Adriana Murillo

Proponen una “vacuna alternativa” para México

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Ante los riesgos potenciales de un segundo rebrote del coronavirus en México, las recomendaciones de los expertos se perfilan al cuidado de la salud, los hábitos alimenticios para reforzar el sistema inmune y mantener las medidas sanitarias, llaman a no confiase pese a los anuncios de una vacuna y estiman que por el momento la vacuna más efectiva es el cubrebocas.

A nueve meses de surgida la COVID-19, el doctor Horacio Astudillo de la Vega, presidente del consejo administrativo y científico de Nanopharmacia Group, estima que no existen las condiciones para garantizar que se tendrá una vacuna pronto, por lo que insta a la población a adoptar medidas que permitan contrarrestar los efectos del virus, y cualquier otra enfermedad, a través del cuidado de la alimentación y mantener las medidas sanitarias establecidas por la Secretaría de Salud.

“Las alternativas suenan muy esperanzadoras y generan mucha ilusión, pero la realidad es que no vamos a tener lista una vacuna antes de que cabe el año, y no la vamos a tener en el próximo año.”, advirtió en entrevista con El Semanario Horacio Astudillo.

Si bien en el mundo existen alrededor de 146 protocolos de diferentes vacunas, algunas de ellas ya en fase tres de experimentación, los resultados no son contundentes y “se necesita un periodo de prueba para demostrar que la inmunidad que genera estas vacunas se sostiene,” dijo, y eso, añadió el experto, “desafortunadamente se da en estudios que toman tiempo y el tiempo mínimo para validar una vacuna como un producto de utilidad clínica o médica, son 18 meses”.

A pesar de los esfuerzos que el Gobierno mexicano está haciendo para garantizar una vacuna de asequible y gratuita para la población, las investigaciones en las que participa están en una etapa temprana para poder asegurar que se tendrá un fármaco a finales del 2021 e incluso en 2021.

Ante este panorama, Mauricio Rodríguez Álvarez, vocero del consejo de la UNAM para la COVID-19, considera que, si bien la vacuna es una realidad, por los avances que está logrando la ciencia, la mejor opción no es poner la esperanza en un fármaco.

“Eventualmente vamos a tener una vacuna para uso generalizado que sea efectiva, segura y de calidad. Lo que no está bien es depositar toda la esperanza, ahorita, en este momento en el que la epidemia es tan activa, a que la vacuna nos llegue a salvar del problema.”, indicó el catedrático de la UNAM en entrevista con El Semanario.

Una vacuna efectiva ya disponible en México

Para a ambos especialistas el peor error que puede cometer la población mexicana es confiar en la llegada de una vacuna que permita la inmunidad ante el SARS-CoV-2.

“Estamos en una etapa muy temprana para poder garantizar que tenemos ya una herramienta de control epidemiológico de seguridad para esta enfermedad. La va a llegar, de eso no hay duda, pero no tan rápido como lo están prometiendo.”, dijo Horacio Astudillo de la Vega.

Sin embargo, los expertos estiman que actualmente si existe la forma de contrarrestar el virus, de enfrentar la enfermedad y aminorar los riesgos ante una palpable segunda ola de contagios.

“Está bien demostrado que con las medidas generales: uso de cubrebocas, sana distancia, higiene de manos; con esas medidas ahorita ya de facto, ya podemos estar haciéndolo, va a tener repercusiones muy favorables en contra de la epidemia.”, estimó Rodríguez Álvarez.  

“Ahorita la mejor vacuna es el cubrebocas, la sana distancia, la higiene de manos, esas son la mejor vacuna que hay que ahorita usar. No podemos esperar a que llegue la vacuna.”, añadió el académico.

Para el doctor Horacio Astudillo de la Vega, otro factor determinante para evitar una mayor crisis sanitaria en el país es el cambio de hábitos alimenticios.

“Culturalmente somos un país con alto índice de obesidad y esto conlleva a otro tipo de enfermedad como la hipertensión, la diabetes y otras series de enfermedades crónicodegenerativas. Esto es un escenario favorable para que el virus tenga mayor impacto en la salud.” dijo Astudillo de la Vega.

“Le enfermedad se favorece con las condiciones de hospedero (en infectado). La salud metabólica es algo en la que tenemos que intervenir mucho los mexicanos y debemos de aprender a mejorarla, porque es la base de la resistencia y la inmunidad contra muchas enfermedades.”, añadió.

De ahí que las recomendaciones que hace el experto son no sólo mantener las medidas sanitarias ya establecidas por las autoridades sanitarias, sino tener mayor vigilancia en nuestros hábitos higiénicos y dietéticos.

“La dieta del mexicano es la base de la pirámide de todas nuestras enfermedades.”

Instan a no bajar la guardia ante potencial rebrote del COVID-19

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México se enfrenta al riesgo de una segunda ola de contagios y, para evitar una mayor crisis, el doctor Mauricio Rodríguez, académico de la UNAM y experto en el tema del COVID-19, hace un llamado a no relajar las medidas sanitarias.

“Si no se respetan las medidas y la sociedad no toma eso en serio, las comunidades van a seguir estando afectadas. Los sitios en donde la gente se empieza a juntar en reuniones familiares, ahí van a ver brotes. No hay que bajar la guardia, hay que seguir protegiéndonos entre nosotros y hay que tener en cuenta que la pandemia sigue muy activa en México.”, dijo en entrevista con El Semanario el doctor Mauricio Rodríguez Álvarez, vocero del consejo de la UNAM para la COVID-19.

