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¿Qué miras cuando ves?

historia de los lentes

Ian Reider


Ayer, Hoy y Mañana

Imagen: Ikono Multimedia.

miércoles 28 de noviembre de 2018

A lo largo de la historia del hombre, se han desarrollado prostéticos de muchas naturalezas para postergar o suplir alguna función del organismo que, por su desgaste natural o su pérdida por algún motivo de salud o accidental, ha sufrido deterioro. Así tenemos prótesis de rodillas, caderas, montones de recursos desarrollados por la cirugía plástica para recuperar capacidades funcionales y estéticas del individuo y un sinnúmero más. Uno de los prostéticos más comunes utilizados por los seres humanos son los lentes o anteojos. La posibilidad de ver con nitidez es fundamental para la sobrevivencia de la especie humana. En términos generales, nuestra capacidad de visión disminuye con la edad, sin embargo, hay también condiciones propias de un individuo que pueden hacer que desde muy temprano en su vida requiera de un apoyo visual. Vamos a ver hoy, el desarrollo de la óptica y la oftalmología aplicadas a la recuperación de una buena visión.

Al Biruni Razi (865-925) fue un químico, médico y erudito persa que, entre sus muchas aportaciones científicas, generó más de 184 publicaciones en árabe de las cuáles 61 tenían que ver con el área médica y, entre ellas, varias fueron obras sobre oftalmología. Unos años después, es Ibn Al Haitan, llamado Alhazen (965-1038), quien entre sus diversos trabajos escribe dos libros sobre óptica geométrica titulados “Tesoros de la Óptica” en los que se habla de “un segmento de cristal de esfera” que hace parecer a los objetos de mayor tamaño. Se cree que Alhazen construyó incluso lentes planas y biconvexas y, aunque este conocimiento no ha sido comprobado, se le considera un precursor de lo que posteriormente conoceríamos como anteojos o gafas. Por otro lado, desde el s. X en China se reporta el uso de lentes, colocados en molduras, para mejorar la visión. Es así como en Oriente y Medio Oriente se tiene el registro de los primeros indicios del desarrollo de lo que hoy es una especialidad médica complementada por la óptica para el diseño de lentes adecuados.

historia de los anteojos

‘El libro de Óptica’ (en árabe ‘Kitab al- manažér’), tratado de siete volúmenes sobre óptica, autoría de Alhazen (Imagen tomada de: Proyecto Idis).

Por otro lado, en Occidente, es prácticamente hasta dos siglos después, por ahí de 1249, que Sir Robert Bacon, monje franciscano y filósofo inglés, hace la primera declaración sobre el concepto de lentes para mejorar la visión. Él plantea que un segmento de cristal que hace ver los objetos mayores y más gruesos “debería ser muy útil para personas ancianas y aquellas que tienen los ojos débiles, pues ellas pueden ver así las pequeñas letras con grandor suficiente”, sin embargo, no se tiene referencia si llevó a cabo su idea.

Unos años después en Italia, el invento de las gafas se atribuye al también monje franciscano Alejandro della Spina (1312). Esta aseveración se basa en los archivos de Sta. Catalina de Pisa, ya que se dice que él fue el primero que comunicó el secreto de fabricar lentes que usaba personalmente y también fabricaba para sus amistades. En la iglesia de San Nicolás de Trevisa está el primer cuadro que documenta el uso de gafas, ya que en éste aparece pintado el Cardenal Ugone utilizado lentes en el año 1352.

Los primeros anteojos, se tallaron en berilo y tenían lentes convexas para que las personas ancianas pudieran resolver sus dificultades para ver de cerca. En un principio puede que fueran exclusivamente monóculos. Es en 1451 que el alemán, Nicolás de Cusa, propone el uso de lentes cóncavas más delgadas en el centro para ver de lejos. Así, el concepto de anteojos para mejorar la visión, tanto de cerca como de lejos, había llegado a una fase de “pleno desarrollo”. Quiero decir, ¿qué más se podía necesitar? Si no ves de cerca te damos unos lentes convexos y si no ves de lejos unos cóncavos. Parece simple, ¿cierto? En realidad, no lo es, el conocimiento de la óptica requirió de muchos años de experimentación para determinar las graduaciones y formas específicas para que los lentes resultaran precisos en la función de corregir la visión de sus usuarios.

optometría

Réplica de las gafas del claustro de Wienhausen, las más antiguas halladas en Europa, h. 1400, Museo de Wienhausen (Foto: Akg).

Ahora bien, en un principio el uso de lentes era exclusivo de unos cuantos individuos que podían requerirlos, por lo que la producción estaba limitada por una baja demanda. Con la invención de la imprenta, en el s. XV, el acceso a la letra impresa y el aumento de la alfabetización va incrementando la demanda de anteojos. La integración de la lectura a la vida cotidiana de un mayor segmento de población provocó entonces que se estableciera una mayor demanda, por lo que en 1629 se conceden, por primera vez, derechos de fabricación a una corporación en Inglaterra.

