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Dejemos de ser hipócritas: un óvulo fecundado no es una persona

ovulo fecundado

Héctor Mendoza


La pluma ecléctica


lunes 16 de abril de 2018

De cuando en cuando, legisladores que se dicen “conservadores”, presentan iniciativas mediante las cuales aseguran querer proteger la vida desde la concepción. De hecho, en al menos 17 Constituciones de los estados de la República esto ya se hizo.

Considerar persona a un óvulo fecundado o un pre-embrión, es un absurdo desde donde se le quiera ver. Lo anterior es tanto como afirmar que una nuez es el equivalente a un nogal que ya da fruto, o que la semilla de cualquier planta es la planta en sí misma.

Estas aseveraciones no son más que patrañas y mentiras, basadas en prejuicios y principios pseudo-morales, diría yo, de dudosa procedencia. Equiparar al pre-embrión con un ser humano ya nacido, nos lleva a múltiples absurdos, veamos algunos de ellos.

Si partimos de la base de que un óvulo fecundado es el equivalente a una persona nacida, las consecuencias de ello serían catastróficas. Una de las más grandes promesas de la ciencia moderna es la medicina genómica, hoy más que nunca, nos guste o no, hemos sido capaces de escudriñar en lo más íntimo del ser humano. En ese orden de ideas, aceptar derechos desde la fecundación, implicaría frenar de un solo golpe a la ciencia nacional, ya que se haría necesario prohibir toda investigación embriológica, porque supondríamos que investigar con embriones sería tanto como investigar con personas que no pueden otorgar su consentimiento.

Pero vayamos más lejos, nos guste o no, en México se utilizan las biotecnologías, y al menos en las grandes ciudades de nuestra República, existe una vasta oferta respecto de las mismas. Así en ciudades como Guadalajara, Puebla, la Ciudad de México o Monterrey [por citar algunas] se están generando embriones, e incluso por razones técnicas, muchos de ellos están congelados y almacenados para su posterior utilización.

Pensemos nuevamente que estos embriones son personas, pues déjenme decir entonces que son personas privadas ilegalmente de su libertad y peor aún, son personas secuestradas a menos 196 grados centígrados, que es la temperatura del nitrógeno líquido en donde se conservan/congelan los embriones. Un dato adicional, como en este proceso intervienen más de tres personas, de acuerdo con nuestra legislación vigente, deberían ser acusadas también por el delito de “delincuencia organizada”.

embrion

Pero aquí no acaba la historia, pensemos en la posibilidad de que alguien (una mujer mexicana), decide llevarse sus embriones congelados, por ejemplo a Chicago, para allá continuar con algún procedimiento de implantación de los mismos en su cuerpo, esto dado que en esa ciudad [en la opinión de esta mujer hipotética] están los mejores médicos. Pues resulta que esa mujer que se llevó a esas personitas microscópicas, está cometiendo el delito de tráfico de personas, ya que esos embrioncitos/personitas seguramente no tienen, ni pasaporte ni visa americana.

En realidad, lo dicho en el párrafo anterior, aunque parece broma, podría ser cierto de asumirse, como se ha dicho, que un embrión es persona. Y qué me dicen de la donación de embriones, práctica común en muchos países. Estaríamos hablando del delito de trata de personas. Insistimos en que, de asumir este tipo de posiciones, sólo podemos llegar al absurdo.

Y este absurdo existe plena y legalmente pues, por ejemplo, en al menos 17 estados de la República, se ha legislado a nivel constitucional en relación a la protección de la vida desde la fecundación o concepción.

Por eso titulé esta entrega con un: “dejemos de ser hipócritas”, llamemos a las cosas por su nombre, somos el producto de la fusión de un espermatozoide con un óvulo, eso nadie lo discute, pero después de ese momento originario, somos como la nuez de la que líneas arriba hablé, no podemos saber en qué terminará la historia, no sabemos si, como la nuez, ésta será un nogal frondoso, o en nuestro caso, terminaremos siendo una persona tal y como conceptualizamos a los ya nacidos.

