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Aranceles y migrantes

Aranceles y migrantes.

Elías Cárdenas


Tiempo Real

Fotografía: The Western Journal.

viernes 14 de junio de 2019

“Estados Unidos no tiene amigos, tiene intereses” dejó dicho el ex Secretario de Estado, John Foster Dulles, en el periodo presidencial de Dwight Eisenhower (1953-1961), que definió con toda claridad la postura de los gobiernos, tanto demócratas como republicanos, en sus relaciones con los demás países del orbe; y esto debe ser entendido en las actuales circunstancias por el gobierno de México que atraviesa por el primer encuentro, de los muchos que tendrá, con el gobierno del presidente Donald Trump, quien mediante actos unilaterales, nacidos de la enorme telaraña de intereses electorales, económicos y financieros de su país en el mundo,  lleva a cabo una política cuya divisa “Primero América”, en su irreductible nacionalismo que atropella los caminos de la diplomacia y sigue los pasos del sentimiento de millones de norteamericanos que lo apoyan, y aunque nosotros no lo creamos, lo admiran y lo festejan en su abrupta política exterior.

Viene al caso recordar aquel episodio memorable, bajo el gobierno de López Mateos y el presidente Lyndon B. Johnson (1963-1969) en una entrevista de ambos mandatarios en Ciudad Juárez, Chihuahua, cuando este último le preguntó cuál era el principal problema de México; nuestro presidente, sin pestañear, le contestó “ustedes”. Efectivamente, desde el inevitable destino geográfico e histórico, Estados Unidos ha sido como acostarse con un dinosaurio y cuidarse de sus coletazos, aun cuando éste duerme.

Presidentes de México y Estados Unidos.

Adolfo López Mateos (izquierda), ex presidente de México con su homólogo estadounidense Lyndon B. Johnson (derecha) (Fotografía: Relatos e Historias en México).

Desde los albores de nuestra Independencia, la intervención estadounidense ha sido manifiesta. Joel R. Poinsett, agente especial (un especie de espía legalizado) en el mandato del presidente James Monroe y posteriormente designado embajador ante el gobierno de Vicente Guerrero, quien lo declaró persona non grata por sus desafortunadas injerencias en la política mexicana, fue el inicio de las escabrosas relaciones con los gobiernos de Estados Unidos ‒exceptuando el de Abraham Lincoln, quien declaró injusta la guerra contra México y en la que nuestro país perdió más de la mitad de su territorio‒  los disensos han sido permanentes y  sería prolijo enumerarlos en este breve espacio.

Hoy, nuestro gobierno enfrenta una de las peores crisis diplomáticas a causa del fenómeno de la migración de miles de personas provenientes de tres países de Centroamérica, a las que se suman también algunos individuos de países africanos y de Europa Central, que recrudece aún más el conflicto que ha sido usado como pretexto por el presidente Trump para amenazar con imponer onerosos aranceles a las exportaciones mexicanas a su país. La opción por negociar, presidida por el Canciller Marcelo Ebrard, ha sido, en términos generales, la mejor ruta porque se ha logrado evitar un conflicto de enormes consecuencias y resonancias sociales, económicas y financieras. De los males, el menor, dice el dicho, que consiste en regular las migraciones masivas sin soslayar su dramatismo humano que conllevan aquellos que persiguen con denuedo el “sueño americano”.

Migrantes.

Fotografía: BBC.

En las negociaciones ha destacado el término de 45 días para realizar la tarea nada fácil de la regulación, que implica destinar a 6,000 elementos de la Guardia Nacional, para detener las migraciones ilegales por nuestra frontera sur, sin violentar los derechos humanos y permitir el asilo hasta que el gobierno estadounidense decida si admite las peticiones o las niega. Además, se tendrán que implementar las medidas para lograr el desarrollo económico de países como Guatemala, Honduras y El Salvador, propuesta mexicana en las negociaciones para disminuir la afluencia de quienes huyen por necesidad, principalmente, falta de empleo y condiciones mejores para su bienestar familiar. Por su parte, el Premio Nobel de Economía y del Príncipe de Asturias, el economista norteamericano Paul Krugman, con toda su autoridad moral, ha juzgado de “bravatas” las promovidas por su presidente, lo cual es un indicador de que gran parte de las amenazas han quedado sólo en eso, porque el desastre no sólo alcanzaría nuestra economía, sino la de los grandes y poderosos intereses económicos y financieros de los capitalistas norteamericanos, que influyen bastante en el gobierno de Estados Unidos, en virtud de que senadores, representantes (diputados) y hasta el presidente mismo son, en gran medida, producto del financiamiento electoral y por lo mismo representantes de su faraónico poder.

Sin embargo, en mi conciencia resuenan las palabras de José Saramago, Premio Nobel de Literatura, que dijo: “Los migrantes del sur se dirigen al norte a recuperar lo que les han robado”. ¿Será?

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

Un comentario

  1. Elías Cárdenas Márquez
    Elías Cárdenas Márquez

    Mi comentario.Saludos.

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Sobre Elías Cárdenas

Elías Cárdenas
Egresado de la Escuela de Leyes de la Universidad Autónoma de Coahuila. Fue Diputado Presidente de la XLVIII Legislatura local del Estado, y Representante del Partido Convergencia ante el Consejo General del Instituto Electoral del Distrito Federal, Representante ante el Consejo General del IFE y Representante Legislativo de la Fracción Parlamentaria de Convergencia en la Cámara de Diputados y Diputado en la LX Legislatura, donde ocupó el cargo de Presidente de la Comisión de Marina (Armada de México). Observador de México ante el Parlamento Centroamericano, Delegado a la II Convención Mundial del Mar en 1974, celebrada en Caracas, Venezuela, miembro de la Delegación de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación ante su similares del Reino Unido y Noruega, Representante del Partido Convergencia en los cursos sobre normalidad democrática en Madrid, España, realizados en el Instituto José Ortega y Gasset; delegado en la Segunda Cumbre Parlamentaria Iberoamericana verificada en Montevideo, Uruguay. Orador huésped sobre poesía mexicana en la Eastern Kentucky University de la Ciudad de Richmond, Kentucky. Ha ejercido la abogacía ante tribunales federales y del fuero común, y el periodismo en distintos periódicos y revistas nacionales como editorialista, articulista, cronista y reportero, y editado los ensayos intitulados “El joven madero”, “El Senado de la República” y el libro ¿Dónde está la isla Bermeja?