Hasta ese momento la producción se limitaba a lentes monofocales. Es hasta 1760 que, con instrucciones expresas para el diseño, Benjamín Franklin manda a hacer las primeras gafas bifocales para su uso personal. Posteriormente, a los lentes para miopía o hipermetropía que se utilizaban hasta esta época, a finales del s. XIX se agregan lentes cilíndricas para la corrección del astigmatismo.

A finales del s. XIX y principios del XX, se inicia la fabricación de lentes de contacto. Estos se producen con materiales que ayudan a corregir el defecto visual en contacto directo con la córnea. Y posteriormente se pone en boga la intervención quirúrgica para resolver los problemas visuales que se podían modificar con el uso de un bisturí. En el desarrollo de esta técnica se fueron incorporando avances tecnológicos como el corte láser que posibilitan cortes de mayor precisión y calidad. Además, se incorporan procedimientos para insertar lentes intraoculares que pueden resolver problemas de pérdida de visión como las cataratas.

gafas bifocales

Retraro de Benjamin Franklin por Marie François Drouhin, [ca. 1790] (Imagen tomada de: James Arsenault).

Un tema importante de mencionar con relación a los lentes es que además de resolver una situación totalmente funcional, se incorporan a tendencias de moda y expresión individuales. Materiales, diseños, formas, colores, se manejan y modifican determinando estilos y épocas. El uso de lentes de contacto puede estar asociado a mejorar la visión, sin embargo, pueden ser también manifestación de estilo al tener, aumento o no de por medio, colores y diseños de “pupilas” que se integran a la manifestación del estilo en boga.

En la actualidad, en los niveles más básicos de la óptica, sus profesionales técnicos, denominados optometristas, examinan los ojos para detectar posibles defectos de visión y prescribir gafas o lentes de contacto correctoras. Adicionalmente, el oftalmólogo es un médico especialista que tiene a su cargo el tratamiento médico o quirúrgico de las enfermedades y anomalías de los ojos. En la mayoría de las ocasiones complementan uno el trabajo del otro cuando se requiere de los lentes como prostético para la corrección de la visión.

¿Cuáles son las tendencias a futuro? ¿Intervenciones quirúrgicas cada vez más finas y menos intrusivas? ¿La conservación de la visión durante más tiempo y en mejores condiciones para tener un impacto positivo en la calidad de vida de las personas? La pérdida de visión a causa de la edad dejará de considerarse un proceso natural, incluso, uno de los planteamientos más novedosos y que se ha publicado apenas esta semana, brinda información de unas gotas oculares que, a través de la nanotecnología, arreglan el defecto que presenta el ojo y que afecta la visión. Estas gotas están en desarrollo, apenas se han probado en ojos de cerdos y las pruebas en humanos se empezarán en breve. ¿Te puedes imaginar poniéndote unas gotas para poder ver nuevamente con la misma nitidez de tus años mozos? ¿Qué otro tipo de desarrollos tendrá el futuro para nosotros? ¿Cuál será su oferta para que podamos ver más y mejor? Quizá podamos tener la profundidad de visión que nos permita conocer y respetar a los otros y, fundamentalmente, a esa manifestación de nosotros que nos mira de vuelta en el espejo todos los días.

El contenido presentado en este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente representa la opinión del grupo editorial de El Semanario Sin Límites.

Un comentario

  1. Rodolfo nieto díaz

    Excelente articulo

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Sobre Ian Reider

Ian Reider
Ian M. Reider realizó sus estudios en la UNAM y en la Universidad de Cincinnati, Ohio. Desde 1969 se ha dedicado a la mercadotecnia y a la investigación de mercados. Define su actividad como “metiche de nacimiento”. En 1969 y 1970 trabajó en Burke Marketing Research en Cincinnati, Ohio y México, D.F. En 1970 funda la empresa IMOP. En 1976 dicha empresa pasa a ser parte de la red de empresas Gallup y hasta 2001 la empresa es conocida como Gallup México. En 2005 Reider deja la presidencia de TNS Gallup y funda Impetus, una empresa dedicada a la consultoría en estrategias de mercadotecnia y de sistemas de información aplicada a la mercadotecnia. Ian Reider ha dado un sinnúmero de pláticas y talleres. También cuenta con diversos artículos sobre temas relacionados a la mercadotecnia y la investigación de mercados, así como el capítulo “Investigación aplicada. La opinión pública en México” del libro comunicación política editado por la UNAM y ser coautor del libro 100 autores en 500 palabras publicado en 2013. Ha recibido diversos reconocimientos y premios como, por ejemplo, Neocrata otorgado por la revista Neo, y World Achievement Award otorgado por The Gallup Organization. En 2012 recibió por parte de la CICOM, un reconocimiento por su trayectoria profesional. Desde 1996 es asesor del presidente del consejo de la comunicación, así como consejero en diversas empresas privadas y asociaciones civiles. Reider ha aprendido que cuando se sabe la pregunta le cambian la respuesta.