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Alfred Dreyfus y Julian Assange

Dreyfus y Assange

Elías Cárdenas


Tiempo Real

Izquierda: Alfred Dreyfus, derecha: Julián Assange.

martes 30 de abril de 2019

El capitán del ejército galo, Alfred Dreyfus, judío alsaciano, fue arrestado el 13 de octubre de 1894, bajo la presunta acusación de espionaje y recluido en la cárcel de Cherche-midi en París y después en la isla de El Diablo, frente a las costas de la Guayana, bajo el gobierno de la III República Francesa, época en la cual se libraban diversas batallas contra el antisemitismo, vinculadas a la posesión de los territorios de Alsacia y Lorena, principales zonas carboníferas de Europa en disputa con Alemania.

La conmoción que produjo este hecho llevó a notables personajes a protestar airadamente, encabezados por Émile Zola (1840-1902) que escribió el famoso Yo Acuso (“J’acusse!”) publicado en el periódico L’Aurore, en el cual apelaba por la inocencia del acusado y calificaba el proceso incoado como un “monumento a la parcialidad”. Su publicación le valió juicio por difamación y autoexilio. A él se unieron notables personalidades como Anatole France, Émile Durkheim, Paul Bourget, Jules Renard, Marcel Proust, Monet, y muchas más, lo que elevó la protesta a nivel mundial.

J' Accuse

Portada del periódico L’Aurore del 13 de enero de 1898, con la denuncia «J’Accuse», escrita por Émile Zola (Fuente: Wikipedia).

Curiosamente fue durante este sonado asunto cuando se acuñó el término de intelectual con sentido peyorativo, aunque después fue reivindicado por el político francés George Clemenceau, quien lo definió como “individuos que tienen la capacidad moral de indignarse ante la injusticia social”, al reconocer la lucha triunfante por la inocencia del injustamente acusado y rehabilitarlo en su honor militar y su ciudadanía mancillada, por el sólo hecho de ser judío. El autor del espionaje, el mayor Walsin Esterhazy, un militar libertino, fue descubierto y absuelto, pero posteriormente confesó su culpabilidad. Dreyfus luchó en la Gran Guerra Europea ‒la cual un periodista estadounidense bautizó sin querer como Primera Guerra Mundial al publicar que se había iniciado la Segunda– y murió en 1935.

¿La historia se repite en el caso Julian Assange? Carlos Marx dice que cuando ésta parece repetirse es simplemente una caricatura. (Se refería al gobierno de Napoleón III). Otros pensadores apuntan que son únicamente apariencias porque la historia mantiene una espiral dinámica. El cofundador y director de WikiLeaks fue arrestado con lujo de fuerza por elementos de Scotland Yard en la Embajada de Ecuador en Londres, el 11 de abril de este año por haber violado la libertad condicional que se le había otorgado. Pero el verdadero peligro para el periodista australiano es la petición del gobierno de Estados Unidos de América, que lo reclama por “intrusión informática” al revelar millones de datos que le fueron entregados por el entonces soldado Bradley (hoy Chelsea por cambio de sexo) Manning, quien, aprovechando su empleo en el Pentágono, extrajo la información secreta de documentos relacionados con la política diplomática estadounidense, posteriormente difundida a través de diversos medios del planeta.

Manning

Ex militar Bradley|Chelsea Manning (Imagen: laportadacanada).

La aprehensión del polémico ciberactivista, escritor, periodista y hacker por excelencia, ha causado alarma en muchos países y, aún más, por los procesos judiciales que tendrá que enfrentar, de los cuales el de mayor peligro es por parte del gobierno norteamericano que se ha dolido por la información secreta sobre los vuelos en Bagdad y las guerras de Irak y Afganistán. Personajes conspicuos de todo el mundo han levantado la voz en favor y en contra. Desde el mandatario Donald Trump que pide la pena de muerte a Lula da Silva, en su periodo de presidente del Brasil, que lo consideró un defensor de los derechos humanos y la libertad de expresión. El actual gobierno de Ecuador es uno de los actores principales porque jugó un destacado papel por haber permitido la violación al derecho de asilo y cancelarle la ciudadanía de ese país, concedida por Rafael Correa, expresidente ecuatoriano, hoy en fuga.

Julian Assange y la periodista australiana-norteamericana Suelette Dreyfus (¿coincidencia?) siendo adolescentes editaron el libro Underground en el que plasmaron su visión sobre el hacker activista australiano. Él ha recibido premios y reconocimientos internacionales a lo largo de su intensa vida y ha sido propuesto como candidato al Premio Nobel de la Paz, por su propósito medular de transparentar la información como base para mejorar los sistemas democráticos. La lucha judicial será, sin duda, un largo tramo que se injertará en la historia por derecho propio, porque encarna un paso más hacia la libertad de conocer los oscuros entretelones del poder, en estos tiempos de enormes turbulencias que presagian cambios profundos y radicales.

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

3 comentarios

  1. Lo «presunto», era el espionaje, no la acusación.

    • Elías Cárdenas Márquez
      Elías Cárdenas Márquez

      Luciano Tanto: le agradezco su observación a mi artículo sobre los casos Dreyfus y Assange y creo que fue derivado de mi deformación profesional en el cotidiano quehacer juridico en tribunales. Saludos.

  2. Excelente reflexión Diputado Cárdenas; confirmamos que la historia del poder siempre ha oscilado entre el espionaje y la vigilancia. Un abrazo de esta internacionalista que investigó el tema de la Isla Bermeja y que Usted contribuyó a difundir.

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Sobre Elías Cárdenas

Elías Cárdenas
Egresado de la Escuela de Leyes de la Universidad Autónoma de Coahuila. Fue Diputado Presidente de la XLVIII Legislatura local del Estado, y Representante del Partido Convergencia ante el Consejo General del Instituto Electoral del Distrito Federal, Representante ante el Consejo General del IFE y Representante Legislativo de la Fracción Parlamentaria de Convergencia en la Cámara de Diputados y Diputado en la LX Legislatura, donde ocupó el cargo de Presidente de la Comisión de Marina (Armada de México). Observador de México ante el Parlamento Centroamericano, Delegado a la II Convención Mundial del Mar en 1974, celebrada en Caracas, Venezuela, miembro de la Delegación de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación ante su similares del Reino Unido y Noruega, Representante del Partido Convergencia en los cursos sobre normalidad democrática en Madrid, España, realizados en el Instituto José Ortega y Gasset; delegado en la Segunda Cumbre Parlamentaria Iberoamericana verificada en Montevideo, Uruguay. Orador huésped sobre poesía mexicana en la Eastern Kentucky University de la Ciudad de Richmond, Kentucky. Ha ejercido la abogacía ante tribunales federales y del fuero común, y el periodismo en distintos periódicos y revistas nacionales como editorialista, articulista, cronista y reportero, y editado los ensayos intitulados “El joven madero”, “El Senado de la República” y el libro ¿Dónde está la isla Bermeja?