Confianza e Impulso Ciudadano

Honor y aplauso a quien lo merece

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Debemos de reconocer y aplaudir cuando surge alguna buena iniciativa, por lo que considero que una que hay que destacar y poner en alto es la que propone Confianza e Impulso Ciudadano A.C. sobre la misma que nace en Israel y que se denomina “The face behain the mask” (El rostro detrás de la máscara) que representa poner la fotografía de nuestros héroes anónimos, de los doctores, enfermeras y camilleros que viven día a día en la cruzada por la pandemia. Cada día están en la línea de batalla en los hospitales y por el equipo de protección que tienen que usar, no es nada fácil poder reconocerlos. Esta iniciativa fue posible gracias a la aportación de la Unión de Litográficos Nacionales, quienes hicieron la primera entrega de 10,000 piezas para 500 profesionales del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) este martes 3 de noviembre.

Realmente conocer a la persona que está detrás de la mascarilla, que nos está atendiendo, no tan sólo le dará más tranquilidad, sino que le proporcionará confianza y que sus buenos deseos de la recuperación como paciente, que le dicen cada vez que pasan a visitarle para ver cómo avanza, será de alguien con rostro, aunque sea una foto pegatina, lo que sea, pero ya hay alguien que conocerá de esta forma, que lo más probable es que evite que caigan en depresión, ya que todos los pacientes se sienten solos. Muchas veces ni imaginamos cómo puede estar sintiéndose un paciente al estar todo el tiempo acostado, sin ninguna distracción y, además, sin ninguna persona o familiar cercano acompañándolo, puesto que no se permiten las visitas; y si fuiste de los afortunados en lograr la recuperación de la enfermedad, podrás dar las gracias a otros seres humanos, que estuvieron ahí, cuidándote, cuando más lo necesitaste, arriesgando la vida propia, para salvar la tuya.

personal medico
Imagen: David Goldman.

El personal médico ha hecho una extraordinaria labor y la verdad es poco el reconocimiento que se les ha dado de parte de toda la sociedad; por desgracia, muchos de ellos, atendiendo a pacientes, perdieron la vida y nadie los honró como se lo merecían, y lo más probable es que tampoco se les haya dado apoyo a los familiares de los mismos.

Es increíble que esta iniciativa haya tenido que venir de la unión y decisión de una organización civil sin fines de lucro y no de nuestras autoridades de salud, aunque no es de extrañar, ya que si tomamos el hecho de que a duras penas al personal médico les proporcionan lo indispensable para su protección personal (de mala calidad, por cierto), reportado en varios de los medios de comunicación (UnoTV, Imagen televisión, redes sociales, etc.), y que de viva voz hemos escuchado por las mismas vías que en ocasiones ellos tienen que comprar dichas protecciones.

Afortunadamente ésta es otra prueba más de lo que podemos hacer los mexicanos que amamos a nuestro país y, sobre todo, que respetamos la increíble labor del personal médico. No hay palabras para agradecerles su profesionalismo, entrega, los riesgos que toman y no sólo en los hospitales, sino cuando salen de los mismos, ya que llevan la posibilidad de contagiar a su propia familia.

Nos seguiremos leyendo si gustan.


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Hablemos de salud mental

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#HablemosDeSaludMental

Una de las crisis adicionales que se avecina será la de salud mental y no estamos preparados para ella, ni contamos con los especialistas suficientes o las instalaciones necesarias para enfrentarla.

Igual que ha sucedido con la pandemia que hoy nos mantiene en nuestras casas, durante muchos años gobiernos e instituciones privadas han obviado la salud mental de la misma forma en que lo han hecho con la física, y en momentos inéditos como los actuales, las carencias del sistema sanitario se han hecho evidentes.

No es novedad que el aislamiento social y el confinamiento, voluntario o forzado, afecta eventualmente el estado emocional y las conductas de cualquier individuo, lo que puede derivar en padecimientos psicológicos diversos y en depresión en diferentes grados, que son actualmente condiciones sanitarias que afectan a millones de mexicanas y mexicanos.

salud mental con pandemia
Ilustración: The Daily Best.

