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Argentina, a treinta meses

Julio Ioseph May


El mundo que yo veo


martes 15 de mayo de 2018

Argentina, a 30 meses de la asunción de Macri, alguien publicó acertadamente: “Claramente, mantener vagos nos salía mucho más barato que mantener ricos.”

Un poquito de historia, es decir, de textos históricos a la luz o a la sombra del regreso de Argentina a los brazos del FMI; parece que son brazos cortos porque el préstamo Standby sería de 30 mil millones de dólares y Wall Street exige 60 mil millones, tal como se publica en el opositor periódico Página12. En cuanto me lleguen los titulares del Clarín los incluiré en la nota.

Inmediatamente después de la primera vuelta de las elecciones del año 2015, me escribe un amigo: Para mí, las elecciones reflejan el sentimiento general del argentino que no se encuentra identificado con el kirchnerismo. Scioli corrió con una gran desventaja, a pesar de disponer de todo el aparato oficial a su favor y disposición, muchísimo dinero y facilidades, le jugó como lastre tener a Zaninni como compañero de fórmula; a Aníbal Fernández como candidato a gobernador de Buenos Aires, y así como los muchos intendentes vitalicios en la gran Buenos Aires, la soberbia y el patoterismo, le restaron votos.

Macri es de una derecha que quiere suavizarla para captar votos, pero no es garantía de nada. La segunda vuelta será reñida, pero algo ya ha cambiado en el país y, a mi parecer, para bien. Lo refleja la bolsa de valores; se prevee una dosis de confianza. En fin, hay mucha tela de dónde cortar.

Rescato el término soberbia, pues en algún texto anterior les había escrito a mis amigos que eso voltearía el gobierno.

Yo respondí a mi amigo: Es sorprendente el silencio en la red, los patoteros que hablaban tan mal de la oposición están ausentes, por ahora. Supongo que, al final, ganará Scioli pues el peronismo sigue siendo mayoría y los de Massa no torcerán. Estimo que ahora el campo volverá a sacar las máquinas, entiendo que estaba hibernando con este gobierno. En la próxima elección vuelve Cristina, presidente de lujo, como dicen muchos y buenos “de nuestra clase”.

No ganó Scioli, y sólo queda esperar. ¿Quién ganará las próximas elecciones? ¿Sera Cristina? La actual situación en Argentina, la inflación, los tarifazos, la corrida del dólar seguramente afectan, no sólo la gobernabilidad del régimen sino su continuidad.

Macri Argentina

Elijo, entre todos los textos que están en mi correo, el siguiente, que es sumamente claro y me lo envió una amiga el  quince de noviembre del 2015:

No voto por Macri

1. La primera razón es estrictamente afectiva. Ni Mauricio Macri ni casi ninguno de sus funcionarios y seguidores me representan personalmente. No me identifica, no es como yo, nunca fue como yo: pertenece a otro mundo, a otros modos; representa intereses siempre contradictorios a los míos. No es de mi barrio, es decir, de la geografía de los hombres a pie, de los trabajadores, de mis vecinos. Macri no se parece a mis amigos, no piensa como mis padres, no vive como mi hermana, no sufre como mis vecinos. Pertenece, además, a la clase social que siempre empobreció al país. Todos los votos son de tipo afectivo,  quienes votan por Macri lo hacen o porque son como él o porque les gustaría ser como él. A mí, personalmente, no me gusta lo que Macri significa en términos sociales, culturales, económicos y políticos.

2. No lo voto porque la forma de generar riquezas que realizó su familia fue a costa del Estado argentino, es decir, de todos nosotros. No contentos con formar parte de la Patria Contratista en los años setenta, el grupo Socma, tras haber agrandado su patrimonio exponencialmente durante la dictadura militar, una vez terminado el festival de la “plata dulce” les encajó, en 1982, a los argentinos, la deuda externa de su grupo económico, a través del decreto de estatización de la deuda externa privada, que firmó un jovencísimo Domingo Cavallo, empobrecedor serial de los argentinos en la década de los noventa y a principios del siglo XXI. Casualmente, Cavallo, hoy apoya la candidatura presidencial de su siempre favorecido.