Y dejemos claro que, además, esto no tiene nada que ver con “La Familia”, particularmente cuando dicha expresión se usa pomposamente al utilizar esa expresión de “La Familia” como un escudo detrás del cual se esconden nuestros prejuicios, nuestras ideologías, e incluso nuestros intereses personales, en muchos casos inconfesables.

Si aceptamos la idea de que el óvulo fecundado posee derechos equivalentes a los de una persona ya nacida, aparte de frenar la ciencia en términos de investigación, tendríamos que cerrar también las puertas a todos los avances biomédicos en materia de reproducción humana asistida.

La fecundación in vitro, por ejemplo, requiere en muchos de los casos, la congelación de embriones, asumir que estos tienen los mismos derechos que una persona nacida; como ya lo adelantamos, suponer que son personas secuestradas.

Ahora bien, por razones técnicas, en países como España, Francia, Inglaterra o Estados Unidos, tales embriones han tenido que ser desechados después de un período de tiempo determinado, lo cual significaría que esos países y esas sociedades están tolerando no sólo homicidios, sino genocidios en masa. Otro absurdo, ¿no creen?

Considerar al embrión como persona es, por tanto, un sin sentido. Concluyo con un último dato: el porcentaje de anidación de los embriones en el endometrio de la mujer, de manera natural, no supera el 20%. Dicho en otros términos, 20 de cada 100 óvulos fecundados, son desechados de manera natural en la menstruación de las mujeres. Siendo así y si consideramos a los pre-embriones como personas, ¿acaso tendríamos que hacerles un funeral y expedir un acta de defunción?, locura que, por cierto, fue propuesta en 2015 por la Senadora Cristina Díaz Salazar.

Véase al respecto el siguiente link: http://colegiodebioetica.org.mx/desplegados/Posicionamiento-08-03-2015.pdf

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

15 comentarios

  1. PABLO ARTURO NAVARRO HERNÁNDEZ

    El problema es que si ese “absurdo” en realidad no lo es, está poniendo un relieve muy delicado, están jugando con vidas humanas… lo que los políticos dicen para justificar sus leyes absurdas.

  2. Héctor
    Antes que nada respeto su posición acerca de este tema. Más sin embargo aclaremos algo, el pequeño ensayo que acaba de escribir tiene connotaciones bastante pendejas.
    Como se le ocurre comparar o hacer referencia al ser humano con un nogal, somos humanos, mamíferos, no somos plantas.
    Querer polarizar este tema, es no querer ayudar a la humanidad a existir, ya que recordemos que la familia es la base de la sociedad.
    No se trata de irse al extremismo y decir que un embrión es una persona, como dice usted no seamos hipócritas, no lo es. Un embrión más sin embargo es un ser vivo que empieza formarse a sí mismo por obra de la naturaleza y sin meter suposiciones teológicas, este embrión empieza a crecer y formarse desde el momento de la fecundación, lo cual unifica que ya es considerado un ser vivo y por ende se le debe considerar como lo que es, un producto de fecundación que está en crecimiento para poder convertirse en ser humano. Que tenga alma desde un inicio, no lo se, que es un ser vivo definitivamente ya que se alimenta y crece y se forma.
    No se si su ensayo fue crear polémica pero en verdad que triste saber que todavía existen letrados como usted que son más arcaicos en sus pensamientos que difícilmente distinguirian entre una nuez y un nogal, ya que por el poder que tienen en sus manos de ser generadores de opinión por el poder de la pluma ecléctica no puedan escribir o generar opiniones positivas en pro de los valores de nuestra sociedad
    Saludos

    • Me parece muy gracioso que se haya agarrado de un único “error” en el ensayo para decir que no tiene validez y que su pensamiento es arcaico… ¿Arcaico? Arcaico es querer encerrar a una mujer en la cárcel sólo por abortar.

      La comparación que hace entre un embrión y una semilla de un árbol no es erronea. El debate es si un embrión es o no es un ser vivo, no si es un mamífero o un anfibio o una planta. Un árbol es un ser vivo, y sus semillas están formadas de la unión de gametos.

      Omite todos los argumentos que se dan en el ensayo sobre lo ridículo que sería decir, de manera legal, que un embrión es un ser humano y que, por tanto, debe tener los mismos derechos que un ser humano.

