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Suicidio, un problema de salud pública

La depresión puede resultar en suicidio si se deja sin tratar
El suicidio no deriva necesariamente de un trastorno mental aislado; entorno social, político y económico son factores determinantes para que las personas tomen la decisión de quitarse la vida. Foto: Pixabay/StockSnap

lunes 11 de junio de 2018

El suicidio no deriva necesariamente de un trastorno mental aislado; el entorno social, político y económico son factores determinantes para que las personas tomen la decisión de quitarse la vida. Este problema de salud pública requiere de estrategias de prevención multisectoriales e integrales.

A pesar de que el suicidio ha dejado de ser un tabú, sigue siendo un tema que genera controversia pues una vez cometida la acción, los que permanecemos en el mundo no podemos menos que preguntarnos por la existencia del suicida. Al respecto, el escritor Alejandro Tarrab, opina que “el lamento por el muerto-suicida se vuelve un conjuro: un ruego para que el muerto no regrese, un ruego para que esa persona osada no descanse entre los vivos o los muertos; la negación para alejar el daño; la negación de esa existencia”.

Es probable que el suicidio siempre haya sido un problema de salud pública, sin embargo, hace apenas unos años es que se le ha dado seguimiento como tal. Contrario a lo que muchos piensan, las personas que deciden terminar con su vida de esta forma no necesariamente sufren algún tipo de trastorno mental, por ejemplo, depresión; también existen otros factores que propician la toma de dicha decisión como presiones sociales y económicas, enfermedades crónicas, violencia, pérdidas y desastres.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), “las tasas de suicidio también son elevadas entre los grupos vulnerables objeto de discriminación, por ejemplo, los refugiados y migrantes; las comunidades indígenas; las personas lesbianas, homosexuales, bisexuales, transexuales, intersexuales; y los reclusos”.

Por otro lado, cifras de la misma organización indican que cada año se suicidan aproximadamente 800 mil personas. En 2015 esta fue la segunda causa de muerte en personas cuya edad oscila entre los 15 y los 29 años. También señala que el 78 por ciento de todos los suicidios se produce en países de ingresos bajos y medianos, y entre los métodos más comunes de suicidio se encuentran la ingestión de plaguicidas, el ahorcamiento y uso de armas de fuego.

En México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), reportó que las entidades federativas que tuvieron mayores tasas de suicidio por cada 100 000 habitantes fueron Chihuahua con el 11.4, Aguascalientes 9.9, Campeche 9.1 y Quintana Roo también con un 9.1.

En relación al género, “las muertes por lesiones autoinfligidas son más comunes en hombres que en mujeres, del total de los fallecidos por esta causa, 80.1 por ciento eran hombres y 19.9 por ciento mujeres, representando para ellos una tasa de 8.5 por cada 100 000 hombres y de 2.0 por cada 100 000 mujeres”.

Infrografía sobre el suicidio, OMS

Infrografía sobre el suicidio, OMS

La OMS recomienda que las estrategias de prevención del suicidio deben ser multisectoriales e integrales ya que la eficacia de estas requiere un fortalecimiento de la vigilancia y el seguimiento de los suicidios y los intentos de suicidio. La integridad y calidad de los datos que se recopilan sobre el suicidio son de suma importancia para el diseño de dichas estrategias.

Suicidio y redes sociales

La relación que existe entre el suicidio y el uso de las redes sociales es cada vez más evidente y alarmante ya que no sólo son utilizadas como un medio para dejar entrever conductas o intenciones suicidas, en los casos más extremos, para horror de familiares, amigos y conocidos, algunos suicidas optan por transmitir en vivo el momento justo en el que se quitan la vida.

Por lo anterior, a finales de 2017, Facebook implementó en su plataforma un software de Inteligencia Artificial (IA) entrenada para reconocer patrones relacionados con conductas suicidas en entradas escritas y vídeos en directo sirviéndose del chat. La idea tiene como finalidad “facilitar ayuda psicológica a la persona en riesgo o a sus amigos y familiares más rápido al no necesitar que otros usuarios informen sobre estas conductas con antelación”, señala Félix Palazuelos en un artículo para El País.

Si has pensado en el suicidio y sientes que no tienes con quien hablar, comunícate con quienes te pueden brindar una ayuda profesional. De igual forma si conoces a alguien quien crees pueda estar pasando por esta situación debes ayudarle a buscar ayuda. Puedes comunicarte a los siguientes teléfonos de prevención del suicidio. En caso que tu entidad federativa no aparezca en la lista, puedes llamar a cualquiera de los números 1-800 desde otro estado.

  • Guanajuato: 01-800-290-0024
  • Puebla: 01-800-900-8432
  • SAPTEL (CDMX y resto del país) 55-5259-8121
  • Jalisco:  01-800-227-4747
  • Coahuila: 01-800-822-3737
  • Campeche 01-800-232-8432

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