Uno de los principales puntos pendientes que sigue sin resolverse en la relación bilateral de México con Estados Unidos es el tráfico de armas que llegan a nuestro país.
Este problema, lógicamente, viene acompañado con el de la lucha contra las drogas y el crimen organizado, ya que estos grupos son quienes adquieren estas armas y acumulan armamento militar que llega a superar al del ejército mexicano.
No estamos descubriendo un secreto escondido a voces, el tráfico de armas lleva años sin resolverse en México y mucho tiene que ver las políticas dentro de los Estados Unidos que permite esto.
De hecho, en la unión americana no existe ninguna ley que prohíba el tráfico de armas, ante ese vacío legal se da toda esta red de tráfico que afecta principalmente a nuestro país en términos de seguridad.
Estados Unidos es una de las pocas naciones que queda en el mundo que tiene pocos impedimentos para que sus ciudadanos puedan adquirir y portar armas de fuego.
Pero, a pesar de ello, no han tenido ningún avance en al menos poner ciertas restricciones para dificultar el acceso a armas o portarlas. Desde el establecimiento de la Segunda Enmienda de los Estados Unidos, hace más de 200 años, no se ha hecho ninguna restricción al respecto.
En 2010, por ejemplo, la Suprema Corte de Justicia declaró inconstitucional con 5 votos a favor y 4 en contra la prohibición del estado de Illinois de la portación de revólveres, poniendo como pretexto la Segunda Enmienda.
Esta Enmienda propone que la portación de armas ¨ como defensa personal ¨, que el ciudadano que posea un arma en casa podrá defenderse y a su familia ante cualquier ataque, pero esto es un mito ya que tener un arma aumenta las posibilidades de riesgos.
Un problema que escapa del entendimiento estadounidense

La violencia que se vive en el país es un problema que escapa del entendimiento de los políticos estadounidenses, muchos dicen que se debe de resolver, pero piensan que se debe de resolver desde México, cuando es, al contrario.
Un estudio demuestra que el 70% de los asesinatos que se cometieron en México fueron realizados con un arma de fuego proveniente de Estados Unidos, es evidente que existe un mercado económico de adquisición de armas de fuego que beneficia a los vendedores y a los compradores que, en este caso, es el crimen organizado.
En la última década cerca de tres millones de armas provenientes de Estados Unidos entraron a México de forma ilegal según un estudio presentado por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
Todas las consecuencias de una libertad total de acceso a armas las paga nuestro país, eso es lo que todavía no ha entendido la burocracia norteamericana.
El cabildeo es algo que afecta profundamente la aplicación de una restricción de compra y portación de armas, principalmente el que proviene de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés).
La NRA ha tenido una larga historia de cabildeo con el partido republicano, en la campaña presidencial en 2016 aportó cerca de 30 millones de dólares al candidato Donald Trump, de acuerdo con investigaciones de OpenSecrets.
A diferencia de la política electoral de nuestro país, en Estados Unidos las campañas se financian por parte del sector privado como una muestra de ¨ libertad de expresión ¨, esto afecta a la toma de decisiones en las instancias importantes por un evidente conflicto de intereses.
Una oportunidad para cambiar la vida de millones

La administración Biden ha mostrado, en apariencia, el interés de generar cambios sustanciales y erradicar prácticas del gobierno de Trump que afectaron a otras naciones.
Si quiere que esa visión escape de la apariencia, pueden generar cambios que lo demuestren, allí la oportunidad de Biden, una oportunidad de oro, que cambiaría y salvaría la vida de millones.
Hoy, los demócratas cuentan con la mayoría en ambas cámaras del Congreso y tienen en sus manos poder restringir el acceso de armas en beneficencia de su pueblo y de evitarle un problema a los mexicanos.
Solicitarles antecedentes a los compradores de armas, al impedir que existan compradores fantasmas generarían un control necesario y que no afecta, en teoría, la Segunda Enmienda.
Con restricciones se disminuirán los riesgos de tiroteos en las escuelas norteamericanas, un problema que afecta directamente a los Estados Unidos y se disminuirá el tráfico de armas que deriva en violencia inhumana con nuestros connacionales.
Me gustaría que la burocracia norteamericana deje de lado los intereses detrás del cabildeo y antepongan la vida de millones de personas, mi interés es específicamente con México, quienes nunca han sabido lo que es vivir en paz.
El crimen organizado nos ha quitado la vida de cientos de miles, madres todavía lloran la muerte de hijas e hijos, si tanto les interesa a los políticos estadounidense ¨ ayudar en la guerra contra el crimen organizado y las drogas ¨, empiecen restringiendo el acceso a armas y a partir de allí podemos trabajar.