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Adivina adivinador ¿Cuánto crecerá México con Obrador?

crecimiento económico de México
crecimiento económico de México

viernes 12 de abril de 2019

Crecimiento económico de México, el gran debate entre especialistas y el gobierno de López Obrador ¿La teoría contra la ideología?

 

Parece que los analistas económicos y el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) están jugando a las vencidas para ver quién tiene la razón en las proyecciones de crecimiento económico de México, un país asolado por el fantasma de la depresión, riesgos de recesión, altos niveles de incertidumbre, depreciaciones y presiones por la inseguridad.

El debate se ha convertido en el pan nuestro de cada día con los dichos y réplicas entre especialistas y autoridades sobre el comportamiento al corto plazo de la economía en México y los resultados que se obtendrán al final del primer sexenio de un gobierno de izquierda.

Y es que seamos honestos, las promesas del presidente López Obrador, vistas desde la teoría, están un tanto alejadas de la realidad y pareciera que se apegan más a una utopía de discurso populista; sin embargo, el primer mandatario reitera que su estrategia de bienestar y combate a la corrupción es garante de una reactivación constante y sonante de la inversión, producción y comercio en México.

Pero el problema de bajo crecimiento no es un mal que aqueje al país de manera reciente. Desde finales de la década de los 70 México adoptó planes de estabilización sugeridos por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para lograr contrarrestar una fuerte devaluación del peso. Un modelo con medidas que prometían crecimiento económico, estabilidad monetaria y control inflacionario.

Dicho modelo se ha tratado de sostener por más de 20 años y se buscó enriquecer con una abrupta apertura comercial que más que fomentar la productividad y competitividad, impulsó la privatización y extranjerización de las industrias y derivó en el incremento de la dependencia comercial con Estados Unidos a la vez que marginó los beneficios de una política con tipo de cambio flexible.

Entonces ¿el problema es el modelo?

Tal vez no, pero si la forma en la que se implementó y el socavo que los actos de corrupción causaron en el dinamismo y el desarrollo económicos del país y, si bien esto no se traduce en que el país deba regresar a las políticas proteccionistas y a la sustitución de importaciones que rigió la economía en los 40 cuando se registraba un crecimiento superior al 6 por ciento, si hace un llamado a reflexionar en los errores cometidos y los hechos por corregir. 

Pero, ¿Qué tan mal estamos?

En 2019 México se colocó fuera del top 10 de las economías emergentes más poderosas y sus proyecciones de crecimiento ante los ojos de organismos mundiales van en decremento.

Oxford Economics adjudica esta situación a que las tendencias macroeconómicas se orientaron al uso de capital importado como base para las inversiones y atraer sectores industriales como las manufacturas.

Otra carencia que comienza a cobrar factura es la falta de ahorro interno e inversión, rubros en los que México se vuelve a colocar al fondo del ranking mundial, junto con Argentina, Brasil y Sudáfrica.

En su libro “Por qué no crece la economía mexicana y cómo puede crecer”, el economista Arturo Huerta, cuestiona la función del Banco Central como impulsor de crecimiento, y señala que en casos como México, las autoridades financieras fijan tasas de interés (clave para el ahorro y la inversión) en línea a los intereses políticos, lo que significa que interfiere en relación con la Eficiencia Marginal del Capital desarrollada por la teoría keynesiana y determina que dicha eficiencia debe estar en función de los intereses de grupos financieros y no de los objetivos del banco central de promover el crecimiento y elevar el nivel de vida de la población a través del manejo de la política monetaria.

La teoría económica señala tres componentes que determinan cuánto va a crecer el Producto Interno Bruto (PIB) de un país: Consumo, Inversión y balance del comercio exterior.

PIB = consumo privado + inversión bruta + gasto público + (Exportaciones – Importaciones)

PIB = C + I + G + (X – I)

El comportamiento económico está en función de lo que el país produce para el consumo, lo que produce para ser invertido y lo que produce para ser exportado o comercializado con otros países. A su vez, el consumo se divide en lo que consume el gobierno y lo que consume la sociedad.

En México los datos de consumo e inversión privada han registrado marginales índices de crecimiento y la inversión del gobierno en proyectos de infraestructura que impulsen la producción interna y mejoren el nivel de exportaciones no rozan cifras alentadoras.

Para crecer, es necesario impulsar el consumo a través de mejores salarios y empleos; sin embargo, incrementar el ingreso corre el riesgo de generar procesos inflacionarios si no existe un aumento en la oferta que regule los precios del mercado. Para comparar los datos del PIB entre distintos períodos es necesario compensar los datos según la inflación o deflación, es decir, los cambios en el valor del dinero.

(Tasa de crecimiento)PIB Real para el año n = [(PIB real)n – (PIB real)n-1] /(PIB real)n-1

Pero la teoría no lo es todo, el  Foro Económico Mundial (WEF) señala a la pésima calidad de las instituciones públicas mexicanas, el bajo nivel de sus funcionarios y la pesada tramitología como el origen de la decadente situación que vive la economía mexicana; factores identificados por el gobierno de AMLO como nidos de corrupción.