Antes de que inicie la temporada invernal, México todavía se encuentra inmerso en el primer rebote del virus y sus actividades se rigen por el sistema de semáforo que, en la mayoría del país está en naranja, con movilidad restringida a foros controlados, horarios limitados y un tercio de la población del país realizando sus actividades sin salir de casa. Con este escenario, “la probabilidad de que una ola pegue fuerte en esas condiciones es más baja.”, estimó Rodríguez Álvarez. “Cuando las olas llegan y la situación está más tranquila, la ola pega más fuerte, cómo lo que pasó en Europa, donde relajaron las medidas.”, añadió.  

Las cifras de la pandemia a nivel global son de impacto. Al 22 de septiembre, México suma 74 mil 348 fallecidos y supera los 705 mil contagios, sólo por debajo de Estados Unidos con 201 mil muertos, Brasil con 138 mil e India con 90 mil.

Si bien el modelo centinela adoptado por México para medir la pandemia se asemeja al de otros países, la estrategia del combate diseñada el Gobierno mexicano, que encabeza el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, ha tenido un comportamiento de la epidemia diferente al de otros países y ha permitido un alargamiento de la pandemia que, en caso de una segunda ola de contagios, las afectaciones no serían tan catastróficas como el registrado en países de Europa y Asia con un nuevo rebote.

“Cuando las olas llegan y la situación está más tranquila, la ola pega más fuerte, cómo lo que pasó en Europa, donde relajaron las medidas.”, dijo el doctor Mauricio Rodríguez, vocero del consejo de la UNAM para la COVID-19 a El Semanario.

Antes de que inicie la temporada invernal, México todavía se encuentra inmerso en el primer rebote del virus y sus actividades se rigen por el sistema de semáforo que, en la mayoría del país está en naranja, con movilidad restringida a foros controlados, horarios limitados y un tercio de la población del país realizando sus actividades sin salir de casa. Con este escenario, “la probabilidad de que una ola pegue fuerte en esas condiciones es más baja.”, estima Mauricio Rodríguez.

El riesgo de la reapertura

Después de más de cien días bajo la nueva normalidad, la creencia entre los mexicanos en los riesgos de contagios tiene una tendencia a la baja y, en las últimas semanas, se ha registrado un incremento en la movilidad de grandes urbes como la Ciudad de México.

A pesar de que las actividades sanitarias han recomendado mantener las medidas establecidas para la Jornada de Sana Distancia, la apertura de actividades económicas bajo la nueva normalidad ha incrementado el flujo de personas y con ello los riesgos de un incremento en la propagación de la pandemia.

“Lo que podemos esperar ahorita en México es que con la reapertura que están ocurriendo aumente la actividad de la epidemia y veamos un poco más de casos.”, estima el académico de la UNAM, siendo los sitios que más relajen las medidas, los que pueden sufrir de una segunda ola. “Los sitios que no respeten el uso de cubrebocas, la sana distancia, el lavado de manos, los aforos controlados; todo eso.”, dijo.

Para México, como para el mundo, la reapertura es inevitable. El regreso escalonado a las actividades productivas busca frenar la abrupta caída de la economía y el Gobierno mexicano apunta a equilibrar las afectaciones económicas sin caer en el riesgo de un repunte en los contagios.

De no tomarse medidas para reactivar la economía, el deterioro causado por la pandemia del COVID en la pérdida de empleos, la caída del consumo, los ingresos y la baja recaudación fiscal, empeoraría el panorama para México en los próximos años.

En recientes declaraciones, el expresidente de México, Ernesto Zedillo, designado por Naciones Unidas como analista independiente sobre las acciones para combatir la pandemia, estimó que es necesario que los Gobiernos tomen acciones temporales que eviten una mayor crisis económica, el cierre de empresas e impulsen una recuperación de la crisis considerada la más aguda desde la “Gran Depresión”.

“No debe soslayarse que, sin apoyo al empleo y a la demanda agregada, la contracción de los ingresos fiscales y su impacto en el déficit fiscal será inmensa, aunque el apoyo al empleo y a los ingresos de la fuerza laboral debiera ser la herramienta principal para prevenir una depresión prolongada, la ayuda para las empresas también es fundamental con mecanismos temporales para otorgar y garantizar créditos suficientes.”, exhortó.

Ciudad de México destaca en el combate a la pandemia

La Ciudad de México es la entidad con mayor número de personas afectadas por el virus SARS-CoV-2 a nivel nacional con 118 mil 614 casos infectados y 11 mil 670 fallecidos. Tan sólo en la Alcaldía Iztacalco, se han reportado 537 defunciones de las 9 mil 247 registradas en las Ciudad de México.

Con semáforo en naranja, el Gobierno de capitalino ha permitido el regreso a actividades que al inicio de la nueva normalidad había determinado reabrir hasta que las condiciones epidemiológicas permitieran pasar a semáforo verde.

La secretaría de Salud del Gobierno de Claudia Sheinbaum, Oliva López, señaló en su comparecencia ante el Congreso capitalino que la estrategia adoptada en la capital mexicana ha permitido contener la pandemia con ‘relativo éxito’ y, con medidas de reacción temprana, se colocaron monitores en zonas estratégicas donde se habían reportado alto índice de contagios, como en la Central de Abastos.

La funcionaria destacó que la respuesta del Gobierno capitalino “ha sido integral, anticipatoria y preventiva en cuanto a la reducción del daño,” una estrategia encabezada por la jefa de gobierno que ha priorizado la movilización de los recursos de política pública, propiciado la participación de la Agencia Digital de Innovación Pública (ADIP) en el desarrolló el modelo epidemiológico matemático y fomentado la vigilancia epidemiológica, detección temprana y seguimiento en territorio, así como la toma de muestras.