      Ah, y el alma no existe. Dice usted que deja de lado la teología, pero menciona algo que es meramente una creencia religiosa.

  3. Coincido plenamente con usted, Héctor.
    Sólo una precisión en el último párrafo:

    “el porcentaje de anidación de los embriones en el endometrio de la mujer, de manera natural, no supera el 20%. Dicho en otros términos, 20 de cada 100 óvulos fecundados, son desechados de manera natural en la menstruación de las mujeres.”

    Si el dato es correcto, 80 de cada 100 óvulos fecundados serían desechados de manera natural.
    Sería conveniente aclararlo y citar la fuente de referencia.

  4. Respeto su “opinión”.

    Pero pensar que una niña no es una persona, o una mujer adulta, es marginarla…, es no ver desde un punto de vista humano, trascendente.

    Una semilla de maíz no es un huerto, pero si da de comer a muchos, en la posiblidad de poder plantar la semilla.

    Mezclar argumentos poco serios, es de gran riesgo, más cuando no se considera al público al que esta dirigido, pues existimos quienes leemos de manera superficial y damos por cierto, argumentos falsos. Más cuando quien escribe es un “investigador” del Sistema Nacional de Investigadores. Es triste leer algo tan falto de fundamento, más viniendo de una persona, que sustenta ese título.

    • No, una semilla no da de comer a muchos, si se siembra, se cultiva y se lleva todo el proceso, podrá dar algunos frutos. Y el autor correctamente señala que hay una gran falacia entre confundir posibilidad con realidad. Un embrión, llevado a término el embarazo que nace en una familia donde es deseado (dejemos de lado lo planeado), y con posibilidades para nutrirlo, educarlo, podrá dar sí muchos frutos y ser feliz.

      Pero no es así la realidad para muchas circunstancias donde los supuestos defensores de “la vida”, se olvidan de que, así como obligan a las mujeres a parir, deberían entonces darles los medios para que esos hijos puedan crecer y desarrollarse. Pero no, solo cargan a las mujeres de obligaciones (incluso cuando la concepción es producto de una violación, a veces en el mismo seno de su familia), más no asumen ninguna con los niños que pueden nacer de estas.

      No, la falta de seriedad está en quienes con base en un dogma, mucha humanidad y hasta Dios en su boca, pero ninguna solidaridad ni caridad con los obligados a obedecer su dogma, lo profesen o no.

  5. Hector Mendoza

    Héctor:
    Pues si de hipócritas nos vamos, pues pensemos en los que ustedes los abogados le han hecho a la ley. O ya se le olvidaron los juicios contra O.J. Simpson? Acaso porque no pudieron demostrar su culpabilidad entonces, el es inocente?

    Usted mejor que todos sabemos que la Ley es comprable y si ella lo es también ustedes ya que si más no recuerdo el término “abogado del diablo” se les da a los profesionales que SABEN PERFECTAMENTE que el cliente es culpable pero aún así “por dinero” aceptan defenderlo.

    Coincido plenamente en que un Sistema Nacional de Investigadores debe ser lo mejor de lo mejor del país, y ese título lo debería impulsar a escribir CIENCIA, no comentarios personales como el desafortunado escrito, bien planteado (desde el punto de vista de un abogado) pero mal empleado o acaso tendrá la vergüenza de incluir este pseudoescrito “como usted lo mencionó” dentro de su siguiente evaluación de CONACyT para subir de nivel?

    Que quede claro, TODOS los políticos, los ABOGADOS y los pseudoabogados (con minúscula) como usted, deben defender las creencias que existen entre la gente que representan y si la gente cree que “manejar” a los embriones es incorrecto ustedes deben defenderlos.

    O para que le quede más claro: ¿como nos podemos arreglar? ¡Para que deje de escribir tonterías!

    Si ya de por si, la profesión de abogado no es bien vista por la sociedad, entonces con su ayuda, estará más mal vista!

    Ojala y los editores de la edición electrónica vean estos comentarios y pronto sus ideas salidas de lo más profundo de su corazón los manden a donde deben estar.

