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Los efectos de la pobreza en México: un problema social muy profundo

Los efectos de la pobreza en México: un problema social muy profundo
Los efectos de la pobreza en México: un problema social muy profundo / Cuartoscuro

lunes 25 de marzo de 2019

La pobreza en México es tal vez uno de los pendientes históricos que a pesar del desarrollo de la tecnología y la estabilidad económica que aparentemente tenemos, es uno de los problemas sociales más profundos y que acarrea efectos negativos en todos los ámbitos.

 

Ciudad de México.- De acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la  Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en México la pobreza no muestra ninguna señal de que se reduzca a pesar de todos los esfuerzos realizados.

“En México, la segunda economía con más peso de la región, dichos indicadores reflejan un mayor deterioro”, según el reporte Perspectiva Económica Latinoamericana 2019, elaborado por estas instituciones.

Sus resultados indican que el  33.6 por ciento de la población vive en situación de pobreza y el “42.8 por ciento se encuentra en condición de vulnerabilidad”; además de que “en el último año el no tener dinero suficiente para comida afectó 4 de cada 10 personas”.

Estos números son preocupantes tomando en cuenta que para este año, las proyecciones de crecimiento económico se han deteriorado y con esto, habrá menos oportunidades de desarrollo para este sector de la sociedad.

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Los efectos se multiplican

En ese sentido, tal como lo señala el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), la pobreza en todas sus facetas es un freno para el desarrollo del país, que está condicionando a muchos sectores y con el porcentaje de la población que está pasando hambre, es muy complicado que se alcancen altos niveles de productividad y competitividad.

Si se toma en cuenta que la cantidad de personas que viven en situación de pobreza y que no puede acceder a la línea de bienestar mínima, ya que tienen ingresos menores a  mil 103.1 pesos en zonas rurales o de mil 554.12 pesos en la zona urbana, sus expectativas de desarrollo son realmente bajas.

“Las personas en pobreza extrema se caracterizan por un ingreso inferior a la línea de bienestar mínimo y por sufrir de tres o más carencias sociales, como el acceso a la salud”, entonces es casi imposible que puedan acceder al mercado laboral en las mejores condiciones.

Por lo tanto, indica el CEESP, “los indicadores de pobreza moderada y extrema de los jóvenes representa un problema social delicado”, ya que son los que necesitan más apoyos y “es la población que enfrenta mayores obstáculos para acceder y competir en el mercado laboral”.

Su imposibilidad de alimentarse adecuadamente y de tener accesos a benefactores materiales y culturales que le permitan alcanzar un nivel de desarrollo integral, se han convertido en una limitante para ellos y para todo el sector productivo.

“Los niños y jóvenes, con problemas de acceso alimentario o déficit nutricionales, difícilmente estarán en posibilidad de desarrollar su potencial humano y poder así escapar de la pobreza y contribuir a la productividad”, reiteró el organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Esto genera un círculo vicioso en donde la falta de habilidades y capacitación los lleva a acceder a trabajos mal remunerados y con ello, se agranda su pobreza ya que siguen sin acceder a la línea de bienestar básica, alargando así su exclusión incluso por generaciones enteras.

Inversión, una posibilidad de cambio

Pero una manera de ayudar a revertir esta situación, es aumentando las inversiones productivas que generen empleos y modelos de desarrollo a nivel regional,         que atraiga a toda la mano de obra no capacitada y que les permita mejorar en un entorno de mayor equidad laboral.

Así, la conclusión del CEESP es que “solo con inversión productiva y crecimiento económico se podrá combatir y reducir la pobreza alimentaria”, que denominó como “un problema social delicado en México”, según declaraciones que retoma Notimex.

Pero en esto coincide el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, quien está consciente que es necesario impulsar las inversiones para poder revertir los rezagos sociales que enfrenta actualmente el país.

“Necesitamos incrementar la inversión privada nacional y extranjera”, dijo el funcionario, por lo que se comprometió a que el gobierno federal hará “un esfuerzo grande para reducir el gasto corriente y destinar inversión pública”.

Y agregó: “Una economía donde la infraestructura pública tiene bajos porcentajes (de inversión) no tiene viabilidad para poder alcanzar un crecimiento robusto” y por lo tanto, no atender de forma eficaz la pobreza y reducir la breca social existente.

Así, los efectos de la pobreza en México no se mide nada más en la cantidad de personas que están por debajo de línea de bienestar, sino en todos los efectos que se genera por esta situación, en donde todo está interrelacionado y afecta la productividad, competitividad y los niveles de desarrollo tecnológico y científico de todos los ámbitos del país.

Un comentario

  1. Manuel de la Rosa Rivas

    Si no se genera un mercado interno vigoroso, por medio de la economía social, todo quedará en buenas intenciones…

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