Home || Entrevistas || Karla Luna Cantú; la joven mexicana que se ha ganado un lugar clave en la industria del cine

Karla Luna Cantú; la joven mexicana que se ha ganado un lugar clave en la industria del cine

Karla Luna Cantú, productora de cine.

lunes 15 de abril de 2019

Karla Luna Cantú es una joven mexicana cuya carrera como productora de cine se desarrolla entre los mejores de la industria. Su talento la convierte en una de las grandes promesas del séptimo arte en EE.UU.

 

Con tan sólo 24 años, Karla Luna Cantú, originaria de Monterrey, Nuevo León, ha logrado colocarse en una de las industrias más codiciadas del mundo, el cine. La joven mexicana ha trabajado como coordinadora y asistente en producciones comerciales de Disney, Legendary, Hyundai y Comedy Central; actualmente es coordinadora ejecutiva en Anonymous Content para un director de alto perfil.

En entrevista exclusiva para El Semanario, Luna habla sobre el trabajo que ha realizado, nos da algunos detalles de los proyectos en los que está participando y nos permite ver que su carrera profesional ha empezado a despegar para llegar muy alto.

El inicio de un sueño hecho realidad

Cuéntanos, ¿cómo fue que llegaste a Los Ángeles?

Tenía 13 años cuando decidí que quería dedicarme al cine. Todo inicio como un sueño, era un fantasía y casi un chiste para mi familia y mis amigos pero terminó haciéndose realidad de una u otra manera. Siempre he sido una persona que planea todo, me pongo los requisitos, metas que voy a logar y cada paso para llegar ahí. En ese entonces no había una carrera para dedicarse al cine en Monterrey, sé que eso ha cambiado, lo que me da mucho gusto, pero como no había ninguna opción para lo que yo quería, empecé a buscar de otros lugares y universidades donde podía hacer esto, y dentro de estos lugares leí sobre USC (University of Southern California), supuestamente era la mejor universidad de cine. Entonces me propuse hacer todo lo posible durante la prepa para poder irme a Los Ángeles y dedicarme a eso. Me acuerdo que cuando me aceptaron en la universidad lloré en el piso de mi cocina y hay un video donde mi familia me grabó mientras estoy llorando porque sabía que mi vida estaba a punto de dar un giro de 180 grados.

¿Cómo fue tu vida universitaria?

Desde que llegué a Los Ángeles sabía que tenía un tiempo limitado aquí, por lo que decidí ponerme a trabajar y utilizar cada año para sacar el mejor provecho al tiempo que tenía. Creo que esa presión fue la que me empujó a hacer todo lo posible para llegar hasta donde he llegado. Estoy en mi primer año como profesional y he estado trabajando desde entonces, de hecho cada semestre de la universidad estaba estudiando y trabajando. Me siento muy afortunada por todo, creo que las oportunidades se dieron de una manera muy orgánica y yo estaba lista para tomarlas.

La visión de allanar el camino

La comunidad de latinos que existe en la industria del cine es considerable, lo que me lleva a preguntarte sobre el proyecto que iniciaste junto con otra compañera, Acción Latinx. ¿Cuál es el objetivo de esta organización?

El propósito era crear un tipo de hogar para jóvenes que quieren dedicarse al cine o que ya se están dedicando al cine y que nos apoyáramos el uno al otro porque, obviamente, todos en la organización creíamos que juntos nos iba a ir mejor y que hay mucho valor en crear esa familia, ese network de latinos, porque hay demasiados y muy talentosos. A veces parece que estamos todos desaparecidos pero si nos unimos nos damos cuenta de cuánto más podemos hacer. Andrea Porras lo fundó conmigo, pero ahora lo vamos a pasar a un nuevo grupo de personas porque nuestras carreras profesionales no nos permiten mantenerlo tan activo. Nuestra meta es que todos los años se hagan los mismos eventos, la organización tiene 3 años.

¿Cuáles son esos eventos?