La forma en la que el Gobierno de la Ciudad de México ha manejado la pandemia cuenta con aspectos a destacar y que, para Mauricio Rodríguez sería bueno replicar en otras entidades federativas. “Hay algunas cosas que se pueden mejorar (a nivel país) como ampliar el programa que está haciendo la Ciudad de México, que le ha dado muy buenos resultados de seguimiento de contactos, de búsqueda intencionada en las colonias más afectadas, de hacer un trabajo epidemiológico de campo, el procesamiento de las pruebas.”, señaló 

La forma en la que el Gobierno de la Ciudad de México ha manejado la pandemia cuenta con aspectos a destacar y que, para Mauricio Rodríguez sería bueno replicar en otras entidades federativas.

“Hay algunas cosas que se pueden mejorar (a nivel país) como ampliar el programa que está haciendo la Ciudad de México, que le ha dado muy buenos resultados de seguimiento de contactos, de búsqueda intencionada en las colonias más afectadas, de hacer un trabajo epidemiológico de campo, el procesamiento de las pruebas.”, señaló  

Advierten vulnerabilidad de personal médico por COVID-19

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México es el país con mayor número de muertos en el personal médico al sumar mil 320 decesos por virus SARS-CoV-2, por encima de los mil 77 de Estados Unidos, 649 del Reino Unido y 634 en Brasil. Pero atribuir el problema a una sola causa es incorrecto, porque es una situación multifactorial; así lo consideró el doctor Mauricio Rodríguez Álvarez, vocero de la comisión de la UNAM para COVID-19.

“Buscar echarle la culpa a una sola institución de un problema tan complejo, sería hasta cierto punto como inocente.”, señaló Mauricio Rodríguez Álvarez en entrevista con El Semanario.

De acuerdo con un informe emitido por Amnistía Internacional (AI) a principios de septiembre, México registró el mayor número de muertes por COVID-19 entre trabajadores del sector salud con mil 320 decesos confirmados hasta ese momento, un hecho que fue calificado por Steve Cockburn, director de justicia económica y social de la ONG, como “una crisis de dimensiones alarmantes.”

Cifras publicadas por AI a finales del mes de agosto estiman que un 17 por ciento del personal de salud en México ha sido diagnosticado con el virus SARS-Cov-2, un total de 97 mil 632 trabajadores entre enfermeras, médicos y otros empleados de hospitales.   

Con base a estimaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y la Fiscalía de Jalisco, del 28 de febrero a julio pasado, decenas de médicos, enfermeras y personal de limpieza, han sido víctimas de agresiones en la vía pública e impedidos de usar el transporte público y de ingresar a comercios.

Datos del Conapred señalan del 19 de marzo al 15 de junio un total de 82 agresiones contra el personal médico y estudiantes de medicina en 30 de los 32 estados del país.

Si bien las cifras son alarmantes en comparación a las registradas en otros países como Estados Unidos y Brasil, Mauricio Rodríguez Álvarez estima que la crisis en el sector salud mexicano y las muertes de su personal no pueden achacarse a un solo factor o culpar a los lineamientos de seguridad establecidos por el Gobierno Federal.

“Los lineamientos estuvieron publicados, para el uso, para la capacitación, para el uso de protección personal. Hubo un momento en el que no era tan fácil conseguir material y equipo de protección personal, pero fue ahí cuando se estableció el puente aéreo entre China y México para traer equipo de protección. Quizá se retrasó un poco la llegada, pero finalmente se consiguió el material.”, consideró el académico de la Faculta de Medicina de la UNAM.

Si bien es importante reconocer que las cifras de muertos en el personal médico son alarmantes y trágicas, una realidad es que existen varios factores que las han propiciado.

“Si, es una realidad, pero a veces no se quiere mirar de forma integral. Cuando uno ve la cantidad de comorbilidades en el personal de salud, eso se suma al riesgo. Se suma falta de equipo de protección personal, mal uso del equipo de protección, las condiciones epidemiológicas en sus comunidades – casa, familia, gente, barrios y lugares donde están además del hospital -, y las condiciones de comorbilidades del individuo – obesidad, diabetes, hipertensión, problemas del corazón, respiratorios -. Así de complejo es la afectación en el personal de salud.”, apuntó Mauricio Rodríguez Álvarez.

Además, señaló que, con base a reportes oficiales, el personal de salud se sujeta a los lineamientos de seguridad sanitaria especificadas en los hospitales; sin embargo, relaja sus medidas de protección fuera de sus centros laborales.

“Querer atribuir a un solo factor las causas es incorrecto, porque es una situación multifactorial.”, indicó.

El académico de la UNAM también reconoció que, si bien la pandemia llegó a un sistema de salud vulnerable, las autoridades sanitarias si pudieron haber hecho más para garantizar la seguridad en el personal médico desde que inició la pandemia en febrero, con mayor capacitación, protección y fomento al cuidado personal; medidas que hubieran hecho más completo e integral el combate a la pandemia.  

“Lo que si podemos hacer es asegurarnos que no falte el equipo de protección personal, que no falte capacitación, que al personal no le falte seguridad laboral; eso va a ayudar mucho en los meses que todavía faltan.”, dijo.

Ante los riesgos de un segundo brote de coronavirus en el país, Rodríguez Álvarez considera que México ha aprendido de la primera ola de contagios y, tanto el personal de salud como la población, cuentan con medidas bien establecidas y patrones para disminuir la propagación del virus aún en temporada invernal.

“Lo que podemos esperar es que se implementen algunas de las medidas que ahorita ya se sabe que son efectivas. Por ejemplo, la identificación temprana de los casos, el seguimiento de los contactos, el aislamiento de los enfermos.”, apuntó.

En cuanto a lo que viene para el personal médico en un rebrote de la pandemia, el vocero de la UNAM para COVID-19 advirtió sobre oros nuevos factores que podrían agudizar la crisis.

