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La Constitución Moral

cambio de administración en México

Guillermo Knochenhauer


Contracorriente

Andrés Manuel López Obrador (Foto: Verne).

viernes 30 de noviembre de 2018

La Constitución Moral que promueve López Obrador no es la renovación moral que promovió Miguel de la Madrid para inducir una ética de eficiencia y honradez en la administración pública, y que evidentemente fracasó; la de AMLO abarca la vida pública de una sociedad que está al borde de una bancarrota cívica.

Nuestra sociedad ha sido despojada de certezas fundamentales desde hace demasiado tiempo, lo que lleva a que la mayoría de los mexicanos no sólo está más desencantada que el resto del continente latinoamericano con la democracia, lo más grave es que amplios círculos están decepcionados de nuestra propia nacionalidad.

La tragedia se ha armado con varios procesos durante el neoliberalismo; el de los bajos ingresos laborales, la depauperación de la gran mayoría de la población, la falta de certeza en conservar el empleo; la disminución y deterioro de los servicios médicos, educativos, de salud pública y de vivienda. En contraste, el peso mayor de la carga fiscal recae, no en las grandes corporaciones sino en la población de menores ingresos.

A eso se suman los miles de muertos, desaparecidos y desplazados, y la ausencia de las autoridades civiles, a las que se les ve sumidas en la corrupción y la impunidad; la tragedia es que, junto con la precariedad material y la inseguridad, se ha erosionado la convivencia cívica y el disfrute de ser nosotros.

En medio de esas complejas realidades, hay que destacar uno de los fenómenos que más contribuye al deterioro moral de la vida pública: me refiero a procesos de índole cultural que han erosionado la autoestima en nuestra nacionalidad.

México carta magna

Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos (Foto: Segob).

No sólo se reformaron los libros de texto –borrando nuestra historia prehispánica y a los héroes populares– sino que se está perdiendo el sentido de fechas cívicas, como el 5 de febrero por la promulgación de la Constitución, el 20 de noviembre por la Revolución y el 21 de marzo por el nacimiento de Benito Juárez al “celebrarlas” el lunes más próximo.

Hacerlo así lo decidió el panismo, quizás con el propósito de provocar el olvido de los hechos heroicos de los pueblos originarios y de los movimientos de Independencia, de Reforma y de la Revolución.

Por otra parte, a diario se somete a la población a imágenes televisivas de crímenes, violencia, muerte e impunidad, y luego, a una programación en la que débiles mentales pretenden que la población se identifique con sus necedades.

Además de transformaciones al sistema político, a la economía, a la seguridad pública, en México se requiere revitalizar valores cívicos y los sentimientos humanitarios. Para lograrlo, es indispensable compartir una interpretación de nuestra historia que se traduzca en valores cívicos que sean significativos para la inmensa mayoría, como lo fue el compromiso con la justicia social del viejo régimen.

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

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Sobre Guillermo Knochenhauer

Guillermo Knochenhauer
Licenciado en Sociología por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (UNAM). Egresado del Programa Avanzado en Dirección de Entidades Públicas, Instituto Nacional de Administración Pública. Miembro del Consejo Ciudadano para el Desarrollo Social del Estado de Morelos, e integrante del Comité Técnico para la evaluación de programas sociales. Escribe en el periódico El Financiero desde el 2002. En el sector público fue Director General de Comunicación Social del Sistema Alimentario Mexicano (1980-1982); Coordinador de Asesores del Subsecretario de Asuntos Multilaterales de la Secretaría de Relaciones Exteriores (1983-1984); Director de Planeación del Sistema de Distribuidoras Conasupo y Director de Empresas Industriales y Comerciales de Conasupo (1988-1991); Coordinador de Asesores de la Dirección General de Banrural (1991-1994); y Coordinador de Asesores del Subsecretario de Fomento y Normatividad Ambiental de la SEMARNAT (2001-2003). Fue productor y conductor del programa radiofónico “Sembrando Juntos en XEX” de Radiópolis/Televisa y de su réplica a través del Sistema Morelense de Radio y Televisión. Dirigió la revista Análisis XXI, mensuario de economía/política. Autor del libro Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes y co-autor de diversos libros, entre los que destacan: México Hoy, Por una Nueva Política Alimentaria, y El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis. También ha escrito decenas de ensayos, publicados en revistas como Comercio Exterior, Nexos, Este País, Quorum, Revista Mexicana de Ciencia Política.