Por ejemplo, organizamos talleres de escritura en donde trajimos a un escritor y los chavos podían hacerles preguntas y hablar de cómo escribir un guion. Hicimos presentaciones de películas, un show de cortometrajes en el que recibimos aplicaciones, las revisamos y armamos todo un showcase con jueces y a los ganadores los presentamos en el Consulado Mexicano en Los Ángeles. El evento más grande de esa organización se llama Latin in Film and Entreteiment (LIFE), en él tuvimos un día completo de presentaciones, mixers con organizaciones, donde los jóvenes podían hablar con todas ellas para obtener consejos. También hicimos un panel donde trajimos a profesionales que trabajan en a industria para que nos platicaran de su experiencia.

Te has desempeñado como productora, ¿podrías explicarnos en qué consiste tu trabajo?

Bueno la preproducción es toda la planeación y el desarrollo, con producción usualmente nos referimos a la grabación y ejecución del proyecto, y posproducción es toda la edición, cuando ya se finaliza todo. Para mí, un productor es la persona que está encargada de que las cosas sucedan y de encontrar las mejores soluciones para que se hagan de la mejor manera posible. Hay distintos tipos de productores, entonces es difícil encontrar una sola descripción y encasillarlos a todos; están los productores ejecutivos que se encargan de obtener el dinero, de hablar con las personas, de crear comunicaciones, de mantener al equipo en movimiento; los productores de linea, quienes están encargados de todo lo que es logística, de cómo se van a hacer las cosas. Los productores también son creativos pero de alguna manera están más enfocados en el lado empresarial. El director y el productor trabajan en conjunto, el director presenta su visión, lo que quiere, las ideas creativas y junto con el productor y el resto del equipo colaboran para ver cómo van a hacer eso realidad.

El motor de la lucha por el éxito

¿Quiénes te han inspirado para poder crear tus propios métodos de trabajo?

Desde que era niña, mis influencias han sido los tres grandes directores mexicanos. Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu siempre han sido una gran inspiración porque cuando iba creciendo, fue muy importante ver a alguien que venía de una cultura similar a la mía y que estaba siendo exitoso en la industria del cine; eso me inspiró y me dio la idea de que era posible. Y también Andrea Arnold, me encanta la temática de sus proyectos y me inspira en la manera en que quiero escribir.

Los frutos cosechados

De los trabajos que has realizado, Marie, The FringesMaggie Smith is Gone, ¿cuál crees que representó un reto mayor?

Todos representan un reto distinto, cada proyecto es otra aventura completamente. Creo que The Fringes fue uno de los retos más grandes porque teníamos un presupuesto bastante limitado, prácticamente no teníamos dinero y era un concepto futurista que tenía más de trece ubicaciones y teníamos que grabarlo todo en dos o tres fines de semana. Fue difícil porque no teníamos un día completo en cada locación, eran tantos lugares y tantas escenas las que teníamos que constantemente nos estábamos moviendo para alcanzar nuestro calendario, siempre íbamos un poco atrasados. Fue un proyecto grande, teníamos efectos especiales, teníamos escenas con muchos extras y todo lo hicimos prácticamente entre dos personas, Jason y yo; sí era un plato muy grande. Desde el punto de vista de logística fue difícil y también desde un punto de vista creativo porque estábamos en un mundo futuro y teníamos que asegurarnos de que toda la historia tuviera sentido. Ese guión pasó por más de 20 versiones distintas. Estábamos enfocados en la logística y la producción pero también tuvo un gran peso creativo y estábamos constantemente con la directora y el escritor tratando de mejorar y de cerrar todos esos pequeños hoyitos que quedaban en la historia. Fue un proyecto bastante difícil, se hizo en un par de meses desde que se escribió, se terminó de editar y se presentó.

Los nuevos proyectos

Actualmente, estás trabajando en un proyecto sobre el primer elenco afroamericano que representó Macbeth, ¿en qué etapa se encuentra?

Es un proyecto que está basado en una historia real, es un largometraje que está fundado a través de Warner Brothers pero se está haciendo con USC, y es un equipo profesional el que lo hace. Ahorita está en producción, se está grabando mientras estamos hablando, quedan nueve de días de producción y la meta es que para final del verano esté terminada la edición. El timeline de este proyecto es bastante rápido y se han hecho varios proyectos a través del mismo programa, esperamos tener   el primer corte a final del verano, luego mandarlo a festivales y ver cómo le va.