“Se va a agregar el factor cansancio y el factor de un componente psicológico en los equipos de salud que van a empezar a tener repercusión en ese ámbito. Síndrome de estrés postraumático o síndrome del sobreviviente, de fatiga crónica; etc., que van disminuyendo la efectividad del personal de salud.”, e hizo un llamado para proponer medidas para contrarrestarlo.

Nueva ola de COVID, un tsunami para México

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El mundo empieza a dar indicios de una nueva ola intensa de coronavirus y México no cuenta con las condiciones adecuadas para evitar una catástrofe, así lo estimó el doctor Horacio Astudillo de la Vega, presidente del consejo administrativo y científico de Nanopharmacia Group.

“Ni México, ni el mundo, está preparado para enfrentar un rebrote de la pandemia”, afirmó en entrevista con El Semanario.

Mientras el Presidente Andrés Manuel López Obrador parece minimizar la situación de crisis sanitaria por la que atraviesa el país y se presenta en actos públicos sin protección, las cifras de contagios y muertos van en aumento y, a siete meses de pandemia, México supera los 700 mil contagios.

En su intención por mantener la calma entre la población, el discurso del Presidente descarta la posibilidad de un rebrote de coronavirus e insiste en que la pandemia está siendo controlada y contenida a nivel nacional.

“Va a la baja esta terrible pandemia y afortunadamente no hay rebotes y vamos de salida.”, declaró López Obrador en su conferencia matutina del martes 22 de septiembre. “Es una baja lenta, pero no tenemos ningún indicio de rebrotes, va en descenso la pandemia.”, añadió el primer mandatario.

Para el experto en ciencias médicas en el área de genética y biología molecular, ni en México, ni en el mundo, existen las condiciones para asegurar que la pandemia del COVID-19 ha sido contenida y mucho menos para presumir que no habrá un segundo brote del virus.

“No hay posibilidad de contener un segundo brote. La historia lo ha mencionado durante la gripe española, ocurrió un segundo rebrote de magnitudes muy superiores a las que tenían en el primer brote. Es un comportamiento natural en este tipo de pandemias y de este tipo de agentes infecciosos”, agregó Astudillo de la Vega.

México se enfrenta a un escenario complicado

Para el investigador, con la llegada del periodo invernal, los virus (Influenza A y B, gripe estacional y COVID-19) pueden coninfectarse; es decir, que la infección de un virus se pueda reinfectar en combinación con otro, lo que generaría una sinergia en el efecto patogénico que traduce la enfermedad: la intensidad, el daño, los síntomas y riesgos para la salud.

“No coincido con esos argumentos, primero de que no va a haber un segundo rebrote, porque siempre lo hay. La etapa invernal tiene una época que está bien definida con una mayor prevalencia de enfermedades respiratorias, es cíclico y natural”, consideró.

Estadísticamente, el Gobierno mexicano respalda sus dichos en la baja registrada en las últimas semanas del mes de julio. El subsecretario Hugo López-Gatell aseguró que México lleva siete semanas consecutivas en las que la curva va en descenso y, a 114 días bajo la nueva normalidad, el país se basa en un semáforo epidemiológico que determina la apertura de las actividades públicas.

A pesar de las cifras oficiales de la Secretaría de Salud, la llegada de una segunda ola de coronavirus es inevitable. El funcionario reconoció que actualmente Europa registra su segundo brote de COVID-19 con el número de contagios en aumento.

“Todos los países pueden registrar un caso de rebrote en medida que reabre actividades públicas.”, señaló López-Gatell en la conferencia matutina del martes.

“La gente va a empezar a tener síntomas que no va a saber si es coronavirus, influenza o gripe estacional. Esto va a generar un escenario muy complejo, probablemente vamos a tener muchos problemas y todo epidemiólogo lo sabe, sabe que tiene que ocurrir. Desafortunadamente no estamos preparados,” estimó Astudillo de la Vega al referir una mayor problemática en el sistema de salud si se presenta un rebrote del coronavirus.

Pandemia y malas políticas hunden al sector turismo en México

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El turismo es uno de los sectores que más se han visto afectados durante los siete meses de la pandemia, pero su estado crítico no se debe sólo al coronavirus, sino a los malos manejos que el Gobierno y la falta de incentivos a la inversión, así lo estima el investigador de la Universidad Panamericana (UP), Salvador Mercado.

“El problema del coronavirus ya es la segunda onda, traíamos una primera ola ya golpeándonos desde 2019 que era la economía y por desgracia nos llegó este COVID-19.”, afirmo Salvador Mercado Villagra, académico de la Facultad de Empresariales de la UP.

El turismo en México se convirtió en una de las columnas más fuertes del sector terciario consolidándose en 2019 como uno de los diez países más visitados del mundo al recibir más de 45 millones de turistas internacionales y alcanzar una derrama económica de 24 mil 563 millones de dólares, equivalente a una participación del 8.7 por ciento del PIB.

En entrevista con El Semanario, Salvador Mercado estima que el turismo mexicano ha ido arrastrando a otras industrias claves para el sector terciario como la hotelera, las aerolíneas, restaurantes y entretenimiento y considera que, con base a las cifras del segundo trimestre del año, con caída del 6.3 por ciento, el siguiente periodo podría arrastrar un 5.2 por ciento a la baja.

“Se estima que entre el 2023 o 2024 vamos a regresar a los ingresos que tenía el turismo en 2018.”, consideró. Una estimación que va en línea a la señalada por la Secretaría de Turismo en el mes de agosto.

Durante la presentación del documento “Lineamiento Nacional para la Reapertura del Sector Turístico” en mayo de 2020, el titular de la dependencia, Miguel Torruco Marqués, señaló que en el primer semestre del año se registró una caída del 8.4 por ciento en las actividades terciarias, destacando la contracción del 53.1 por ciento en la llegada de turistas internacionales y una caída del gasto medio de estos visitantes por 22 mil 983 pesos.

