43.4. No extraña la guerra de chairos contra fifis que vivimos todos los días en redes; tampoco es de extrañar que veamos cómo descuartizan en las carreteras a ganado bovino o que veamos el fenómeno intrincado de huachicoleros que dejaron de ser policías para obtener condiciones de vida mejores.[1]

Las soluciones del gobierno de López Obrador sobre la escalada de robo de combustible han sido ampliamente criticadas en las redes. Se ven como profundos actos de populismo y de dádivas para atraer votos.

Al igual que hace un siglo, la desigualdad está incrementando a nivel global. Soluciones planteadas por economistas respetados, están comenzando a ser escuchadas por los gigantes empresariales: quienes están discutiendo, en el corazón de Silicon Valley, cómo otorgar un salario básico universal. El trasfondo de ello es que las empresas reconocen el riesgo de que la polarización de ingresos los deje sin clientes: la única manera de mantener un ingreso es otorgando mejores condiciones de vida. El problema del siglo puede ser la desigualdad; la solución, repartir de manera más equitativa.

En un fascinante relato sobre los gigantes tecnológicos, Douglas Rushkoff[2] se pregunta si lo que desean éstos al explorar el salario básico universal es mantener una clase que los siga manteniendo en la riqueza. Esboza una nueva forma de estabilizar su poder. Según un artículo de El País[3] cinco de las empresas más grandes del mundo (Apple, Google, Amazon, Microsoft y Facebook) representan economías más poderosas que países enteros. Wallmart que no es uno de esos gigantes tecnológicos, si fuera un estado, sería la décima economía.

Douglas Rushkoff.

Finlandia ha realizado un experimento en el que con 20 millones de euros, apoya a 2000 desempleados sin imponerles condiciones: personas entre 25 y 50 años (los “ninis” fineses) reciben alrededor de 500 euros mensuales. El país nórdico decidió poner a prueba y ver qué sucedía con la medida del salario básico universal. Los resultados no han sido negativos. Sin embargo, esa medida adoptada en enero del 2017 tiene por objeto el análisis de datos y probar qué tanto esas personas cambiarán su comportamiento. Muchos mexicanos argumentarán que la cultura finesa y la mexicana son dispares. La pregunta de fondo es experimental y situacional.

Nos seguiremos preguntando qué tanto tiene que ver la desigualdad con la violencia y el robo. En los tuits y memes posteriores a la desgracia en Tlahuelilpan, y derivados de las propuestas del presidente López Obrador, ha habido ácidas críticas que reflejan nuestra intrincada complejidad y desigualdad social. Se atribuyen dos tipos de pobres: unos con ética y otros sin ética. Esto para establecer que aquellos quienes roban combustible, aunque sean pobres, no tendrían justificación. Se pone en duda la premisa presidencial de que hay quienes roban por necesidad. ¿Estamos frente a una crisis ética? O simplemente nuestra sociedad responde a situaciones y condiciones.

En un experimento psicológico desarrollado en la Universidad de Cornell se intentaba reconocer qué situación activaba más el comer desmesuradamente palomitas en el cine: o bien al dar un bote pequeño o uno grande. El resultado es transversal, sin importar culturas: las grandes cubetas de palomitas hacen comer mucho más (cerca del 40%) y de manera casi insaciable. Al igual sucede con el consumo de azúcar.  Muchos podrían argumentar que es un acto de disciplina, lo que es claro es que los hechos hablan por sí mismos. El experimento genera el mismo comportamiento con personas que tienen diferentes hábitos alimenticios. Me pregunto si el cazador de tesoros de Yakutia hubiera tenido un salario básico universal habría hecho algo distinto que cazar tesoros.

