SARS-CoV-2

Advierten sobre posible cepa mexicana del SARS-CoV-2

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Especialistas alertaron que la variante E484K del SARS-CoV-2 detectada en cuatro pacientes de Jalisco el pasado 27 de enero, podría ser una cepa mexicana de la COVID-19. Esa enfermedad que cerró el primer mes del año con 1 millón 864 mil 260 contagios y 158 mil 536 defunciones.

De acuerdo con Héctor Raúl Pérez Gómez, infectólogo y ex director del OPD Hospital Civil de Guadalajara, las posibilidades de que se trate de  una variante mexicana son altas. Esto, sobre todo, debido a que solamente una de las personas tuvo contacto con otro individuo proveniente del extranjero.

El infectólogo detalló que los cuatro casos fueron enviados para un nuevo estudio al Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE). Tal acción con el objetivo de confirmar si corresponde a la cepa E484K identificada en Brasil y Sudáfrica.”

Y es que según los reportes del Laboratorio de Diagnóstico de Enfermedades Emergentes y Reemergentes del CUCS, la mutación E484K no se había detectado en México. No obstante, por el momento, se deben efectuar más estudios a fin de conocer si hay más situaciones con la cepa. 

Cabe señalar que la principal característica de la mutación al SARS-CoV-2, consiste en que puede afectar la unión con los anticuerpos neutralizantes generados por el cuerpo tras una infección o tras recibir una vacuna.

Al respecto, Pérez Gómez explicó que la nueva variante podría estar en más ciudadanos. En este sentido, argumentó que no a todas las personas diagnosticadas con COVID-19, se les realizan los estudios necesarios a fin de detectar algún tipo de mutación.

Descubren primer caso de SARS-CoV-2 en animal salvaje

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Un visón silvestre del estado de Utah, dio positivo a SARS-CoV-2, informó la Sociedad Internacional de Enfermedades Infecciosas. Este sería el primer animal salvaje en el que se detecta una infección confirmada del virus que desató la pandemia.

El visión infectado se descubrió tras una campaña de análisis de animales libres en la naturaleza, localizados en los alrededores de granjas peleteras, donde se detectaron brotes del nuevo coronavirus hasta antes del 30 de octubre.

Este caso, sin embargo, se considera un incidente aislado. “Actualmente no hay evidencias de que el SARS-CoV-2 (coronavirus que produce el COVID-19) esté circulando o se haya establecido en las poblaciones silvestres en el entorno de las granjas de visones infectadas”, explicó Thomas DeLiberto, biólogo subdirector del Centro Nacional de Investigación de la Fauna Silvestre de Fort Collins, quien participó en el estudio.

Para el análisis, se tomaron muestras de distintos tipos de animales silvestres y ninguno resultó positivo, salvo el visón americano antes mencionado. La secuencia genética del virus detectado es prácticamente idéntica a las encontradas en las granjas peleteras, por lo que los investigadores consideran un contagio directo.

Aunque ningún animal salvaje había sido diagnosticado, existen ya varios casos de animales domésticos o en cautiverio con el virus. Específicamente en México, se han detectado tres perros positivos, dos en la Ciudad de México y uno del Estado de México. Sin embargo, no se ha demostrado que sean capaces de transmitir la enfermedad a un humano.

Según algunas hipótesis, las similitudes del SARS-CoV-2 con el coronavirus de murciélagos, hacen pensar que tuvo un origen animal, aunque no se ha confirmado la primera vía de infección. A la fecha, se sabe que este virus entre humanos sólo se transmite de persona a persona.

El mundo cambió por un ser infinitamente pequeño

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Agradezco este texto a los Médicos del Servicio de Infectología del Hospital General de México, ellos y muchos más llevan luchando incansablemente durante toda su vida contra éste y otros seres infinitamente pequeños. Mi respeto y admiración a mis maestros, compañero y amigos que publicaron en la Revista del Hospital General de México estos conceptos.

Autores: Dr. Raúl Romero Cabello, Dra. María Luisa Hernández Medel, Dra. Silvia Noemí Martínez Jiménez y la Dra. Manuelita Zavala Pineda, médicos y profesores del Servicio Infectología Hospital General de México, Facultad de Medicina UNAM y Escuela de Medicina IPN.


