Motores económicos requieren ajustes

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Economía de México 2019 sin crecimiento en el gobierno de AMLO

Dos de los cuatro motores económicos señalados por AMLO apenas están en construcción y a los otros dos les falta afinación. ¿Cómo vamos a poder avanzar?

“Lento pero seguro” era como la economía mexicana venia avanzando en años anteriores, con variables macroeconómicas en cifras aceptables como para mantener estable la confianza.

Con la llegada de López Obrador a la presidencia de México, se planean cambios en el modelo económico que apuntan a fomentar el crecimiento y el desarrollo del país; sin embargo, las medidas que adopta implican ajustes drásticos que obligan a revisar la estructura de los motores a detalle.

Cuando un auto no funciona a niveles óptimos, se lleva a revisión y, de ser necesario, se desarma el motor para reajustarlo. Parece que esto es lo que esta pasando en la economía mexicana, desde el punto de vista de Palacio Nacional.

El presidente López Obrador ha mencionado cuatro motores claves de crecimiento económico: El fortalecimiento de la economía popular, la inversión pública en proyectos de infraestructura, la cooperación e inversión del sector privado nacional y la inversión extranjera.

¿Cuáles son las condiciones de estos motores?

En revisiones generales, dos de ellos se pueden considerar en proceso de construcción y los otros dos con grandes necesidades de afinación, ajuste y balanceo.

El fortalecimiento de la economía popular a través de programas sociales de apoyos a adultos mayores y jóvenes; es un proceso que, si bien impulsa el consumo interno y tiene impacto económico, no logra ser lo suficientemente robusto y no cuenta con la fuerza suficiente como para meter velocidad al crecimiento

El impacto de este motor está siendo paulatino. Para Jonathan Heath, subgobernador del Banco de México. “A pesar de que la confianza del consumidor disminuyó un punto en octubre, sigue registrando niveles elevados en comparación a los 18 años anteriores y el promedio de lo que llevamos en el sexenio se ubica muy por arriba de cualquier sexenio anterior.”

Del segundo motor que considera a los proyectos de infraestructura con inversión pública, poco se puede esperar en el corto plazo.

Proyectos como el Aeropuerto en Santa Lucía, el Tren Maya y la reconstrucción del sector petrolero con la construcción de refinerías y aumento en producción petrolera; son temas no sólo cuestionables por el alto grado de inversión y la viabilidad de los frutos, sino por lo que ha implicado su planteamiento y lo tardío que podrían llegar a ser sus reflejos en la economía.

Al tercer motor de la economía, López Obrador lo ve en la inversión privada del sector nacional. Un motor que se ha visto fuertemente lastimado por la incertidumbre y las discrepancias entre las políticas y medidas del gobierno federal y la iniciativa privada.  

Hay discrepancias, pero en lo general nunca se ha roto el diálogo” – López Obrador.

Si algo le ha costado al presidente es ajustar este tercer motor de la economía y ha hecho esfuerzos por reparar la confianza fracturada con decisiones como la cancelación del Aeropuerto Internacional de Texcoco y el freno al gasto público en proyectos que en años anteriores beneficiaron el empleo a través de la industria de la construcción.

“se están haciendo las cosas bien, no vamos a hacer las cosas precipitadas”, dijo López Obrador en conferencia de prensa sobre diálogos con líderes empresariales.

El cuarto y último motor es la inversión extranjera. México se ha convertido en el foto de atención de inversionistas mundiales que ven el modelo de López Obrador como la punta de lanza de un frente de izquierda en América Latina.

Sin embargo, el reto de fomentar la confianza y hacer a México atractivo para el capital extranjero no es tarea fácil para el Ejecutivo. En su más reciente reporte Morgan Stanley llama a inversionistas a hacer toma de utilidades en México, basando o su sugerencia en los riesgos de las políticas económicas del gobierno actual, los recortes al presupuesto público y sus efectos para el 2020.

De acuerdo con el banco, los activos del país ya no pagan lo suficiente como para compensar los crecientes y potenciales riesgos. “Las altas tasas de interés no compensan el riesgo país “.

Tengo la conciencia tranquila, estoy actuando de acuerdo con mis convicciones y considero que no le estoy fallando al pueblo. Hice compromisos y los estoy cumpliendo, la mayoría.” – López Obrador.

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