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La crítica de AMLO a la academia

Ciencia.

Guillermo Knochenhauer


Contracorriente

Imagen: Código Spagueti.

viernes 16 de agosto de 2019

La tendencia del presidente López Obrador a descalificar grupos sociales, no se detuvo ante el mundo académico; él no cree que las universidades y los investigadores demuestren que son socialmente útiles.

En una de sus conferencias mañaneras de hace unos días, dijo el presidente que la actual carencia de médicos en el país se debía a que las universidades públicas habían rechazado miles de aspirantes a estudiar la carrera “con el pretexto de que reprobaban el examen de admisión”.

En otra de esas comparecencia ante la prensa, López Obrador arremetió contra los científicos acusándolos –a todos, sin hacer distinción alguna–, de que «no van al campo, no conocen la realidad y no pueden transformar una realidad que no se conoce. Están en las nubes”, remató.

AMLO y Ciencia.

Imagen: El Ceo.

Lo peor es que a tan cuestionables opiniones del presidente, les anteceden acciones que van convirtiendo en hechos de gobierno su desconfianza en las instituciones e intelectuales dedicados a investigar, a pensar y a enseñar.

Además, está provocando una atmósfera contraria a la intelectualidad universitaria. Las universidades públicas están justificadamente preocupadas por las presiones presupuestales y otras en violación a su autonomía.

Por ejemplo, los congresos locales de varios estados de la República han presentado iniciativas para reformar la ley orgánica de sus respectivas universidades públicas, sin que en el proceso se tomaran la molestia de dialogar con sus autoridades, con su planta docente ni estudiantil.

Es el caso de las universidades de Sinaloa, Estado de México y Baja California Sur. Iniciativas semejantes se promueven en Tabasco y Nayarit.

El propósito, al parecer, es que las universidades sirvan para resolver problemas; es decir, que sean socialmente rentables.

Marcha de la ciencia.

Fotografía: El Universal.

Estoy seguro de que ésa es también la aspiración de los académicos. El problema es que la investigación científica y la formación de profesionales en una economía de mercado, antes que ser socialmente rentables, tienen que serlo para quien paga por ellos.

No se puede culpar a la ciencia del uso que le dan intereses particulares para hacer negocios, ni que sus aplicaciones no tengan nada que ver con respuestas que reclaman con urgencia, por ejemplo, las desigualdades o el avanzado deterioro ambiental. El planeta seguirá deteriorándose mientras no sea negocio limpiarlo, o pregúntele usted a Trump.

Las soluciones a problemas como esos están en el ámbito político y fundamentalmente en el económico, nacional e internacional, no en la modificación arbitraria de la ley orgánica de las universidades.

La violación a la autonomía universitaria es tal, que los diputados locales (de mayoría morenista) pretendan modificar las normas de gobierno que según la Constitución, sólo pueden hacerlo los órganos universitarios, que hasta el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Luis Raúl González Pérez, advirtió que quien vulnera la autonomía universitaria incurre en una violación de las garantías fundamentales.

Inversión.

Imagen: El Universal.

En ese tenor, nuestra Universidad Nacional Autónoma de México celebró el Coloquio 90 años de la Autonomía Universitaria, y al inicio del actual semestre lectivo, Sergio García Ramírez, profesor emérito de la Facultad de Derecho, dio el discurso de posicionamiento en defensa de la autonomía universitaria y de la ley orgánica de la UNAM.

Hace mal el presidente López Obrador en descalificar y presionar a instituciones y personas dedicadas a pensar, que también quieren tener presencia e influencia en el progreso de México, pero que son muy escasos los canales para lograrlo.

Independientemente de las fallas que ha cometido el presidente, crece mi esperanzada expectativa de que ALMO esté desarticulando la red de corrupción y complicidades que nos han empobrecido.

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

6 comentarios

  1. Señor Guillermo primero que nada cuanto le están pagando para escribir tanta verborrea y tirar tanta basura hacia el único hombre que en mucho tiempo ha venido a poner un poco de orden en este país. Por comentarios como el suyo esque hay descontento en la sociedad por comentarios como el suyo es que se divide la sociedad que pena. Pero mire usted demuestra lo que dice el presidente… tiene usted tantos títulos y no sabe distinguir o se vende al mejor postor alejándose de la realidad??

  2. Sabe usted cuanto cuesta la inscripción y el primer mes de estudio de un universitario? Las universidades se dedican a hacer sus angostos a costa de quien sea señor si no sabe no opine. El primer mes de un universitario cuesta al rededor de $60,000 señor para usted no ha de ser mucho con lo que le pagan por decir toda esta verborrea. Pero para un pobre agricultor que tiene dos hijos y gana a penas $120 pesos por día esa es una tarea titánica no lo cree?? Porque mejor no escribe la realidad de las universidades por ejemplo… o porque no escribe el como y el porqué iban a vender Pemex?? Y muchas otras cosas que de verdad están muy pero muy mal y no desprestigiar al presidente señor don titulado no sea zoopenco.

  3. A que academicos tan maletas, con razon estuvieron reprobanmdo a Andres Manuel 14 años en la universidad, son verdaderamente malos, tambien han de ser los responsbales de hacer al PUEBLO SABIO no tan SABIO pues tambien se equivoca, increible, increible…

  4. AMLO desnuda a los académicos que han participado o al menos callado ante los latrocinios que se han dado en las Universidades; con la escusa de la Autonomía que pretendía proteger la libertad de catedra y no que se sirvan con la cuchara grande los bienes de la nación. En esa ‘Autonomía’ a los académicos les corresponde reaccionar al interior de las Universidades. El extremo de la desvergüenza fue su complicidad en la Estafa Maestra.

  5. HECTOR EGUIARTE

    Comparto su preocupación y lamento las descalificaciones infundadas de las que ha sido objeto. El tiempo nos dará la razón, saludos

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Sobre Guillermo Knochenhauer

Guillermo Knochenhauer
Licenciado en Sociología por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (UNAM). Egresado del Programa Avanzado en Dirección de Entidades Públicas, Instituto Nacional de Administración Pública. Miembro del Consejo Ciudadano para el Desarrollo Social del Estado de Morelos, e integrante del Comité Técnico para la evaluación de programas sociales. Escribe en el periódico El Financiero desde el 2002. En el sector público fue Director General de Comunicación Social del Sistema Alimentario Mexicano (1980-1982); Coordinador de Asesores del Subsecretario de Asuntos Multilaterales de la Secretaría de Relaciones Exteriores (1983-1984); Director de Planeación del Sistema de Distribuidoras Conasupo y Director de Empresas Industriales y Comerciales de Conasupo (1988-1991); Coordinador de Asesores de la Dirección General de Banrural (1991-1994); y Coordinador de Asesores del Subsecretario de Fomento y Normatividad Ambiental de la SEMARNAT (2001-2003). Fue productor y conductor del programa radiofónico “Sembrando Juntos en XEX” de Radiópolis/Televisa y de su réplica a través del Sistema Morelense de Radio y Televisión. Dirigió la revista Análisis XXI, mensuario de economía/política. Autor del libro Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes y co-autor de diversos libros, entre los que destacan: México Hoy, Por una Nueva Política Alimentaria, y El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis. También ha escrito decenas de ensayos, publicados en revistas como Comercio Exterior, Nexos, Este País, Quorum, Revista Mexicana de Ciencia Política.