Home || Economía || Tipo de cambio, la estrella referencial de que la economía “va muy bien”

Tipo de cambio, la estrella referencial de que la economía “va muy bien”

la importancia del tipo de cambio en la economía mexicana

viernes 26 de julio de 2019

Cada vez que se hace referencias al comportamiento de la economía mexicana, el presidente López Obrador desenvaina su mejor arma económica, el tipo de cambio, al que toma como principal referente para asegurar que “todo va muy bien” en su gobierno.

Si bien es cierto que el comportamiento del tipo de cambio es relevante para las mediciones económicas, no es variable exclusiva para determinar la salud económica de un país. Pero en México últimamente se ha convertido en la única referencia que se da en Palacio Nacional y el comportamiento favorable registrado en los primeros seis meses del nuevo gobierno se presenta como el indicador tocante para hacer frente a los avistamientos de una recesión casi inminente.

Al presidente le es casi imposible ocultar su sonrisa cuando de hablar del tipo de cambio se trata y, a pesar de la contracción del 0.2 por ciento que registró el Producto Interno Bruto (PIB) en el primer trimestre de su gobierno y la caída del 0.1 por ciento que se espera para el cierre del primer semestre (según estimaciones de Bloomberg), Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se muestra optimista y asegura que la economía crecerá al 2.0 por ciento al finalizar el año.

El bajo crecimiento de México va de la mano de la baja en la actividad económica que, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se contrajo 0.3 por ciento a tasa anual en el mes de mayo (2019) por la caída en la producción industrial, su nivel más bajo en diez años cuando la economía mexicana se vio afectada por la crisis económica mundial del 2009.

Y es que el dinamismo de la economía, que parece estar allanando el camino a la recesión, no está sólo en función del tipo de cambio. Para Analistas del Grupo Financiero Banorte, la actividad económica se ha desacelerado más de lo anticipado, derivado de algunos problemas con el sector industrial que, entre las fricciones con el gobierno federal, la cancelación de proyectos como el NAIM y la lenta reactivación de inversión del sector privado, ha mostrado desconfianza y sus decisiones de inversión se ven visto ensombrecidos por la incertidumbre.

Pero ¿Por qué el tipo de cambio es la referencia estrella de la presidencia?

El tipo de cambio es una variable referencial para medir la situación de la economía mexicana debido a que México es una economía abierta y, al depender en gran medida del comercio exterior, es sensible a la fluctuación del valor de su moneda frente al dólar.

En términos generales, la economía se ve severamente afectada y atraviesa periodos de turbulencia cuando se registra una devaluación de la moneda y afecta principalmente a sectores que dependen de las importaciones.

Sin embargo, la importancia del tipo de cambio en la economía va más allá. Cuando una moneda como el dólar se aprecia, las economías que exportan a Estados Unidos se ven beneficiadas al hacer la conversión de sus ventas a monedas locales; pero las industrias que compran del exterior insumos, maquinaria o algún otro tipo de bien o servicio, ven afectadas sus costos, incentivando el efecto de pérdida de poder adquisitivo de la moneda local conocido como inflación.

El tipo de cambio tiene efecto en factores claves de la economía como: la inflación, la tasa de interés y el flujo de capital; que afectan a la economía interna, desde los productores hasta los consumidores finales y familias.

En la tasa de interés – establecida por la política monetaria fijada en plena autonomía por el Banco de México –, el tipo de cambio tiene injerencia al ser esta factor fundamental para atraer capital extranjero por medio de la adquisición de la moneda local. Si Banxico incrementa su tasa de interés el efecto esperado es una mayor demanda por los instrumentos de deuda del país y por consecuencia una mayor demanda por el peso mexicano.

Sobe los flujos de capital – cantidad de dinero invertida en un país por capital extranjero –, el valor del peso influye en las importaciones. La depreciación de la moneda local de una economía implica el encarecimiento de las compras al exterior y eso reduce el interés por adquirir bienes extranjeros. Además, el exceso de demanda por una moneda que no es local conlleva a que el tipo de cambio se vaya al alza y pierde poder adquisitivo.

Comportamiento del tipo de cambio 2019

Comportamiento del tipo de cambio 2019-1 | Fuente: SHCP

Con sus declaraciones, el presidente parece estimar que el buen dinamismo del peso mexicano es referencial suficiente para alejar a México de la recesión. Sin embargo, en un mercado emergente como el mexicano, el bajo crecimiento de la producción industrial (que representa más del 30 por ciento del PIB) se ha colapsado ante las medidas tomadas para lograr la transformación del país. La readecuación del gasto público ha limitado las compras del gobierno y la tasa de interés del 8.25 por ciento establecida por Banxico no parece estimarse a la baja, lo que favorece al tipo de cambio, pero no al crecimiento.

Mientras las medidas de reestructuración y rescate a Petróleos Mexicanos (Pemex) no surtan efecto en la industria energética, la construcción del tren maya no genere reactivación en el sector de la construcción y empleo al despertar el comercio y el turismo en el sureste mexicano, el comercio regional y artesanal no empiece a aportar índices de medición para la reactivación de la economía local y el consumo minorista no arroje mejores cifras gracias a los apoyos económicos a adultos mayores y jóvenes beneficiados con programas de bienestar; no se podrán hacer proyecciones distintas sobre el crecimiento y, para llevar a revisión la política económica, como señala José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico, «el primer paso es reconocer que México se encuentra en una desaceleración aguda.»

«Ya no vamos a usar el crecimiento como único parámetro (…)  «El crecimiento genera riqueza, pero el crecimiento podría significar la acumulación de riqueza solo para unos pocos» – López Obrador.

Entonces, ¿Qué queda por hacer? Para algunos economistas AMLO podría cambiar el rumbo si quita el freno a la inversión privada en Pemex, otros estiman una reactivación de la economía a través del gasto público, lo que implicaría un incremento de deuda o una reforma fiscal que mejore los ingresos del gobierno. Pero, estas dos opciones planteadas se contraponen a los discursos y promesas de campaña del presidente.

Si bien el mejor aliado económico de AMLO es el tipo de cambio, el tiempo podría ser su peor verdugo.

 

Tu opinión es importante

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Sobre Adriana Murillo

Adriana Murillo
Economista por la UNAM, coordinadora editorial de noticias en medios digitales, amante del café y con un profundo amor por México.