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El conflicto israelí-palestino (Parte III)

Miembros de Neturei Karta, judíos ortodoxos, protestando contra Israel (2005). (Foto: Peter).

lunes 16 de julio de 2018

No tengo suficiente intuición para prever el futuro y como el genocidio palestino no es más que el producto de la imaginación de elementos antiisraelíes, y posiblemente antisemitas, es muy posible que la guerra la determine la demografía. El crecimiento natural de los palestinos es muy grande (1), evitando solucionar el conflicto y sin determinar las fronteras aceptadas entre ambos se llegará a un estado binacional. Si el dominio lo llegara a tener lo que sería la minoría judía, estaríamos en un claro régimen de apartheid y ya sabemos, con lo que nos ha enseñado la historia, que esos regímenes tienen alas cortas.

Los asentamientos israelíes en Cisjordania creo que son un grave problema, pero no sólo en relación con el conflicto sino con los cambios que produjeron y producen en la sociedad israelí, esto es algo que intentaré desarrollar cuando hable de Israel. Para los palestinos también son un caballito de batalla y sirven para culpar a los asentamientos de sus problemas. Los conflictos de los palestinos son muy graves en su estructura interna, que comienza con la organización tribal, el fanatismo religioso y un altísimo grado de corrupción (2). Gran parte de sus ingresos provienen de la ayuda de los países donantes.  Los asentamientos mismos y la construcción de estos son una fuente de trabajo para ellos. De haber paz, seguramente volvería a crecer la economía local tal como era antes de los procesos de independización de Palestina, los que no deberían haber impedido el crecimiento; posiblemente, la situación de los palestinos sería sustancialmente distinta si hubiesen intentando llegar a una paz viable.

Me pregunto qué plantean los palestinos para llegar a la paz y confieso que no lo sé. En primer lugar, ellos deben comprender que esto no es la guerra de Argelia donde se intentaba expulsar a los franceses. Están enfrentados con Israel donde una inmensa mayoría considera que ésa es su tierra, la tierra de los antepasados e, incluso, la tierra dada por Dios, por lo que están dispuestos a morir por ello, al igual que los palestinos.

Encontré un texto (3) que a continuación copio:

La Autoridad Palestina (AP) y su líder, el octogenario Mahmud Abás, que está ahora en su duodécimo año de su mandato de cuatro años, siguen insistiendo en que no aceptarán otra cosa que no sea un Estado palestino soberano e independiente con Jerusalén como capital y en los territorios capturados por Israel en la Guerra de los Seis Días (1967).

No parece complicado, pero lo es. En primer lugar, él es una parte que hoy en día no es la más fuerte, el Hamas no acepta negociar nada de eso, cosa que por lo pronto favorece a Israel.

Para mí no hay un verdadero interés en solucionar el conflicto, por ninguna de las partes.

En el gran levantamiento palestino de 1936 (4) contra el imperio británico, perdieron los palestinos la posibilidad de crear su propio Estado, pues ya entonces se planteó la repartición del territorio entre ambas poblaciones. Los palestinos se opusieron y el levantamiento fue sofocado así que el pueblo palestino quedó en una total anarquía; se me ocurre que así sigue hasta hoy.

Israel

Campaña electoral de Yasin Rantisi Hamas (2007). (Foto: Hoheit).

Al haberse convertido el conflicto en religioso más que en un asunto nacional, la grieta entre los judíos se profundizó mucho más tanto en el plano interno como en el plano internacional. Les comparto algunas frases de Fidel Castro, tal como las encontré en la red:

Fidel Castro también dijo algo que nadie gusta repetir: «Yo no creo que nadie haya sido más injuriado que los judíos. Diría que mucho más que los musulmanes. Ellos han sido más injuriados que los musulmanes porque han sido responsabilizados e injuriados por prácticamente todo. Nadie culpa a los musulmanes de nada.»

Original en inglés: I don’t think anyone has been slandered more than the Jews. I would say much more than the Muslims. They have been slandered much more than the Muslims because they are blamed and slandered for everything. No one blames the Muslims for anything. The Atlantic, 2010.
«No hay nada que se pueda comparar con el Holocausto.»
(5)

Actualmente, en especial en Israel, se utiliza el conflicto como una guerra antisemita y los palestinos le brindan viento de cola.

Un titular que llegó recientemente a mi correo del periódico israelí Aharetz informa que, según fuentes del ministerio de salud palestino, un niño de 12 años murió por disparos del ejército israelí y que hay más de 130 heridos en enfrentamientos (29 de junio 2018). Ya en el año 2006 suspendí el abono al periódico impreso pues los titulares eran los mismos todos los días y siempre con relación al conflicto palestino así que me aburrí. No puedo decir que me fui de Israel por eso, pero, sin duda, esa realidad me facilitó la toma de la decisión.

En realidad, salvo muy pocos que en general pertenecen a la izquierda israelí, no se ven estas noticias con gravedad, posiblemente se tomen como un drama, pero no más grave que el drama que se puede leer o escuchar acerca de lo que pasa en la vecina Siria u otros lugares más lejanos.

