Home || Economía || Todos están interesados en el Tren Maya, tanto inversionistas como indígenas mayas

Todos están interesados en el Tren Maya, tanto inversionistas como indígenas mayas

Todos están interesados en el Tren Maya, tanto inversionistas como indígenas mayas
Todos están interesados en el Tren Maya, tanto inversionistas como indígenas mayas / Cuartoscuro

miércoles 27 de febrero de 2019

El Tren Maya es el proyecto estrella del gobierno de López Obrador, una obra de infraestructura que promete desarrollo económico, social y grandes beneficios financieros, por lo que tanto inversionistas como indígenas mayas están interesado en su materialización.

Ciudad de México.- No solo promoverá el turismo en una de las áreas más ricas y espectaculares del país por sus riquezas naturales y culturales, sino que también promete oportunidades de desarrollo a las comunidades locales, que han visto pasar siglos y su nivel de pobreza no disminuye, pero que son poseedores de tierras que ahora son muy codiciadas.

En ese sentido, el Tren Maya busca combinar todo esto en un modelo de desarrollo sustentable que integre grandes oportunidades de negocios para las empresas interesadas en participar en su construcción, así como el impulso económico de las zonas aledañas a las 15 estaciones planteadas en el proyecto original con sus mil 500 kilómetros de vías, respetando las tradiciones y la cultura de los pueblos originarios.

Algo en lo que muchos otros proyecto ha fracaso pero en este caso, parece que los extremos opuestos coinciden en el hecho de que el Tren Maya es fundamental para el cambiar la realidad de esa región del país.

Esto te puede interesar: Mitos y realidades sobre el Tren Maya; El sueño “americano” del sureste mexicano

Los pesos pesados están interesados

El proyecto del Tren Maya contempla una inversión de entre 120 mil y 150 mil millones de pesos, contempla 15 estaciones y conecta a cinco estados del sureste del país. Pero en este caso, el gobierno federal proyecta un modelo de inversión público-privado y la colocación de Fideicomisos de Inversión y Bienes Raíces (Fibras) en los mercados bursátiles, para obtener hasta el 90 por ciento de los recursos necesarios para su construcción.

Dadas las características de la obra, su proyección a largo plazo y los beneficios que ofrece el gobierno federal como modelo de negocio, ya hay al menos 6 fondos de inversión e instituciones financieras extranjeras sumamente interesadas en este proyecto.

De acuerdo a Rogelio Jiménez Pons, director general del Fonatur, el interés que despertado esta obra de infraestructura entre los inversionistas extranjeros es muy alto y aseguró que “estamos hablando que vienen los pesos pesados, las ligas mayores de los organismos financieros, de bancos mundiales, de bancos de desarrollo”.

En declaraciones que retoma El Financiero, el funcionario federal asegura que entre los interesados y con quienes el gobierno federal ya ha entablado comunicación para comenzar con las negociaciones, se encuentras “dos de los fondos más importantes de Estados Unidos, dos empresas México-españolas grandes, una compañía canadiense y algunos bancos europeos”.

Este interés se debe, según Jiménez Pons, en que “la obra es un buen negocio de prestación de servicios”, en donde el gobierno federal les asegura concesiones por 30 años y pagos al capital invertido así como una subvención del 10 por ciento; además de intereses y costos de mantenimiento del tren por los siguientes cinco sexenios.

El Tren Maya en busca de la innovación financiera, ecológica y social

Indígenas mayas aprueban el proyecto

Por otra parte y contemplando la vertiente social que pueda tener esta obra, los indígenas mayas también han mostrado su abierto apoyo al Tren Maya, ya que consideran es una oportunidad única de obtener mayores beneficios por sus tierras y en ciertos casos, hasta convertirse en socios de esta mega obra.

De acuerdo a Filiberto Ku Chan, líder supremo de los pueblos mayas, asegura que su apoyo total a esta obra es porque significa “desarrollo en las comunidades indígenas, generará riqueza para las familias y abrirá oportunidades productivas para proveer a la industria turística de la Península de Yucatán”.

Además, ellos están conscientes del rol que tienen en este proyecto, ya que en muchos tramos por donde pasará el Tren Maya y en donde aún no hay vías construidas, ellos son los dueños de las tierras, sobre todo de la ruta de Calakmul (Campeche) a Tulum (Quintana Roo) y tendrán que negociar su venta con el gobierno federal.

Otro factor que los pueblos mayas consideran fundamental, es el mínimo impacto ecológico que provocará esta obra, ya que consideran que “solo se requieren de aproximadamente 10 metros de ancho para la construcción del derecho de vía del nuevo trazo del ferrocarril”, por lo que “el daño será mínimo”.

Finalmente, el apoyo es prácticamente unánime de esta obra por parte de los pobladores de la región y en ese sentido lo consideran como una oportunidad única, ya que “somos una potencia en turismo y hay que aprovechar el Tren Maya”, concluyó Filiberto Ku.

De esta manera, todos están interesados en el Tren Maya, desde los inversionistas más importantes del mundo así como los indígenas mayas, una buena señal de que esta obra puede convertirse realmente en la base que impulse el turismo, el desarrollo y la economía de la región sureste del país y del país en general.

Síguenos en Facebook – Twitter – Instagram – Telegram

Tu opinión es importante

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Sobre Daniel Higa Alquicira

Daniel Higa Alquicira