Home || Hasta el momento || Tu estructura cerebral puede ser la culpable de que no bajes de peso

Tu estructura cerebral puede ser la culpable de que no bajes de peso

Un hombre come una galleta
Para algunas personas puede ser difícil seguir la dieta por culpa de sus cerebros. Foto: Pixabay/RyanMcGuire

viernes 19 de octubre de 2018

Estudios mediante imágenes por resonancia magnética revelan que algunas personas tienen regiones más sólidas de autocontrol en su cerebro, lo cual les permite seguir una dieta con éxito, mientras que para otros es lo contrario.

Una nueva investigación encontró que si no logras perder peso, la estructura de tu cerebro podría ser la culpable. Los escáneres cerebrales mostraron que algunas personas tienen señales más fuertes provenientes de la región del cerebro que desempeña un papel en el autocontrol, lo que a su vez hace que sean capaces de seguir una dieta.

Hasta ahora, la mayoría de la evidencia ha sugerido que un desequilibrio en las hormonas que aumenta el deseo de comer es culpable de que haya personas que no logren mantener un régimen de pérdida de peso.

Pero un equipo de la Universidad de McGill, en Montreal, Canadá, dice que sus hallazgos demuestran que esa actividad en la región de «control» del cerebro anula estas hormonas, pero aseguran que existen técnicas terapéuticas para ayudar a las personas que cuentan con un débil autocontrol a lograr seguir una dieta exitosamente.

Para la investigación, científicos reclutaron a 24 participantes y los estudiaron en una clínica de pérdida de peso durante tres meses. Los participantes se sometieron a una imagen por resonancia magnética funcional (IRMf) de las regiones de su cerebro, incluida la corteza prefrontal lateral, que participa en el control del comportamiento, y la corteza prefrontal medial ventral, que está vinculada a la toma de decisiones y el deseo.

Después, los participantes fueron sometidos a una dieta para bajar de peso en la que estaban restringidos a 1,200 calorías por día. Se les mostraron imágenes de alimentos y paisajes, al tiempo que los investigadores estudiaron su actividad cerebral mientras observaban las imágenes.

Cuando los sujetos observaron imágenes de alimentos con alto contenido calórico, la región del cerebro vinculada al deseo se volvió más activa en la IRMf. Los investigadores también analizaron las exploraciones de los cerebros de los participantes un mes después y tres meses después.

A lo largo del estudio, las señales de las regiones asociadas con el deseo disminuyeron en general, pero fueron las que más declinaron en las personas que tuvieron más éxito en perder peso. Mientras tanto, las señales provenientes de la porción del cerebro vinculada al autocontrol aumentaron durante el mismo período de tiempo.

«Lo que encontramos es que, en los humanos, el control del peso corporal depende en gran medida de las áreas del cerebro involucradas en el autocontrol y la autorregulación. Esa área del cerebro tiene la capacidad de tomar en cuenta la información a largo plazo, como el deseo de estar saludable, para lograr controlar los deseos inmediatos», dijo el Dr. Alain Dagher, profesor de psicología en la Universidad McGill.

Los investigadores también observaron los niveles de dos hormonas que están relacionadas con el apetito, la leptina y la grelina. La grelina aumenta el apetito, mientras que la leptina, a veces llamada hormona de la saciedad, suprime el apetito.

Encontraron que los niveles de grelina aumentaron mientras que los niveles de leptina disminuyeron durante todo el período de tres meses, pero que estos cambios no tuvieron ningún efecto sobre la cantidad de peso que perdieron los participantes.

El Dr. Dagher dice que esto demuestra que es la actividad cerebral en regiones asociadas con el control y el deseo, no las hormonas, lo que desempeña un papel fundamental en la pérdida de peso. Pero agrega que hay formas de cambiar la estructura del cerebro para mejorar el autocontrol.

Una forma es a través de la terapia cognitiva conductual, que trabaja para cambiar creencias, actitudes y comportamientos inútiles, mejorar la autorregulación y diseñar nuevas estrategias de afrontamiento.

«La terapia cognitiva conductual puede ser útil, especialmente cuando el estrés está involucrado en llevar a comer en exceso. El estrés interrumpe el mecanismo de control de la corteza prefrontal lateral, pero es posible que pueda ayudar a las personas a que busquen una estrategia diferente”, afirmó el Dr. Dagher.

De este modo, queda claro que tu cerebro puede ser culpable de que no logren mantener tu dieta y cedas ante los alimentos, pero con ayuda profesional puedes lograr ese cambio que buscas.

También te puede interesar: Síndrome de piernas inquietas relacionado con riesgo de pensamientos suicidas

 

Síguenos en Facebook – Twitter – Instagram – Telegram

Tu opinión es importante

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Sobre Mariana Montell