Instituto de Investigaciones Jurídicas

Héctor Fix Zamudio. Su legado

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El 27 de enero de 2021 falleció el Doctor Héctor Fix Zamudio, a la edad de 96 años. Fue un muy distinguido jurista, para muchos especialistas, el más importante de las últimas décadas en México. Es una gran pérdida para el país y para el mundo del estudio del Derecho. Fix Zamudio además de haber sido un investigador y catedrático de excelencia fue promotor de importantes instituciones y difusor de la cultura jurídica y en particular de los Derechos Humanos a nivel internacional.

Héctor Fix Zamudio nació el 4 de septiembre de 1924 en la Ciudad de México. Estudió la licenciatura en Derecho en la Escuela Nacional de Jurisprudencia, ahora Facultad de Derecho de la UNAM. Más tarde obtuvo el doctorado por la misma Facultad. Inició su vida laboral en el Poder Judicial de la Federación, en el que trabajo por 19 años. Una de sus primeras e importantes influencias intelectuales fue la del procesalista español Niceto Alcalá Zamora y Castillo, miembro distinguido del luminoso exilio español que tanto enriqueció intelectualmente a México.

Por sus capacidades profesionales y su vasta cultura jurídica fue invitado a incorporarse como investigador de tiempo completo en el Instituto de Derecho Comparado, actualmente Instituto de Investigaciones Jurídicas, de la UNAM, en una época en la que nuestra Universidad pasaba por un momento de desarrollo de la excelencia en varias áreas de la misma y tomaba particular impulso la investigación académica. Fue Director del Instituto, por dos periodos, durante doce años. Bajo su dirección la investigación profesional del Derecho tomó un impulso inédito en México y en América Latina.

Fix Zamudio cultivó el Derecho Procesal, el Derecho Comparado, el Derecho Constitucional, el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, entre otras materias. Su obra se integra por numerosos libros y más de 500 artículos publicados en Revistas especializadas y libros colectivos. Participó en numerosos foros nacionales e internacionales, con un gran reconocimiento a su excelencia académica. De igual forma fue profesor tanto de la licenciatura como de la División de Estudios Superiores de la Facultad de Derecho de la UNAM.

muerte de Héctor Fix Zambudio
Fotografía: PuntoEdu, PUCP.

Su vasta obra académica se caracteriza además de su erudición y profundidad por el rigor lógico-jurídico. Tuvo una formación muy sólida en materia del Derecho procesal, así como la experiencia operativa por haber pasado sus años iniciales profesionalmente por el Poder Judicial Federal, lo cual le dio enorme solidez a sus investigaciones.

En el Instituto de Investigaciones Jurídicas fue formador de numerosos cuadros de juristas que han sido fundamentales en el estudio del Derecho en México y en América Latina.

Un aspecto muy relevante de su muy amplia trayectoria profesional fue el tema de los Derechos Humanos. Su contribución fue fundamental en la creación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Asimismo, fue miembro de su Consejo Consultivo. Fue también Juez y Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. También, fue miembro fundador del Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional.

Tuvo muchos y merecidos reconocimientos, entre ellos, miembro de El Colegio Nacional, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y recibió la Medalla Belisario Domínguez, (2002), entre muchos otros. Otras distinciones, por mencionar sólo algunas de ellas, fueron el Premio Nacional de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía (1982); Investigador Emérito del Instituto de Investigaciones Jurídicas; Investigador Emérito del Sistema Nacional de Investigadores; Premio Internacional Justicia en el Mundo, de la Unión Internacional de Magistrados (2004). Recibió también numerosos Doctorados Honoris Causa, entre ellos, de la Universidad Complutense de Madrid; de la Universidad Castilla-La Mancha; de la Universidad de Sevilla, entre otros, así como de México e Iberoamérica.

En el ámbito personal, formó una grata familia, pero tuvo la pena primero de enviudar y después de ver morir a sus dos hijos hombres, Héctor y Carlos Fix Fierro. Héctor Fix Fierro fue un distinguido jurista que también dirigió el Instituto de Investigaciones Jurídicas.

Héctor Fix Zambudio, fallece
Héctor Fix Zambudio (Fotografía: Fundación UNAM).

Pero una breve descripción de Héctor Fix Zamudio quedaría incompleta si no señalara que la característica fundamental de su personalidad era su bondad, sencillez, afabilidad, apertura y magnífica disposición al diálogo. Fix Zamudio fue un apasionado del Derecho, la justicia, la verdad y la paz. Fue un hombre generoso y bueno para todos los que lo tratamos.

