Sólo para mayores de 50 años

Aleida Alavez Ruiz, ¿todo a la vez?

Lectura: 2 minutos

La igualdad, no cabe duda, es una deuda histórica con las mujeres de México y del Mundo.  

La Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, pretende votar este jueves 11 de marzo, un dictamen con decenas de reformas constitucionales que están empaquetadas bajo el paraguas de Igualdad Sustantiva.

El proyecto, que rescata propuestas muy buenas como la igualdad salarial y el derecho de toda mujer a una vida libre de violencia, está plagado de confusión e ideología. 

La legisladora Aleida Alavez Ruiz, promotora de la iniciativa, pretende que se aprueben de un solo plumazo más de 40 iniciativas en las que hay de todo, de chile, mole y de manteca.

Con calma y nos amanecemos, señora diputada, no se vale engañar al pueblo y al Congreso y, bajo el disfraz de términos confusos y no consensados, modificar la Constitución para restringir la libertad de expresión, violentar la estabilidad emocional de los más indefensos y atentar contra la mujer y su derecho de nacer.

embarazo
Imagen: Pinterest.

Hacen bien quienes están pidiendo al presidente de la República, López Obrador, su intervención para que su partido no apruebe esta iniciativa en el Congreso, argumentando que México necesita salir de las crisis en materia de salud, economía, seguridad, entre otros, antes de aprobar iniciativas engañosas a espaldas de la mujer y del pueblo. 

Las señoras y los señores Diputados de la Comisión de Puntos Constitucionales –@NachoMierV, @Mx_Diputados, @DiputadosMorena, @DiputadosPTLXIV, @DipCiudadanoMX, @PESDiputados, @DiputadosPRD64, @DiputadosVerdes, @RosalbaVCruz, @VillarrealRic–, estarán conscientes del compromiso que hicieron con el pueblo de México en buscar siempre el bienestar de todos los mexicanos por encima de las agendas ideológicas que atentan contra él, contra la mujer, contra la familia y contra los niños.

Señora Alavez, España tuvo en el 2004 un tristísimo 11M, México no se merece el suyo. No se vale legislar en paquete ni decir verdades a medias que al final, como dice el refrán, son mentiras completas.


También te puede interesar: Viva Aguascalientes.

Viva Aguascalientes

Lectura: 2 minutos

El pasado viernes 12 de febrero fue un día histórico para el país y muy especialmente para Aguascalientes. Con 18 votos a favor, 7 en contra y una abstención, el Congreso del Estado legisló a favor de la protección de la vida humana desde el vientre de la madre hasta la muerte natural.

Un grupo de ciudadanos del Estado, por medio de una iniciativa ciudadana, pidió al congreso la protección de la vida humana en todos los períodos de la existencia, logrando ahora que cualquier hidrocálido, dentro o fuera del vientre materno y en cualquier momento de su existencia, se sienta y esté protegido y seguro.

Nos aseguran quienes ahí estuvieron el pasado viernes, que hubo fiesta en el estado, 9 de cada 10 ciudadanos se sentían orgullosos de contar con una constitución que protege a la mujer, a la familia y a la vida humana.

“Los legisladores escucharon la voz de la mayoría y aprobaron en la Constitución del Estado el derecho a la vida desde su inicio en el vientre materno, hasta la muerte natural”, me comentaba feliz ese viernes 12 un amigo hidrocálido.

Fue entonces cuando recordé ese hermoso corrido que todos conocemos: que viva Aguascalientes…, que es mi tierra bendita…, yo grito con orgullo que bonita es mi tierra…, textiles y bordados en sus alrededores…, de mujeres ni hablar de aquí son las mejores…, por eso mi tierra tu eres orgullo de la nación.

Atravesamos uno de los momentos más duros del México moderno por el incremento de muertes en el país. A la pandemia que ha cobrado más de 170 mil vidas hay que sumar, sólo por citar algunos datos, la hasta ahora imparable cifra de muertos por violencia, casi 3 mil homicidios por mes.

La visión de los hidrocálidos igual a la de los otros 21 estados del país que protegen la vida humana, es la más valiente y decidida porque opta con creatividad y valentía por acompañar a la mujer en todos los riesgos de salud y abandono a los que está expuesta, dictando y aplicando políticas públicas certeras comprometidas con la mujer, con la vida y con el país mismo. 

