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Cobertura universal en salud, ¿en dónde está parado México?


jueves 14 de noviembre de 2013

A nivel mundial, la cobertura universal en salud es uno de los objetivos que instituciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) fomenta, a fin de que cada ser humano en el mundo tenga acceso a servicios de salud.  ¿En qué lugar se encuentra México?

Entre los medios para lograr este fin se encuentran el que los países cuenten con un sistema de salud eficiente y asequible, facilitar el acceso a medicamentos, y contar con personal capacitado y motivado a prestar sus servicios dentro de este rubro.

En México, los últimos dos sexenios se han visto iniciativas impulsadas por las administraciones en turno, y aunque el ex presidente Felipe Calderón afirmara en su último año de gobierno que 105 millones de mexicanos ya tenían acceso a servicios sanitarios, casos recientes han demostrado que la salud pública en nuestro país aún tiene varios pendientes.

Sobre esto, y en el marco de la presentación del libro “Cobertura Universal en Salud. Lecciones Internacionales Aprendidas y Elementos para su consolidación en México”, el presidente de la Comisión de Salud en Coparmex, Ciudad de México, Carlos Alberto Morgado Marino, platicó con El Semanario sin Límites en torno a la situación actual de este rubro en México, así como el papel que autoridades, iniciativa privada y la ciudadanía misma deberán tomar en este rubro.

El Seminario sin Límites: ¿Cuáles fueron las lecciones aprendidas de la cobertura universal en salud que ayuden a su consolidación en México?

Carlos Morgado: A nivel internacional son tres las más importantes; uno es la participación de la sociedad, la iniciativa privada y del gobierno de forma conjunta, no puede funcionar uno sin el otro. Sin prevención, sin voluntad y sin conocimiento de la sociedad; sin el apoyo del sector empresarial para la creación de infraestructura; y obviamente, sin la parte gubernamental que nos va a apoyar en la cuestión de incentivos.

La segunda es que no puede haber una cobertura universal si se le dan recursos a aquellas organizaciones cuyo único fin es el lucro, porque en el momento en que éste es el único objetivo, la salud queda olvidada.

La tercera es que nunca vamos a poder alcanzar una verdadera cobertura universal salud mientras exista toda la desigualdad e inequidad que persisten en el sector. Debemos alcanzar una equidad al 100%, y un 0% de discriminación, a todos los niveles.

ESSL: El impulso de la cobertura universal en salud fue uno de los estandartes de los últimos dos sexenios. Sin embargo, en las últimas semanas, se han dado a conocer casos donde queda claro el atraso en el alcance de estos servicios de salud. ¿Qué falta para que dichos servicios estén disponibles para todos y cada uno de los mexicanos?

CM: El problema radica en la segregación en la atención, porque la gente que está dentro de la infraestructura y el sistema, segrega en automático a quién sí y a quién no le da atención, y esto sin tocar las grandes mafias en cuestiones de medicamentos, atenciones y demás.

ESSL: ¿Cuáles son los pendientes de las instituciones de salud pública, particularmente el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)?

CM: En específico con el IMSS, su más grande pendiente es lograr que su infraestructura sea  eficiente y dé atención de gran calidad a todos sus afiliados. El segundo es revisar cuáles son sus políticas y reglamentos que no son adecuados y salieron de toda la forma, para poder mejorar y evolucionar hacia una calidad de atención.

El tercero es tener un buen plan de subrogación para la atención de aquellas enfermedades que no son de especialidad y que pueden ser atendidas en todas las instalaciones de la institución.

ESSL: ¿Cómo ve el avance del programa del Seguro Popular? ¿Cuáles han sido sus aciertos y cuáles son sus pendientes?

CM: Para nosotros, el Seguro Popular es una medida momentánea; tiene que evolucionar y crecer. Su mayor pendiente es que no puede tener recursos y deslindarlos tan fácilmente si no sabe a dónde van, y sin dar atención de calidad, ni asegurarse ni dar el seguimiento necesario para que esa atención se dé.

ESSL: ¿Cuál es el estado del sistema de salud pública en México en términos de recursos?

CM: Primero hay que entender que para la salud y la educación jamás serán suficientes recursos; no podemos decir que son pocos o muchos, pues sean los que sean, nunca serán suficientes.

El punto es que estos recursos se asignan, se envían, se ocupan, se aplican, y sin embargo las aplicaciones no son suficientes, lo que aparenta que están mal administrados, aunque sí hay recursos que se pierden, esto lo sabemos y debe ser controlado y erradicado. Pero lo más importante es ver que los recursos que se aplican sean bien aplicados.

ESSL: ¿Qué efecto tendrá el crecimiento en el sector poblacional mayor a 60 años en la cobertura de salud?

CM: Prevención. El secreto está ahí. No solamente con vista a los adultos mayores, la prevención debe fundarse a nivel cultural, porque eso nos ayudará a que no nos preocupemos de qué va a pasar en 20 a 30 años, cuando tengamos un grosor de adultos mayores más grande. Al contrario, se hace para que este sector poblacional tenga en el futuro una vejez y un retiro confortables y tranquilos.

ESSL: ¿Y cómo debería ser la perspectiva en torno a las enfermedades que más aquejan actualmente al mexicano, como la diabetes y la hipertensión?

CM: La prevención también es la respuesta a esto. Si la población hace lo que el médico y la salud en general indican, van a tener un crecimiento tranquilo hacia la vejez, sin riesgos a grandes gastos y a caer en enfermedades peores y en complicaciones que puedan llevar a la muerte. Todo está en la cultura de la prevención.

ESSL: ¿Cuáles son los pendientes del gobierno en torno a campañas de prevención que fomenten el bienestar de la población?

CM: La medida que más hace falta es entender que las campañas publicitarias no son suficientes. Se debe cambiar la percepción y la cultura de las personas para lograr evolucionarlas a una cultura de la prevención. Ya no se trata sólo de meter miedo a la gente a través de los medios masivos que cuestan millones de pesos, sino más bien activarla hacia la salud y el bienestar personal.