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México en el Índice Mundial de Estado de Derecho

Índice de Estado de Derecho.

Mauricio Jalife Daher


Encerrado en un Círculo

Imagen: Expansión.

martes 27 de agosto de 2019

Todos hablamos del “Estado de Derecho”, pero cuando preguntamos en qué consiste, qué factores lo integran, y si se puede medir o representar, las explicaciones desvarían. Todos, unos más que otros, concluimos que el estado de derecho en nuestro país está vulnerado, pero tampoco nos ponemos de acuerdo en la temporalidad ni el devenir del suceso.

No me refiero a opiniones de personas ajenas al mundo jurídico, que desde luego pueden y deben ser escuchadas, sino a cientos de colegas abogados que, cuando intercambiamos impresiones, nos damos cuenta de la diversidad brutal de nuestras respuestas. Unos ubican el Estado de Derecho en el respeto a los derechos humanos; otros, en la eficacia de las instituciones judiciales; unos más, en la contundencia del sistema penal para abatir la impunidad; los menos, en la transparencia del actuar gubernamental; y otro grupo numeroso, en la suma de todos los criterios.

Balanza.

Imagen: El mundo del abogado.

Cuando las cosas son así de aparentes, así de subjetivas, así de inciertas, recurrir a mediciones que aporten algún grado de certidumbre parece una buena alternativa, particularmente cuando la fuente de información es ajena al objeto de estudio, esto es, proviene de un organismo internacional neutral y desinteresado. Ésta es la labor que el Índice de Estado de Derecho del World Justice Project (WJP) persigue desde hace unos años: dotar a académicos, expertos, políticos, instituciones públicas y privadas, medios de comunicación y público en general, de datos sólidos y estadísticas que permitan una lectura consensual sobre los factores que inciden en el bienestar o afectación del Estado de Derecho, y su seguimiento periódico.

Para la construcción del índice, la organización mide 44 indicadores agrupados en 8 rubros: límites al poder gubernamental, ausencia de corrupción, gobierno abierto, derechos fundamentales, orden y seguridad, cumplimiento regulatorio, justicia civil y justicia criminal. La organización emplea una escala que, traducida, da pauta a la simpleza de una calificación del 0 al 10. México, por segundo año consecutivo, se mantiene con una calificación del 4.0, ocupando el lugar 99 de 126 países evaluados; a nivel regional, nuestra calificación es aún más preocupante, al ocupar la casilla 26 de 30.

Si tiene curiosidad en cuáles son los países mejor calificados le diré que acertó, porque son tres nórdicos: Dinamarca, Noruega y Finlandia, que alcanzan calificaciones de 9.0, 8.9 y 8.7, respectivamente. Los últimos lugares: Congo, Camboya y Venezuela, este último con un preocupante 2.8.

Noruega y Venezuela.

En cobertura geográfica el índice hace muestreo y reporte de los 32 estados de la República. En esta edición, los estados líderes son Yucatán, Aguascalientes y Zacatecas, mientras que los peor calificados son Guerrero, Baja California Sur y Estado de México, aunque destaca que entre el mejor y el último puesto no hay más de un punto de diferencia.

Uno de los aspectos más útiles que aporta este instrumento, es la calificación por cada factor medido. En el caso de nuestro país, los mejor calificados en el 2019 son el de límites al poder gubernamental, gracias a la alta evaluación que merece nuestro sistema de transición legítima al poder, seguido de los indicadores de gobierno abierto, que toma en cuenta difusión de leyes e información gubernamental. Nuestros dos peores índices, obvio, son los de justicia criminal y ausencia de corrupción.

No se trata, me parece, que ante la contundencia de los números debamos simplemente rendirnos y desgarrarnos las vestiduras, pero mal haríamos en ignorar los señalamientos que se desprenden de una herramienta que establece puntos de referencia, y que enfatiza lo que se debe mejorar. No podemos mirar al enfermo y seguir de largo, cuando hay alguien que nos está diciendo, por lo pronto, cuál es la enfermedad.

Podemos o no estar de acuerdo en los criterios y metodología, pero creo que todos coincidimos en reconocer que el Estado de Derecho en nuestro país se encuentra en situación crítica y que sólo el esfuerzo decidido de todos podrá revertir los efectos. Aquí sí, todos estamos convocados, porque el que no denuncia, el que corrompe al policía de tránsito, el que no paga sus impuestos o el que viola la ley flagrante y conscientemente, deterioran y sabotean el Estado de Derecho.

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

4 comentarios

  1. Excelente artículo por su precisión, información valiosa tanto a nivel internacional como a nivel Regional.

  2. excelente , ya tenemos diagnostico , nos falta el remedio.

  3. Víctor Hugo Fragoso García

    ¡ Excelente !. Pero desde las reflexiones de todos los operadores jurídicos, siempre se deben proponer las mejores soluciones y tener
    el Estado de Derecho anhelado, y no compararnos con países nórdicos como suele pasar en estudios comparados, porque en esos países existe también corruptelas y no pueden negarlo, desde mi punto de vista se debe plantear qué tipo de país queremos y mirar a un futuro no lejano que esté plasmado en las leyes la sociedad que queremos.

  4. Totalmente de acuerdo Mauricio. No hay manera de mejorar si no medimos. Y nuestro Sistema de Justicia y Estado de Derecho no pueden ser la excepción.
    Y lo anterior es relevante no sólo para hacer un uso más certero de los recursos públicos y mejorar, sino muy especialmente para detectar si hay un deterioro, dónde y en que aspectos.
    ¡Sí lo sabios gobernaran!
    Gracias por compartir.

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Sobre Mauricio Jalife Daher

Mauricio Jalife Daher
Doctor en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México, Especialista en Propiedad Intelectual por la Universidad Panamericana, Catedrático de la materia en la Universidad Panamericana, IPIDEC, ITAM, TEC de Monterrey y UNAM; socio fundador de Jalife-Caballero, firma especializada en Marcas y Derechos de Autor desde hace 28 años, autor de 6 libros y más de 300 artículos, Árbitro por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, columnista de El Financiero desde 1992, Mundo Ejecutivo, Pymes y diversas revistas de México y el extranjero. Mentor Endeavor y consejero editorial de la revista Mundo del Abogado.