Como nadie pudo prepararnos para un escenario de contingencia, todavía no sabemos cuál será el impacto psicológico de estas semanas que nos hemos quedado en casa. El tiempo que tardamos en elaborar nuevas rutinas, adaptar nuestras actividades al encierro y hasta desarrollar nuevos hábitos comunitarios con nuestra propia familia, influirán en la forma en que podremos mantener una salud mental óptima, lista para volverse a ajustar una vez que podamos salir nuevamente, aunque bajo medidas de separación y de prevención que jamás hemos vivido en México.

Por eso, en esta semana, Twitter lanzó una iniciativa con el hashtag #HablemosDeSaludMental no sólo como una conmemoración del día en que recordamos la importancia de mantener un buen estado emocional, al mismo tiempo y con la misma relevancia de contar con un buen estado físico, sino también por la necesidad de prestarle atención a muchos factores de tensión y ansiedad que nos afectan en esta crisis y que pueden provocar consecuencias sociales que aún no podemos anticipar.

Tomemos un ejemplo: los homicidios dolosos que no parecen frenarse ni con el COVID-19. Durante casi una década, hasta 2017 donde empezó un cambio leve en la tendencia, 8 de cada 10 crímenes de este tipo eran entre ciudadanos por riñas, venganzas personales, y motivos pasionales. Hoy estos números se encuentran en una proporción de 6 a 7 de cada 10, lo que deja sólo tres homicidios a manos de la delincuencia.

encierro y violencia en pandemia
Ilustración: Florencia Capella (Agencia Presentes).

Existen varios elementos que detonan la violencia, pero en el caso de los homicidios son dos los que aparecen de manera casi absoluta: abuso en el consumo de alcohol y violencia social, con antecedentes de agresión a la pareja, a la familia o a cualquier persona alrededor. Otro factor presente en la mayoría de los homicidios entre particulares eran las disputas de fin de semana por los resultados de la liga de futbol, pero como no tenemos  torneo desde hace dos meses, es poco probable que ésa sea una afirmación que pueda sostenerse.

La mezcla de armas de fuego en casa, con el alcohol y la violencia cotidiana, representa a la fecha, la mayoría de los asesinatos que se cometen diariamente y que, en los últimos tres meses, han sido la causa de que sean considerados como los más violentos en periodos iguales.

¿Qué piensan de nosotros los delincuentes cuando entienden que somos tan violentos como ellos y por razones que no son las del simple negocio? Ésa es una reflexión que todavía no procesamos adecuadamente en la sociedad mexicana y seguimos tratando de convencernos que somos ciudadanos pacíficos y controlados, cuando en realidad podemos estallar de la misma forma que el peor de los asesinos si se nos dan las herramientas (armas) y las excusas (la violencia) para atacar a otro ciudadano.

lo que escuchamos en pandemia
Ilustración: Eduard Taberner Pérez (Vice).

Ahora, traslademos esa realidad que ya existía a un contexto nuevo, inesperado, que seguramente tendremos en cuanto podamos regresar a ciertas actividades públicas. ¿Cuántos problemas emocionales llevaremos a las calles, al trabajo y con cuántos regresaremos a casa, después de que terminemos horarios laborales cargados de ansiedad porque debemos estar con cubrebocas y alejados para evitar un contagio? Y si eso no ocurre, ¿porque, tristemente, perdemos nuestro empleo o negocio?

Así que #HablemosDeSaludMental y empecemos a prepararnos mentalmente para recuperar nuestra salud emocional, y si no podemos hacerlo por cualquier razón, marca 551185-7555 o manda un mensaje directo al 552323-0303 para entrar en contacto gratuito con un profesional de Confianza e Impulso Ciudadano (@ConfianzaMx) y recibir primeros auxilios psicológicos.

Lo que hagamos por nuestra salud mental ahora nos permitirá seguir adelante en los siguientes meses de esta pandemia y durante mucho tiempo más en que la incertidumbre será parte de nosotros y de nuestra vida cotidiana.