Es de madrugada, tengo mucha tos y la fiebre no me deja, no puedo dormir, el cuerpo me duele, estoy sudando, siento que me voy a desmayar. Amanece y tengo temperatura de 38.5, el dolor sigue igual, me baño nuevamente; no importa que me esté bañando cada hora, pero que baje la temperatura, me falta mucho el aire, ¡no me quiero morir! Es mediodía, aún puedo firmar, me urge un notario, ya le avisé a mi hija que lo busque. No puedo estar acostada, no soporto el dolor de espalda y del pecho, lloro pidiéndole a Dios me permita respirar. Es noche y siento empeorar, la asfixia me está matando, me acuesto bocabajo, no aguanto, me bajo al suelo, no soporto, me quedo sentada en la silla toda la noche, pero no duermo, los dolores son demasiado fuertes, ahora también mucho dolor de oídos. Tengo mucho miedo, no quiero acostarme; seguro ya no paso la noche ¡ya no puedo!, como me recuerda cuando tenía 13 años y me dio hipotermia… No hay mejor definición del COVID- 19 que la vivencia del paciente.

Vino del lejano Oriente con corona sin ser rey, microrganismo esférico de la familia Coronaviridae, subfamilia Coronavirinae, los coronavirus fueron identificados por primera vez en la década de los 60 y se conocen a la fecha 39 especies, que se distribuyen en 4 géneros: alfa, beta, gama y delta; los dos primeros infectan mamíferos, a diferencia de los gama y delta que infectan a las aves (1). Los Alfa que están asociados al resfriado común son: HcoV-NL63, HcoV-229E. En los beta tenemos al SARS-CoV (causante del síndrome respiratorio agudo severo) y al MERS-CoV (causante del sídrome respiratorio del medio Oriente), ahora también al SARS-CoV2, el cual en su material genético tiene parecido al de un coronavirus de murciélago y casi un 80% de parecido al SARS-CoV. Son virus de 80 a 220 nanómetros, de ácido ribonucleico en una cadena positiva, de tal forma que pasa directamente a los ribosomas para producir las proteínas que requiere y luego copiarse, tiene una envoltura lipídica proveniente de las membranas celulares con proyecciones proteícas, que le dan la apariencia de la corona solar, a esto se debe su nombre. Tiene proteínas estructurales y no estructurales, el SARS-CoV2 posee 4 proteínas estructurales: la Proteína S, que se fija al receptor de la célula a infectar (ACE2),  Proteína E presente en la envoltura, Proteína M de la matriz y la Proteína N de la nucleocápside. Proteínas no estructurales: Orf1ab, ORF3a, ORF6, ORF7a, ORF8 y ORF10, de las cuales alguna afecta al grupo hemo de la sangre (2,3).

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Imagen: The New York Times.

La descripción del ciclo vital del SARS-CoV2, de manera muy simplificada, consiste en que el virus se une a los receptores celulares ACE2 de la célula a parasitar, se da la penetración del virus, dentro de la célula, el RNA viral induce la producción de proteínas, incluyendo la proteína copiadora del RNA; ya elaboradas las proteínas y copiado el RNA, el virus se ensambla, para a continuación salir de la célula por exocitosis, llevandose como envoltura una fracción de la membrana celular. El SARS-CoV2 queda libre y listo para invadir una nueva célula (2).

Desde el inicio del año 2020 la presencia de este microorganismo entre los seres humanos, primero en China y en el trascurso de los días, semanas y unos cuantos meses en todo el planeta, ha generado cambios no esperados en la dinámica de la vida, en lo individual, familiar, social, comunitario, poblacional y global. Con distanciamiento entre las personas, encierro por disposiciones de cuarentena, cambios en las rutinas de la vida y mucho más. Por otro lado ha ocasionado el desarrollo de sensación de angustia ante el riesgo de infección (miedo), hasta su máxima expresión como terror y el trastorno de pánico con episodios inesperados y repetidos de intenso miedo con dolor de pecho, palpitaciones, falta de aire, mareos, angustia y dolor abdominal, entre otros (5).

Las acciones de la atención para la salud se han visto muy alteradas: la atención del paciente de cualquier patología se cambió con la utilización de cubrebocas, mascarillas, guantes y demás objetos protectores, que han hecho una relación médico paciente diferente, al igual que médico enfermera, paciente enfermera, asistente y todo individuo presente en consultorios, clínicas y hospitales. En el caso de los enfermos con COVID-19, además de lo anterior, una vez consultada la persona e internada en la Institución, pasa a una cama, ese paso, representa la ruptura con su familia y seres cercanos, ya que nunca tendrá visitas durante su internamiento, la comunicación en el mejor de los casos y muy eventualmente será vía telefónica o por vía digital, excepcionalmente por carta escrita por su familiar, que por apoyo y compasión, lee alguien del equipo de salud al paciente gravemente enfermo.

