Get Adobe Flash player

OPINIÓN
Por Ignacio Beteta V.




¿Debe inquietarnos
el brinco del peso?



En poco menos de un mes el tipo de cambio entre el peso mexicano y el dólar se ha depreciado 4 %, al pasar de 12.62 a 13.16 pesos por dólar, valores del 13 de marzo y  del 11 de abril de 2012. La gran interrogante tras el repunte del dólar es cuánto nos debe inquietar la variación de la cotización de la divisa estadounidense.

I. ¿Cuánto debe inquietarnos?
La preocupación de los mexicanos después de la depreciación del peso tiene fundamento en nuestra historia económica, la cual narra que cada vez que se depreció el tipo de cambio se presentaron las siguientes inquietudes:

Incertidumbre acerca de la futura paridad del peso y sobre si existiría algún tope en la cotización frente al dólar.

Incremento de la inflación por el aumento del precio de las importaciones y porque los industriales y comerciantes trataban de elevar precios en la misma proporción que la depreciación de la moneda local.

Instrumentación de medidas de austeridad, principalmente recorte del gasto público y aumento de tasas de interés, para frenar el alza de los precios, pero que conllevarían una desaceleración en el ritmo de la actividad económica y un aumento del desempleo.

Pérdida del poder adquisitivo del salario ante la inflación.

No obstante, para poder sustentar las proyecciones del tipo de cambio que se presentan en las conclusiones es necesario entender las causas de esta reciente depreciación del peso.

II. Causas de la depreciación del peso mexicano
frente al dólar
El peso mexicano venía presentando una importante apreciación, resultado de la tranquilidad aparente que habían reflejado los mercados financieros internacionales. Sin embargo, la reciente depreciación del peso frente al dólar (4 %) se debe a que renació la incertidumbre en los mercados globales, de la necesidad de un posible rescate adicional en la eurozona, ahora para España.

Aunque España presenta indicadores financieros de deuda y déficit relativamente mejores que los de otras economías, el nivel de desempleo en la Península es el mayor de la eurozona y alcanza cantidades sumamente elevadas. Por esta razón, cuando el gobierno del Primer Ministro Mariano Rajoy anuncia las medidas de austeridad para corregir los desequilibrios financieros de la economía española fueron recibidas con gran oposición, lo que obligará a que el proceso de ajuste sea menos grave en el corto plazo, aunque más prolongado.

 

Ante la incertidumbre de las medidas que deberán aplicarse en España, la tasa de interés de los bonos soberanos de este país, que refleja la incertidumbre de los mercados financieros sobre el futuro económico de esa nación, se elevó, para la emisión de bonos a 10 años, en cerca de un punto porcentual para cerrar en prácticamente 6 % a mediados de abril de 2012.

Cuando estos hechos inquietan a los mercados financieros mundiales, las grandes tesorerías prenden sus focos de alerta y reducen su exposición al riesgo, para lo cual venden sus posiciones de bonos de economías emergentes y adquieren, principalmente, dólares estadounidenses. Como consecuencia de ello, las monedas de las economías emergentes, entre ellas el peso mexicano, se deprecian ante el dólar.

III.     Las perspectivas de la paridad del peso-dólar
El peso mexicano volverá a apreciarse frente al dólar en la medida en que se tranquilicen los mercados internacionales y España encuentre una solución para corregir sus finanzas. Cabe señalar que, no obstante el reciente repunte en el tipo de cambio, la paridad registrada al 11 de abril del presente año es inferior a los valores récord de febrero de 2009 y diciembre de 2011.


El peso mexicano sustenta su estabilidad de largo plazo en la política económica conservadora, las autoridades le han dado prioridad a la estabilidad financiera mediante un déficit fiscal menor del 3 % del PIB y al mantener una inflación inferior al 5 % anual.  Asimismo, se ha implementado una política de acumulación de reservas internacionales y de disminución de la deuda gubernamental externa. De manera adicional, el elevado precio del petróleo de exportación ha favorecido la implementación de las medidas señaladas.  

CONCLUSIÓN
El peso mexicano se inclinará por una paridad de equilibrio por debajo de 13.00 pesos por dólar.  La velocidad de ajuste dependerá de la tranquilidad que se observe en los mercados financieros internacionales. España, desde nuestro punto de vista, no requerirá de grandes rescates financieros, sino de una menor severidad de ajuste en el corto plazo.

* El autor es economista por la Universidad Anáhuac, con maestría en finanzas en
San Diego State University; catedrático, investigador y consultor.