Para mí, el legado de Fix Zamudio es el de destacar la importancia del rigor y la profundidad en el estudio del Derecho y, sobre todo, de la construcción de un verdadero Estado constitucional de Derecho como condición necesaria para el desarrollo, la prosperidad, el bienestar, la libertad, la justicia y la paz en México, en Iberoamérica y en el mundo.


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80 años del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM

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#80AñosIIJUNAM

Cuando eres Licenciado en Derecho por la UNAM, como es mi caso, no puedes dejar pasar por alto el cumpleaños número 80 del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad. Por este Instituto, que fue fundado el 7 de mayo de 1940 a un costado de la Escuela Nacional de Jurisprudencia, han pasado grandes juristas de nuestro país.

La UNAM se viste de gala. Tiene, en mi opinión, el mejor centro de investigación y difusión del conocimiento jurídico. Sus investigadores son de muy alto nivel y tienen absoluta libertad en sus trabajos y aportaciones jurídicas, confirmando la que siempre ha sido la característica de la UNAM.

Juristas de la talla de Mario de la Cueva, Roberto Mantilla Molina o, quien fuera un gran maestro, Héctor Fix Zamudio, por quien aprendí, en sus textos, acerca de la figura del ombudsman y sobre Derechos Humanos, fueron directores de este Instituto.

Cuando el Instituto organiza congresos, seminarios o conferencias, sabemos que se estará atendiendo a un evento de gran calidad. Su capacidad de atraer juristas del extranjero y de ser un semillero de grandes abogados para que intervengan en otros países, le ha dado un nivel invaluable en derecho comparado y ha conseguido un intercambio académico sin precedentes en la historia de nuestro país.

Yo siempre me he enorgullecido de ser Universitario. Mis pasos por Ciudad Universitaria, a principios de los años 90, fueron de un gran aprendizaje integral. La UNAM te da todas las herramientas necesarias para entender bien a México. En su diversidad radica su riqueza. Además, por esos años, la Facultad de Derecho era reconocida como una de las más grandes en el país. El Doctor Jorge Carpizo, quien había terminado su mandato como rector en 1989, logró fortalecer la carrera de Derecho, de la que él era uno de sus egresados. Así lo hizo, primero como cabeza del Instituto de Investigaciones Jurídicas. Durante su gestión, se realizaron las primeras evaluaciones del personal académico, lo cual contribuyó a los niveles de excelencia que hoy vemos. Ser investigador del Instituto de investigaciones Jurídicas de la UNAM es una posición muy prestigiada.

Ahora, en su 80 aniversario, el Instituto se ha modernizado. Cuenta con una Biblioteca Jurídica Virtual que acerca, por medio de la tecnología, tanto a los estudiosos del Derecho como al público en general, a las obras publicadas y a sus revistas de tan variados temas que van desde el derecho constitucional, derecho comparado, derecho electoral y hasta una dedicada al derecho a la información.

Todo abogado debe conocer al Instituto de Investigaciones Jurídicas de la máxima casa de estudios. Su riqueza editorial es inmensa y sus programas actualizados la hacen una institución viva, que no se detiene y que tiene todo para ir por otros ochenta años más, para, como lo dice su misión, contribuir a la solución de los problemas sociales y políticos vinculados a los fenómenos jurídicos nacionales e internacionales.

Hoy más que nunca, debemos cuidar a las instituciones académicas de excelencia. La ignorancia es más peligrosa que cualquier pandemia y sólo con educación de calidad, México podrá salir adelante.

Celebro con alegría estos primeros 80 años, que, con autonomía, libertad, dedicación e integridad, mujeres y hombres, abogados de nuestro país, han pasado por los espacios del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Es gracias a ellos que hoy el Instituto goza de una enorme reputación. Enhorabuena.


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El Instituto de Investigaciones Jurídicas

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El 7 de mayo de 1940, hace 80 años, se fundó el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, con el nombre de Instituto de Derecho Comparado. La iniciativa fue del distinguido jurista español Felipe Sánchez Román, miembro del luminoso exilio español que vino a enriquecer la ciencia y la cultura en México.

El Instituto de Derecho Comparado se creó como parte de la Escuela Nacional de Jurisprudencia, más tarde Facultad de Derecho. Desde el inicio de su actividad participaron distinguidos juristas como Raúl Carrancá y Trujillo, Mario de la Cueva y Antonio Martínez Báez. En 1948, el Instituto logró su autonomía de la Escuela Nacional de Jurisprudencia y en 1967 se cambió su nombre al de Instituto de Investigaciones Jurídicas, para homologarlo con el resto de los institutos de investigación de la UNAM, que tan destacada labor han desempeñado en el proceso de creación y desarrollo del conocimiento en la ciencia, la tecnología, la ingeniería, el derecho, las ciencias sociales y las humanidades.