Cada día son menos los enemigos de la protección de la vida humana en el vientre materno porque cada vez es más fácil entender que esa falta de protección al indefenso responde más a un modelo colonizador promovido por fondos y fundaciones transaccionales que a una necesidad real de la mujer mexicana, aunque algunos como @M_OlgaSCordero parecen no entenderlo bien.  

Gracias a los hidrocálidos y al sus legisladores –@diputadospan @GPPRIDiputados @DiputadosPes y a los diputados del PVEM Y PANAL–. La mujer con un embarazo es ahora acompañada y protegida no sólo por la sociedad civil sino por el Estado, en vez de ofrecerle como principal alternativa el inhumano sacrificio de deshacerse de su hijo, abominable acto del pasado, que tiende a desaparecer y a llenarnos de vergüenza como en su tiempo lo hizo la esclavitud.


También te puede interesar: Coronavirus, empezar de nuevo.

Coronavirus, empezar de nuevo

Lectura: 3 minutos

En febrero se cumple un año de la llegada a México del virus que tanto nos ha cambiado la vida. Han sido 12 meses de dolor, angustia, encierro, y, en todo caso, de enormes retos.

Desde la peste Antonia en el año 165 de nuestra era, hasta el coronavirus, que estamos padeciendo, la humanidad ha sufrido 19 pandemias que han cobrado alrededor de 350 millones de vidas humanas, más los 2.2 millones de muertes hasta hoy a causado el coronavirus.

El enemigo nos agarró dormidos, pero las autoridades en la materia sí que estaban avisadas; en un informe de la OMS de septiembre del 2019 se puede leer claramente lo siguiente: “no estamos preparados…, existe una amenaza muy real de una pandemia letal por un patógeno respiratorio”.

Al no ser capaces de cambiar una situación, nos enfrentamos al reto de cambiar nosotros mismos. A quererlo o no, el diminuto virus nos está cambiando, después de un año ya no somos los mismos, vivimos y convivimos de otro modo.

virus empezar de nuevo
Imagen: Arab News.

Cuando los pesados barcos del siglo XV atravesaban una tormenta, para no hundirse soltaban lastre y se quedaban sólo con lo básico; el pequeño virus nos está obligando a vivir con lo básico, a entender que la fórmula es y ha sido trabajar y confiar, levantarse y caminar, excitar la creatividad y aprender a hacer las cosas de otro modo.

El agua hirviendo a la papa la hace blanda, al huevo le endurece el corazón, sin embargo, el café es capaz de cambiar esa agua en una excelente bebida. Quizá sea el momento ahora de preguntarnos qué está haciendo el COVID-19 con la humanidad, con nuestro país, con nuestra familia y con nosotros mismos y qué estamos haciendo nosotros con él.

Nunca nada ni nadie en tan poco tiempo logró unir a la humanidad, a los países, a las ciudades y a las familias, como lo está logrando este bicho que –sin respetar condiciones sociales, económicas o culturales–, nos ha asustado, golpeado y puestos de rodillas para implorar el auxilio divino.

La humanidad necesitaba un cambio, el modelo se había agotado; los niveles de mentira, de violencia, de injusticia, de corrupción y egoísmo habían rebasado los límites. Ha sido más allá del patógeno, su creador quien nos está dando la oportunidad de cambiar ese triste estado en el que nos encontrábamos, donde lo colectivo privaba sobre lo individual, la propaganda sobre la verdad y los movimientos del espíritu se esfumaban convirtiendo al hombre en una máquina.

“Coronavirus, empezar de nuevo”, es un libro, pero es también un modo de enfrentar la pandemia, de verla como una oportunidad que nos da la historia para entender que la felicidad consiste en apreciar lo que sí tengo, y no desear con exceso lo que no tengo; una oportunidad para entender que a un gran corazón ninguna ingratitud lo cierra, ninguna indiferencia lo cansa; para comprender, como también decía Tolstoi, que la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere, sino querer siempre lo que se hace. 

virus empezar de nuevo

También te puede interesar: ¡Feliz Navidad!

¡Feliz Navidad!

Lectura: 2 minutos

La Navidad es la fiesta más importante de la humanidad, en ella los católicos conmemoramos el acontecimiento más sorprendente de la historia, el nacimiento del hijo de Dios. Más de dos mil y ochocientos millones de hombres sobre el planeta, casi cuatro de cada diez, creen en Cristo, cuyo nacimiento se celebra en Navidad.

