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Calendario de impuestos 2020

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Cumplir con las obligaciones fiscales es parte de los deberes de todo ciudadano.

El año que recién comienza viene con ajuste al costo de vida entre dichos aumentos se encuentra el de los impuestos y para llevar una contabilidad sin retrasos es necesario conocer las fechas límites para cumplir con los deberes fiscales.

Predial

Este pago, que deben de realizar todos los dueños de una propiedad, hacerlo durante los dos primeros meses del año permite que el gobierno de la Ciudad de México realice un descuento del 8 por ciento si se hace en enero, y uno de 5 por ciento si lo concretamos en febrero. De igual forma hay facilidades para pagar con tarjetas de crédito a meses sin intereses.

Tenencia y verificación

El impuesto por poseer un auto en México varía de estado a estado, ya que desde hace dos sexenios hay entidades que dan un subsidio al 100 por ciento, en la capital del país este programa aplica en vehículos que no exceda los 250 mil pesos.

En cuanto a la verificación vehicular es un proceso que se realiza dos veces al año, cada seis meses, tiene un costo de 551 pesos y, si no lo pagas, la multa es de mil 690 pesos.

Declaración anual

El mes de abril es la fecha límite para presentar la declaración anual por lo que dicho proceso puede complicarse si uno espera hasta el último mes para iniciarlo. En la página del Sistema de Administración Tributaria (SAT) hay declaraciones prellenadas que puedes utilizar para el correcto pago de impuestos.

Con información de Coru.com

2020 sin sorpresas económicas desagradables

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El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que no habrá nuevos impuestos en 2020 y estimó que en temas económicos no habrá sorpresas desagradables el próximo año.

Un año lleva Andrés Manuel López Obrador como presidente de México y a pesar de que él presume que la “economía va muy bien” las cifras de crecimiento se contraponen a su apreciación y los riesgos de un aumento en los impuestos amenazan su segundo año de gobierno.

Después de que se diera a conocer que a partir de enero del siguiente año el Impuesto Espacial sobre Producción y Servicios (IEPS) incrementará en reacción a la inflación de 2019, el presidente aseguró que no habrá incremento de impuestos en 2020 y auguró que 2019 concluirá con buenos resultados en materia económica.

Sacando brillo a las variables que puede defender en su primer año de gobierno, López Obrador destacó el comportamiento de la inflación que en 2019 logró moderarse a niveles óptimos fijados por el Banco de México.

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“Es una inflación controlada, acompañada de no aumentos. No aumentarán impuestos, no aumentarán las gasolinas, el diésel, el gas, la luz, al inicio de año, como era costumbre, que entraba el nuevo año y la cuesta de enero, y los gasolinazos en algunos casos, eso se terminó, una buena noticia”, afirmó durante la conferencia matutina del 26 de diciembre.

Así mismo, el primer mandatario destacó las finanzas sanas que su gobierno ha procurado tener y, como resultado de la disciplina fiscal y la austeridad republicana impulsada por su administración, no hubo incremento de deuda pública.

Esa es la fórmula, no se permitió la corrupción, todo este año hubo austeridad republicana”, aseveró.  “estamos por terminar, estamos un poquito abajo de lo que era la deuda pública con relación al PIB el año pasado, es decir cero aumento en la deuda pública”, dijo.

“Son buenas noticias para que estemos tranquilos el fin de año y que disfrutemos los días que vamos a tener de descanso y de convivencia con la familia. No habrá sorpresas desagradables para el próximo año en lo económico”, añadió.

Aumento de impuestos en el 2020 ¿realidad o ficción?

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En el 2020 el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) se incrementará.

La gasolinas, los cigarros así como las bebidas saborizadas tendrán una modificación en sus cuotas del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) reveló la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Dicha modificación se basó en la inflación que se registró durante el 2019, cuyo nivel se espera termine en 3 por ciento, a través del Diario Oficial de la Federación (DOF), la dependencia federal señaló en el primer caso que las nuevas tarifas serán aplicadas a los combustibles automotrices, fósiles, gasolinas y diésel en todas las entidades federativas.

Expone que los ajustes a las cuotas del IEPS no necesariamente tendrán un aumento en los precios de los combustibles, toda vez que dependerá de cada uno de los establecimientos.

El pasado 9 de diciembre fue publicado el decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR), de la Ley del Impuesto al Valor Agregado (IVA), de la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y del Código Fiscal de la Federación.

