´Jesús Seade fue la llave que abrió el candado’: Guajardo sobre T-MEC

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Visionario y con ideas firmes, Jesús Seade fue la llave que abrió el candado de las negociaciones del T-MEC y suavizó la postura de los Estados Unidos en este tema comercial, que llevaba un largo periodo estancado y con peligro de que no avanzara más.

 

Ciudad de México.- Desde el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones presidenciales, la relación en particular con Donald Trump se volvió más amigable y prometedora, ambos mandatarios se caen bien y están dispuestos a colabora en temas conjuntos, como el caso del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Pero de acuerdo a Ildefonso Guajardo, exsecretario de Economía y la cabeza en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) del gobierno anterior, la figura de Jesús Seade fue clave en el proceso de negociación e incluso, lo considera como fundamental para haber logrado un acuerdo con Estados Unidos.

No pudo haber mejor designación que alguien que sumó con una muy buena visión a ese proceso”, dijo Guajardo en el foro Energy México 2019 y agregó que la postura de Seade fue admirable, “entendiendo que parte de lo negociado iba a sufrir modificaciones pero dando viabilidad en la transición a lo que ya habíamos concretado”.

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Convenció a Robert Lighthizer

Para ese entonces, en el segundo semestre del año pasado, a pesar de un trabajo intenso para resolver los temas pendientes y alcanzar un acuerdo en torno al TLCAN, las cosas se habían endurecido entre México y Estados Unidos y nada pintaba bien, hasta que llegó Seade como representante del nuevo gobierno y que ahora es subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Ya que según Guajardo, Robert Lighthizer, el representante comercial de la Casa Blanca, no tenía mucho interés en negociar con una administración que ya estaba de salida y sobre todo, tenía el interés de conocer lo que pensaba y proponía el gobierno entrante, en este caso el de Andrés Manuel López Obrador.

“Un negociador como Lighthizer estaba en una postura de ‘para que me desgasto deteniéndome en mayo con este individuo (Guajardo) que no sabe lo que pasará. Mejor me espero’”, dijo Guajardo en declaraciones que retoma El Financiero.

Y agregó el exsecretario de Economía: “Y para Washington era lo correcto. ¿Quién le iba a garantizar que lo negociado por mi iba a ser aceptado por una nueva administración de un partido político distinto?”

Sin embargo, la presencia de Seade ayudó a despejar las dudas y las tensiones disminuyeron, el equipo de Trump asumió una postura negociadora que no había tenido antes y los temas más complejos como las reglas de origen del sector automotriz y la cláusula sunset encontraron una salida viable para todos.

De esta manera, se superaron los escollo que habían parecido como abismos insalvables durante largos meses de negociaciones frustradas y finalmente, el 30 de noviembre de 2018 los presidentes de México, Estados Unidos y Canadá firmaron el T-MEC, con lo que se dio el primer paso para su puesta en marcha.

Falta el paso definitivo

Sin embrago, aun no está todo resuelto, ya que los congresos de los tres países deben ratificar este acuerdo para que entre en operaciones, algo que el propio Seade calcula que podría ser durante el segundo semestre de este año.

Pero las cosas se han complicado con el triunfo de los demócratas en la Cámara baja de los Estados Unidos, ya que ellos consideran que el T-MEC tiene deficiencias en temas del orden laboral y medioambiental, sobre todo con lo que respecta a las legislaciones vigentes en nuestro país, por lo que espera otra dura negociación para que sea ratificado.

Con este escenario, Seade dice que ya tiene una estrategia preparada para enfrentar estos momentos de tensión, por lo que apuesta a que sean los propios sectores estadounidenses beneficiados con el T-MEC, lo que presionen a su Congreso para una rápida ratificación.

“Tenemos que convencerlos, transmitir el mensaje de que juntos somos más fuertes, es un mensaje que está muy claro entre el público, las empresas, los medios productivos, pero no en los medios políticos, hay que llevarlo para allá”, aseguró Seade.

Y agregó que “tenemos que buscar la ayuda de los amigos de las empresas con intereses en el libre comercio norteamericano”, acordar con ellos mecanismos de trabajo conjunto y “hablar con los cuerpo políticos y transmitir el mensaje de que estamos en esto para el bien de los dos países”.

También expresó la necesidad de eliminar los aranceles impuestos por al acero y el aluminio mexicano y aseguró que “es fundamental que se retiren”, ya que “no se puede concebir que se pase el tratado ni en EU ni en México sin sacar esa piedra del zapato primero”, concluyó.

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Seguridad en temas energéticos

Por otra parte, Seade aseguró que lo acordado en el T-MEC sobre temas energéticos garantizan la soberanía de México en este sector, pero además con los puntos acordados, se genera mayor certidumbre y confianza entre las empresas extranjeras para venir a trabajar al país.

“Esto queda muy claro, es algo que al inversionista extranjero acepta porque es parte de las reglas en México y también en Estados Unidos”, expresó Seade durante el foro Energy México 2019.

De esta manera, las relaciones al menos en materia comercial han mejorado entre los vecinos del norte y el gobierno de López Obrador, y aunque no Trump no es de fiar en muchos sentidos, al menos con lo que respecta al T-MEC ha sido flexible y en gran parte de debe al papel que jugó Jesús Seade en las negociaciones.

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