Navidad es la época mágica y mítica del año porque para la tradición católica un Dios, se hace hombre, no al modo de una serie mágica de Netflix o Hollywood, sino de modo real y permanente.

La primera magia Navidad, es sin duda, como decía Martín Descalzo, la alegría. Alegría para los niños que acaban de nacer y para los ancianos que en estos días se preguntan si llegarán a las navidades del año que viene. Alegría para los que tienen esperanza y para los que la han perdido.

Alegría para los abandonados por todos. Alegría para las madres de familia que en estos días estarán más cansadas de lo habitual y para esos hombres que a lo mejor en estos días se olvidan un poquito de ganar dinero y descubren que hay cosas mejores en el mundo.

navidad
Imagen: El Colombiano.

Además de la alegría, otras magias se dan en Navidad; la de escuchar cascabeles que no todos escuchan, la de reunir a quienes normalmente no se reúnen, la de perdonar, la magia de dar, la magia de sonreír y la magia del costal de Santa en el que caben todos los regalos de todos los niños de todos los pueblos del planeta.

Pero lo más mágico de la Navidad es que, para quienes compartimos la tradición judeocristiana, el corazón de cada hombre pueden caber todos y en el que se puede resolver todo; desde el perdón hasta la paciencia, desde la fe en que Dios ayudará siempre hasta el esfuerzo en el cumplimiento del deber de cada día.

Es el Papa Francisco quien hace días decía de la Navidad: “Jesús en Navidad nos trae una energía espiritual, una energía que nos ayuda a no hundirnos en nuestras fatigas, en nuestras desesperaciones, en nuestras tristezas, porque es una energía que caldea y transforma el corazón. El nacimiento de Jesús, en efecto, nos trae la buena noticia de que somos amados inmensamente y singularmente por Dios”.

Finalmente, cómo olvidar –no faltaba más!– la carta de Navidad, en la que todos, especialmente los niños piden al cielo –a Santa o los Reyes Magos– aquello que más desean y no les es fácil tener en días ordinarios. Nos unimos a las millones de cartas que este año que suplican que se vaya lo que tanto daño nos ha hecho: el coronavirus dirá unos, el morenavirus pensarán otros.


También te puede interesar: #CorteAbortoNo.

#CorteAbortoNo

Lectura: 2 minutos

Atravesamos uno de los momentos más duros del México moderno por el incremento de muertes en el país. A la pandemia que ha cobrado más de 40 mil vidas en cuatro meses, hay que sumar, sólo por citar algunos datos, la hasta ahora imparable cifra de muertos por violencia, casi 3 mil homicidios por mes.

Así las cosas, no entendemos cómo un ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de apellido González Alcántara Carrancá, en un proyecto de resolución, plagado de errores jurídicos, pide abrir la puerta al aborto en el país, generando así más violencia, más muertes, más sangre.  

Una vez más se estaría legislando contra la naturaleza humana y contra la gente. En innumerables ocasiones vía encuesta o sondeos de opinión, hay mexicanos que han expresado –estado por estado y a nivel nacional– su rechazo al aborto.

Resulta contradictorio que en un régimen político como el actual, donde se pide una y otra vez escuchar al pueblo, un ministro retuerza la ley y con retruécanos jurídicos pretenda convencer a los demás ministros a dar rienda suelta al aborto en México.

Vamos a ser realistas. El aborto no resuelve los problemas reales que enfrenta la mujer en México ni los riesgos de salud, o el abandono a los que está expuesta; proponer el aborto es igual a claudicar o declararse fracaso, incapaz de aplicar políticas certeras y comprometidas con la mujer, con la vida y con el país mismo. 

ministro del aborto
Juan Luis González Alcántara Carrancá, Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (Fotografía: CNN).

¿Qué sabe el señor ministro de derechos de la mujer cuando sin más le cercena el primero de ellos que es la vida, desde la frialdad de un escritorio?

¿Será acaso que en su confusión Alcántara Carrancá mira hacia Bucareli y no hacia la mujer y las leyes y tratados que protegen su vida?