En estos momentos también estás dando un paso a la escritura, te encuentras trabajando en un guion cuya temática es la migración. En este nueva etapa, ¿cómo es el proceso creativo que estás llevando a cabo?

Cuando me invitaron a desarrollar este guion, sentí que necesitaba a alguien más para hacerlo, me gusta mucho colaborar. Junto con Confidential Cartoons, iniciamos un proceso para contratar un segundo escritor y juntos desarrollar este concepto. Estoy trabajando con otro productor y cineasta mexicano que se llama Antonio Salume, él y yo nos conocimos hace años trabajando un verano para una compañía productora en Canana y mantuvimos una buena relación, nos apoyamos en todos los proyectos que tenemos. Cuando salió esto, fue la primera persona que se me vino a la mente y estoy muy orgullosa de poder trabajar con él. Juntos hemos ido desarrollando nuestra manera de colaborar.

¿Cuáles son sus dinámicas como coautores?

Para nosotros era importante saber dónde iba a terminar esta historia antes de empezar a escribir. Este es un guion sobre un roadtrip, una aventura en un carro, y escribir este guion es de alguna manera eso. Teníamos que saber dónde manejar y  nuestro punto final. Lo primero que hicimos fue hacer un bosquejo de la estructura, de los puntos a los que queríamos llegar y del punto final. Durante el desarrollo y mientras estamos estamos escribiendo hay pequeñas paradas y cambios, pero para nosotros era importante saber a donde íbamos para estar enfocados. Ha sido un vómito de ideas, y luego refinar porque creemos que la creatividad se muere cuando le pones muchos límites y muchos «peros». Un ejercicio que nos ha ayudado bastante a quitarnos las presión de los hombros de «tengo que escribir esto y poner las mejores ideas», era sólo sentarnos e imaginar que estamos en un cuarto y que la historia estaba sucediendo enfrente de nosotros con los personajes y nuestro trabajo, en vez del creador de la historia, era sólo el de un reportero. Esto acaba de pasar y lo escribíamos, no lo juzgabas mucho, no lo cuestionabas mucho, sólo escribías lo que tu mente estaba poniendo enfrente de ti. Como él vive en Nueva York y yo en Los Ángeles, tenemos sesiones de videollamada prácticamente una vez a la semana y discutimos todas estas ideas que tenemos. Usamos un programa donde los dos podemos escribir al mismo tiempo, él escribe una escena, yo otra o edito lo que él escribió. Tratamos de hacerlo de la manera más orgánica posible y finalmente, confiar en que el otro tiene las mejores intenciones para la historia.

¿De dónde parte esta historia?

La historia trata sobre un abuelo y nieta de origen mexicano que viven en los Estados Unidos y juntos se embarcan en una aventura hacia un México imperfecto, aborda temas de identidad, fronteras y las divisiones sociales que existen por edad, género, ideologías y culturas. Todas estas historias están basadas en la realidad, ya que es una historia presente, todos los personajes están inspirados en nuestra experiencia y en el mundo que nos rodea. La historia tiene un contenido fuerte sobre la sociedad mexicana y las cosas que están ocurriendo hoy en día porque creo que imposible ignorar la situación actual. Como personas creativas que están en un medio, que tiene un público, creemos que tenemos una responsabilidad social y cuando vas a tener una audiencia que va a ver lo que tú estás haciendo, es importante ser guerreros y compartir aquellas perspectivas, voces e historias que han sido silenciadas. Eso es importante para nosotros, saber que estamos haciendo justicia a las personas y a la sociedad mexicana.

Hablas de una responsabilidad social, que puede traducirse en asumir una postura política ante ciertas problemas que aquejan a la sociedad. Esto me hace pensar en un tema que recientemente ha tenido mucha fuerza y en un movimiento que empezó precisamente en la industria del cine, me refiero a MeToo. Tú estás precisamente inmersa en el gremio donde surge todo esto, ¿cómo te posicionas frente a este movimiento?