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Controlar la incertidumbre

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En momentos de temor, nuestros peores pronósticos parecen hacerse realidad e impiden que llevemos cualquier problema de la mejor manera posible. Llevamos apenas unas semanas de medidas sanitarias para frenar la curva de contagio del COVID-19 y poco a poco el miedo se transmite con mayor rapidez que la información oficial.

A través del 5511-8575-55, la línea de atención que opera Confianza e Impulso Ciudadano A.C., hemos recibido muchas llamadas en los últimos días con un común denominador: saber cómo podemos manejar la incertidumbre.

No tener certeza sobre el futuro es uno de los miedos más comunes de nuestra especie. Nos deja indefensos ante fenómenos sobre los que no tenemos control o intervención, dos de los rasgos que se fortalecen cada vez que avanzamos en lo tecnológico o lo industrial. Si no podemos vencer, con todo lo que hemos creado, a una enfermedad o a una catástrofe natural, entonces estamos a merced de la fortuna, de la casualidad, y eso nos aterroriza.

miedo e incertidumbre
Ilustración: Comercio Peru.

De diferentes maneras, muchas personas nos han manifestado esa sensación de falta de estabilidad. Ya sea porque no pueden dormir, tienen pesadillas o sufren de ansiedad en momentos que no piensan que deberían hacerlo, quienes acuden con nuestros especialistas necesitan un apoyo emocional para atravesar por esta crisis de la mejor manera posible.

Cada caso es diferente y no puede tratarse de la misma manera, es un ejercicio de escucha y también de comprensión, una práctica muy humana, pero que se nos ha olvidado con el tiempo. No hay nada de malo en tener miedo, lo que no podemos hacer es ocultarlo y no pedir ayuda.

Para muchos, la salida para ser escuchados es la familia, la pareja o algún amigo cercano; sin embargo, nuestra sociedad se ha desconectado tanto, que de tener un tejido social más o menos sólido, ahora tenemos grandes concentraciones de gente que desconfía una de la otra.

Esa separación social se hace difícil de llevar durante épocas de aislamiento. A diario recibimos llamadas de personas que no encuentran las palabras correctas para explicar lo que les sucede, o peor aún, les da vergüenza platicarlo con alguien más, que en apariencia es un extraño.

incertidumbre
Ilustración: The Current.

No obstante, cuando logran hacerlo, en calma y con la seguridad de que están en manos de un especialista, el desahogo les brinda la paz que tanto buscaban. Estamos para ayudarnos entre todos, aunque suene a lugar común, y creo que ya nos dimos cuenta que no tenemos otra opción.

Si vamos a demostrar la fuerza de la sociedad mexicana, del pueblo mexicano, será por medio de ayudarnos y escucharnos. En las tragedias naturales este proceso es muy rápido en medio de cargas enormes de adrenalina, así que la solidaridad nos sorprende y conmueve, más que hacernos entender que es un proceso que debemos alimentar todos los días desde nuestras casas, calles, colonias y lugares de convivencia.

Tendría que funcionar como los planes de protección civil, es decir, tener un plan de actuación emocional para saber qué hacer en momentos de tanta ansiedad. Ya trabajamos en ello, porque es evidente que por muy avanzados que estemos como especie, seguimos siendo vulnerables a otros habitantes de este planeta, por ejemplo, los virus y las bacterias.

Así que debemos entender que este no es nuestro planeta particular y estamos expuestos a muchos eventos sobre los cuales no hay ningún control posible, a menos de que estemos unidos, bien preparados, con un tejido social fuerte, y una idea de comunidad que hoy nos hace mucha falta.


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Proteger vidas y prevenir suicidios

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Cualquier cambio real ha surgido desde la gente, de la organización de la sociedad para modificar aquello que afecta nuestro buen y bien vivir; esperar soluciones mágicas o fórmulas políticas milagrosas es lo que nos ha provocado periodos de decepción y desconfianza.