Instituto de investigaciones juridicas
Fotografía: UNAM.

Los directores del Instituto han sido Felipe Sánchez Román; Agustín García López; Javier Elola Fernández; Roberto Mantilla Molina; Roberto Molina Pasquel; Héctor Fix Zamudio; Jorge Carpizo; Jorge Madrazo; José Luis Soberanes; Diego Valadéz; Héctor Fix Fierro; y Pedro Salazar.

Tuve el privilegio de trabajar como Investigador de tiempo completo en el Instituto de 1975 a 1983, antes fui becario en el propio Instituto y en el extranjero. En esa época tuve la oportunidad de conocer a distinguidos juristas y de desarrollar amistades entrañables que aún perduran. En esa etapa, trabajaban en el Instituto Niceto Alcalá Zamora y Castillo, Héctor Fix Zamudio, Director del propio Instituto, y Jorge Carpizo –más tarde Rector de la UNAM–, Diego Valadéz, Jorge Barrera Graf, Sergio García Ramírez, Ulises Schmill, Ricardo Méndez Silva, José Luis Soberanes, Martha Morineau, Rolando Tamayo, Manuel Barquín, Jorge Sánchez Cordero y Alonso Gómez Robledo, entre otros.

El Instituto ha realizado una labor fundamental en la creación, promoción y sistematización del conocimiento jurídico. Asimismo, ha tenido una muy destacada labor en materia de difusión y divulgación de la cultura jurídica. En forma permanente organiza foros, congresos, seminarios y conferencias. Cabe mencionar también el vínculo que ha desarrollado con otros centros de estudio e investigación jurídica y de otras disciplinas en el mundo, especialmente en América Latina.

Biblioteca Jorge Carpizo
Biblioteca Jorge Carpizo (Fotografía: UNAM).

Es imposible sintetizar en unas líneas la inmensa labor realizada sobre muchas áreas del conocimiento, así como las investigaciones publicadas en artículos, libros, colecciones, las distintas ediciones del Diccionario Jurídico, entre muchos otros productos. Dentro del muy amplio despliegue de actividades que ha desarrollado quiero mencionar la promoción y participación en el Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional y su papel en el estudio, promoción y estructuración de los Derechos Humanos en México y en el mundo.

Otra faceta muy importante de la labor del Instituto ha sido la recepción de numerosos juristas extranjeros, no sólo como parte de sus actividades académicas cotidianas sino también como centro de trabajo de destacados estudiosos del Derecho latinoamericanos que llegaron a México perseguidos por las dictaduras de sus países, principalmente en la década de los setenta del siglo XX. En consecuencia, el estudio del Derecho Internacional, del Derecho Constitucional, de la democracia y de los Derechos Humanos, han tenido siempre un lugar determinante en la vida del Instituto.

Dejé formalmente el Instituto en 1983 para trabajar en la banca de desarrollo y después en otras responsabilidades públicas y privadas. Pero en diversas etapas mantuve un vínculo profesional y siempre afectivo. He tenido el privilegio de que varios de mis artículos y libros han sido publicados por esa casa.

director instituto de investigaciones
Pedro Salazar Ugarte, director del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM (Fotografía: Melissa del Pozo, Milenio Diario).

El Instituto ha fortalecido su vocación de investigación interdisciplinaria y con frecuencia analiza temas en la frontera del conocimiento, vinculando la perspectiva jurídica con los avances científicos y tecnológicos. Entre sus temas de trabajo, por citar sólo algunos ejemplos, está el Seminario Permanente de Propiedad Intelectual; el análisis de la Gobernanza Global y el Cambio Estructural del Sistema Jurídico Mexicano; la Guía Jurídica por Afectaciones del COVID-19; el Observatorio de la Corrupción e Impunidad; el Observatorio del Sistema Interamericano de Derechos Humanos y el tema de la Constitución Reordenada y Consolidada.

Recientemente, tuve la magnífica oportunidad de participar como expositor en el Instituto, previo al confinamiento derivado de la pandemia que nos afecta, y pude saludar a muy distinguidos juristas, viejos amigos, a nuevos investigadores –algunos de ellos muy relevantes en sus áreas de especialidad–, pero sobre todo a muchos jóvenes que le dan mucha vitalidad.

La destacada gestión de Pedro Salazar, que ha fortalecido el esquema interdisciplinario de investigación, le augura un brillante futuro al Instituto. Su labor es hoy más importante que nunca. Estoy seguro de que lo mejor de la vida del Instituto aún está por venir.


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