Otro experimento desarrollado con simios capuchinos muestra qué tanto los mamíferos, principalmente primates, estamos cableados con un sentido de justicia. El experimento se hace con un par de simios capuchinos ubicados dentro dos cajas de acrílico, uno puede ver al otro. Una persona, frente a ambas cajas, tiene dos botes, uno con pepino y otro con uva. Es sabido que esos primates prefieren las cosas dulces: un plátano es más sabroso que una uva y ésta que un pepino. El experimento es darle un premio por un comportamiento a cada mono. Cuando éste pasa una piedra que está dentro de la caja a la persona, la persona lo premia dándole un pepino. Sin embargo, en un momento, la persona decide dar sólo a uno de los monos una uva. En cuando el otro se da cuenta, avienta el pepino a la persona. El comportamiento se repite varias veces. El mono está fúrico (ver video aquí https://www.youtube.com/watch?v=OE3o3Yf8BI0).

¿Y si la desigualdad provoca dos impulsos opuestos? Esto independientemente de nuestra ética: uno de tener más, avaricia, y el otro de robar o ser violentos, hacer “justicia” por nosotros mismos. Si es así, será primordial pensar mecanismos para aminorar ambos polos, si es que queremos vivir en armonía en este planeta. Estamos hablando de una vieja batalla filosófica sobre la naturaleza humana, ¿nos guiamos por impulsos externos o internos? Sin duda hay evidencia de las dos. La moral como un desplegado, o una carta, es insuficiente: se necesitan sistemas que guíen el comportamiento. La pregunta detrás de esa guía moral es ¿cómo se acciona y se asimila por parte de una población?

El poder también es cultural y emocional: a través de la instrucción se logra empoderar a los demás. La confianza y la empatía son clave. La fundación Kennedy de derechos humanos, a través de Kerry Kennedy, lo han demostrado: la concientización es un vehículo de cambio. La conciencia es poder. El camino para asegurar que niños de 12 años de edad sean conscientes de lo que implica comer un chocolate. El 70% del chocolate que comemos proviene del trabajo de niños explotados en diferentes países: o esclavizados o trabajando ilegalmente. Cada que mordemos un delicioso chocolate un niño sufre explotación en alguna parte del mundo. Ahora que lo sabes, si eres un promotor de la moral, deja de comer chocolate. Lo que hace la fundación Kennedy es un proceso de empatía narrativa. Los niños tienen que escribir poesía, narraciones y demás historias siempre poniéndose en los pies de aquél que ha sido explotado. Los niños no dejan de comer chocolate, lo que hacen es que cada que un adulto les regala un chocolate, le dan de intercambio el relato o poema escrito. Ellos son los agentes de concientización. Con esos actos los niños toman el poder de cambiar.

¿Qué podríamos hacer para empatizar con el policía que se cambia al huachicol o con el ladrón de bidones? Sin duda, lo primero es entender su situación y su vida y después ir cambiando mindsets. Nuestros niños deberían de ser el comienzo para un programa de cero corrupción.

[1] (https://elpais.com/internacional/2017/05/23/mexico/1495496778_273384.html)

[2] https://medium.com/s/free-money/universal-basic-income-is-silicon-valleys-latest-scam-fd3e130b69a0

[3] https://elpais.com/economia/2017/11/03/actualidad/1509714366_037336.html

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

11 comentarios

  1. Pues si que es un tema que para mí punto de vista personal es complejo porque unos lo van a ver desde arriba de o desde abajo dependiendo de su posición social, pero para mí humilde opinión yo lo primero que diría que atendieramos es de nosotros mismos como padres dándoles una educación de acuerdo a los principios básicos Morales y sobretodo con el ejemplo de nosotros mismos hacia nuestros hijos y ya después vendría la educación en escuelas, amistades con las que conviven, etc. Pero si nosotros mismos no podemos absorber o resolver nuestros propios problemas entonces ahí empezaría la cadena que desembocaría en que nuestros hijos o demás personas que conviven con nosotros caeríamos en lo que mencionas ya sea envidia, enojo , avaricia o mucho peor desear lo peor hacia tus semejantes. Espero hacerme entender y gracias por un momento aunque sea breve de pensar y ver la vida que estamos viviendo. Saludos.