El enfermo hospitalizado se encuentra solo, al grado de que únicamente ve figuras que lo atienden, ya que todos se encuentran con la vestimenta de protección, no ve sus caras, ni su piel, sólo caretas, mascarillas, goggles, uniformes, etc., siempre es tocado y manipulado con materiales plásticos. Al no ver la cara del médico, enfermera, técnico, camillero, afanador, etc., no conoce en manos de quién está. Conforme la evolución de la enfermedad el paciente empeora y si es necesario pasa a la Unidad de Cuidados Intensivos, donde todo lo descrito se magnifica (4).

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Imagen: BBC.

El enfermo sufre las manifestaciones clínicas en forma progresiva con la doble angustia del daño físico y la soledad. Ante la evolución terminal las últimas palabras que escucha son las de un integrante del equipo de salud, distorsionadas por el aditamento protector, sin haber sentido ni una vez más el contacto con la piel de una persona… muere en situación deshumanizada.

El fenómeno deshumanizante no acaba con la muerte, sus familiares no lo volvieron a ver, sólo en fotografía, no se pudo dar un momento de despedida, ni los rituales de separación final propios de cada sociedad, por tanto, no hay despedida ni rituales de despedida, con las consecuencias emocionales, psicológicas y religiosas. La familia y el entorno social quedan marcados (5).

En el ambito familiar se están dando enormes cambios, la dinámica familiar es otra en la cuarentena, además de encierro, hay limitación del acercamiento físico como el abrazo, el beso, el juego y el encuentro sexual, se generan trastornos emocionales, presiones económicas, irritabilidad de las personas, violencia intrafamiliar, etc.

En lo laboral la inactividad y el trabajo desde casa inducen incertidumbre, miedo a la pérdida del empleo, desconcierto de la productividad propia o el cumplimiento con lo esperado por la empresa, cambios en la remuneración y la posible insatisfacción de las demandas económicas; a su vez todo esto interactúa con la familia, también genera presión por la dificultad de cumplir con el trabajo desde casa, por las distracciones en la misma y la incomprensión de los familiares. Desde luego que hay muchas variantes en función de la actividad laboral de que se trate, los trabajadores informales se ven afectados de forma diferente, ya que su dependencia económica es directa de su actividad, cuando no se trabaja no se obtiene ingreso.

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Imagen: Gaceta UNAM.

La economía, por acción de la pandemia, se ve muy alterada con riesgo a un declive hacia una magna depresión, si no se logra encontrar una fórmula que nos lleve al crecimiento y desarrollo, con la participación de todos los sectores económicos. El paro laboral se traduce en una parálisis de productividad, que nos lleva a desempleo, bajo consumo, mayor pobreza y carencia alimentaria. Esto indefectiblemente nos conducirá a cambios en las políticas nacionales y en las relaciones internacionales, con los riesgos implícitos de los cambios mayúsculos que sin duda vendrán a corto plazo. El Fondo Monetario Internacional ha publicado que la pandemia provocada por el Coronavirus nos llevará a la peor recesión económica desde la Gran Depresión (1).

Al inicio de la tercera década del siglo XXI, el SARS-CoV2, organismo infinitamente pequeño, con dimensiones de sólo algunas mil millonésimas del metro, le dio vuelta al planeta y lo trasformó al punto que la historia, ahora, se divide en: antes y después del Coronavirus (1,6,7).


Referencias:

1. Cedillo-Barron, L., V. López-Perrusquilla, C.J. García, C.G. Visosos (2020) “COVID-19, la enfermedad viral que se diseminó en el mundo”. Rev Avance y Perspectiva 6 (1): 1.

2. Cui, J., F. Li, Z.L. Shi (2019) “Origin and evolution of pathogenic coronaviruses”. Nature Reviews Microbiology 17(3): 181.

3. Guo, Y.R., Q.D. Cao, Z.S. Hong, Y.Y. Tan, S.D. Chen, H.J. Jin, K.S. Tan, D.Y. Wang, Y. Yan (2020) “The origin, transmission and clinical therapies on coronavirus disease 2019 (COVID-19) outbreak – an update on the status”. Military Medical Research 7(1): 11.

4. Guan, W.J., Z.Y. Ni ZY, Y. Hu, W.H. Liang, C.Q. Ou, J.X. He, et al. (2020) “Clinical characteristics of coronavirus disease 2019 in China”. N. Engl. J. Med., Feb 28.

