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Los empeños del teatro (por interesar y existir)

Elenco, La Boda de Fígaro.

Mauricio Montesinos


Pez de Oro

Fotografía: Blog Juventus Lyrica.

viernes 5 de abril de 2019

Tragedia en cuatro actos

Basada en hechos reales

 ACTO I

Cosas que algunos teatreros dicen para que vayan a sus obras de teatro:

“Si compras los boletos en preventa, tendrás un 50% de descuento”.

“Hoy es 2×1 en Ticketmaster. Los boletos de la obra te pueden salir súper baratos”.

“Hoy es jueves de 30 pesos en el teatro.”

“Si mandas un tuit con el nombre del protagonista de la obra, te regalamos un pase doble”.

Boletos de teatro.

Fotografía: Blog Love for musicals.

ACTO II

Cosas que algunos espectadores que nunca han ido al teatro dicen:

“Es que el teatro es muy caro”.

“El dinero que voy a invertir en un sólo boleto de teatro lo puedo ocupar para tres boletos de cine”.

“Si un boleto es muy barato, la obra debe ser muy mala”.

“Yo voy al teatro sólo si me dan cortesías”.

Entrada al teatro.

Fotografía: elmundo.es.

 ACTO III

El primer punto donde coinciden los prejuicios de los teatreros frente a los espectadores y viceversa es el dinero que inviertes en un boleto. Y esto me lleva a preguntar: ¿cómo los espectadores deciden gastar su dinero en una obra?

Una persona gana determinado dinero al mes (“mes” por decir cualquier temporalidad); parte de ese dinero es ocupado para su “entretenimiento” donde podemos enlistar: restaurantes, cines, museos, parque de diversiones, suscripciones de plataformas digitales, conciertos, alcohol y teatro. Una obra no compite realmente con otra obra, compite con todas las opciones de entretenimiento que alguien considere dentro de su presupuesto mensual.

Si alguien por gusto, hábito o formación decide gastar su dinero destinado al entretenimiento en teatro, es genial. Pero alguien que nunca ha ido al teatro, los descuentos, ofertas y promociones no tienen ningún sentido porque ni siquiera lo considera una opción.

Sin embargo, el problema es mayor si salimos de la realidad teatral. La “cultura de la libertad creadora” (así como la tipifica en su libro Dinero para la cultura de Gabriel Zaid) es algo que en este país está castigada histórica y políticamente porque ante la urgencia, esto parece una necesidad postergable.  Esta cultura aparece como el punto de colisión de fuerzas educativas, políticas y económicas.

Espectador de teatro.

Fotografía: Málaga Luxury Magazine.

ACTO IV

¿La cultura en este país está condenada a ser necesidad y nunca urgencia?

Si una obra de teatro lucha por salir con los gastos mínimos de su producción con espectadores cautivos, ¿también sería su responsabilidad hacer un esfuerzo (económico) por atraer espectadores potenciales?

¿Vale la pena abordar un análisis de audiencias del teatro? ¿Es muy capitalista? ¿O el teatro es muy artesanal para ser susceptible a un análisis de audiencias?

¿A qué audiencias le habla una obra cuando genera un plan de publicidad? ¿A las cautivas o a las potenciales?

¿Cuáles son los criterios para definir a los espectadores potenciales del teatro?

¿Hay un análisis de espectadores del teatro fuera del sector publicitario? ¿Existe uno psicográfico o de hábitos de consumo?

¿Cómo lograr una sustentabilidad en el proyecto de atraer espectadores potenciales más allá de políticas sexenales?

¿Qué tanto la creación teatral debe someterse a los intereses temáticos de los espectadores para que se vuelva más atractiva?

 

OSCURO.

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

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Sobre Mauricio Montesinos

Mauricio Montesinos
Estudia comunicación en la Universidad La Salle y al mismo tiempo comienza sus estudios de actuación. Debuta como actor profesional al protagonizar “Los dos Hidalgos de Verona” de William Shakespeare en el CENART; le siguieron “El retrato de Dorian Gray” de Oscar Wilde, “Tal vez ella, tal vez yo” de Luly Garza, “Los Persas” de Esquilo, “Mudarse por mejorarse” de Juan Ruiz de Alarcón, “Tres Hermanas” de Anton Chéjov y “La Tempestad” de William Shakespeare. Escribe y dirige su primera obra llamada “El Regalo” con temporada en el Teatro Cuauhtémoc; dirige también la lectura dramatizada de “Una visita inoportuna” de Copi. Actualmente preside su grupo de teatro “Errante” y participa en LEA (Laboratorio Experimental de Actores). En el 2015 presentó su siguiente obra de teatro que escribió y dirigió llamada “La Boca de la Oscuridad” en el Foro 37. En 2016 trabaja como escritor y director en “Intentos para deshacerse del dolor” en MicroTeatro México. Cuenta con una columna de reseña teatral de la Ciudad de México llamada “Pez de Oro”.