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Grandes deficiencias en políticas públicas para los Adultos mayores: ONG’s

La mesa. Imagen: Twitter

miércoles 11 de febrero de 2015

Es difícil imaginar en ese momento en el que crucemos el umbral de los 60 años, muchas veces no logramos ser conscientes de lo que representa tener esa edad y la posición que una alcanza en esa etapa. Constantemente esa posición es de vulnerabilidad, no precisamente en la salud, sino en las posibilidades de conservar una estabilidad económica que permita pasar algunas décadas sin incomodidades. ¿Lo habían pensado?

Ciudad de México (elsemanario.com).- Las Personas Adultas Mayores (PAM) forman un sector de la población en constante crecimiento, pero también son un sector vulnerable en muchos aspectos. Se puede notar entonces que es una alerta que tanto los gobiernos como la sociedad deben atender, ya todos envejeceremos.

En torno a esta problemática el Instituto Mexicano en Derechos Humanos y Democracia presentó un libro que realiza una investigación exhaustiva y aporta útiles recomendaciones al respecto. El libro Análisis sobre la política pública en México para Personas Adultas Mayores, desde el enfoque de los derechos humanos, fue presentado por el doctor Leonel Antonio Flores Sosa, director del Centro Interamericano de Estudios de Seguridad Social (CIESS); la maestra Maribel Aguirre Dugua, integrante del Mecanismo de Seguimiento y Evaluación del Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal; Ana Gamble Sánchez-Gavito del Instituto para la Atención de los Adultos Mayores del Distrito Federal; la doctora Denhi Rosas, investigadora de la UNAM;  por el maestro Pablo Yanes Rizo, jefe de la Unidad de Desarrollo Social de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe y por Rocío Culebro, directora ejecutiva del IMDHD.

Previo a esta presentación, se realizaron mesas de discusión en las que se trataron temas relativos a la situación en la que viven los adultos mayores; los derechos humanos de este sector en la normatividad; los programas y políticas públicas para personas mayores y la metodología para evaluar estas políticas públicas.

Las conclusiones de cada mesa resultaron tanto más interesantes por la afinidad que salía a relucir entre ellas, los participantes coincidieron en que hay una tremenda carencia de espacios para que los adultos mayores dialoguen con la sociedad y con el gobierno, en muchas ocasiones su participación se limita a círculos formados por más adultos de su edad, por lo que hace falta promover la convivencia intergeneracional, vital para la sensibilización de todos los sectores. También estuvieron de acuerdo en que es necesario que los adultos mayores conozcan sus derechos, que tengan posibilidad de tener un empleo que les permita vivir dignamente y que se brinde educación especializada a aquellas personas que prestan servicios a este sector, como son los gerontólogos o los pedagogos, así como a los servidores públicos que tratan con ellos.

Una de las conclusiones más sobresalientes trató la necesidad apremiante de revalorarse como sector, algo que implica cambiar el enfoque, dejar de pensarse como objeto de asistencias, que siempre espera algo de los demás, para poder saberse sujeto de derecho. Una posición pasiva es la principal promotora de la cosificación y la violencia que padece este sector.

Es de remarcar que no las ONG’s no discuten los temas desde sus sillas, sino que se retroalimentan con las opiniones que aportan los adultos mayores que se involucran en estas discusiones y aportan sus experiencias, puntos de vista y propuestas.

En entrevista con Maribel Aguirre, una de las presentadoras, perteneciente además al  Mecanismo de Seguimiento y Evaluación del Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal, nos explicó que cualquier publicación de esta naturaleza es de utilidad, ya que aporta una reflexión que se puede adaptar a instrumentos y herramientas de la política púbica.

La académica consideró que es importante que los organismos locales tomen en cuenta las recomendaciones de las ONG’s .

Aclaró que el Mecanismo está conformado por un comité que es intersectorial e interdependiente, participan en él la CNDH y organizaciones civiles y académicas que se han unido para tomar decisiones que puedan incidir en los programas sociales e incluso en la estructura de las instituciones.

