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¿Qué hacen las personas “accountable”?

ser accountable para una empresa

Octavio Aguilar


Hazlo sencillo

Imagen: Government Executive.

lunes 18 de marzo de 2019

Desde hace algunos años y sigue creciendo la tendencia, muchas organizaciones están buscando por múltiples vías incorporar como parte de la cultura corporativa, e inclusive a nivel personal, el concepto de accountability.

Accountability no es más que otra palabra de cualquier diccionario en inglés, y por ello nadie puede apropiarse de la palabra o el concepto. Lo que sí resulta interesante e importante es cómo la entendemos y cómo la aplicamos.

Según he podido investigar, el significado original de la palabra estaba íntimamente relacionado con la obligación que tenían los reyes de entregar cuentas a sus ciudadanos, de ahí el origen a los informes de gobierno o reportes similares en casi todas las latitudes del mundo.

De hecho, hoy todavía muchos diccionarios en el idioma inglés y en una buena cantidad entradas en Google o sitios de búsqueda en español, se liga accountability con “rendición de cuentas”. Pero en la práctica, y en algunos diccionarios, tiene una acepción totalmente diferente a lo que se dice que la originó:

Accountability.

 

Para mí, que he trabajado en el concepto por prácticamente 10 años y he dado más de 100 conferencias o talleres sobre el tema en una docena de países, me llevó a crear mi propia metodología “accountability desde hazlo sencillo”, “accountability es asumir responsabilidad personal y activa sobre los resultados que tenemos que alcanzar”.

Aquí les presento algunas de las cosas que hacen, hacemos, las personas que somos accountable:

Demostrar con resultados tus acciones. En “accountability con la metodología hazlo sencillo” decimos que tú eres lo que haces, no lo que dices que harás. Tenemos que demostrar con nuestros actos, nuestras acciones y actividades de todos los días, lo que somos y lo que queremos ser. Obviamente podemos decir lo que haremos o lo que queremos hacer, pero es mucho más importante hacerlo y luego decir que lo hicimos.

accountability.

Imagen: MIT Sloan Management Review.

Solucionar proactivamente los problemas y retos. Cuando se es accountable no se va por la vida como víctima. En nuestro quehacer diario nos vamos a encontrar con muchos retos y problemas que estaban o no en nuestros planes y nuestra obligación es enfrentarlos y sobreponerse a ellos. No podemos decir que no alcanzamos nuestros objetivos porque se nos presentó tal o cual problema, tenemos que decir, como se nos presentó este problema ahora vamos a hacer las cosas de esta forma y para adelante.

No dar excusas o culpables. Al igual que en el tema anterior, quien es accountable no va por la vida culpando a otros de los que le pasó o no, ni dando excusas para no alcanzar sus objetivos por tal o cual razón o, peor aún, no ser lo que quiere ser. Asume estos hechos y actúa en consecuencia.

Quien es accountable busca por todos los medios alcanzar sus objetivos, sin dar excusas o buscar culpables. En nuestra cultura está muy arraigado justificarnos con frases ya muy desgastadas como “aquí nos tocó vivir”, “así somos la raza de bronce”, “es nuestra idiosincrasia”, etc., etc. Y culpar a Dios, al presidente en turno, al jefe, y a quien ustedes quieran.

sin excusas ni culpables.

Imagen: Inc.com.

Hacer lo que dices que harías. Ser accountable implica ser congruente y consistente.  Si yo me comprometo a entregar un documento a tal hora o tal día es porque sé que lo podré hacer. O mejor, de origen le digo a mi interlocutor que no lo puedo entregar en tal o cual fecha, pero sí lo puedo entregar en esta otra. Si yo digo que iré a tal evento, llego.

Y otra vez, ser accountable aplica en nuestras vidas privadas o personales y en nuestras responsabilidades profesionales. Es de pésima educación y muy poco accountable decir que voy a ir a una boda y no llegar (obvio no a la tuya… jaja).

Esto incluye ser puntual en citas, juntas, entregas, contestar llamadas y correo, etc.

Revisar y evaluar constantemente para llegar y mejorar. La mejor manera que tengo a mi alcance para asegurarme de que voy por el camino correcto, es dar seguimiento y evaluación constante a qué estoy haciendo. Por ello cuando fijo mis objetivos debo tener muy claro cuáles son los números y las fechas en las que tengo que lograrlos. Entre más seguido haga este proceso de revisar cómo voy con mis objetivos, más posibilidades de éxito voy a tener, además, si tengo desviaciones al alza o a la baja, podré evaluar por qué está sucediendo esto y actuar inmediatamente en consecuencia.