5. Ho, C.S., C.Y. Chee, R.C. Ho (2020) “Mental health strategies to combat the psychological impact of COVID-19 beyond paranoia and panic”. Annals of the Academy of Medicine, Singapore, 49(1): 1.

6. Li, Q., X. Guan, P. Wu, X. Wang, L. Zhou, Y. Tong, et al. (2020) “Early transmission dynamics in Wuhan, China, of novel coronavirus-infected pneumonia”. N. Engl. J. Med. 382(13): 1199.

7. Perlman, S. (2020) “Another decade another coronavirus”. N. Engl. J. Med. 382: 760.


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Diferentes formas de enfrentar a la COVID-19

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Por estas fechas estaremos cumpliendo, o por cumplir, cinco meses del inicio de lo que se convirtió rápidamente en una pandemia, la COVID-19; enfermedad causada por una nueva, o cuando menos hasta entonces desconocida de coronavirus, el SARS-CoV-2. Los resultados de la COVID-19 han resultado catastróficos, no sólo por haberse presentado muchos casos, sino porque han sucedido muchas muertes como consecuencia; además que en los intentos para detener su expansión han acaecido muchos fenómenos sociales, económicos e incluso políticos. Los intentos de contención han sido muy diversos a lo largo del mundo.

En China al surgir la enfermedad se tomaron medidas que finalmente resultaron exitosas, aunque posteriormente fueron calificadas en otras partes del mundo como extremas e incluso atentatorias contra los Derechos Humanos. Se aisló plenamente a la región y su población fue recluida en su domicilio de manera absoluta; se tomaron medidas extraordinarias para la atención de los enfermos y para este momento, en estos cinco meses, el número de casos nuevos ha disminuido muchísimo frente a los primeros días, y hace varios días que no hay fallecimientos como consecuencia de COVID-19.

La epidemia, para entonces ya considerada pandemia, se extendió muy rápido, prácticamente simultánea, a otros países asiáticos y a Europa. Por razones epidemiológicas no muy claras, Italia fue inicialmente el país más afectado, aunque Corea del Sur y Japón tuvieron casos también al mismo tiempo. Poco después, los habitantes de Estados Unidos se vieron afectados y, poco más tarde surgieron los primeros casos en México. Las respuestas ante los avances de la enfermedad han sido muy diversos; tanto en la intensidad de las medidas, como en la temporalidad para establecerlas.

Prácticamente en todos los países se tuvieron que tomar medidas extraordinarias para poder brindar atención a los enfermos, dado el gran número de casos y que muchos de los enfermos requieren asistencia respiratoria mecánica. Se presentó la realidad de un déficit enorme de recursos humanos y materiales para su atención, en la mayoría de los países este déficit fue siendo saldado con la puesta en marcha de instalaciones hospitalarias, algunas veces con la construcción rapidísima de hospitales, la adquisición y manufactura extraordinarias, de equipos de ventilación mecánica y seguramente la habilitación de recursos humanos; los resultados han sido diversos.

Las medidas tomadas en China parecen haber sido efectivas. En un país tan poblado el crecimiento de la infección por SARS-CoV-2 se detuvo, y pasado el tiempo podemos observar que el número de individuos infectados y de los pacientes que fallecieron fueron relativamente pocos; especialmente, reitero, si se toma en cuenta el número de habitantes. Visto retrospectivamente, las medidas resultaron oportunas y eficientes, sin dejar de tomar en cuenta las críticas a su severidad. De ahí, la entonces epidemia, saltó a Corea del Sur, Japón, Irán, y muy poco tiempo después a Europa, inicialmente a Italia. En Corea del Sur y Japón se desarrollaron medidas que dieron resultados y el número de casos y la mortalidad no resultaron tan desastrosos, al pasar los días, entre otros éxitos, fue resaltado el de la oportunidad de las medidas de aislamiento. Se enfatizó también el número de pruebas de diagnóstico que se realizaron y con sus resultados la posibilidad de aislamiento de pacientes sin síntomas (portadores) o con una enfermedad de curso benigno. Del curso de la pandemia en Irán no tenemos muchas noticias.

