recursos naturales

Expertos en geología apoyan energía sustentable

Lectura: 2 minutos

En el marco del Día del Geólogo, celebrado el seis de enero en México, la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México (AIMMGM), organizó el webinar, “La importancia de la geología en México”, donde varios expertos hablaron sobre la explotación de recursos naturales y la importancia de las energías renovables.

Sergio Almazán Esqueda, presidente de la AIMMGM, habló de la importancia de impulsar el conocimiento de las ciencias de la tierra en México, para “aprender a vivir de una manera más sostenible y más responsable, si queremos tener un mejor nivel de vida y de bienestar”.

Por su parte, Raúl Maya González, integrante de la Asociación Geotérmica Mexicana, habló del potencial del país para crear electricidad geotérmica, pues hay reservas que podrían producir desde 286 hasta 7 mil 422 MegaWatts de esta energía renovable.

González explicó que México ocupa la sexta posición mundial con cuatro centrales de energía geotérmica y que con la reforma energética se autorizaron 20 concesiones para yacimientos geotérmicos, 13 de las cuales fueron para la Comisión Federal de Electricidad.

Sin embargo, en contraste con esta información, el Presidente de la Sociedad Geológica Mexicana, Adán Oviedo, dijo que en México se producen en promedio 1 millón 634 mil barriles de petróleo al día. 71% de esta producción se concentra en 15 campos petroleros, pero dijo que se podría generar una mayor producción al “ampliar la capacidad de ejecución de Petróleos Mexicanos”.

Por su parte, Flor María Harp, directora del Servicio Geológico de México, dijo que en el país hay más de mil operaciones mineras y aseguró que se tiene potencial del 70% en yacimientos minerales metálicos y no metálicos. Harp señaló que era importante identificar estas fuentes de recursos naturales por ser clave para mejorar la economía, a pesar de que el impacto en el medio ambiente puede llegar a ser negativo.

A pesar de lo anterior, el presidente de la AIMMGM, dijo que el mundo tenía que cambiar ante los nuevos desafíos. “Necesitamos aprender a vivir de una manera más sostenible, de una manera más responsable, vivir en armonía y en equilibrio entre las personas, las comunidades y la naturaleza y para ello necesitamos de las ciencias de la Tierra, necesitamos de la geología”.

El evento contó con la participación de 655 personas de México, España, Estados Unidos, Ecuador, Nicaragua, Perú, Francia, Argentina, Bolivia, Colombia, Chile y Venezuela.

Huella hídrica; huella de riesgo

Lectura: 4 minutos

Los patrones de lluvias siguen cambiando a nivel global y regional. En el país cada año llueve menos y por consiguiente las sequías impactan más hasta los Estados donde se caracterizaban como grandes fábricas de agua.

Los expertos en el recurso hídrico aseguran que entre el año pasado y el que transcurre se ha alcanzado un récord histórico de sequía, en el que 26 entidades del país resienten los impactos de la escasez. Y en aquellos como Chiapas, Oaxaca, San Luis Potosí, Tabasco, Tamaulipas y Veracruz en los que hasta hace algunos años se caracterizaban por ser lluviosos, en este lapso las precipitaciones apenas alcanzaron el 50% de su patrón de precipitaciones.

No hay duda de que la escasez del agua –debido a la sobreexplotación de los acuíferos–, el déficit de lluvias y el cambio climático seguirá catalizando el proceso de acercarnos a escenarios catastróficos por este desabasto.

“Los fenómenos catastróficos derivados de la variabilidad climática serán más frecuentes en México y debemos estar preparados para ello”, así me lo precisó Víctor Villalobos, titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), en una plática que sostuvimos recientemente sobre el tema del agua en el país.

huella hidrica agua
Imagen: Water Logic.

Villalobos, con la experiencia que tiene en el campo y bosques, sabe perfectamente que los protagonistas del sector agroalimentario, entre otros, requieren ser más eficaces en la gestión de riesgos y en la atención oportuna ante los desastres naturales.

Desde que el Servicio Meteorológico Nacional realiza esta medición de las precipitaciones, en poco más de 15 años, es la primera vez que se presenta una sequía prolongada y severa, la cual afecta a las entidades otrora ricas en lluvia. Este tipo de sequías empiezan a generar los llamados corredores secos como hoy ocurre en Centroamérica: de Guatemala a Panamá, siendo el más afectado Honduras.

Muchos de los migrantes centroamericanos huyen sus países porque, ante la escasez de agua el campo, no producen y no tienen otra opción más que abandonar sus territorio. Sin duda, evidencias y consecuencias del cambio climático.

El agua es la clave para la biodiversidad y máxime cuando las temperaturas siguen en ascenso como ocurrió en 2019 cuando el país en un sólo mes, agosto, tuvo un temperatura promedio de 27 grados Celsius, 3 grados más de respecto a la media histórico de dicho mes. Y según los meteorólogos los niveles no han cambiado, las variantes son mínimas.   

De acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en el país el 77% del agua se utiliza en la agricultura; 14% en el abastecimiento público; 5% en termoeléctricas y 4% en la industria. O sea, el campo necesita mucha agua para la producción de alimentos.

demanda de agua
Imagen: Polo Verde.

“Con respecto a la huella hídrica, desafortunadamente en el país medimos nuestra capacidad productiva en función de toneladas por hectárea o índice de agostadero. Sin embargo, tenemos que reconocer que los costos para la producción, desde el punto de vista del recurso hídrico son muy altos”, puntualiza Villalobos.

Y los ejemplos que brinda la Semarnat son muy claros, y hasta alarmantes sobre el uso de agua para producir un bien: “Para producir una hamburguesas se necesitan 2 mil 400 litros de agua; para producir un litro de leche se requieren mil litros; para producir un huevo de 40 gramos son necesarios 135 litros; para producir un vaso de jugo de naranja se requieren 170 litros; para una manzana son necesarios 70 litros. Una rebanada de pan demanda 40 litros; para elaborar una playera de algodón se necesitan 4 mil 100 litros; un vaso de cerveza de 250 mililitros necesita de 75 litros de agua; una copa de vino de 125 mililitros requiere 120 litros; una tortilla de 25 gramos necesita 50 litros; una taza de café de 125 ml, demanda 140 litros; producir un par de zapatos de cuero son necesarios 8 mil litros y un microchip, de 2 gramos, necesita de 32 litros de agua”.   

Este panorama de demanda de agua para la producción de alimentos y bienes demuestra el reto que enfrentará el país en los próximos años. México está catalogado a nivel internacional como uno de los países altamente vulnerable a la falta de agua. Si bien no tenemos aún migraciones masivas por hambre y falta de agua, lo que sí está presente es la guerra por el agua. Existen diversos conflictos sociales por el recurso hídrico.

Sin duda, urge medir el costo del agua, máxime para producir alimentos y tal vez ahí los agricultores deben sentar la bases sus producción con base a la disponibilidad. Se trata de crear conciencia y que todos seamos más responsables sobre el manejo de este recurso natural. Pero también se requieren de políticas públicas que fomenten la innovación y revolucionen los campos tecnológicos para hacer más eficiente el manejo del vital líquido.

Mucho se habla de una agricultura sustentable, pues es el momento de conocer programas y proyectos de Estado para garantizar este esquema para los próximos 30-50 años.

Nuestra huella hídrica hasta ahora es desastrosa.


También te puede interesar: El Gigante de la Ciencia.