Me parece muy importante que estemos teniendo estas conversaciones, lo importante es que están ocurriendo. No podemos crear cambios si no tenemos la capacidad de reconocer que hay un problema y hablar al respecto, independientemente cuáles sean las posturas, lo que importa es que el diálogo exista y que sigamos agregando ideas al respeto. Algo muy importante para mí es tener una mente abierta, creo que vivimos en un mundo donde las personas no quieren escuchar a quien tiene una opinión diferente a ellos y eso es preocupante. MeToo le ha dado luz a un problema importantísimo que no sólo existe en la industria del cine, es algo muy serio en la sociedad estadounidense y en la mexicana, creo que en la mayor parte del mundo, y yo estoy muy feliz de que esté ocurriendo esto, de que se tengan estas conversaciones, son movimientos importantes. Lo que me da un poco de miedo es que se ha desarrollado un sentimiento de resistencia, lo que es normal, pero a veces parece que todo el mundo se está peleando para ver quien está más herido y quien es más víctima; obviamente, hay gente que se siente atacada y que se siente ofendida por el movimiento de Metoo. Esto genera un poco de tensión y hace complicado trabajar en este oficio, pero creo que algo muy importante es no ver al movimiento como algo para atacar a otras personas, sino como un movimiento con enfoque de empoderamiento; en lugar de que nos enfoquemos en victimizar, deberíamos pensar en estas personas que no han tenido voz, que han sido silenciadas, oprimidas de una u otra manera, y darle la atención que merece a lo que tienen que decir.

En lugar de sentirnos atacados, de ver quien está más ofendido, deberíamos sentarnos a reflexionar nuestro propio privilegio, y lo digo yo como mujer mexicana, morena que vivió en México y que ahora vive en otro país. Me siento extremadamente afortunada y privilegiada de estar donde estoy, creo que mi papel dentro del movimiento es aceptar mi privilegio y apoyar a las personas que no lo han tenido para asegurarme que sean escuchadas. Si todo el mundo tomara una posición de este estilo, en lugar de «ya no voy a tener trabajo porque todos están en mi contra», creo que podríamos llegar un poco más lejos y enfocarnos en cómo construir en vez de destruir. Es importantísimo lo que está ocurriendo hoy en día para las mujeres y para todas las minorías porque se les está dando atención. Todavía no sabemos cuáles son las respuestas correctas a todo, lo importante es que estamos compartiendo opiniones, que estamos abiertos a escuchar lo que otras personas tienen que decir y que sigamos haciendo que algo crezca. Me siento muy afortunada de estar viva, de estar ejerciendo en un momento tan monumental en la industria del cine, creo que esto va a quedar en la historia porque se han hecho cambios gigantescos en los últimos años.

Desde los 13 años te planteaste un objetivo muy claro, estudiar cine, y lo lograste. ¿Cuáles son tus objetivos ahora?

Es una pregunta un poco difícil porque a diferencia de otras industrias, la del cine es la única en la que tienes que «romper» con ella. No hay en realidad un camino claro, si estudias la biografía de algunos escritores, directores o productores, cada uno tiene un camino completamente distinto; viene de lugares y backgrounds diferentes. Es un poco difícil plantearse y descubrir esa manera de llegar a las metas, pero lo que tengo en mente es sacar mi largometraje en los siguientes tres años y enfocarme a proyectos que me hagan sentirme apasionada. Mi siguiente paso es asegurarme de que todos los proyectos que estoy tomando sean importantes para mí y que tengan una responsabilidad social. Todos soñamos de una u otra manera con reconocimientos y con todo ese mundo, pero también quiero despegarme un poco de esa idea y enfocarme en los proyectos que me hacen feliz y que los haga por mí, en vez de hacer cosas que me den más dinero o más reconocimientos inmediatamente. Otro objetivo es terminar el proyecto que ya tengo en marcha en los próximos años y por supuesto, tener mi propia compañía productora y producir cine en México; quiero hacer un proyecto en México para mi gente, con mi gente, y parte de este proyecto lo estamos desarrollando con esta idea, una aventura por todo México y mostrar al mundo los hermosos lugares que existen en nuestro país.

 

Fotos cortesía de Karla Luna Cantú

Síguenos en Facebook – Twitter – Instagram – Telegram

Tu opinión es importante

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Sobre Yarazai Simbrón

Egresada de la licenciatura Escritura Creativa y Literatura, Universidad del Claustro de Sor Juana