    • David Rettig Hinojosa

      Gracias Plácido, sin duda hay que comenzar a pensar en la cadena educativa más allá de casa. Saludos

    • Cecilia Ximenez

      De acuerdo co Plácido. que esperamos de los niños que acompañan a sus padres a las tomas clandestinas un perfecto ejemplo de vida y de perceptivas , comunidades enteras que protejen a los guachicoles , que son capaces de enfrentarse al ejercito para permitir el robo del cual son cómplices.
      Otro ejemplo para mi inaudito, es el regalar dinero para disuadir el robo en que lugar se ha visto esto, nuestros impuestos regalados a ladrones . a esto le llamamos estrategia social para la lucha contra el robo de combustible. Que mal estamos, como pudimos equivocarnos 30,000,000 de mexicanos.
      Los maestros de Michoacan bloqueando las vías federales de comunicación en este caso el tren, y nuestro presidente que si no es rehén de sus apoyadores de la CENTE considera que en esto no hay responsables directos de todo el daño económico ocasionado por el bloqueo de trenes .
      Ahora veremos si nuestro fiscal general se comporta como tal y finca responsabilidades por daño a la nación.

      • David Rettig Hinojosa

        Cecilia el tema es complejo. La mano dura no siempre es la respuesta a actos de violencia. Yo creo que el huachicol debe ser tratado como eso: es una violencia social..
        https://pbs.twimg.com/media/DxXNq-6UYAAnkm3.jpg Mire la imagen que anexo en la liga. Es de un artículo publicado por @eduardo_caccia en reforma. Ahí da cuenta de un argumento que tuvimos al respecto en un grupo. Todos estamos indignados por el robo. La pregunta de fondo es cómo pararlo. Ante ello hay visiones diversas. La invito a que lea ese artículo y dialogamos al respecto. Saludos

      • El bloqueo de maestros en Michoacán consideró que corresponde resolverlo al gobernador Aureoles y no directamente al gobierno federal. El gobierno federal ya les dio los recursos que necesitaba para pagar salarios y bonos atrasados, mientras que el gobernador anda en Europa tranquilamente.

  2. Estimado Sr. Rettig: Desde luego se puede comprender sin justificar. Durante décadas los gobiernos han apostado a una población ignorante, que por esa condición no es productiva pero sí manipulable, no consigue ingresos económicos fijos y se vuelve prácticamente salvaje ante la posibilidad inesperada de obtener un ingreso. Desde luego el gobierno actual daría un giro extraordinario si pone ante todo la educación en su sentido más amplio incluyendo la ética, que no se conforme con distribuir la cartilla moral de Alfonso Reyes porque un porcentaje bajísimo lee. Y sobre todo, que cumpla con los Derechos Humanos DESC, que son los Económicos, Sociales y Culturales -que incluyen los laborales-, a los que se considera los indispensables para llevar una vida digna e incluso para que un país gane en soberanía. Hay que reconocer los DESC de TODOS los maestros, y no imponer, por ejemplo, un trato con la trasnacional Nestlé a los cafeticultores de Veracruz y otras regiones del sur de México, misma que les impondrá el café Robusta del que Nestlé obtiene sus variedades de café, siendo que los cafeticultores mexicano cultivan mayormente el Arabiga, de calidad superior. Muchas gracias y saludos.

    • David Rettig Hinojosa

      Así es Marisol, es necesario pensar de manera más sistémica y menos reactiva ante la problemática. El uso de la Cartilla Moral de Reyes es todo un tema que estoy analizando. Hoy creo que tenemos un gobierno con grandes intenciones pero sus acciones han estado muy por debajo de un pensamiento estratégico o por lo menos, si lo hay, no alcanzamos a divisar todo lo que se hace. Por ahora en términos de opinión AMLO parece estar por encima de la realidad y eso es bueno. Sin embargo, la opinión es volátil y se enfrenta a la vida real. Yo espero que por el bien de México el dar dinero esté atado a una serie de sistemas y evaluaciones situacionales que permitan llevar dichos programas de apoyo a una evaluación de impacto y transformación real. Saludos

  3. Sr. Rettig, muchísimas gracias por su atinada y amable respuesta, ¡Saludos cordiales!

  4. Carlos Vázquez

    Respecto al tema central: la desigualdad y cómo es que ésta se transforma en acciones fuera de la ética ( robar por avaricia y delinquir como respuesta a un sentido tocido de «justicia» ), creo que la única solución posible implica dos caminos: educación de calidad y combate a la impunidad.

