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NAFTA 2.0 (TLCN)

TLCAN, Nafta

jueves 1 de junio de 2017

En medio de la incertidumbre generada por el viaje de Donald Trump a diversos destinos de Medio Oriente y Europa, la atención es altamente probable que gravite de regreso en nuestro hemisferio y, en particular en México, ante la inminente negociación del TLC. Pero, ¿con qué contamos ahora para plantear una agenda que no sea defensiva sino propositiva?

La Agenda debería sentar los cimientos para que el país pueda estar en 2030 entre los cinco primeros exportadores del mundo, duplique la productividad laboral y el Producto Interno Bruto per cápita y mejore su distribución y, además, multiplique las oportunidades de desarrollo social al crear un millón de empleos formales al año.

Para ello, vale la pena rescatar un estudio de este año del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales (CEEG), el cual agrupa a 50 empresas multinacionales con presencia en México, que representan 10 por ciento del PIB del país, 11 por ciento de sus exportaciones y 40 por ciento del total de la Inversión Extranjera Directa. Sus empresas afiliadas brindan 500 mil empleos directos y 1.5 millones de empleos indirectos y son líderes en sus respectivos ramos.

¿Por qué considera el CEEG que la renegociación sería posible y favorable para México y contribuiría con su globalización?

Según la Organización Mundial de Comercio (OMC), México ocupó en 2014 el lugar 15 entre las potencias exportadoras. Las exportaciones de México han comenzado a diversificarse, las no petroleras (agropecuarias, extractivas y manufactureras) ya tienen peso, un peso que tal vez no era imaginable dos o tres décadas atrás. Las pantallas planas, por mencionar un producto, van en avanzada: México concentra 26.3 por ciento de las exportaciones de pantallas planas a nivel mundial. Y la industria automotriz también va por delante: 80 por ciento de los coches fabricados en México se exportan; se estima que en 2020 nuestro país ocupará la sexta posición detrás de China, Estados Unidos, Japón, India y Alemania, con una producción anual de 4.7 millones de vehículos.

En cuento a la productividad, durante el primer trimestre de 2016, el Índice Global de Productividad Laboral de la Economía (IGPLE) con base en horas trabajadas aumentó 0.8 por ciento en comparación con el trimestre inmediato anterior, de acuerdo con cifras ajustadas por estacionalidad difundidas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Por grupos de actividad económica, según el IGPLE, la productividad laboral en las actividades primarias se elevó 3.4 por ciento y en las terciarias 1 por ciento, en tanto que en las actividades secundarias disminuyó 1 por ciento.

El Producto Interno Bruto per cápita en el primer semestre de 2016 se ubicó en 155,510 pesos anuales, lo que implicó un crecimiento de 1.4 por ciento real anual, el mayor de los últimos cuatro años para un mismo periodo, según datos del Inegi.

En relación a los empleos, en los últimos cuatro años se han creado 2.6 millones de empleos, aunque 63 por ciento de estos ganan hasta dos salarios mínimos, es decir, apenas 4,440 pesos mensuales.

Si bien los números ayudan, sabemos que falta mucho por hacer, situaciones que el mismo CEEG considera: cadenas de valor, la formación de técnicos superiores universitarios, inversión en investigación y desarrollo, y la inclusión financiera.

No obstante, desde el inicio de 2016 se leían apreciaciones positivas. En la 7ª Encuesta de CEO en México (7ª ECM) presentada en este mayo por PwC (PricewaterhouseCoopers), México regresó al top 10 como economía fuente de crecimiento, según los CEO a nivel global. Los tres principales países del ranking siguen siendo Estados Unidos, China y Alemania.

Cuando se les preguntó a los CEO a nivel global qué países, excluyendo los que residen, serán más importantes para sus perspectivas de crecimiento de los próximos 12 meses, México figuró como el segundo país más relevante de Latinoamérica, después de Brasil, con 5 por ciento de las respuestas.

Al igual que en la edición pasada, la confianza de aumentar la plantilla laboral en los próximos doce meses se mantuvo con 68 por ciento de respuestas de los CEO en ese rubro; y aunque en  2015 el porcentaje fue de 70 por ciento, bajar 2 puntos en un entorno como el actual tiene mérito en un contexto en el que el Banco de México revisó a la baja los intervalos de pronóstico de crecimiento de la economía para 2016 y 2017, ante la persistencia de un entorno externo adverso y los efectos de la caída del PIB en el segundo trimestre.

¿Qué sigue? La encuesta de fin de año del Banco de México evidencia factores externos e internos; en los primeros están: la debilidad del mercado y la economía mundial, la inestabilidad financiera internacional, el nivel de las tasas externas, la inestabilidad política internacional y la contracción de la oferta de recursos del exterior. En los segundos: presiones inflacionarias, la política monetaria en aplicación, la incertidumbre cambiaria, la debilidad del mercado interno y la política fiscal que se está instrumentando. El precio del petróleo lo podemos ubicar en ambos.

En este contexto está la respuesta a qué sigue. Si cuidamos los factores que están inmersos podemos mirar hacia adelante y en 13 años la hoja de ruta sería diferente. La agenda está puesta y el avance es palpable.

Un dato para cerrar esta colaboración: la mitad de la lista de los 10 destinos más populares para la inversión, en nuevas instalaciones en el sector aeroespacial durante los últimos cinco años, se compone de países con economías emergentes y México es uno de ellos. La industria aeroespacial mexicana logró captar 51 proyectos de inversión de un total de 44 compañías en el período 2011-2015.

Creo firmemente que estos sectores (aeroespacial, energía renovable y no renovable, comercio electrónico, etc.) serán áreas importantes de negociación en el nuevo TLC, pero presentan también, enormes oportunidades para nuestro país que no debemos desaprovechar.

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

2 comentarios

  1. Francisco J. Alcala

    Muchas gracias Sr. QUESADA. Muy interesante , bien fundamentada y esperanzadora información; trabajemos para lograr esos objetivos.
    En la parte positiva de su hacer, el Sr. Trump hace pensar al mundo de «donde venimos, como, que , y para quienes hicimos lo que hicimos en los últimos 30 años y en adelante , que, por qué y para quien hacer lo que se puede y se debe hacer con verdad, con justicia y con caridad.
    Un saludo

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Sobre José Antonio Quesada Palacios

José Antonio Quesada Palacios
Profesor de EGADE Business School México del ITESM. Maestro en Administración y Contaduría y ha estudiado en la Universidad Iberoamericana, el ITAM y la Florida International University. Fungió como Director de EGADE BS en el TEC de Monterrey. Es Contador Público Certificado por el Colegio de Contadores Públicos de México. Cuenta con más de 27 años de experiencia profesional en proyectos dirigidos a instituciones financieras, principalmente. Participa activamente en el IMEF, AMCHAM, Coparmex, CCE y en programas de vinculación universitaria con alumnos de varias universidades por medio del programa Betta, Gamma Sigma. Colabora como especialista en Servicios Financieros en PricewaterhouseCoopers (PwC) desde 1986 y es Socio Líder de Clientes y Mercados, coordinando las prácticas de 14 industrias y de la estrategia de enfoque al mercado de la misma firma. Es asesor de múltiples Consejos de Administración y especialista en procesos de colocación en el SEC de compañías extranjeras. Participó en JP Morgan Chase, con GBM International, Euromex, asesorando campañas de derivados. Asimismo, participó en la colocación de empresas extranjeras en el Mercado de Capitales de Estados Unidos.