La pandemia no es la única responsable de los daños en el turismo

Para Salvador Mercado la llegada de la pandemia del COVID-19 sólo fue un factor más de daños a la industria turística.

El académico consideró que factores como la inseguridad, la falta de claridad en las reglas de juego del Gobierno federal y la ausencia de incentivos para la inversión privada, no permiten vislumbran un futuro muy próspero para el sector.

“Ya había un factor de lo que era la imagen del país, la inseguridad, el índice de criminalidad. Por eso insisto en que teníamos una primera ola que era la parte económica y el problema es que para mí no es el COVID, es que no se supieron tomar decisiones acertadas para solventar la parte económica y la parte de la pandemia.”, apuntó Mercado Villagra.

Aún sin la presencia del virus y los efectos negativos de las medidas sanitarias para contener la propagación, el experto considera que el sector turismo no hubiera logrado aportar el casi 9 por ciento del 2019.

“No estaríamos en los términos que estamos al día de hoy. A lo mejor no tendríamos ese crecimiento del 8.7 por ciento del Producto Interno Bruto, pero podríamos llegar a un 5 por ciento, porque la cuestión de inseguridad es algo que es muy fuerte en muchos sentidos.”, estimó. 

Bajo su perspectiva, los esfuerzos del Gobierno mexicano han sido insuficientes para lograr la reactivación de la actividad turística y proyectos de inversión en infraestructura como el Tren Maya no generará un repunte en la industria, no así si se canaliza la inversión federal al desarrollo de campañas locales para impulsar el atractivo del país.

“Lo más importante es generar una seguridad en todos los aspectos, el poder dar un apoyo fuerte a los gobiernos estatales. Es el momento de (impulsar) un turismo nacional, cómo poder desarrollarlo y que las campañas publicitarias atraigan también turismo extranjero.”

Medias para acortar el tiempo de espera

Si se mantiene la dinámica como al día de hoy, en un escenario optimista, la reactivación económica del turismo mexicano lograría emparejar sus niveles previos a la pandemia dentro de tres años, aportando una participación directa al PIB mayores al 8 por ciento y generando el 6 por ciento de los empleos totales a nivel nacional.   

Para cambiar esta estimación, Mercado Villagra dijo que el Gobierno mexicano requiere tomar especial atención a la seguridad, la salud y la inversión. “Esos tres factores serían claves para poder activar no nada más el sector turismo, sino otras industrias como la construcción y comunicaciones,” además de fomentar la participación de la iniciativa privada a favor del crecimiento.

“El Gobierno debe de dar las herramientas, ayudar para que sea competitiva la industria mexicana y la industria debe de dar la productividad. Debe de dar las bases para la competitividad y la IP debe de dar las bases para la productividad.” indicó el analista.

Para lograrlo, estimó que es imperante que México cuente con reglas claras para que los inversionistas crean y puedan volver a invertir, además de que haya garantías de seguridad pública y garantías de salud.

“El turismo es fundamental para el crecimiento de la economía mexicana, pero le falta reglas claras, conocimiento del mercado nacional e internacional de lo que es o debe de ser México.”

Pequeños comercios, vulnerables y sin esperanza de recuperación

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Al menos 150 mil pequeños comerciantes se vieron obligados a cerrar por la pandemia, 21 mil millones de pesos de pérdidas mensuales, y las acciones del Gobierno no han sido las más viables para contrarrestar el daño. Así lo estima Cuauhtémoc Rivera presidente de la ANPEC.

“Es un mal diseño de política pública, porque la gente no busca un apoyo y ya, es tener dónde apalancarte,” consideró el titular de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).

A pesar de que la pandemia del COVID-19 ha causado estragos en todos los niveles de la economía mexicana, los pequeños comerciantes han sido de los más afectados por la baja en el consumo y el desempleo, ya que atiende a la economía popular, a las familias que compran lo que se consumo al diario.

En entrevista con El Semanario, Cuauhtémoc Rivera hace una revisión a la realidad que actualmente enfrenta este canal y cómo las medidas que el Gobierno mexicano ha implementado como apoyo para combatir los estragos de la crisis, han sido insuficientes para vislumbrar un mejor panorama en 2021.

Para el titular de la ANPEC, existen dos factores fundamentales que han agudizado la crisis en el tiempo de pandemia: la pérdida de ingresos, traducido en caída de ventas y la incapacidad de sostener las rentas de sus locales comerciales, y el encarecimiento de la energía eléctrica y los combustibles durante los meses más críticos de la pandemia.

“Todo este cuadro hace que el canal tradicional en el trimestre de abril a junio, podemos decir que fácilmente 150 mil tuvieron que cerrar sus puertas.”

La percepción de la crisis generada por la pandemia fue evolucionando dese finales de marzo, cuando se anunció el confinamiento, hasta la fecha.

En abril, los pequeños comerciantes pudieron asumir los costos del cierre de negocios e incluso el canal registró un repunte al ser la opción para las familias en confinamiento para adquirir sus productos sin exponerse a las grandes aglomeraciones en mercados y centros de autoservicio.

El panorama de mayo, junio y julio cambió drásticamente con la pérdida de empleos, la caída de los ingresos y el endurecimiento de las medidas sanitarias que limitaron las actividades económicas y la movilidad en prácticamente todo el país.

En cifras revisadas por el titular de la ANPEC, el pequeño comercio ya venia sufriendo de un fuerte descalabro durante el primer trimestre del año. La cuesta de enero se había alargado hasta marzo y los comerciantes viraban al segundo trimestre como un oasis que vendría a inyectar mayor dinamismo con eventos claves para el consumo como Semana Santa y la celebración del día de las madres.