Y si me remonto a la historia, creo que ese es el problema cardinal del conflicto israelí-palestino. Los judíos no ven a los palestinos. Para ellos Palestina estaba vacía, tan vacía como veía la sociedad argentina las campañas del General Roca, la conquista del desierto, la conquista de la nada. Posiblemente así hayan visto los españoles el inmenso territorio de América, sucediendo los mismo a otros conquistadores. Yo creo que la siguen viendo vacía aún hoy, por eso les cuesta aceptar los legítimos derechos del pueblo palestino, que está ahí desde unos dos mil años después de la conquista de los romanos.

Antes de continuar, considero importante señalar que cuando digo judíos me refiero a todo el pueblo judío, incluyendo la Diáspora e israelíes, ya sea los que residen en Israel o que tienen la ciudadanía israelí. Asimismo, debo manifestar que el Estado de Israel se considera sionista como fruto del movimiento que fundó Teodoro Hertzel a fines de 1800, quien promovió el retorno masivo al territorio hebreo histórico denominado Palestina por los romanos en el año 135 de esta era.  No tengo datos, pero no todos los judíos eran sionistas, había otros movimientos y hoy mismo la población de Israel tiene árabes, que por definición no son sionistas, tiene judíos religiosos ortodoxos que, por supuesto, niegan el estado y las leyes que no sean religiosas y, seguramente, entre los judíos seculares se incluyen muchos que no son sionistas.

Afirmar en forma absoluta que los judíos vinieron y desplazaron a los palestinos me parece exagerado, pero, sin duda, en ese proceso se produjeron injusticias. Por cierto, también había oposición y las “bandas armadas” existían, se manifestaban e, incluso, se registraron varias masacres, entre ellas la de Hebrón del año 1929. Tanto las manifestaciones como el levantamiento popular palestino de los años 1936-1939 fue aplastado por el imperio británico. A esto se le denomina Arab revolt in Palestine: 1936-1939. Si bien la población judía tuvo daños menores, en realidad se fortaleció pues redujo la dependencia de los trabajadores palestinos, se abrió un puerto marítimo en Tel Aviv y también se desarrolló la creación de asentamientos denominados Joma u Migdal (6).

Ese modelo, a lo largo de toda la historia, mucho antes de los 70 años de existencia del estado, se repite en forma sistemática. Mientras que los palestinos retroceden por sus decisiones, los judíos avanzan. El asentamiento sionista en Palestina desarrolló ese territorio, lo cambió absolutamente haciéndolo pasar de ser una economía feudal a una economía moderna y hasta industrial, con amplio desarrollo de la agricultura, la planificación, el transporte, etc. Los palestinos, estoy convencido de ello, con otros dirigentes podían ser socios del proyecto.

Obviamente, la existencia del conflicto armado desarrolló la defensa de la población judía. Hashomer (7) es un movimiento que se erigió en el año 1909 y se puede decir que es el primero. Ese conflicto nos lleva hoy a las IDF (Fuerzas de Defensa de Israel) (8), considerado uno de los ejércitos más poderosos del mundo actual. Por supuesto, la industria militar desarrollada paralelamente es importante en la defensa y en los ingresos por ventas de armas en el mundo (9).

Referencias:

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Demograf%C3%ADa_de_Palestina
  2. https://es.wikipedia.org/wiki/Econom%C3%ADa_de_Palestina
  3. https://es.gatestoneinstitute.org/11514/palestinos-trump-plan-paz
  4. https://es.wikipedia.org/wiki/Revuelta_%C3%A1rabe_de_Palestina_de_1936-1939
  5. http://www.elmundo.es/america/2010/09/08/cuba/1283897459.html
  6. https://es.wikipedia.org/wiki/Torre_y_empalizada
  7. https://en.wikipedia.org/wiki/Hashomer
  8. https://en.wikipedia.org/wiki/Israel_Defense_Forces
  9. https://yossimay1949.wordpress.com/2011/07/07/industria-militar-y-cerrar-la-boca-raviv-druker-premio-socolov2010-fantasia/
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Sobre Julio Ioseph May

Julio Ioseph May
Julio Ioseph May (Yossi) nació en Colonia Avigdor, Provincia de Entre Ríos, Argentina. Desde 1973 vivió en el estado de Israel y a partir de febrero 2014 reside en Barranquilla, Colombia. Comparte publicaciones de cinco antologías (en las que se incluyen poemas y relatos): "De Paz y De Guerras" y "Lazos Umbilicales" publicadas en Israel en 2007, "Primer antología de Muestrario de Palabras" (2007) y "Libro del Haiku", Ediciones Artesanales Santoamor (2008), ambas en Buenos Aires. Participa activamente en variados grupos literarios de internet. Su preferencia es la narrativa y al haber sido auditor suele enfocar los temas desde una perspectiva crítica.