Hago hincapié en que muy poco tiempo después de iniciada la infección por el nuevo coronavirus, se desarrolló una prueba diagnóstica que se hace con la técnica de PCR que demuestra la presencia del SARS-CoV-2, y se hace con una muestra de secreciones nasales y faríngeas, la cual ha resultado con una sensibilidad y especificidad muy buenas, lo que la hace un auxiliar muy valioso desde el punto de vista clínico y epidemiológico. La prueba de la respuesta inmunológica a la infección se realiza en suero y determina la respuesta aguda a la infección y la presencia de posible inmunidad ante nuevas exposiciones.

prueba covid 19
Fotografía: RTVE.

En Italia y en España la respuesta ha sido juzgada como tardía y el número de casos está resultando mucho mayor, lo mismo que la letalidad; de igual forma hubo que buscar aislamiento de la población con un confinamiento obligado, que ahora está a punto de ser relajado. Su sistema sanitario fue rebasado de manera considerable y tuvieron que tomarse muchas medidas extraordinarias, que incluyeron la construcción y habilitación de muchos hospitales, con habilitación de unidades de terapia intensiva, contratación extraordinaria de personal, entre otras, con resultados menos buenos que los obtenidos por los coreanos y japoneses. Asimismo, las tan temidas y comentadas consecuencias económicas y sociales de cualquier manera han sucedido y al parecer continuarán, cualquiera que sea el curso de la pandemia. En España han tenido, además, enormes consecuencias políticas que ponen en peligro la continuidad de su gobierno.

Se han presentado algunos ejemplos, destacables, en la respuesta gubernamental ante la pandemia de COVID-19. Portugal es uno de ellos, curiosamente ahí la población se recluyó antes de que se lo pidieran sus gobernantes, se realizaron muchas pruebas de PCR, se pudo responder adecuadamente a la demanda hospitalaria y los resultados fueron mejores a pesar de estar enclavados en la pandemia. Me parece a mí que el liderazgo del jefe de gobierno resultó vital. Si bien las características de Islandia y Nueva Zelanda son muy particulares, son islas y con población reducida, los resultados han sido notables, hoy no tienen ningún paciente internado y hace muchos días que no tienen fallecimientos; aquí seguramente la capacidad de los gobernantes y liderazgo resultó fundamental y que, por cierto, ambas son mujeres, lo mismo que en Alemania en donde los resultados han sido menos malos que en sus vecinos europeos.

Presento a ustedes estadísticas tomadas de una página, que si bien es fundamentalmente económica, actualiza sus datos diariamente –lo que muestro son del 26 de mayo–, y pueden resultar cuando menos discutibles; todas provienen de una sola fuente –Expansión / Datosmaro.com–. Los datos del uso de la aplicación de pruebas PCR para diagnóstico son de la OCDE y de fines de abril, no hay más recientes.

tablas de covid 19

Creo que el caso en México tiene características singulares. Creo que no se ha logrado transmitir una conciencia de la gravedad del problema. Hay núcleos de población que aún afirman que la pandemia no existe, que es un invento con fines políticos y sociales, esto ha hecho que una buena parte de la población no se haya confinado, además de la que no lo ha podido hacer por razones económicas. No parece haber abonado el mensaje oficial, el presidente nunca ha aparecido con cubrebocas, tampoco lo ha hecho nunca el presidente norteamericano.

Debo hacer notar el muy bajo número de pruebas diagnósticas realizadas, ocupamos el último lugar entre los miembros de la OCDE, esto me parece muy extraño, toda vez que el líder sanitario, el Dr. López-Gatell, está formado en un centro en donde la búsqueda del diagnóstico etiológico, a través de pruebas bioquímicas, microbiológicas, serológicas, microscópicas y de imagen, entre otros, es fundamental; una conducta, prácticamente una doctrina, desde el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y de la Nutrición.

No se ha conseguido demostrar la eficiencia, la efectividad, la eficacia, de ninguno de los medicamentos que desataron optimismo inicialmente, algunos de estos han sido incluso proscritos. La verdadera esperanza está fincada en una vacuna, barata y eficiente que pueda desarrollarse pronto; hay varios prospectos en marcha, algunos ya en fase II de experimentación y con promesas de que podría estar lista en septiembre u octubre.

Debemos esperar con serenidad.


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Virus endémico y el nuevo coronavirus

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Qué es un virus endémico y su relación con el covid-19

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el nuevo coronavirus pudo haber llegado para quedarse podría ser una endemia, pero ¿qué es un virus endémico y cual es su relación con el covid-19?

El SARS-CoV-2, causante de la enfermedad covid-19, ya ha sido diagnosticado en más de 4.2 millones de personas en todo el mundo y hasta este jueves había dejado 300 mil muertos.