Cuauhtémoc Rivera señaló que en el primer trimestre del 2020 el comercio del canal registró una caída de un 10 y un 15 por ciento, comparado con el cuarto trimestre del 2019, afectados principalmente por un proceso inflacionario. Si bien para el mes de abril se registró un repunte de hasta el 8 por ciento en las ventas, la recuperación se desplomó en los meses siguientes con una caída por debajo de lo registrado al inicio del año.

“(En agosto y septiembre) Ha habido una precarización laboral, es decir, la fuerza de trabajo la gente la está vendiendo más barata. Ha aceptado trabajos con pagos más menores buscando tener un peso en la bolsa y eso ha hecho que se mueva un poco el mercado, pero no mucho más de lo esencial y sigue siendo el consumo más orientado a alimentos y el pago de servicios públicos.”, apuntó el líder empresarial. “Si en 2019 nosotros vivimos una situación de estancamiento económico, en 2020 estamos viviendo una situación de recesión económica. El consumo se tiende a reducir hasta en un 25 por ciento.”, estimó.

Insuficientes medidas del Gobierno en apoyo a pequeños comerciantes

El Gobierno Federal anunció, a través de la Secretaría de Economía y el Instituto Mexicano del Seguro Social un préstamo de 25 mil pesos en apoyo principalmente a los pequeños y medianos empresarios afectados por el cierre de actividades.

Para la ANPEC estos apoyos han sido insuficientes “Nosotros les dijimos que era una cantidad muy marginal, no era muy atractiva. Les dijimos que por ser un crédito de única vez era un mal diseño porque lo que la gente busca es línea de crédito, no es un apoyo y ya, es tener de donde apalancarte.”

La propuesta de la asociación al Gobierno fue que en lugar de gastar ese dinero de esa manera, hicieran una línea de crédito revolvente, con un fondo social atrás, que pactaran con la Iniciativa Privada para financiar créditos y que llamaran a las fuerzas sociales filantrópicas a que pusieran dinero a un fondo y que ahí se dieran apoyos contra solicitud. “Apoyos sastres, a la medida de las necesidades de los distintos empresarios, de los pequeños comerciantes.”

Con todo esto, la ANPEC no puede vislumbrar un mejor panorama para el cuarto trimestre del 2020 y sin una vacuna contra el COVID-19 la confianza de los consumidores para salir y la reactivación de la economía no se logrará de la manera necesaria.

“Ni siquiera con el buen fin, ni con las fiestas decembrinas, que es lo que se deja ver venir en el mercado como coyuntura de consumo, sentimos que esto va a lograr mover la economía mexicana.”, aseveró Cuauhtémoc Rivas.

El 2020 es un año que perdimos, el COVID nos lo robó. Pasamos del estancamiento a la recesión. Un año muy difícil para las familias que tuvieron pérdidas humanas, además de las económicas. Y el 2021 va a ser un año de echarle muchos kilos para adelante porque primer factor que debe de haber es que encuentren una vacuna y que haya condiciones para hacer una jornada de vacunación universal y luego tenemos que volver a agarrar energía para salir a pelear la vida, empujar la economía mexicana y recuperar el terreno perdido. Eso nos va a ocupar todo el 2021 y un poquito más del 2022.”

OCDE vs. Hacienda, las predicciones inciertas para México

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Ante un escenario de incertidumbre por la pandemia del COVID-19, la OCDE decide incrementar proyección de caída económica para México, un escenario que para Gabriel Pérez Peral, experto en economía, podría empeorar en los próximos años si el Gobierno mexicano no adopta mecanismos antipandémicos que estimulen la confianza del consumidor e inyecte incentivos a las empresas.

“Difícilmente podemos destacar puntos positivos en la parte de la estrategia porque le están apostando a la inmunidad de rebaño, esto es que se contagien el mayor número de personas para que llegue el momento en el que se dé la inmunidad en el país. Esa es la apuesta del Gobierno,” consideró el Gabriel Pérez Peral, catedrático de la escuela de Gobierno y Economía de la Universidad Panamericana en conversación con El Semanario.

Mientras la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) presume que su proyección de una caída en 8 por ciento para la economía mexicana está basada en un análisis responsable y realista, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) decidió revisar a la baja su proyección de crecimiento para México a una contracción del 10.2 por ciento para el cierre del 2020.

La previsión del organismo emitida en junio pasado, consideró una caída del 7.5 por ciento, con base a los índices de recuperación que la economía mexicana había registrado en los primeros meses de reapertura económica bajo la llamada nueva normalidad; sin embargo, la contracción en su más reciente análisis publicado la segunda semana de septiembre decidió colocar a México entre los cinco países con más pérdidas significativas por la pandemia del COVID-19.

“Después de colapsar en la primera mitad del año, la producción económica se recuperó rápidamente tras la flexibilización de las medidas para frenar la pandemia de COVID-19 y la reanudación de la actividad. Las autoridades públicas reaccionaron rápida y masivamente para amortiguar el impacto inicial en los ingresos y el empleo. Pero la recuperación perdió fuerza durante el verano,” estimó la OCDE en su documento “Perspectivas económicas de la OCDE: Informe provisional, septiembre 2020.”

Para Gabriel Pérez del Peral, el castigo que la OCDE da a México está en línea al escaso margen fiscal y la agudización de la pandemia del COVID-19.

“Estos dos elementos están haciendo que la OCDE revise en forma muy importante la caída de la economía mexicana,” indicó, no sin dejar de mencionar la falta de apoyos por parte de las autoridades mexicanas hacia las empresas, concretamente hacia las Pyme, y hacia las familias, para mitigar la caída en la confianza del consumidor y la inversión.

