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Obesidad infantil, una crisis tangible


jueves 21 de noviembre de 2013

La Fundación Landsteiner por la salud es una asociación que se enfoca en la infancia, específicamente niños con obesidad. Pero ciertamente, la mejor arma con la que se podrá combatir este mal es con la prevención, que a su vez se beneficia enormemente con la difusión.

Por esta razón, la reciente emisión del billete conmemorativo por el Día Mundial contra la Obesidad, por parte de la Lotería Nacional, representa un evento simbólico de ayuda a la causa que combate esta epidemia.

Sobre esto, el Semanario sin Límites conversó con Noemí Santos, asesor Médico de la Fundación Landsteiner por la Salud, quien además nos presentó la problemática actual a la que México se enfrenta en torno a la obesidad.

El Semanario sin Límites: Qué representa para ustedes la emisión del billete conmemorativo por el Día Mundial contra la Obesidad?

Noemí Santos: La oportunidad que nos dio la Lotería para la Asistencia Pública es dar a conocer a la fundación, y esto da una difusión a nivel nacional para que la gente voltee la mirada hacia la obesidad.

Uno de los objetivos principales de la fundación es que la gente comience a conocer y reconocer esta problemática que tenemos a nivel nacional, y esto es un paso adelante para hacer algo en contra de ella.

ESSL: ¿Cuál es el panorama de la obesidad en México?

NS: La situación de nuestro país en esto es bastante crítica. Debemos considerar que el sobrepeso y la obesidad es la antesala de patologías crónico-degenerativas muy importantes como la diabetes, la hipertensión arterial, e incluso se les ha relacionado con cáncer.

Considerando esta situación, y de acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud 2012, México tiene un problema muy serio, porque por ejemplo, tenemos el segundo lugar a nivel mundial, y para este año las cifras no han cambiado de una manera importante. Y desgraciadamente tenemos también el nada honroso primer lugar de obesidad infantil a nivel internacional.

ESSL: ¿A qué se debe esta creciente tendencia de obesidad en nuestro país?

NS: La obesidad en México tiene entre cinco y 10 años de que se ha detonado de manera extraordinaria. A nivel internacional y nacional, se considera que el sobrepeso y obesidad tienen una razón mutifactorial que las ha condicionado.

Con la globalización, más acceso a información y la publicidad, podríamos decir que hemos adquirido una serie de conductas en el comer que son muy diferentes a las que se tenían a principios de siglo. Queremos comer cosas que se ven ricas, desde un punto de vista publicitario, la situación de acceso a Internet, que rápidamente uno puede ver diferentes estilos de vida, y el imitar formas de alimentación de sedentarismo que se viven en otros sitios del mundo. Todo esto es lo que ha condicionado este problema.

ESSL: ¿Cómo ha sido la evolución en los hábitos alimenticios del mexicano y de qué manera ha propiciado este problema?

NS: Las áreas de la conformación de la familia y de la cuestión socioeconómica han influido de una manera importante. Ahora más mamás y papás trabajan, y en nuestro país era una característica que la comida se podía hacer en casa, con las características ancestrales que tenía nuestro tipo de alimentación. Ahora, en muchas ocasiones, el hecho de que la mamá trabaje condiciona que tenga que comprar alimentos ya preparados, o que por el efecto de rapidez asista a lugares de comida rápida, ha condicionado un cambio en el hábito alimenticio del niño o la niña.

Y además, la situación en general que vive el país en relación al ritmo de vida y a los tiempos para que los niños salgan de forma cuidada a hacer ejercicio a las calles, ha disminuido.

En resumen, se trata de una situación de cambios en los hábitos alimenticios, quizá por lo mencionado, agregado a que permanecen mucho más tiempo de manera sedentaria frente a un televisor y a una maquinita, porque además de esa manera, su mamá los tiene vigilados.

ESSL: ¿Cómo ha cambiado la calidad de los alimentos? ¿Es esto un factor que influya en el padecimiento?

NS: La industria alimentaria también ha cambiado. Desde muy pequeños, como un bebé, está propenso a una ablactación, es decir, a iniciar con alimentos diferentes a temprana edad. De alguna manera, los pediatras han propiciado este tipo de situaciones, de tal manera que la lactancia materna, que antiguamente era al 100% y comenzaban a agregar otro tipo de alimentos a los 3 ó 6 meses, ahora muchos pediatras inician la atención temprana con alimentos procesados e industrializados.

El paladar del bebé se empieza a acostumbrar a temprana edad a alimentos dulces, son más agradables; la madre se siente muy satisfecha de que el niño empiece a tolerar estos alimentos y fomenta esa cantidad de azúcar un poco mayor. La leche materna es dulce, pero el iniciar con ese tipo de alimentos a temprana edad es un condicionante que va haciéndose cada vez más importante al paso de los años.

Al ver la buena respuesta a estos alimentos, la industria alimentaria los ha producido en mayor cantidad y con gran variedad.

ESSL: Dentro de las medidas que el gobierno federal ha impulsado para combatir la obesidad, ¿cuáles han sido acertadas y cuáles están pendientes?

NS: El problema es multifactorial. En primer lugar, es adecuado voltear a la industria alimentaria para que se sepa bien qué es lo que se está consumiendo, pero esto requiere de educación.

Esto tiene que ir de la mano; educación para la población a fin de que sepa qué es lo que debe comer, cómo y en qué cantidades; y por su parte, la industria debe estar conminada a que haga este tipo de cambios.

Debe además influenciarse a la población a que se haga más ejercicio, es decir, más tiempo de movimiento y menos tiempo de sedentarismo. Ambas conforman una mancuerna ideal para tener un peso adecuado para la edad y sexo de los niños.