Los expertos no tienen claro cuándo se podrá frenar su expansión y ahora advierten que puede que el virus no desaparezca nunca.

“Es importante poner este asunto encima de la mesa: podría convertirse en otro virus endémico en nuestras comunidades, y estos virus pueden no irse nunca”, dijo Michael Ryan, el director de Emergencias Sanitarias de la OMS esta miércoles.

“Creo que es importante que seamos realistas y no me parece que nadie pueda predecir cuándo desaparecerá la enfermedad”, añadió.

Pero ¿qué es exactamente un virus endémico?

Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos recogen la definición de este y otros términos del ámbito de la epidemiología en su página web.

Endémico “se refiere a la constante presencia y/o habitual prevalencia de una enfermedad o un agente infeccioso en una población de una área geográfica”, explican los CDC.

También incluyen el término “hiperendémico”, que se refiere a altos y persistentes niveles de ocurrencia de una enfermedad.

En palabras de Rosalind Eggo, académica especialista en enfermedades infecciosas de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, “la infección endémica está presente en una zona de manera permanente, durante todo el año, todo el tiempo, año tras año”.

La existencia de un virus endémico no se debe confundir con la de una epidemia o una pandemia, tal como se lo aclaró la experta a la BBC para otro artículo.

Epidemia: un aumento de casos seguido de un punto máximo y, luego, una disminución.

Pandemia: una epidemia que ocurre en todo el mundo más o menos al mismo tiempo.

Pese a que el SARS-CoV-2 tenga el potencial de convertirse en un virus endémico, eso no significa que sea incontrolable, expuso Ryan, de la OMS.

Y mencionó el caso del VIH, el virus que puede causar el sida, en su alocución.

“El VIH no ha desaparecido, pero hemos encontrado la forma de convivir con el virus. Encontramos tratamientos y métodos de prevención y las personas no se sienten asustadas como se sentían en un principio y podemos garantizar la vida de quienes conviven con el virus”, explicó.

El VIH se conoce desde hace cuatro décadas y aún no existe una vacuna para combatirlo.

Según datos de la OMS, hasta 2018 la enfermedad se había cobrado la vida de más de 32 millones de personas y unos 40 millones convivían con el virus.

A pesar de que “continúa siendo uno de los mayores problemas para la salud pública mundial”, dice la OMS, “la infección de VIH se ha convertido en un problema de salud crónico llevadero que permite a las personas que viven con el virus llevar una vida larga y saludable”.

Ello debido a que la medicina ha logrado desarrollar diagnósticos tempranos y tratamientos paliativos. Sin embargo, no se tiene una cura.

Aquí recogemos otros ejemplos de infecciones endémicas mencionados por la experta de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

La varicela

Una enfermedad producto de un virus endémico existente desde hace siglos es la varicela, la cual se disemina en la población a través del altamento contagioso virus varicela-zóster (VVZ).

“La varicela puede ser grave, especialmente en los bebés, los adolescentes, los adultos y las personas con el sistema inmunitario debilitado”, explican los CDC.

Las personas que nunca han tenido la enfermedad, o que no se han vacunado para prevenirla, son los receptores del virus y suelen contraerlo al tocar o inhalar partículas provenientes de las ampollas de la varicela.

Y es que la persona contagiada desarrolla de 250 a 500 ampollas que causan mucha picazón. Al ser frotadas, liberan las partículas.

Países con falta de recursos, en donde no se ha aplicado un esquema de vacunación general, son los más afectados por los brotes endémicos del virus.

La malaria (paludismo)

El paludismo -conocido comúnmente como malaria- es otra enfermedad endémica desde hace décadas y para el cual se ha desarrollado la vacuna recientemente.

Su transmisión se da por parásitos del género Plasmodium que son contagiados a través de la picadura del mosquito hembra Anopheles infectado.

En 2018 se registraron 228 millones de casos de malaria en el mundo, de los cuales más de 400.000 derivaron en la muerte de la persona contagiada, según la OMS.

El 67% de las víctimas fatales fueron niños menores de cinco años.

El principal método de prevención ha sido la fumigación contra los mosquitos, particularmente en África, donde se concentra la mayor parte de los casos.

También se emplean antipalúdicos, uno de ellos la cloroquina (y su derivado, hidroxicloroquina), fármacos que se están investigando para el covid-19 y cuyo uso ha sido controvertido.

No fue hasta 2015 que se desarrolló la primera vacuna para combatir esta enfermedad, pero ofrece una protección parcial a los niños.