“México no está haciendo las cosas bien por las cifras oficiales y no oficiales que, según estimaciones de la Universidad de Hopkins, la Universidad de Washington y del MIT, son por lo menos tres veces más las cifras que menciona el Gobierno mexicano. Entonces es, falta de espacios fiscales y el mal manejo que se está haciendo con la pandemia lo que nos hace pasar del 7.5 por ciento la caída al 10.2 por ciento,” señaló el experto en economía.

¿Una estrellita para la economía mexicana?

Al presentar el Paquete Económico 2021, el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, estimó que las proyecciones económicas para el cierre del 2020 se apegan a una estimación responsable basada en un nulo crecimiento registrado en 2019, la caída en las actividades productivas en el segundo trimestre del año y las cifras de recuperación presentadas a partir de la reapertura escalonada.

La caída para Hacienda seria del 8 por ciento en 2020, con un rebote del 4.5 por ciento al 2021.

Si bien la OCDE coloca a México entre las cinco economías con peores pérdidas generadas por la pandemia. La recuperación del 3 por ciento para el PIB de México al 2021 vendría de una caída del 0.3 por ciento en su crecimiento al cierre del 2019 y una abrupta contracción de 10.2 puntos en 2020.

El crecimiento del 3 por ciento para México en 2021 estaría por arriba del registrado en Sudáfrica (1.4 por ciento desde una caída del 11.5) e incluso del 4.0 por ciento proyectado para Estados Unidos, a quién le adjudica una contracción del 3.8 por ciento para el 2020 y registró un crecimiento de 2.2 puntos en 2019.

Comparación entre los diferentes países del G20:

Sin embargo, para Gabriel Pérez las estimaciones de la OCDE se están quedando cortas y la caída de la economía mexicana para el 2020 estaría entre un 11 y 12 por ciento. Además el panorama se complica para México debido a que el Gobierno no ha querido incrementar el monto de deuda para adoptar una política contra cíclica e incluso ha caído en incongruencias en sus estimaciones de rebote.

“La Secretaría de Hacienda está presentando un intervalo de decrecimiento del 7 al 10 por ciento, la media es de 8.5 y se publicó una caída del 8 por ciento. Hay una incongruencia en esas cifras. Por otro lado, inflaron los ingresos para el próximo año para que les diese las metas de recaudación y del rebote del 4.5 por ciento,” apuntó.

“El principal problema, derivado de lo que indica la OCDE, es que México no han querido incrementar el monto de deuda para hacer una política contra cíclica,” añadió.

A pesar de que en la parte del combate a la pandemia del COVID-19 le es difícil resaltar cuestiones positivas, en la parte económica hay indicios que destacar como la apertura económica, el incremento en los principales factores de los indicadores cíclicos del INEGI, la producción industrial, la generación de empleos al mes de agosto. 

“Lo positivo que podríamos decir es que se está abriendo paulatinamente la economía, pero también hay que voltear a otros lados. Entre más se abre la economía, sin tener controlada la pandemia, aumenta el número de contagios,” dijo.

El dominio de la Incertidumbre

Para la OCDE el panorama económico de México y el mundo está sumergido en una gran ola de incertidumbre y, ante un fenómeno impredecible como la propagación del nuevo coronavirus, las proyecciones buscan apegarse a una realidad poco optimista con la ausencia de una vacuna ampliamente disponible para finales del 2021 y un aumento esporádico en los brotes del SARS-CoV-2 que se enfrentarían con medidas de confinamiento como las adoptadas en México durante el segundo trimestre del año.

Para el Producto Interno Bruto mundial, la proyección de la OCDE se ubica en una caída del 4.5 por ciento para el cierre del 2020. El modelo presentado por el organismo con sede en París, Francia, muestra una recuperación en ‘V’ con su peor caída en el segundo trimestre del año y un repunte a partir del segundo semestre con un rebote que, en el mejor de los casos, podría alcanzar hasta un crecimiento del 5 por ciento en 2021.

Países como Australia, la zona del euro y Reino Unido han adoptado medidas de financiación de activos, mientras que otros países como Brasil, Indonesia, México, Rusia y Sudáfrica, han decidido cargar la estabilización económica a la política monetaria.

“Sin embargo, la elevada deuda pública y los pasivos contingentes, o una base impositiva baja, limitan el uso ulterior de la política fiscal para respaldar el crecimiento y los ingresos de los grupos vulnerables en algunas economías de mercados emergentes de gran tamaño, como Brasil, India, México y Sudáfrica,” advirtió la OCDE.

Para el organismo, varios son los factores en los que basa sus perspectivas de crecimiento económico como el comportamiento de la pandemia, el impacto que este efecto tenga sobre la confianza del consumidor y del productor y las iniciativas de los gobiernos a favor del empleo, la demanda así como la asistencia financiera a las empresas.

“Las perspectivas de crecimiento económico dependerán de varios factores, como la probabilidad de nuevas olas de infecciones y el efecto que tenga sobre la confianza de los consumidores y las empresas. Un tercer factor clave será la medida en que las iniciativas gubernamentales para preservar puestos de trabajo y ayudar a las empresas a estimular la demanda. La asistencia financiera y de otro tipo sin precedentes proporcionada por las autoridades debe continuar. Pero deben ser lo suficientemente flexibles para adaptarse a las condiciones cambiantes y concentrarse más. Los formuladores de políticas deben convencer a la gente de que están trabajando para mejorar sus condiciones de vida y brindar oportunidades para todos,” refirió la OCDE en su análisis.

Sobre este aspecto, el experto en economía estima que sin estas medidas propuestas por la OCDE, México no tendría posibilidades para combatir la incertidumbre y aspirar a una recuperación económica en los próximos años.

“Es muy importante que, además de aplicar una política contra cíclica, que apoye a las Pymes y a las familias, México amplíe ese margen fiscal que tanto subrayó la OCDE contratando deuda,” ya que en caso de no ser así el país no tendrá la posibilidad de combatir la incertidumbre, fomentar la inversión privada y atraer capitales necesarios para el crecimiento y la generación de empleos.

