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El bache de la movilidad capitalina

Es nuestra tarea ciudadana exigir un mejor desempeño en los traslados; por salud propia y por la de las generaciones que se quedan/Imagen: Internet

martes 15 de septiembre de 2015

¿Se ha preguntado mientras está atorado en el transporte o en su auto qué puede hacer para mejorar la movilidad? Quizá, la organización entre ciudadanos sea la vía por la cual podamos salir del bache en el que está metida la movilidad capitalina.

Ciudad de México (elsemanario.com).- Usted, ciudadano común que viaja en el metro, en el pesero, camiones, taxis o en su auto, se ha preguntado cómo puede hacerle para no quedarse atorado por horas en trayectos que desgraciadamente si hubiera una mejor planificación se recorrerían en minutos.

Bueno, mucho se ha querido vender la idea de que una mejor infraestructura vial es la que nos salvará de tan horrible problema como es la movilidad en la Ciudad de México, que ha sido rebasada por autos, malas obras (o las que deberían estar prohibidas); de igual manera, se hace hincapié en que -sobre todo en estas épocas donde la ciudad se revela y renace como el gran lago que es- debemos tomar precauciones en nuestros traslados, salir a tiempo, etcétera.

En realidad es un problema mucho más complejo; somos demasiados, hay poco transporte de calidad, el que tenemos es insuficiente por momentos; cualquier hora del día se ha convertido en hora pico y sobre todo, se sigue motivando al ciudadano a usar el auto.

Lo que se viene podría ser peor, pues muchos proyectos para la movilidad sustentable podrían no contar recursos para el 2016; esto, aunque se alineen a la Política Nacional de Desarrollo Urbano y Vivienda; lo que a su vez traería más congestiones viales en la mañana, en la tarde, en la noche y  a cualquier hora. El parque vehicular también podría aumentar. ¿No le parece  a usted raro que de repente las empresas automotrices se decidan invertir en México y vengan a instalar plantas al país? ¿Necesitamos más autos para mejorar la movilidad?

Hago un paréntesis aquí y es que en los últimos años el automóvil dejó de cumplir su papel principal en la vida del ser humano: transportar. Prácticamente se ha convertido en un símbolo de estatus; autos más poderosos, más veloces, más lujosos, ¿para qué? Ni siquiera se cuenta con la infraestructura vial adecuada para la mayoría de ellos; pero están bonitos y son caros. Ese, aunque no se crea, es un plus para muchos.

Con todo esto no sólo llegan más autos sino más contaminación, más problemas de salud y sí, más muertes… ¿Sabía usted que los automóviles son la principal causa de la mala calidad del aire en el DF?

A la par de estos problemas tenemos la construcción de vías que supuestamente reducirán tiempos de traslado y congestiones automovilísticas; como el resonado y actual caso del Deprimido en Mixcoac. En fin, obras que sólo pretenden beneficiar a un sector mínimo de toda la población y que finalmente no sirven de nada (como las Supervía poniente) cuando el transporte público masivo, semi-masivo y concesionado capta el 80% de los viajes diarios.

Ciudades como la nuestra diariamente pierden en el área de competitividad y productividad, resultado de los tiempos de traslado. Estudios revelan que los trabajadores del DF pierden hasta once días laborales al mes en transporte, gastando entre $200 y $1,000 pesos a la semana para transportarse.

Irónicamente, hay empresas de vehículos automotores que hacen concursos para los afectados todos los días por la mala movilidad. El reto Ford es un ejemplo  de ello: busca ideas creativas para ayudar a mitigar la congestión causada por los automóviles. Busca también desarrolladores y creadores para solucionar el problema de los vehículos en la ciudad que transitan con un sólo individuo, entre otras cosas como crear traslados amenos y eficientes.

En pocas palabras, el uso compartido del auto.

Pues sí, en efecto, una manera de disminuir el tránsito vehicular es compartir el automóvil; o usarlo los fines de semana; o usar el transporte público; pésimo en muchas ocasiones, no sólo por la calidad del viaje sino porque ya es insuficiente.

Use bici (si puede)

Usar la bicicleta para transportarnos es una buena opción SÓLO si se mejora el traslado para cada uno de nosotros. Evidentemente quienes se mueven más de una hora al día para llegar a las labores cotidianas no pueden tomar la bici como opción; en épocas de lluvia, tampoco resulta muy rentable. Ante todo, la seguridad es primero.

Camine

Caminar en esta ciudad siempre es un deleite; claro, si se dan las condiciones necesarias para hacerlo pues, a parte de las problemáticas sociales de una urbe como la nuestra, no tenemos la infraestructura peatonal necesaria para ello; justo porque la mayoría presupuestal se va en obras viales.

Compartir el automóvil

Arriba se explican todas las ventajas del auto compartido; hay aplicaciones para ello, y si no, la organización será fundamental para conseguirlo; desde los vecinos, compañeros de trabajo, amigos de la escuela, etc.

Finalmente la organización es la que,  a medida que nos vayamos quedando sin opciones, nos sacará del bache en el que la movilidad capitalina se ha metido. Vaya, es nuestra tarea ciudadana la de exigir un mejor desempeño en los traslados; por salud propia y por la de las generaciones que se quedan. Veremos, muy atentos, cómo resultan las nuevas obras prospectadas para mitigar los problemas viales en la ciudad.

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