3. No voto por Macri porque, en la ciudad en la que vivo, Buenos Aires, su gestión no fue buena, y convirtió al Estado municipal en una caja recaudadora: a) aumentó los impuestos fijos en un cien por ciento; b) incrementó el endeudamiento en dólares en un 250 por ciento, mientras el Estado nacional reestructuró su deuda de manera soberana; c) prometió 44 kilómetros de subte e hizo sólo 450 metros; d) incrementó en un 95% la cantidad de funcionarios públicos; e) no sólo no construyó hospitales nuevos, sino que desfinanció al Garrahan y creó apenas un par de centros de atención pública sin insumos; f) fue el gobernador que más leyes vetó dentro de su distrito, convirtiéndose así en un autócrata que gobernó sin respetar la Constitución porteña; g) construyó apenas 13 escuelas en ocho años y subejecutó el presupuesto educativo, es decir, gastó menos de lo que tenía proyectado sólo para poder destinar recursos al área de publicidad, por ejemplo; h) de las 10 mil viviendas prometidas por año de gestión sólo construyó 350; i) el Banco Ciudad concedió préstamos personales a los propios funcionarios de su gobierno por un valor cercano al millón y medio de pesos; j) está actualmente procesado por espiar telefónicamente a ciudadanos; k) desmanteló las políticas culturales; l) construyó bicisendas, una buena idea mal implementada; m) tolera en la Ciudad decenas de talleres clandestinos con mano de obra esclava; n) utilizó a la UCEP en un grupo de represión callejera; ñ) el Metrobús de la avenida 9 de Julio no funcionó bien; o) recientemente, se descubrieron contratos millonarios fantasmas en el área de comunicación y publicidad, y no legisló en materia de distribución equitativa de la pauta oficial. Por último, hay que tener en cuenta que el presupuesto de la Ciudad es el tercero en importancia después de la Nación y provincia de Buenos Aires, es decir: una mala gestión es como chocar una calesita.

4. No voto por Macri porque su equipo económico está integrado por los mismos técnicos que hundieron al Estado en la década de los noventa y el gobierno de Fernando de la Rúa: Carlos Melconian, Pablo Rojo, Alfredo Sturzenegger, Miguel Broda, José Luis Espert, Alfonso Prat-Gay, la mayoría de ellos, egresados de los principales centros de producción intelectual de los Estados Unidos y por lo tanto responden ideológicamente a esos centros de distribución de ideología.

Macri 2

Foto: Proceso

5. No voto por Macri porque el plan económico que van a llevar a cabo y que se oculta públicamente significa un gran traspaso de riquezas de los sectores bajos y medios a los círculos concentrados de poder: a) una devaluación del peso representa una caída en el poder adquisitivo de la población de más de la mitad de su sueldo. Un dólar alto sólo beneficia a los exportadores; b) la apertura de la importación de productos manufacturados significa una virtual destrucción del complejo industrial argentino que tiene apenas 12 o 13 años de recuperación asistida. Cabe aclarar que estas medidas impactan sólo sobre las industrias que importan insumos y venden en el mercado interno, es decir, la mayoría de ellas, pequeñas y medianas empresas que representan el 80% del mercado de trabajo, es decir, que abrir las importaciones, como ocurrió en los 90, cuando la desocupación trepó al 25%, es atentar contra el trabajo de la mayoría de los argentinos; c) si Macri replica la política de endeudamiento de la Ciudad en el ámbito nacional, el resultado será desastroso: luego de una reestructuración magistral de la deuda externa nacional durante el gobierno kirchnerista, los economistas neoliberales están dispuestos a poner de rodillas al Estado, nuevamente frente a los organismos de crédito internacional y, por lo tanto, a los dictámenes en política exterior de los Estados Unidos; d) romper el Mercosur y enfriar la Unasur, y cambiar estratégicamente la zona de influencia de China y Rusia por la de Estados Unidos y Europa, también destruye el trabajo de los argentinos, ya que Argentina cambiaría una alianza complementaria por un vasallaje competitivo.

6. No voto por Macri porque no quiero que mi país vuelva al pasado.

A este texto, yo respondí: es muy largo, pero tampoco yo votaría por él, porque es amigo de Netanyahu, y lo que él hace o hizo me es suficiente para saber que es malo para el país y el pueblo.

Brasil, México, Colombia, Venezuela y otros países están cerca de sus elecciones presidenciales y, en cada lugar, los debates tienen el mismo color. En el siguiente enlace podemos ver un poco del peso de la propaganda: https://elsemanario.com/colaboradores/julio-ioseph-may/221977/se-robaron-todo/

Para mí, Macri miente todo el tiempo. La gente buena que conozco vota por él, porque le cree, porque necesita creer.  Yo no dudo que un cambio sea necesario, pero no me parece que el cambio propuesto pueda ser exitoso para el pueblo.

 http://diariojudio.com/opinion/pos-verdad-argentina-nota-1/252452/

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

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Sobre Julio Ioseph May

Julio Ioseph May
Julio Ioseph May (Yossi) nació en Colonia Avigdor, Provincia de Entre Ríos, Argentina. Desde 1973 vivió en el estado de Israel y a partir de febrero 2014 reside en Barranquilla, Colombia. Comparte publicaciones de cinco antologías (en las que se incluyen poemas y relatos): "De Paz y De Guerras" y "Lazos Umbilicales" publicadas en Israel en 2007, "Primer antología de Muestrario de Palabras" (2007) y "Libro del Haiku", Ediciones Artesanales Santoamor (2008), ambas en Buenos Aires. Participa activamente en variados grupos literarios de internet. Su preferencia es la narrativa y al haber sido auditor suele enfocar los temas desde una perspectiva crítica.