La primera distribución de la vacuna a gran escala tuvo lugar en 2019, según la OMS.

Disertaciones alrededor de la COVID-19

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No cabe duda que la pandemia de la COVID-19, enfermedad causada por el SARS-CoV-2, ha venido a trastornar la vida de la mayor parte de la sociedad y lo ha hecho en muchas esferas desde el punto de vista social, económico y sanitario. El aislamiento al que hemos visto necesario que toda la población nos sometamos, en un intento de disminuir la dispersión del padecimiento, ha acarreado múltiples y diversas consecuencias; aunque una buena parte de los miembros de la sociedad han entendido la necesidad de hacerlo y la van aceptando de manera disciplinada, otra parte no la ha respetado por no compartir la importancia de la contingencia; también muchos otros no la han podido respetar porque sus actividades laborales no se los permiten.

En general, el temor a la enfermedad y el mismo confinamiento han causado angustia y en ocasiones enojo. La imposibilidad de continuar las actividades de trabajo ha acarreado consecuencias económicas muy importantes y que aún no conocemos sus alcances, pero que se vaticina como enorme. Los daños sobre la salud han sido enormes, con muchos enfermos alrededor del mundo, incluido nuestro país y desafortunadamente con muchos fallecimientos, en México más de 1000 hasta ahora; esto ha sometido al sistema de salud a un reto que va enfrentando.

casos confirmados la covid 19

En mi opinión, la mayor debilidad que enfrentamos es el escaso conocimiento que tenemos sobre COVID-19. Estamos ante un nuevo virus que causa una nueva enfermedad y los primeros casos fueron reportados hace apenas cinco meses en China, donde parece haberse iniciado lo que después se convirtió en pandemia. Quienes tenemos algún tiempo de ejercer en la medicina, ya nos hemos enfrentado a la aparición de padecimientos nuevos, como en el caso del grupo de manifestaciones ocasionadas por el HIV, que a pesar de su severidad y la enorme repercusión social y sanitaria, su forma de extenderse era diferente y permitió ir controlando sus repercusiones, y al cabo de un tiempo se consiguieron enormes logros.

Primero se logró establecer medidas preventivas que han conseguido frenar la extensión de la infección, por otro lado, el padecimiento desencadenó una gran investigación en el área de antivirales y actualmente el SIDA ha pasado de una enfermedad que ocasionaba el fallecimiento de los enfermos en corto tiempo y en condiciones de gran deterioro de la calidad de vida, a un padecimiento crónico que puede ser incluso asintomático y que hasta ahora permite una sobrevida larga; pero para llegar a esto tuvo que pasar mucho tiempo. La infección por virus A (H1N1) de influenza en 2009, fue una variante de una enfermedad ya conocida y en unos meses se había logrado obtener la vacuna que fue permitiendo contender con la pandemia.

La COVID-19 es una enfermedad nueva causada por un virus específico hasta ahora desconocido y nos enfrentamos, además, a que tiene unos mecanismos de difusión o dispersión muy particulares, ya que lo hace de manera muy eficiente para el virus. Se ha ido pudiendo establecer que el periodo de incubación oscila entre 7 y 10 días, el curso de la enfermedad no ha podido ser establecido de manera precisa, aunque ya está claro que son factores de riesgo: la edad avanzada, la obesidad y el sobrepeso, la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, el embarazo, entre otros. No conocemos el papel que juegan el volumen de la inoculación, la vía; si realmente el virus tiene características neurotrópicas y viaje, cuando menos ocasionalmente, a través del nervio olfatorio y de los que transmiten el sentido del gusto, lo que puede hacer algunos casos además de curso grave, rápido. No sabemos plenamente si ocasiona, como se dijo inicialmente, un estado de hipercoagulabilidad, que puede ser de mal pronóstico y que puede combatirse con anticoagulación precoz; por cierto, aunque no ha sido plenamente probado, en los esquemas terapéuticos se incluye el uso de heparina desde el inicio.