Destacó que en los Espacios de participación, otra parte del Mecanismo…, las organizaciones públicas y civiles se unen para realizar un análisis de los programas de las instituciones, es aquí donde se realiza Vigilancia social y se opina de los programas sociales.

Para Maribel Aguirre los programas sociales que existen no son suficientes, nos comentó que no deberían ser solamente sociales, sino que deberían incluir otras temáticas, tales como la economía, la participación activa, la cultura, entre otras. Aclaró que se tendría que hacer un diseño de política pública más integral.

Detalló que en el espacio de participación que se dedica al tema, el despojo es una prioridad, aunque no se quita el dedo de temas como la violencia económica, física, psicológica y emocional.

Añadió que en el Espacio de Participación y en el Programa de DH del DF se han detectado una variedad de problemas entre los que se encuentra la prioridad de sensibilizar a la sociedad, al sector público y privado y a los servidores públicos que atienden a personas mayores.  Refirió que estos esfuerzos deben ser integrales, donde no sólo se usen campañas, sino que exista una educación de derechos humanos y capacitación en temas de vejez.

A su vez, Leonel Antonio Flores Sosa, director del Centro Interamericano de Estudios de Seguridad Social (CIESS), declaró en entrevista a este medio que esta publicación servirá al gobierno mexicano y a los de América Latina para que atiendan las alertas que representan que los mayores no tienen una cobertura óptima para tener una vida digna, además de que las mujeres se convierten en un sector aún más vulnerable.

Con el análisis que esta publicación realiza, se presenta un panorama bastante completo de la problemática, ya que la publicación hace un diagnóstico, un marco conceptual de las leyes y además, realiza propuestas.

Aseveró que la población de personas mayores va en crecimiento y los gobiernos no han previsto esto, por lo que deben replantearse si las necesidades de los mayores están cubiertas y cómo pueden hacerlo para que en el futuro no sea un problema gigante.

Refirió que los adultos mayores tienen el derecho a una vida digna, a un buen retiro, acceso a la salud, a medicamentos, a una canasta básica. Remarcó que a este sector se le entrega una pensión tan disminuida que no alcanza, por lo que hay que trabajar en programas sociales más incluyentes, como en Bolivia, donde el programa “Renta dignidad” atiende al 85 por ciento de la población con 350 dólares al año, con lo que han logrado disminuir la pobreza en sólo dos años de aplicación.

Consideró que a los programas sociales, tanto federales como locales, les hace falta solidaridad, un eje fundamental en la protección social. Señaló que no hay solidaridad intergeneracional, los jóvenes no piensan en su retiro ni en cuidar a los adultos.

Aseveró que es importante que los gobiernos consideren tener mesas de trabajo con ONG’s, que las vean como las que identifican los problemas de la sociedad. Por ello remarcó que en el libro se propone un trabajo coordinado entre el gobierno, las ONG’s y la sociedad, con ello se podría invertir más en desarrollo social y se tendría la capacidad para disminuir la pobreza y mejorar la calidad de vida de los habitantes. Recalcó que invertir en lo social no es un despilfarro, como muchos piensan.

Por último, recordó que el CIESS trabaja con el gobierno mexicano y posee una gran experiencia (desde 1942) en temas de derechos humanos. Señaló que les interesa el sector de los adultos mayores porque presentan una problemática dividida en tres ejes: en el económico, no tienen una renta digna; en el social, son excluidos y discriminados y en el político no tienen injerencia en las decisiones del país.

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El libro. Imagen: Internet

Fue sumamente interesante escuchar todas estas voces en un evento en el que la tolerancia y el respeto predominaron, sin importar la diferencia de edad, todos se involucraban con los problemas del otro, al tiempo que se recordó que los adultos mayores forman un sector de varios que ven vulnerados su derechos humanos y que todos hemos experimentado en algún momento y por razones varias discriminación.

Por Daniela Ríos.

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Sobre Daniela Bangladesh Ríos

Especialista en Letras Hispánicas, profesional del ocio. Medievalista de día y cinéfila de madrugadas. Investiga temas referentes a la capital y la cultura.