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De anhelos a sobornos

Del anhelo al soborno.

José del Rosario Sánchez Franco


Factor Sociedad

Ilustración: Yoana Novoa.

martes 8 de octubre de 2019

Cuando la ignorancia se convierte en fuerza política,
los errores son devastadores e irreversibles…
Pedro Rivera Ortega (PRO).

A lo largo de la historia, las sociedades han (hemos) vivido un sinfín de atrocidades, frustraciones y desencantos.

Independientemente de lo que cada quién haga por su propio desarrollo, los grupos humanos buscan líderes que promuevan el desarrollo personal, familiar y social. ¿Quién no quisiera –en su sano juicio– que así fuera? Es normal, incluso natural.

Así, tan pronto existe la oportunidad (por lo regular en tiempos de campañas), la gente se prende de quien en sus discursos declara palabras de ánimo y esperanzas ante los deseos vehementes (anhelos) de salir del atascadero social.

Esto sucede con mayor razón cuando los políticos, habiendo escalado al poder, no aterrizan los resultados esperados, o lo alcanzado no corresponde a los deseos auténticos de la gente.

Discurso político.

Ilustración: Greek Surnames.

De hecho, varias son las formas de atraer a los electores. Por ejemplo, hay a quienes le funcionan las promesas racionales (decir qué se puede resolver de manera material), otros envuelven desde lo emocional (hablan de odio, amor); y, a otros le pega el discurso mixto.

A las sociedades hartas, es fácil sembrarles factores emocionales con críticas rudas. Diría que criticar es la obligación de la oposición. Se expone lo mal hecho (resultados negativos) vinculando y adicionando esto a la suma de frustraciones y desencantos.

Esta práctica, como táctica política, es frecuente observarla (su aplicación) en quienes tienen menos preparación académica. Ello porque es un electorado potencialmente vulnerable que se encuentra entre lo que argumentan quienes están en turno, sea el gobierno o la oposición.

Lo usual es que los anhelos de la gente sean ahogados con avalanchas verborréicas que endulzan a la gente con supuestas soluciones (parches). No es verdad que revuelven las causas desde la raíz. De hecho, es lo que dicen todos en tiempos de campañas. En el gobierno no deja de ser labia.

Es lo que ha hecho y hace el presidente López Obrador. Quien en sus discursos prolongados de campaña no hace más que culpar, desdeñar o repudiar a sus adversarios (en el poder), con el fin de sumar a su parecer, las molestias de la gente, generando una sensación de comunión en la misma dirección.

Desdeño político.

Ilustración: El Colombiano.

Siendo oposición (bajo el manto de la retórica) desinstitucionalizó la máxima magistratura. Así fue construyendo su liderazgo que va debilitándose. Sembró frustración y esperanzas denostando. Ahora sigue haciendo lo mismo, pero contra las personas que se oponen a su discurso.

Es el mismo que ahora, desde el poder, se exime de sus negligencias, de manera que lo que antes criticaba, hoy son nada más circunstancias pasajeras muy diferentes; aunque, de acuerdo a otros datos (léase las últimas encuestas de Demotecnia, Nemotecnia, Mercaei y Enkoll), López Obrador ha caído en aceptación porque no ha logrado resolver las causas estructurales, pero acepto que sí ha resuelto factores domésticos. Ilógico sería si teniendo todo el control del poder, no lo ejerciera.

Es así como la legalización del soborno, ya no es corrupción. Porque los programas de gobierno aterrizados en la gente de menos recursos no son para mejorar su estado, son sólo analgésicos financieros sin acabar con la causa real. La pobreza. No se ha encontrado la forma de ir acabando con la miseria porque la riqueza no es generada por un asunto de conveniencia electoral.

Todo está apuntado a recordarle a “los beneficiados”, el favor. Hoy, el clientelismo se ha legitimado con leyes ad hoc. ¿Hay alguna diferencia con lo que tanto se criticaba?

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

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Sobre José del Rosario Sánchez Franco

José del Rosario Sánchez Franco
Estudió Periodismo y Publicidad en la Universidad de Panamá, 1981 y 1989, respectivamente. Actualmente estudia Derecho en la Benemérita Universidad Autónoma del Estado de Puebla (BUAP). Consultor-Asesor, Instituto de Política Aplicada de Puebla (IPAP) 2005 -2019. Profesor de Ética y Comunicación en el Colegio Puebla, 2000-2002. Profesor de Comunicación Alternativa y Géneros Periodísticos, UPAEP, 1999-2000. Director de Producción, Radio y Televisión Educativa (RTVE-TV 11) Panamá, 1997-1999. Jefe de Producción Cultural, (RTVE-TV 11) Panamá, 1995-1997. Productor / Realizador de los Noticieros “Al Despertar” y “Noticias al Medio Día”; RPC-TV; Panamá, 1994. Productor de Televisión, (RTVE-TV 11) Panamá, 1992-1995. Director de Cumbre Publicidad. Panamá, 1987-1992. Jefe del Departamento de Publicidad del Banco Nacional de Panamá (BNP), 1984-1990. Documentalista, cineasta en el Grupo Experimental de Cine Universitario (GECU), Panamá, 1975-1980. Estratega político y asesor de candidatos a presidencias municipales, diputaciones locales y federales en Puebla y Morelos; México (1999-2014). Responsable de propaganda y creativo de varios candidatos a Representantes de Corregimiento (HR), y Legisladores en Panamá (1979-2004). Columnista en El Sol de Puebla, en la página de Opinión escribe su columna Factor Sociedad, donde ha escrito más de 360 artículos. Temas socio-políticos; (2010-2019). Creador del concepto “Arquitectura Electoral”, Complemento de la “Ingeniería Electoral”. Miembro del Círculo de Escritores de Puebla, Sabersinfin.com (2017-2019).