Asimismo, hemos ido aprendiendo que el cuadro más frecuente, tos, odinofagia, anosmia y fiebre, de manera frecuente puede ir precedido por otras manifestaciones como diarrea y vómito (8%), o manifestaciones cardíacas (6%), entre otras formas. Desconocemos el número de individuos que han cursado la enfermedad de manera asintomática o con manifestaciones tan discretas que fueron desapercibidas. Esto puede ser de particular importancia porque el número de contagios sólo puede abatirse cuando un porcentaje de la población (de 60 a 75%) sea inmune.

letalidad por cuadro de caso

En México el número de pruebas de diagnóstico ha sido muy bajo, es decir, el valor de pruebas para el diagnóstico agudo en enfermos no graves y la determinación de anticuerpos. En España y en Italia se ha puesto en marcha estudios que intentan determinar esta situación, para ello van a realizar el análisis de varias decenas de miles de individuos para determinar los porcentajes de la población que tienen anticuerpos, y lo van a alargar algunas semanas para saber si la inmunidad es duradera, porque para colmo, hay algunos reportes –si bien es cierto que aislados– de que la inmunidad generada pudiera no ser duradera.

En cuanto al tratamiento la situación también es muy incierta, ya comentábamos lo concerniente a la anticoagulación con heparina. De alguna manera no se ha determinado precisamente el número de enfermos que requieren apoyo respiratorio, los reportes son muy variables, la mortalidad de los que lo requieren es muy alta, aunque los reportes también tienen variaciones que posiblemente tengan relación en la capacidad de las unidades de cuidados intensivos que reportan estos resultados. A los médicos nos causa una gran incertidumbre enfrentarnos a un padecimiento que no tiene un tratamiento específico, esto se incrementa cuando el padecimiento es muy grave. Se han ido haciendo reportes aislados de medicamentos; inicialmente parecía muy esperanzador el uso de cloroquina o hidroxicloroquina con o sin azitromicina; pero el entusiasmo inicial ha ido disminuyendo; se probó con interferón e inmunoglobulina, sin resultados claros.

Se han probado varios antivirales y en este momento los resultados actuales con Remdesivir parecen alentadores, aunque los estudios realizados hasta el momento no permiten saber si realmente puede ser un recurso que disminuya la duración de la enfermedad, el paso de COVID-19 a fases graves y sobre todo la mortalidad. Todos estos medicamentos han podido ser probados porque todos ellos habían sido utilizados en otros casos y, por tanto, habían demostrado su inocuidad o cuando menos su seguridad en el uso humano. No se debe perder la oportunidad de hacer estudios para determinar la eficacia terapéutica de diferentes productos, por tal razón es necesario que se realicen de manera escrupulosa y poder obtener resultados útiles.

Un problema especial es el que constituye la atención de los enfermos –además de lo ya comentado– y los recursos que se requieren. Dejando para otra ocasión muchos de estos aspectos, voy a comentar el riesgo que los trabajadores de la salud enfrentan al contender con la COVID-19. En México no tenemos datos precisos en cuanto a personal infectado ni el número de ellos que ha fallecido como consecuencia de la infección por SARS-CoV-2. En un reciente resumen se hizo saber que más de 43 mil miembros del personal sanitario –como ellos llaman a los trabajadores de la salud– han resultado infectados, y que más del 10% han fallecido. Decíamos que estos datos no son precisos entre nosotros, pero hemos sabido de varios casos de amigos cercanos que han resultado enfermos y que incluso han fallecido. En España se han certificado 43,956 casos de COVID-19 entre el personal de salud con una mortalidad cercana al 10%, los informes destacan muchos casos de médicos y enfermeras de atención de primer nivel. Entre nosotros he sabido de varios casos de médicos enfermos que estando en el hospital no estaban encargados de la atención directa de los pacientes, si no en otras labores dentro del hospital.

la covid 19 en espana

Independientemente de poder atribuir la infección y el diverso nivel de la enfermedad a la polémica de la distribución del equipo protector y su calidad, creo que la falta de conocimiento juega un papel esencial en estos casos, no sabemos muchas cosas del virus y un aspecto importante es el entrenamiento en el manejo del enfermo y el equipo protector. Destaco que el único caso de Ébola en Europa fue consecuencia de errores en el manejo del equipo protector por una enfermera que atendía a un paciente trasladado desde África.

Se habla de una vacuna, ojalá pueda estar disponible pronto, hay varios investigadores notables de prestigiosas instituciones empeñados en encontrarla, pero seguramente pasará un tiempo, que siempre resultará largo, para que esté disponible de manera amplia.

El caso es que estamos ante una pandemia que se ha extendido muy rápidamente, que se propaga con facilidad y que ocasiona una gran mortalidad, que sólo tenemos cuatro meses de haberla descubierto y que al mismo tiempo que la enfrentamos la vamos conociendo, así que seguramente para poderla combatir debemos saber más sobre el virus y la enfermedad.


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