Quizá el ministro turbado no llega a entender que el aborto responde más a un modelo colonizador promovido por fondos y fundaciones trasnacionales, de esos que la 4T aborrece, que a una necesidad real de la mujer mexicana. Sin duda @M_OlgaSCordero se lo podrá explicar mejor.

Nos quedamos con la postura de @lopezobrador que de entrada no da cabida a proyectos colonizadores y ha protegido durante todas sus gestiones, primero como jefe de gobierno de la CDMX y luego como presidente, la vida desde su inicio en el vientre materno.

La mujer con un embarazo no deseado debe ser acompañada y protegida no sólo por la sociedad civil sino por el Estado, que inexplicablemente sólo la sabe acompañar con el violento acto del aborto.

Finalmente, quiero afirmar que el mundo más moderno no cree en el aborto, lo ve como un acto del pasado, tan vergonzoso como fue hace tiempo la esclavitud.


También te puede interesar: Nuevo Feminismo en México.

Nuevo Feminismo en México

Lectura: 2 minutos

En la historia de la humanidad han existido grandes episodios, fruto de robustos movimientos, que han llevado al progreso de la especie humana. El principio de igualdad alcanzado en el siglo XVIII y el reconocimiento de los derechos civiles de los afroestadounideses reconocido a principios del siglo XX, sólo por citar dos ejemplos, no se dieron de la noche a la mañana, tuvieron que transcurrir muchos años en medio de muertes, pleitos, negociaciones y más. 

Son triunfos de la raza humana, logros que, como partos, vienen acompañados de esfuerzo y dolor.

Nos acercamos sin duda a un momento importante en la historia de México, la revaloración o valoración justa de la mujer.

Son las mexicanas que se han volteado a ver y nos están diciendo a gritos, “queremos seguridad, respeto, no estamos recibiendo el trato que merecemos”.  

Cuando en México la sensación de inseguridad de las mujeres pasa en sólo cinco años, de 74.7% a 82.1%, y ellas se sienten inseguras en lugares públicos y privados: cajero automático en vía pública (87.4%), transporte público (74.2%), calle (72.9%), carretera (69.5%), mercado (65.5%), parques (62.1%), automóvil (48.9%), escuela (39.2%), trabajo (36.2%) y casa (26.7%), es que algo está mal y debe cambiar.

No hablo de las feministas radicales de la historia que de ninguna manera representan a la mujer mexicana –Kate Miller, que abogó sobre la libre expresión de la sexualidad de los niños con los adultos; de Shulamith Firestone, quien se pronunció porque los padres pierdan la patria potestad en beneficio del Estado y por los derechos sexuales de los niños; Andrea Dworkin que llegó a afirmar que todo coito heterosexual es una violación; o de Monique Wittig, promotora del lesbianismo. Hablamos de millones de mexicanas que estos días piden un nuevo modo de relación con el hombre y con la sociedad.

Un ejemplo actual y válido, #UnDiaPorTodas, un movimiento plural e incluyente, compuesto por mujeres que se han decidido por la vía pacífica y del diálogo ser protagonistas en la construcción de una nueva relación con la sociedad y que exige hoy a las autoridades:

feminismo unido
Ilustración: Kris Noelle.

1. Alto a la impunidad, con penas más severas a violadores, asesinos y secuestradores, mediante procesos de justicia confiables en un Estado de Derecho sólido.
2. Leyes que permitan la participación de la mujer en todos los ámbitos sin confrontaciones y al mismo tiempo sin limitaciones.
3. Centros de alojamiento, acompañamiento y capacitación laboral para mujeres violentadas o en situación vulnerable.
4. Apoyo real y marco jurídico integral de protección para las madres solteras, madres trabajadoras y mujeres embarazadas, que les permita desenvolverse en el ámbito laboral de manera equitativa y segura.
5. Que la protección de la mujer incluya la protección legal plena a la vida humana en todas sus etapas, antes y después de nacer, sin discriminar estas vidas por su grado de desarrollo o por su salud o su origen.

Bienvenido este nuevo feminismo al que se han sumado cientos de miles de mujeres de toda la geografía nacional, representantes de más de 1,000 asociaciones de la sociedad civil, tales como Poder Sonora, USEM, Empresas por la Familia, Coalición Mujer, Red de Mujeres, sólo por citar algunas.


También te puede interesar: Feminicidios, ¿por qué y hasta cuándo terminarán?