Nuestra experiencia nos dice que entre más corto sea el proceso de revisión y evaluación, más posibilidades tengo de corregir oportunamente y en consecuencia de alcanzar mis objetivos. Quiénes revisan cada mes sus metas, han perdido tres semanas de oportunidad para programar más producción, más ventas o corregir errores.

Ser humilde y ofrecer disculpas. Ser accountable implica, como lo dije en la definición con nuestra metodología, asumir responsabilidad personal; esto quiere decir que si las cosas no están saliendo como lo habíamos previsto, tengo que ser humilde, decir que me equivoqué y ofrecer disculpas por ello, y buscar consejo y ayuda de otras personas para lograr mis metas. Lo peor que puedo hacer es quedarme callado, o buscar culpables o dar excusas. Asumo el costo de lo sucedido y veo para adelante.

Yo estoy sumamente convencido que el silencio está sobrevalorado y que a la mayor parte de la gente le da pena preguntar por una u otra razón. Es mejor que se quejen de ti porque preguntaste o preguntas mucho, a que lo hagan porque no lo haces.

Responsabilidad accountable.

Imagen: Estilo SUD.

Reconocer y premiar a quien actúa de forma correcta y logra sus resultados. En América Latina y México no es la excepción, no sabemos reconocer suficiente y menos premiar a quienes actúan de forma correcta y/o dan buenos resultados.

A quien paga la tenencia o el predial fuera de tiempo lo premiamos dándole descuentos y haciéndole quitas sustantivas, pero a quien lo hace en tiempo y forma no le damos nada o menores incentivos como el que paga fuera de tiempo, sólo por citar ejemplos del mundo real.

Si queremos tener colaboradores motivados, hay que estimularlos de forma constante, reconocer y premiar el buen trabajo, y con mayor razón el logro de un resultado.

Para concluir, les digo que ser accountable se convierte en una forma de vida, que asumida como parte de la cultura de una organización y sumada a una buena estrategia, nos llevará a estadios que quizás nunca imaginamos.

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

5 comentarios

  1. Excelente artículo. Seria muy beneficioso para todos adoptar esta filosofía de vida.

  2. Eduardo Mendoza

    Coincido plenamente con esta definición de accountability y considero que si bien la metodología hazlo sencillo, te invita a cumplir con estos diez puntos principales para ser una persona accountable, es necesario tener la firme decisión de cambio y empezar desde hoy a lograr ese cambio, poco a poco, pero con constancia y firmeza y estoy seguro que se logrará alcanzar la meta

  3. MONICA H.CUESTA

    Coincido contigo Octavio, primero mejoraríamos como seres humanos y por consiguiente como país

  4. Alfredo Bernádez González

    Totalmente de acuerdo con el contenido, supongo, que sería valioso el tener en consideración, el sentido ético de todas nuestras acciones, esto es, NO se vale pisar para avanzar.

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Sobre Octavio Aguilar

Octavio Aguilar
Autor del libro “Políticamente incorrecto, notas de viaje” y creador de la metodología “hazlo sencillo”. Ha impartido conferencias y talleres en más de veinte países. Ha ocupado cargos directivos en la Secretaría de Pesca, Condumex, GBM Atlántico y en el Grupo Financiero Santander. Se desempeñó como Oficial Mayor de la Secretaría de Desarrollo Social y como Director Corporativo de Administración en Petróleos Mexicanos durante la administración del presidente Vicente Fox. Fue Director General Global de Genommalab y luego vicepresidente de nuevos negocios. Es Socio-presidente de AFAN, firma de consultoría con 27 años en el mercado. Ha sido catedrático en la Universidad Iberoamericana y el IPADE. Es licenciado en Relaciones Industriales por la Universidad Iberoamericana. Tiene estudios de postgrado por la Universidad de California en Berkeley, de Cornell, del Instituto de Empresas y de la Chicago Booth School of Business. Hace más de treinta años es coleccionista de arte y desde 2010 es presidente de X Espacio, un sitio de promoción cultural y artística. Ha visitado 73 países, terminado 13 maratones, padre de tres hijos y abuelo de cuatro nietos, y es activo participante en las redes sociales.