Proyecciones de crecimiento; un juego de adivinanzas

El encargado de las finanzas públicas del gobierno de AMLO, Carlos Urzúa, calificó como “adivinanzas” los pronósticos de crecimiento económico para finales del actual sexenio. Para el secretario de Hacienda, crecer al 4 por ciento en 2024 no es una utopía y jugar a adivinar a cuánto se logrará crecer, lo calificó como un acto “extremadamente riesgoso.”

Pero todos los “tecnócratas”, como califica el presidente a los analistas económicos, coinciden en colocar a las expectativas de crecimiento del PIB de México por debajo de lo esperado. Al menos diez corredurías (AXA IM; Banamex; CEESP; Euromonitor; Goldman Sachs; IMEF; ING; JPMorgan; Prognosis; y Norddeutsche Bank LB), el FMI y el Banco Mundial, proyectan una expansión del 2 por ciento promedio para 2019 y 1.9 para el 2020.

 

  Poniéndonos técnicos, La Tasa de crecimiento económico anual se calcula a través de la ecuación:

 Yt = Y0 * (1+r)

Al aplicar una transformación logarítmica se traduce en:

In Y = a+b * t

Donde Y es el PIB real o el PIB real per cápita, t es el tiempo, a = ln Yo, b = ln (1+r) y r es la tasa de crecimiento promedio anual. Con esta especificación se utiliza una regresión lineal por el método de mínimos cuadrados para estimar a y b, en la que la variable dependiente es el logaritmo natural del PIB real y la variable independiente es el tiempo.

Una vez estimados los parámetros a y b,  para obtener r se debe calcular el antilogaritmo de b y restarle 1, debido a que b es la tasa de crecimiento instantánea y lo que se desea obtener es la tasa de crecimiento promedio anual del período

r= (en – 1)*100

 

Si se analiza desde el punto de vista teórico, México tiene pocas posibilidades de alcanzar el 4 por ciento deseado y prometido por AMLO. Sin embargo, en 2017, la consultora The Conference Board, aseguró que la economía de México crecerá más que la de China en los próximos años, para promediar una tasa del 4.0 por ciento anual entre 2018 y 2025, atribuyendo su proyección al dividendo demográfico del país latinoamericano, su ubicación geográfica y la diversificación de sus ingresos por arriba de la producción petrolera.

Además, el primer mandatario apela a un factor no considerado por los analistas, en las que basa sus cifras: el efecto “mágico” del combate a la corrupción.

Bajo la lupa de Palacio Nacional y con base a una particular percepción del comportamiento de las variables macroeconómicas, México crecerá hasta un 2 por ciento en 2019 y al final del sexenio logrará un dinamismo del 4 por ciento, resultado del reacomodo en el modelo que el combate a la corrupción permitirá y las mejoras notables en el ingreso de la población más vulnerable por la implementación de programas sociales,

AMLO pretende así reactivar la economía a través de la mejora en el ingreso privado de los que hasta ahora no han podido consumir. La redistribución de la riqueza mediante programas sociales de apoyo es una de las formas con las que el gobierno busca incrementar esta variable y con lo que lograría no sólo crecimiento, sino también desarrollo.

La medida no es tan descabellada y es que de acuerdo a estimaciones del FMI, en las economías emergentes los ingresos por el combate a la corrupción podrían incrementar hasta el equivalente al 3 por ciento del PIB.

Sin embargo, para el especialista en comercio exterior, Arnulfo Gómez, el cambio deseado y señalado en la 4ª Transformación sólo será posible si se abandona la enorme simulación e improvisación que ha caracterizado a la “política de comercio exterior” y se adopta una estrategia integral y realista que defina programas y proyectos con políticas públicas coherentes.

A esto, añadiría la importancia del uso de la tecnología. La falta de presupuestos y apoyos a temas como la ciencia y la tecnología, han frenado significativamente el desarrollo del país, con daños colaterales como bajos salarios, reducción de la productividad y mano de obra poco calificada.

La tecnología, más allá de la accesibilidad a Internet y la conectividad, es fundamental para el éxito del modelo planteado por el nuevo gobierno. Un tema que sigue notoriamente nublado.

¿Cuánto crecerá México en 2024? Lamentablemente la respuesta no sólo radica en el éxito de la estrategia contra la corrupción y, a pesar de que la teoría no se contrapone con la ideología obradorista, también se requiere mejorar los intentos que se hacen para fomentar la confianza y la certidumbre, la inversión en infraestructura y el fomento sano de las relaciones comerciales de México con el resto del mundo.

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Sobre Adriana Murillo

Adriana Murillo
Economista por la UNAM, coordinadora editorial de noticias en medios digitales, amante del café y con un profundo amor por México.