En ello se hizo modificaciones referentes al octanaje de las gasolinas para “armonizar” con el establecido en la “NOM-016-CRE-2016, explicó.

La SHCP refirió que las cuotas aplicables a los combustibles fueron actualizadas por última vez el 28 de diciembre de 2018, a través del “acuerdo por el que se actualizan las cuotas que se especifican en materia del impuesto especial sobre producción y servicios”.

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Así, conforme al factor de actualización mencionado en el acuerdo, el consumidor deberá pagar 4.95 pesos por litro para la gasolina Magna -menor a 91 octanos-.

Quienes usen gasolina Premium -mayor o igual a 91 octanos- tendrán que pagar 4.18 pesos por litro a partir del miércoles 1 de enero.

El diésel también tendrá una nueva cuota del IEPS y será de 5.44 pesos por litro, mientras que en los combustibles no fósiles la cuota se ubicó en 4.18 pesos por litro.

En cuanto a los cigarros, la cuota aplicable a tabacos labrados a que se refiere  la Ley del IEPS, que estará vigente a partir del 1 de enero de 2020, es de 0.4944 pesos por cigarro.

En tanto, la cuota por litro aplicable a bebidas saborizadas a que se refiere la misma legislación se ubicará en 1.2616 pesos por litro a partir de enero.

Con información de Notimex.

Incrementar el salario mínimo no resuelve la desigualdad en México

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No es la desigualdad en México consecuencia del insuficiente salario mínimo, ni es la causa central de la pobreza en México. Para alcanzar el desarrollo humano, ampliamente entendido, se requieren políticas públicas que atiendan aspectos centrales para que las personas podamos encontrar las condiciones para formarnos el futuro deseado. El 20% de incremento en el salario mínimo, con la meta de alcanzar un ingreso familiar de 6 mil 500 pesos mensual, es un analgésico recetado para una enfermedad crónica y sistémica. En otras palabras, Señor presidente López Obrador no es por ahí. Y nos tranquiliza saber que está consciente de que falta mucho por hacer.

En realidad, coincido con las ideas básicas de la propuesta presidencial. La famosa 4T, a la que a este ritmo más valdría un poco de humildad y bajarle dos rayitas para administrar la expectativa. Es decir, el viejo debate entre crecimiento y desarrollo; pero a la vez, la contemporánea falla sistémica de la sociedad globalizada que ha lanzado a las calles a los ciudadanos de todo el mundo. Todos unidos por un factor común: la lacerante desigualdad, en diversas proporciones, pero presente en todo el mundo.

No tiene sentido continuar escalando posiciones entre las economías más grandes, mientras la mitad de la población vive en la pobreza en México. Coincidentemente, más de la mitad de los empleados en México operan en la economía informal. ¿Es esto casualidad o causalidad?

desigualdad en salario mínimo
Imagen: Pinterest.

Quizá fuera una medida sabia abocarse a incorporar a la formalidad a ese amplio sector de la población, mismo que coincidentemente es clientela política de los partidos de centro izquierda y más allá; en lugar de terminar de asfixiar a la clase media que generan con micro, pequeñas y medianas empresas la mayoría de los empleos formales. Sí, esos 3.4 millones de trabajadores inscritos en el sector formal, que con tanto bombo y platillo se anuncian como beneficiarios del incremento en el salario mínimo. Como si estos empleos formales y el pago de ese incremento viniesen de las arcas públicas. No, estimado lector. Eso lo pagarán los empresarios a sus trabajadores, que estoy seguro desquitan más que justamente su precario salario.

Pero ya en serio Señor presidente Andrés Manuel López Obrador, ¿no le parece buena idea? Que, así como el presidente Gral. Lázaro Cárdenas Del Río retiró a los militares de la política al excluirlos del Partido de la Revolución Mexicana y regresarlos a los cuarteles a que cumplieran su función institucional y apartidista, quizá pueda usted hacer cumplir el Artículo 31 Constitucional, que establece que son obligaciones de (TODOS) los mexicanos:

IV.- Contribuir para los gastos públicos, así de la Federación, como del Distrito Federal o del Estado y Municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes.