    El asistencialismo social (gubernamental) no es un camino que aporte soluciones a largo plazo.

  5. Saludos David!
    Muchas gracias por esta excelente reflexión.
    Mucho que meditar y comentar.

    Dejaré por el momento solo estas dos respuestas que constituyen el problema fundamental a resolver.

    1. ¿Estamos frente a una crisis ética? O simplemente nuestra sociedad responde a situaciones y condiciones?
    Respuesta: Las dos cosas. Los principios se ponen a prueba justamente en situaciones, condiciones y circunstancias difíciles. Para fallar a «nuestra ética» solo basta estar ante el estímulo apropiado. Todos lo tenemos.
    Desde hace muchísimo tiempo estamos en crisis ética, o más bien en crisis de principios. De tal suerte que hemos incluso rebajado los principios fundamentales y universales que todos conocemos, y los hemos reemplazado por «estándares» más llevaderos y convenientes (ética, moral, valores…); todos subyugados al criterio y conveniencia humanos.

    2. ¿Nuestros niños deberían de ser el comienzo para un programa de cero corrupción?
    Respuesta: Definitivamente NO

    Detalles de solución propuesta: enerteam@hotmail.com, 7771629093

    • Cecilia Ximenez

      Queridos Hugo y David
      podemos darle todas las vueltas que Uds quieran, ver las cosas desde diferentes perceptivas, todo eso se vale, pero cuando de lo que se trata es de justificar lo que no tiene justificación como cometer delitos del fuero federal como el bloqueo de vías federales de comunicación, sea por los motivos que sean, son delitos que se tendrían que castigar, interferir con las fuerzas armadas para proteger a delincuentes que roban combustible como lo hemos visto más de una vez en distintas localidades y poner en riesgo a niños en las tomas clandestinas de combustible que acompañan a sus madres y abuelas como lo vimos en la ultima tragedia en Hidalgo no tiene otra explicación más que de la existencia de una cultura muy arraigada en nuestra población que es el agandalle, no es pobresa es impunidad nunca hay culpables en este país no pasa nada , los maestros no dan clases, el pueblo protege a los ladrones y el gobierno los beca, el fiscal general no persigue a los maestros que mantienen el bloqueo de trenes porque? este es el fiscal independiente anti-corrupción ?. Donde estaremos dentro de 6 meses!!!!

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Sobre David Rettig

David Rettig
Estudió arqueología (ENAH), especializándose en Filosofía de la Ciencia (UNAM) y en prehistoria y evolución humana (Universidad de Ferrara- URV). Ha trabajado como profesor en México y ha sido investigador en sitios prehistóricos en México, Italia, España y Rusia. Apasionado por el comportamiento humano, David Rettig encontró un paralelo al estudiar y entender las tribus del pasado con las del presente. Le inquieta explicar nuestro comportamiento, entender lo que nos hace humanos y transformar a la sociedad. Es por eso que se autonombra arqueólogo de innovación en Mindcode. La empresa en donde hoy es socio y busca generar impacto, David ha realizado investigaciones enfocadas en generar estrategia de negocios e innovación durante los últimos 10 años y colaborado en más de 150 proyectos con marcas como Kimberly Clark, Metlife, ALSEA, Santander, Bimbo, Calimax, Grupo Posadas, Televisa, Deloitte, Samsung, Google y Facebook. Los proyectos que más le apasionan tienen una carga de responsabilidad social y de cambio cultural.