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México y el problema de la crisis migratoria; Da la mano y le toman el pie

Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación, y Marcelo Ebrard, Secretario de Relaciones Exteriores
Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación, y Marcelo Ebrard, Secretario de Relaciones Exteriores

martes 23 de abril de 2019

Al abrir los brazos y tender la mano a sus hermanos centroamericanos, una ola sin precedentes de migrantes ha invadido su frontera sur y México se ve obligado a endurecer sus políticas y exigir respeto a las leyes mexicanas, así como a los protocolos de seguridad.

 

México vive un creciente flujo migratorio de Centroamérica sin precedentes, problema que obliga al gobierno mexicano a exigir orden y respeto, en un momento en el que los ojos están puestos sobre el manejo de las garantías a los derechos humanos.

El gobierno de López Obrador ha asegurado que garantizará la protección a los derechos humanos y que, como parte de su política migratoria, ofrecerá desarrollo económico y visas de trabajo a todo aquel ciudadano centroamericano que por necesidad se vea obligado a salir de su país natal.

Al abrir los brazos y tender la mano a sus hermanos centroamericanos, México ha registrado una ola de migrantes que ha invadido su frontera sur y se ve obligado a endurecer sus políticas y exigir respeto a las leyes mexicanas, así como a los protocolos de seguridad.

Después de que el 22 de abril agentes migratorios y elementos de la policía federal en el estado fronterizo de Chiapas, al sur del país, realizaran la mayor redada que culminó con el aseguramiento de 371 personas incluyendo menores de edad, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero y el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, ofrecieron una conferencia de prensa en la que revelaron la postura del gobierno mexicano y las medidas que se adoptan para atender la crisis.

Acompañados del titular del  Instituto Nacional de Migración (INM), Tonatiuh Guillén López, informaron que la situación que se vive en las fronteras sur y norte de México es coyuntural e inédito, no es causada por México, e informaron que han llegado migrantes no sólo de Centroamérica, también de Cuba, África, Asia y Brasil.

La gran cantidad de viajeros ha saturado las estaciones migratorias y, a pesar de que la política migratoria del Gobierno de México sigue tres ejes fundamentales: La protección de los derechos humanos, el impulso al desarrollo económico y social de Centroamérica y el registro ordenado de las personas migrantes para proteger sus derechos; la cooperación de los migrantes ha sido cuestionable, por lo que la secretaria de gobernación hizo un llamado a los los centroamericanos y ciudadanos de otras naciones a respetar las leyes y a las autoridades mexicanas, así como a aceptar su registro.

“Estamos haciendo todo lo que está en nuestras manos para brindarles la atención necesaria, pedimos que ellos contribuyan con el respeto a nuestras leyes y autoridades y a aceptar sus registro como pre condición para decidir su calidad migratoria en el país.” – Olga Sánchez Cordero.

Relación con EU, pieza clave en la política migratoria

La relación de México con el gobierno de Donald Trump es clave en el desarrollo de la política migratoria de López Obrador. Y es que la propuesta de desarrollo económico en el sur de México y la iniciativa de ofertas de trabajo a los migrantes centroamericanos va de la mano con la intención de Washington por invertir en infraestructura y en medidas que detengan el flujo a Estados Unidos.

Marcelo Ebrard, Secretario de Relaciones Exteriores, expuso que para ubicar el conflicto migratorio debe entenderse en un contexto con la relación con Estados Unidos y adelantó que el 7 de mayo acudirá a Washington para externarle al Gobierno de ese nación la preocupación por la migración que tienen las autoridades mexicanas.

“Desde la primera comunicación con Trump, desde julio del año pasado en una carta, el Presidente señaló que debe haber una gran inversión en Centroamérica” – Marcelo Ebrard

Así, México deja claro que no cerrará las puertas a los migrantes y a pesar de que el flujo migratorio no es un fenómeno causado por políticas internas, está dispuesto a atender y tender la mano, pero exige respeto y orden en los procesos.

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Sobre Erik Escudero

Egresado de la licenciatura de Ciencias de la Comunicación con especialidad en Periodismo por la FCPyS de la UNAM. Amante de la literatura, el cine y la cultura pop.