Si lo ve bien, con esa alta responsabilidad de estadista, al tiempo que disminuiría la desigualdad en México, obtendría significativos recursos para financiar su proyecto de nación. ¡Anímese! Nadie mejor para la tarea que usted. Y, si no fuera mucho pedir, dígame: ¡Me canso ganso! Verdaderamente me haría muy feliz.


P.D. Por cierto, en el Art. 28 Constitucional ya están prohibidas las exenciones de impuestos. Sólo es cuestión de hacer cumplir la Carta Magna en ese aspecto también.

Emprender en tiempos de caos

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Tengo la fortuna de sentarme cada semana con una amplia diversidad de empresarios de todos los tamaños, giros, experiencias y orígenes. Trato también con empresas extranjeras que tienen muchos años en México o que, en contraste, apenas hacen planes para arribar a nuestro país.

Ese mosaico de intereses me otorga la privilegiada posibilidad de cotejar visiones sobre este novedoso y desafiante “contexto”, que hoy se construye con materiales muy diferentes de los que en otras épocas construyeron la realidad. En el nuevo vocabulario, expresiones como “lavado de dinero”, “crimen organizado por facturas falsas u outsourcing” o “extinción de dominio”, son los nuevos derroteros de la incertidumbre.

SAT y pago de impuestos
Imagen: El Contribuyente.

Un común denominador, presente y constante, es la incertidumbre. Para un empresario, la inexistencia de certezas es el territorio natural de sus tareas. Ser empresario es tomar riesgos, apostar, perseguir objetivos donde otros sólo ven obstáculos. Pero hoy no hablamos de “esa” incertidumbre, la de hoy es una mezcla compleja que conforma una espesa capa de bruma continua.

Esta incertidumbre causa miedo y ansiedad porque, de tan densa, no deja despegar los aviones. Incertidumbres odiosas, que no permiten planear, ni presupuestar, ni proyectar, porque generan cambios súbitos de reglas, movimientos aleatorios de voluntades, amenazas legales de proporciones bíblicas.  

Pagar impuestos puntualmente es premisa del correcto quehacer empresarial, pero tener que implementar un costoso aparato de supervisión interna de la contabilidad, para asegurarse de no cometer errores y no exponerse a sanciones draconianas, carga sobre la espalda de las empresas lastres excesivos.

inversión a la baja
Imagen: haycanal.com.

Tener que sufragar, mes con mes, gastos exorbitantes en seguridad, para reducir robos de mercancía, contratar más empleados improductivos en áreas de protección, invertir en sistemas de monitoreo, subir el presupuesto de seguros y otras amenidades con la misma vocación, inevitablemente sobrecarga a la empresa con costos extraordinarios. Los ciudadanos cumplen su parte pagando impuestos al día, pero no reciben a cambio la primera prestación que el Estado debe corresponder: seguridad.

No hay discusión sobre el punto de que, en materia de creación de riqueza, el Estado debe sólo enfocarse en proveer las condiciones para que la iniciativa privada ocupe los espacios y pueda con facilidad impulsar el crecimiento. Las experiencias de nuestro país como Estado emprendedor han sido y siguen siendo francamente malas.

En ese renglón, todas las iniciativas oficiales se orientan a programas sociales para brindar apoyos a ciertos sectores, pero escasean los recursos para nuevos emprendimientos. Instituciones como el Instituto del Emprendedor, ProMéxico y el Fondo de Promoción Turística desaparecieron, y fondos empresariales de diversas secretarías y recursos del Conacyt han sufrido reducciones notables. La ecuación final es simple; sin la riqueza que generan las entidades productivas, más temprano que tarde, los programas sociales dejarán de tener recursos suficientes, y la tentación simplista del gobierno podría llevar a la peor decisión: subir los impuestos.

seguridad y dinero
Ilustración: Nexos.

Muchos de los empresarios con los que discuto el futuro pretenden convertir la incertidumbre en plan de fuga. Dejan sus empresas operando en México, pero miran ya hacia otras jurisdicciones para realizar nuevas inversiones. ¿Malos mexicanos? ¿Traición a la patria?

Podríamos sólo catalogarlos con algún “descalificativo” bajo la condición general de que “no los necesitamos”, pero la realidad dice lo contrario. Necesitamos de todos, pero particularmente, de aquellos que tienen los conocimientos y experiencia para conducir esfuerzos colectivos empresariales que generan riqueza, impuestos, trabajo y confianza. Sin estos protagonistas el plan de vuelo está incompleto.