“El gobierno no está generando confianza, por eso trae una caída en la inversión y por eso un crecimiento tan raquítico que hemos tenido en los primeros años de esta administración (…) Hubiese salido más barato a la larga contratar deuda desde marzo-abril y aplicar una política contra cíclica que lo que va a pasar en los próximos años, porque se va a retrasar mucho la recuperación,” estimó.

Comercio patrio, una víctima más que cobra el COVID

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Derrama económica por fiestas patrias caerán 50 por ciento por pandemia.

“Para estas fechas (13 de septiembre), el 80 por ciento de las mercancías para celebrar las fiestas patrias ya estaban vendidas, hoy a duras penas hemos venido como el 20 o el 30 por ciento,” dijo María Estela Ortiz, vendedora del Centro Histórico de la Ciudad de México, a El Semanario.

“El Gobierno de la Ciudad permitió que volviéramos a abrir; pero, la gente no está comprando, las banderas, los bigotes, las maracas, los sombreros y las pinturas para el rostro, todo se está quedando en los almacenes y ahora sin ‘Grito’, esto se va a poner peor,” añadió con voz desencajada.

Y es que para miles de comerciantes ambulantes y fijos, las ventas del 15 de septiembre eran una de las fechas fuertes para sacar sus stocks de productos mexicanos o incluso renovarlos. Para María Estela la única novedad son los cubrebocas con bigotes o adornados al estilo ‘china poblana’ que se ofrecen en los distintos puestos.

La crisis económica que enfrenta el país asola a pequeños, medianos y grandes empresarios que se vieron obligados a reabrir bajo la normatividad de una nueva normalidad que limita la capacidad de afluencia, los horarios de servicio y obliga a aplicar medidas sanitarias para contener la pandemia del COVID-19.

Manteniendo el semáforo epidemiológico en color naranja, la Ciudad de México permitió la apertura de negocios en el Centro Histórico, zona de mayor afluencia, plazas comerciales y restaurantes, ampliando sus horarios de servicio pero con las medidas sanitarias reglamentarias como el uso de cubrebocas obligatorio, la toma de temperatura al entrar al establecimiento, uso de tapetes sanitizantes, aplicación de gel antibacterial y una distancia de al menos 1.5 metros entre clientes y empleados.

De acuerdo con la Concanaco-Servytur, las ventas para celebrar las fiestas patrias sufrirán una caída del 50 por ciento respecto a la derrama económica que se registró en 2019, una caída de 9 mil 300 millones de pesos debido a que en la mayoría de las entidades federativas existen restricciones que limitan el aforo en negocios y se han cancelado las ceremonias del ‘Grito de Independencia’ en plazas y sedes de Gobierno.

A través de un comunicado, la dependencia preciso que a pesar de la reactivación económica que se realiza de manera escalonada en todo el país, las medidas sanitarias en las que operan bajo la nueva normalidad, impiden aspirar a cifras de años anteriores a la pandemia.

José Manuel López Campos, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur), estimó que los daños afectarán de manera considerable al sector turismo, la industria restaurantera y sin duda al comercio local dedicado a la venta de productos patrios; siendo los rubros de hoteles, moteles, establecimientos de esparcimiento, restaurantes, ropa, papelería, bebidas y tabaco, los más vulnerables.

“Con la nueva normalidad se tiene un panorama difícil en muchos negocios que en años anteriores con este festejo obtenían buenos ingresos, y que marcaba el inicio de un período de cierre de año positivo para el comercio y los servicios,” señaló José Manuel López.

Los Salazar Gómez son una de las tantas familias mexicanas que año con año se preparan para festejar el Día de la Independencia con una cena especial el 15 de septiembre después de ir a dar el grito a la plaza pública de la Alcaldía de Tlalpan, al sur de la Ciudad de México.

Sin embargo, jamás imaginaron que la conmemoración del 210 aniversario de la Independencia de México el festejo sería completamente distinto al de años anteriores.

“Ahora vamos a festejar solos en casa,” dijo Olivia Gómez a El Semanario. “El año pasado todavía compramos cornetas, sombreros y banderas para festejar el grito en la explanada del Centro de Tlalpan. Mi hija se veía tan linda con sus pestañas tricolores y mi hijo nos hizo reir con sus bigotes llenos de queso por el elote que se comió. Ahora pues vamos a cenar en casa un rico pozole y tostadas y ver el grito por televisión,” añadió.

De acuerdo con un estudio de mercado realizado por Brand Engagment, en 2019, el 53.7 por ciento de los mexicanos destinaron un presupuesto de mil pesos para festejar las fiestas patrias y el 5 por ciento invirtió hasta cinco mil pesos entre el 15 y 16 de septiembre en la celebración, siendo el efectivo el método de pago más utilizado.

Coru.com estimó que el año previo de la pandemia el 50 por ciento de los festejos fue en fiestas familiares o entre amigos, mientras que el 16 por ciento de la población prefirió asistir a un restaurante o a algún lugar público.

Bajo la nueva normalidad, las autoridades mexicanas han recomendado realizar reuniones con un aforo no mayor a 30 personas en lugares cerrados y un máximo de 50 asistentes en lugares abiertos.

Los restaurantes están limitados a un aforo del 30 por ciento de su capacidad y la venta de alcohol se permite sólo con alimentos en bares y cantinas.

En la Ciudad de México, se prohibirá el acceso al Zócalo capitalino, donde tradicionalmente realiza la ceremonia del Grito de Independencia encabezada por el Presidente de la República desde los balcones de Palacio Nacional.

La ceremonia del 2020 será transmitida por las distintas plataformas virtuales del Gobierno con una plancha completamente ausente de mexicanos.