Baby Boomers: jamás te retires

Lectura: 2 minutos

Los nacidos entre los años 1946 y 1964, los Baby Boomers,[1] conforman la generación que más años ha ganado en la historia. De 1950 al 2000 la esperanza de vida creció de 57 a 78 años.

Para las generaciones anteriores, llegar a los 40 o 50 años ya se consideraba viejo, ahora a los 40 se es joven todavía.

La edad de jubilación en América Latina, tanto para mujeres como para hombres, va de los 50 a los 65 años, aunque en la realidad a esas edades hay aún mucho por hacer. 

Por lo anterior, el retiro y la jubilación –que dependiendo el país va de los 50 a los 65 años– comienza a verse como algo negativo y fuera de lugar.

boomers
Imagen: Interactividad Digital.

En la jubilación todos pierden. La empresa porque deja salir a alguien en el mejor momento de su vida, el trabajador porque posiblemente se deprimirá y no sabrá realmente qué hacer y terminará aislado en la soledad, desperdiciando los mejores años de su vida; ahí pierde también la familia del trabajador, especialmente la esposa si el que se jubila es un hombre, porque sumará un estorbo más en el hogar, sobre todo si no aplica la vieja máxima de que “la basura y el esposo es lo primero que hay que sacar a la calle cada mañana”.

Prohibido retirarse porque después de los cincuenta –la edad de la calidad y la calidez– hay más experiencia, equilibrio, resiliencia y solidez que a los cuarenta. 

Gracias Baby Boomers, porque con sus características entitativas –trabajo, independencia, tradiciones, juventud– contrarias a la pasividad e inactividad, están rompiendo el monstruo de la jubilación.


Notas:
[1]Baby Boomer” es un término usado para describir a las personas que nacieron durante el “baby boom”, que sucedió en algunos países después de las guerras mundiales y en el que experimentaron un inusual repunte en las tasas de natalidad, fenómeno comúnmente denominado como “baby boom” (Wikipedia).


También te puede interesar: Generaciones, tribus y mercado de consumo masivo

Lo mejor está por venir

Lectura: 2 minutos

Un estudio científico publicado recientemente en The New England Journal of Medicine and Srugery encontró que los años más productivos de la vida son de los 60 a los 70.

Pero no sólo eso, sino que el segundo periodo más productivo es de los 70 a los 80 años y, por si fuera poco, el tercer periodo más productivo es de los 50 a los 60.

No hablamos de deseos, ideas o pensamientos, se trata de hechos constantes y sonantes, respaldados por evidencias que nos viene muy bien considerar sobre todo ahora que iniciamos un año nuevo.

Contra lo que muchos piensan y creen, y hasta aseguran con ínfulas de infalibilidad, no es la juventud la etapa de mayor creatividad y productividad, ni son los “millennials” los que están revolucionando el mundo.

50 anos
Imagen: Corbis.

Todos aquellos que nacimos después de los 70, apenas nos disponemos a entrar en serio a la vida. Ahora sí… tercera llamada, empezamos. Prohibido tener miedo a la edad, prohibido apagar el switch en el mejor momento de la vida.

La tercera edad no es edad de salida sino edad del arranque, la edad de la tercera llamada… empezamos. No estamos de salida, apenas comienza lo bueno.

Las evidencias sobran: la edad promedio de un Premio Nobel es de 62 años, la edad promedio de un CEO, según la revista Fortune, es de 63 años; la edad promedio de un pastor en las 100 iglesias más grandes de Unión Americana es de 71 años; la edad promedio del Papa es 76 años.

En el mundo político las cosas no son distintas: nuestro presidente logró serlo a los 64 años; Nelson Mandela llegó a la presidencia de Sudáfrica a los 77 años y Winston Churchill se convirtió en primer ministro del Reino Unido a los 78 años, al igual que Benjamin Franklin que firmó la Constitución de Estados Unidos a los 81 años y lo mismo sucede con las mujeres, basta pensar en Margaret Thatcher o Angela Merkel, por no mencionar a Teresa de Calcuta.

Si naciste entre 1950 y 1970, prohibido apagar el switch, aún nos queda mucho por hacer. Cervantes y Beethoven pasaban de los 50 cuando escribieron El Quijote y la Novena Sinfonía, respectivamente.