  6. Diego León y Rábago

    Parte de una base falsa. eL CIGOTO es vida humana. Todos los seres humanos fuimos cigotos, mórulas, blastocistos, embriones, fetos. Quizás el articulista no lo fue. Además, no se contradicen las bases científicas aportadas por la Genética y los v erdaderos argumentos bioéticos mediante denostaciones como “No seamos hipócritas”. Decir que son “patrañas, prejuicios, etc.” es esgrimir descalificaciones denostativas, ante la impotencia de dar argumentos científicos y bioéticos sólidos. Necesita estudiar qué es el Código Genético: que funciones tiene el ADN y el ARN. Sus aseveraciones son superficiales y meramente pasionales.

  7. RICARDO CARDENAS GONZALEZ

    Con todo respeto Sr. Héctor Mendoza ,el Hipocrita es usted, vamos suponiendo que por lo que hubiera sido su Mamá lo hubiera abortado entonces usted no hubiera existido ni hubiera sido una persona ; al fin y al cabo eso es lo que usted esta diciendo, por lo tanto su absurda afirmacion no hubiera existido ,ya que usted tampoco hubiera existido ya que al fin y al cabo nunca fue una persona como usted afirma.
    Y perdoneme porque no tengo pruebas ,pero su tesis no se que oscuros fines persigue, algun huesos en algun partido de los que quieren ganar votos con esas teorias de que dizque defienden a la mujer, cuando lo unico que quieren es ganar votos; le repito no lo afirmo porque no tengo pruebas ; pero no puedo permitir que con un aire simplista nos insulte a los que no pensamos como usted.

  8. Lo doctor no quita lo tonto. Básicamente su argumento es que los cigotos no son humanos porque quiere que continúe la investigación en fecundación asistida. Y para apoyar su argumento lo basa en descalificar a quien opine diferente a usted, incluso insultando. Usted es una mujer con síndrome post aborto? Conoce a alguna? Llevó a abortar a alguien? Sigue en contacto con ella? Conoce a alguna mujer con cáncer por someterse a esos tratamientos de fertilización? Usted usa algún método anticonseptivo masculino? Deja todo la carga a la mujer? Pregúntese esto, y vuelva a estudiar.el significado de ética. No todos somos tan pragmáticos, pero merecemos respeto.

  9. Y las paridoras y paridores no se hacen esperar! Jajaja “Es un angelito ” “una bendicion” “un regalo de dios”. Un FETO es un futuro ingeniero.

    • Ufff, peor podría ser un comentarista que prohíbe al autor dar su opinión personal, con base en su muy particular concepción de la “ciencia”.

  10. Interesante es ver en la sección de comentarios a tantos que seguramente, habrían sido más útiles como embriones congelados en un laboratorio para la investigación, que como -personas- escribiendo salvajadas tratando de justificar lo injustificable.

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Sobre Héctor Mendoza

Héctor Mendoza
Doctor en Derecho, integrante del Sistema Nacional de Investigadores, profesor investigador en temas bioéticos y biojurídicos, abogado postulante desde hace más de tres décadas, miembro del Colegio de Bioética, A.C., y de la Asociación Nacional de Profesores de Derecho Internacional Privado. Autor de libros, capítulos de libro y artículos arbitrados publicados en revistas de circulación nacional e internacional. Paracaidista y buzo certificado, motociclista, rapelista y amante de los deportes extremos. Conferencista en instituciones nacionales y extranjeras tales como: la Universidad de Illinois, Urbana-Champaign en Estados Unidos, la Universidad de Montreal en Canadá, la Universidad Laval en Quebec, Canadá, la Universidad de Burdeos 1 en Francia, la Universidad de Palermo en Argentina, la Universidad Autónoma de Madrid, la UNAM, el ITESM, el Colegio de Bioética, A.C., la Barra Mexicana de Abogados, A.C., el Centro Internacional de Ciencias, A.C., el Colegio Mexicano de Ingenieros Bioquímicos, A.C., el Tribunal Superior de Justicia, la Comisión de Derechos Humanos, el Centro de Ciencias Genómicas, y la propia Universidad Autónoma de Nuevo León, entre otras.