¿Acaso creemos que la situación entre Irán y Estados Unidos es el detonador de una posible guerra mundial?
De principio, una guerra mundial requiere de la participación dividida en dos grandes ejes, de un amplio número de países considerados como potencias militares radicados en todos los continentes, o por lo menos, en la mayoría de estos. Sin minimizar el “conflicto” que actualmente se está presentando entre estos dos países y los involucrados a su alrededor, podemos decir que este suceso es uno más entre todo lo que en este momento impacta al planeta tierra y sus seres vivos.
Lo que es importante observar es que cada vez más situaciones con mayor impacto están creándose en diferentes regiones del mundo. No sólo están sucediendo por una decisión del ser humano, sino por el inconsciente del mismo. No nos hemos dado cuenta de que nuestro planeta, que es nuestra fuente de vida, está insinuándonos algo constantemente. Es claro que las catástrofes naturales están apareciendo más fuertes y más difíciles de enfrentar. Si no aprendemos a vivir de una forma distinta, acabaremos con las posibilidades de vida en él.

Australia, es un claro ejemplo en donde el ser humano enfrenta una fuerza natural y no puede acabar con ella. ¿Realmente tenemos dimensionado este suceso? Parece que la mayoría lo ve como otro incendio más en una región del mundo donde duele la pérdida de flora y fauna, sin embargo, esta catástrofe tiene otras dimensiones de impacto global.
¿Por qué parece que hay muchos esfuerzos por cuidar al planeta y siguen los problemas? En los últimos 100 años la temperatura ha cambiado en un grado centígrado más caliente, comparando esta medida con la que se tenía antes de la Revolución industrial. Los expertos predicen un problema real e irreversible si llegamos a los dos grados centígrados.
Hoy tenemos un Acuerdo de París por parte de la comunidad internacional para combatir el cambio climático y adaptarse a sus impactos. En este acuerdo, los gobiernos de todo el mundo deben trabajar juntos para eliminar la emisión de carbono, el cual atrapa el calor.
Empero, el cambio climático no es un problema que los gobiernos puedan resolver por sí solos; también necesitan la colaboración de empresas y comunidades de las diferentes regiones. Es claro que esto dependerá de una fuerza colectiva que debe iniciar desde lo individual en todo el planeta. Además de buscar detener este cambio, es importante ayudar a las personas y la vida silvestre a adaptarse a un planeta que se calienta rápidamente.

El principal reto que tenemos para detener los problemas globales está en un cambio de consciencia. Todo este efecto que hoy vivimos tiene una causa de la cual no nos hemos dado cuenta. El ser humano ha evolucionado su mundo exterior para facilitarse la vida y nos hemos olvidado de la vida como tal. Hemos creado inconscientemente tecnologías y formas de adaptarnos con soluciones en nuestro exterior, dejando que esto se vuelva lo más importante y relevante para “vivir mejor”. ¿En dónde quedó el valor de la vida en nuestro planeta?
Seguimos viviendo inconscientemente en la era de la supervivencia y la escasez cuando debimos de haberla dejado siglos atrás. Los problemas del ser humano no han sido resueltos porque la competencia inconsciente entre nosotros no nos permite integrar a otros que nos necesitan en el camino, sino todo lo contrario. La vida del ser humano seguirá siendo un caos mientras no podamos vernos como iguales y decidamos empezarlo a vivirlo de forma consciente.
La guerra hay que declarársela a nuestro inconsciente; que no nos permite detenernos ante lo que nos separa; nuestras creencias, ideologías, filosofías y ambiciones. Es momento de poner atención en lo importante que es el ser humano y todos los seres vivos de este planeta. Este inconsciente, que se suma en colectivo, nos está llevando a un final anunciado de la vida en la tierra. Las guerras bélicas podrán acabar con porciones grandes de vida humana, sin embargo, lo que terminará acabando con la vida será nuestro inconsciente de no respetarla y esto incluye la causa de las mismas guerras.
¿Te sumarías a esta guerra contra el inconsciente o sólo te ocuparás de tus deseos para este año nuevo?