Home || Economía || En puerta una recesión en Estados Unidos ¿Mito o realidad?

En puerta una recesión en Estados Unidos ¿Mito o realidad?

Economía de Estados Unidos
Economía de Estados Unidos | RT

viernes 16 de agosto de 2019

Mientras algunos economistas apelan al comportamiento inminente de los ciclos económicos e insisten en que “todo lo que sube, tiene que bajar”, hay otros elementos que permiten poner en duda los augurios de que la economía de la potencia mundial americana se encamina a una crisis.

 

El panorama económico mundial no da muchos elementos para suponer que las proyecciones de una recesión en la economía estadounidense son meras especulaciones. El crecimiento global se ralentiza y los mercados bursátiles han reaccionado con marcadas caídas ante la incertidumbre y temor a los efectos de la guerra comercial que Donald Trump inició contra China; además, las fluctuaciones cíclicas de la actividad económica avivan la duda sobre la duración de la expansión económica estadounidense que suma casi diez años de crecimiento.

La lentificación se deja ver en el crecimiento de la economía china después de 17 años de dinamismo positivo, mientras que en el segundo trimestre del 2019 el Producto Interno Bruto (PIB) alemán reportó una contracción del 0.1 por ciento y Reino Unido, asolado por una complicada salida de la Unión Europea, contrajo su economía en un 0.2 por ciento.

Aunado a las abruptas caídas de los mercados globales – un Down Jones de Wall Street con pérdidas de 3.05 por ciento, el FTSE 100 de Londres con pérdidas del 1.4 por ciento y la BMV con 2.09 por ciento – en Estados Unidos se suma la inversión a la curva de yield o de rendimientos, un fenómeno que se basa en el hecho de que los bonos del gobierno estadounidense con dos años de vencimiento, tienen ahora un rendimiento superior al de los bonos a diez años.

Este escenario es resultado de la preocupación en los inversionistas en las perspectivas a corto plazo de la economía y optan por retornos asegurados por tener un bono a largo plazo.

A pesar de este planteamiento que allana el camino a la recesión, existen elementos que permiten poner en tela de juicio dicha proyección.

Por un lado, la tasa de desempleo se encuentra en niveles que no permiten vislumbrar la llegada de una recesión, al menos no de manera inminente. En un periodo de crisis o recesión, la tasa de desempleo es una de las variables afectadas casi de manera inmediata y suele incrementarse en periodos de crisis. A inicios del segundo semestre de 2019 la tasa de desempleo en Estados Unidos se sitúa en el 3.7 por ciento, su nivel más bajo en casi 50 años, con tendencia a la baja.

Otro factor que podría despejar la incertidumbre de una recesión en la economía de Estados Unidos es la confianza del consumidor. La economía estadounidense depende en gran medida del comportamiento de los consumidores y las ventas minoritas. De acuerdo con cifras del Departamento de Comercio, las ventas al por menor reportaron un crecimiento del 0.7 por ciento al cierre del primer semestre del 2019, con un incremento interanual del 3.4 por ciento.

El tercer respiro para la economía que podría empañar el pronostico recesivo en el futuro inmediato, viene de la Reserva Federal. En otoño de 2007, cuando iniciaban los destellos de la gran recesión por la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos, las tasas de interés de la Fed se ubicaban en 5.25 por ciento, para diciembre de 2018, la tasa había sido reducida a 0 por ciento, nivel que mantuvo hasta finales de 2015 cuando adoptó una política monetaria que la incrementó a 2.5 por ciento en 2018.

Al inicio del segundo semestre del 2019 la Fed decidió reducir la tasa de interés a 2.25 por ciento, recibiendo fuertes críticas por el presidente Trump que exige una reducción mayor para ser más competitivo ante otros países de la zona euro.

Pero el problema de la competitividad del mercado estadounidense recibió recientemente un revés con la devaluación del yuan que llegó a su nivel más bajo frente al dólar en once años, lo que redujo el precio de sus productos y aumentó la competitividad en mercado estadounidense, marginando los esfuerzos de la tasa de interés por abaratar el dólar en comparación con otras divisas.

Sin embargo, en un posible periodo de recesión, el 2.25 por ciento de la tasa de interés da a la Fed, comprada con la tasa cero de la zona euro, da al banco central un margen de maniobra para modificar su política monetaria para fomentar el crecimiento.

Si bien existen elementos para vislumbrar una crisis económica y periodos de recesión en la economía estadounidense, la proyección se pinta de claroscuros con elementos sólidos que contrarrestan el panorama.

Un comentario

  1. esta cosa esta muy tecnica para que la entienda cualquiera, no profundiza el impacto de la politica china sobre los gringos, ni el tamaño impagable de su deuda interna, ni de los poseedores de los bonos del tesoro, ni de la escasa rentabilidad del mercado de armas. se la pasan peloteando de aca para alla pero no toman una postura: viene o no viene?… YA ESTA AQUI PERO LA ESTAN MINIMIZANDO PARA EVITAR EL INMINENTE COLAPSO DE LA ECONOMIA PETROLERODOLARIZADA. Pero es cuestion de poco tiempo para que los gringos comienzen a pagar todas las que deben, todas.

Tu opinión es importante

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Sobre Adriana Murillo

Adriana Murillo
Economista por la UNAM, coordinadora editorial de noticias en medios digitales, amante del café y con un profundo amor por México.