Esa aparente ausencia de opciones, que nace de la pérdida de credibilidad en casi todo lo que nos rodea, tiene consecuencia de violencia, de agresión y de pensamientos que se dirigen en contra de nosotros mismos.

En unos días, como cada año, celebraremos el día específico que designamos para dos de los sentimientos que más buscamos prolongar en el tiempo: el amor y la amistad. Suena lógico que en esa misma fecha (días antes y días después, también) muchas personas pierdan el sentido de vivir, precisamente por la falta de aquello que otros están celebrando.

Por eso se pueden tener algunos aumentos estacionales en las lesiones o los intentos de suicidio, aunque no es un asunto de fechas, sino de un proceso en el que quien sufre se empieza a convencer de que no habrá otro remedio a su situación que atentar contra sí mismo.

suicidio y redes sociales
Imagen: NPR.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud y las últimas mediciones del INEGI, que coinciden, el principal segmento de la población que intenta o comete suicidio son las y los jóvenes entre 20 y 24 años, es decir, quienes ya están en edad productiva. No son los únicos: adolescentes, menores de edad y adultos mayores, son otros grupos de la población que registran índices significativos de pensamientos, intentos o suicidios que, tristemente, se consuman.

Son vidas que se pierden, cuando pudimos hacer mucho para evitarlo y para prevenirlo. Quien decide hacerse daño pasa por diferentes etapas y envía alertas específicas para pedir ayuda antes de tomar la decisión. Para quienes no estamos en este entorno, esas señales pueden pasar desapercibidas, pero existen herramientas y procedimientos profesionales para brindar ese apoyo a tiempo.

Uno de los espacios en donde hoy convivimos más horas son las redes sociales, es el foro y la arena en la que compartimos, nos identificamos y reñimos, también es un sitio en el que muchas personas envían mensajes para pedir ayuda porque viven una depresión profunda o una crisis emocional para la que no tienen respuesta.

Durante varios años las compañías más importantes de tecnología, entre ellas las plataformas de redes sociales, han trabajado para que sus algoritmos puedan detectar palabras y frases que son un signo de que algo no está bien y puede desembocar en un suicidio. Sin embargo, a pesar de la tarea permanente de sus ingenieros, el factor humano es indispensable para apoyar a quien requiere de lo que llamamos primeros auxilios psicológicos. Éste es un problema mundial en el que todos podemos colaborar para prevenir y resolver posibles eventos.

Con tal propósito, a partir del 12 de febrero, Twitter y Confianza e Impulso Ciudadano –la organización civil que tengo el privilegio de encabezar– lanzamos el 5511-8575-55, una línea civil gratuita que atenderá a nivel nacional y en tiempo real a quien necesite ayuda en este tipo de casos por especialistas ampliamente capacitados.

suicidio y redes sociales
Imagen: My therapy app.

Como en todo, empezamos con el esfuerzo de profesionales y de un equipo de trabajo que estará atendiendo de 9 a 18 horas y después estaremos conectados las 24 del día para ayudar a quien lo necesita, sabiendo que una crisis no surge sólo en horario de oficina. Pronto esperamos ampliar nuestro servicio.

Mientras tanto, damos un paso adelante para encontrar soluciones a los problemas que nos aquejan, desde la ciudadanía y con la voluntad y el compromiso de que, juntos, podemos mejorar nuestra calidad de vida.

Líneas similares ya funcionan en Estados Unidos, Japón y Corea del Sur, a través del enorme respaldo de Twitter. Será la primera vez en México y esperamos unirnos a esta red de aliados, números telefónicos y herramientas tecnológicas para ayudar en el momento que sea y en el lugar donde se encuentre quien necesita apoyo.

Agradezco a Twitter en México y en Latinoamérica por confiar en nosotros como su socio en esta formidable tarea y, anticipadamente, a cada uno de ustedes por difundir la línea. Éste es un ejemplo de que no hay que esperar para que podamos cambiar en mejorar la manera en que vivimos.

Síguenos en nuestras redes sociales @ConfianzaMX y en nuestro sitio web www.confianzaeimpulsociudadano.org.mx. para estar en contacto.


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