Los resultados de varios novilleros presentes en el certamen Soñadores de Gloria, que se celebró en diferentes plazas de toros del país, fueron positivos; su celebración ha dado oportunidad de continuidad a la maduración de los aspirantes para lograr con el tiempo, y un ganchito, la probabilidad de convertirse en matadores y quizá, más adelante, de figurar en el toreo.
Vimos en La Plaza México el cierre del 21 de octubre de 2018 con la actuación de tres finalistas, uno de Guanajuato, otro de Aguascalientes y, finalmente, uno capitalino; me refiero a Francisco Martínez, José María Hermosillo y Sebastián Ibelles.
En el renglón ganadero del cierre se destacó el encierro de Barralva, pues presentó muchas características encomiables en su comportamiento, y en su presencia física se hizo evidente lo que llamamos trapío.
Quien mejor aprovechó las condiciones del magnífico encierro fue Francisco Martínez, premiado con un trofeo por la faena, al cuarto de la tarde, de Maitecito, que en el ruedo fue un dechado de cualidades de nobleza muy emotiva, por lo que me quedé con la impresión de que se quedó corto el homenaje a los restos del bovino. El juez de plaza, Enrique Braun, de arrastre lento, por otra parte fue muy severo al juzgar al novillero y solamente le otorgó un trofeo, cuando los asistentes exigían un par para recompensarlo.
Entendiendo que la labor del juez de plaza es muy complicada, esta vez, simplemente, no coincidieron muchos con las decisiones tomadas respecto al juego del novillo y la faena del novillero.
Francisco recibió un estoque de plata y otros reconocimientos, como un capote de paseo, por haber sido el triunfador de la novillada en Insurgentes y si el público no lo alzó en hombros, fue porque se ha adoptado la costumbre en La México de exigir que se obtengan dos trofeos para que el torero salga así, lo que es copia de Madrid y su reglamento taurino, por poner un ejemplo; en las reglas vigentes en nuestra capital no está regulada la salida en hombros de la plaza y por ello no se contraviene disposición alguna, se podría haber hecho si lo hubiera decidido así el público capitalino.

Lo que fue muy positivo es que hubo continuidad y los nombres de los novilleros actuales saltaron a la palestra con la oportunidad de hacerlo en los ruedos mexicanos y, en algunos casos, como los de “El Galo” y Héctor Gutiérrez, en los europeos, donde, por cierto, recientemente fue muy agradable saber que Isaac Fonseca se ungió en la categoría de erales, siendo el primer mexicano en conseguir el primer sitio en el certamen Camino a Las Ventas, por su gran actuación del domingo 14 de octubre en ese coso.
El maestro de Isaac es el matador michoacano Jacobo Hernández, quien debe sentirse muy orondo de haber preparado muy bien a su pupilo para afrontar el compromiso.
Lo que pudiera mejorarse, para preservar el toreo, es que un mayor número de los aficionados acuda a la plaza en los festejos que se presentan, pues hace falta más quorum para corresponder al esfuerzo de quienes organizan el certamen y que invierten en el futuro; por supuesto, es la única manera de que la trascendencia de lo ocurrido en actuaciones como las de Francisco Martínez, consolide a los toreros a futuro.
Lo anterior no lo digo como un reclamo, cada uno sabemos qué hacemos con nuestro tiempo, solamente pretendo recordar que la mejor manera de cuidar una tradición tan añeja es asistiendo para dar fe de que la fiesta sigue viva; hoy, más que nunca, es importante hacerlo.
Cierro enviando a Calita un abrazo después de su actuación en Pachuca, la cual resultó en miel al haber obtenido una oreja de un astado de Begoña, como también lo logró su compañero de cartel Leo Valadez; aunque también sufrió la otra cara de la moneda, la hiel, con una cornada, de la cual, afortunadamente, ya se recupera.
Como todos sus colegas, y los aficionados seguramente, estará deseando Ernesto que se abra ya la Temporada Grande, el 11 de noviembre próximo, para que, con el transcurrir de las semanas, lleguemos al Día de Reyes del año que viene, para recibir una oportunidad que ha buscado por muchos años; por su parte, Leo lo hará el 25 de noviembre que viene.
Así las cosas. Les recuerdo, por último, que la venta de la renovación de derecho de apartado cierra el próximo sábado 27 de octubre, para que tomen nota.
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