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Celebrando a la Radio

Día Mundial de la Radio

José Elías Sahab Jaik


De todo y de nada


martes 19 de febrero de 2019

#LaRadio

La semana pasada, específicamente el 13 de febrero, se festejó el Día Mundial de la Radio. Este medio de comunicación que, desde Marconi, quien logró que un aparato a larga distancia comunicara, ha sufrido tantos cambios tecnológicos, así como de formatos y contenidos, que lo hacen sin dudas un medio muy importante. A tal grado que ni la televisión, ni las redes sociales, ni mucho menos los medios escritos, han podido sustituir.

La radio ha sido la gran herramienta de comunicación del siglo XX, incluso por muchos años, la única. Esta herramienta ha servido, por igual, para encontrar náufragos o comunicar poblaciones aisladas por un terremoto o algún huracán. Ha impulsado y encumbrado a cantantes legendarios aquí en México, así como en el resto del mundo. Gracias a ella, los comunicadores han podido, durante años, alegrarnos el día, ponernos a reflexionar, informarnos del acontecer cotidiano y dar servicios a la comunidad en donde se necesite. En nuestro país, la radio tiene una penetración prácticamente total (98%).

Existen emisoras musicales, culturales, de noticias, de espectáculos, de deportes, etc. Prácticamente, todos los temas y todos los rubros se han abordado en la radio.

radios vintage

Hoy, en su evolución y gracias al Internet, podemos con un clic escuchar estaciones de radio de prácticamente cualquier país del mundo, en tiempo real y con una calidad de sonido como si la emisión se estuviera generando en nuestra propia ciudad. Yo todavía me acuerdo de esos radios antiguos que lograban captar señales de otros países y te emocionabas muchísimo cuando escuchabas inglés o francés, porque ya habías “quebrado” el espectro electromagnético para oír estaciones internacionales. Ahora, Apps como “Simple Radio” o “Radio Garden” te llevan por todo el mundo con miles de estaciones en todos los idiomas y te acercan al mundo como lo hacen las redes sociales. La instantaneidad también llegó a la radio.

La radio también ha servido para generar pánico; como cuando Orson Welles, el célebre director y protagonista de “Ciudadano Kane” -en mi opinión, una de las mejores películas de todos los tiempos-, logró poner, en menos de una hora, a miles de estadounidenses en paranoia absoluta porque pensaban que estaban siendo invadidos por alienígenas. En 1938, durante una narración radiofónica del libro de H.G. Wells, “La guerra de dos mundos”, Welles transmitió con tanto realismo y en formato noticioso, la invasión alienígena, que miles de personas salieron de sus casas, colapsaron las carreteras y acudieron a las estaciones de policía, armando un perfecto estado de caos. Doce millones de personas, se calcula, que oyeron aquel programa transmitido por la CBS radio.

La radio nos emociona cuando en ella escuchamos una canción que nos gusta, nos deprime cuando escuchamos alguna noticia devastadora sobre cualquier tema, nos estimula cuando escuchamos consejos constructivos en algún programa de desarrollo humano; en fin, la radio es capaz de sacarnos todas las emociones, porque al final, la radio comunica y la comunicación es la base del conocimiento. Discernir entre cuál de esa comunicación es constructiva y cuál destructiva, está en nosotros mismos. Nos podemos dejar manipular por la radio, o no; al final, la radio es la herramienta y en los contenidos reside la diferencia entre una buena y una mala radio.

Hoy hago este artículo para celebrar a la herramienta. Para hacerle un homenaje a lo que se puede oír y de ahí visualizar cosas, a la herramienta que, al no darnos imágenes, nos estimula el proceso creativo y nos abre la imaginación.

Orson Welles y la radio

Orson Welles (Fuente: The Film Stage).

También celebro que esta herramienta ha dado empleos, contribuido al desarrollo económico de las naciones y generado riqueza. Sólo en México, en 2017, según datos del INEGI, esta industria contribuyó con 29,035 puestos de trabajo y generó un producto interno bruto de más de 10 mil millones de pesos.

La radio vive de la publicidad y muchas marcas de productos y servicios se han dado a conocer a través de ella, contribuyendo a fortalecer la cadena de valor de las empresas.

Celebro que, en el 2016, la audiencia de la radio superó a la de la TV e incluso a la de los dispositivos móviles y que en el mundo ya hayan más de 40 mil emisoras de radio. También celebro que, sin duda, es de las tecnologías más accesibles para las personas, por lo que la convierte en el medio de comunicación de mayor cobertura en el planeta.

Yo en lo personal, disfruto mucho de la radio y espero que tengamos radio para muchos años más.

La radio, como se ha utilizado, ha tenido sus luces y sombras, sus buenos usos y sus abusos, ha creado valor y lo ha destruido; lo que sí resulta claro es que se ha convertido en una extraordinaria herramienta de comunicación que celebro que tenga su día. Enhorabuena.

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

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Sobre José Elías Sahab Jaik

José Elías Sahab Jaik
Soy José Elías Sahab Jaik, orgullosamente chilango, de origen libanés. Abogado de la UNAM y maestro en Derecho de UTexas en Austin. Tengo la convicción de que las empresas son el motor de la economía y, ahora que tengo el orgullo y oportunidad de trabajar en un conglomerado regiomontano que tiene varias empresas (entre otras, Minera Autlán), cada día trabajo para mejorar al Grupo y así beneficiar más al país. Mientras veamos más empresas sanas y productivas, que permanezcan a lo largo de los años en todos los estados de la República, vamos a tener un desarrollo más homogéneo como país. Soy un ferviente creyente del desarrollo regional, del Club América (aunque pierda lectores) y de que los humanos somos buena energía, aunque a veces nos falte alineación y balanceo. Positivo por naturaleza, apasionado por México y su gente, enamorado de mis tres hijos y mi país. Seamos felices, que cuesta lo mismo.