La corrida del Mundial 1970

Lectura: 3 minutos

Al mediodía del 21 de junio de 1970, ante un lleno rotundo se celebró en el Estadio Azteca la final de la novena edición de la Copa Mundial que inició el 31 de mayo, un total de 16 selecciones contendieron para llegar a esa cita. Al final, Brasil venció a Italia 4 a 1 con un público mexicano volcado a favor de los sudamericanos, encabezados por un genio del futbol, Pelé.

Hace 50 años del partido y como si fuera ayer, recordé que el mismo día por la tarde en La México se presentó una corrida de toros con un mano a mano entre dos grandes toreros, Manolo Martínez y Curro Rivera con toros de Torrecilla y Garfias.

Los nombres de los astados, entre otros, fueron (como se acostumbra en México) dedicados al suceso por los ganaderos; también estuvieron “Brasileño”, “Italiano”, “Campeón” y “Goleador”.

Manolo Martínez acabó por lidiar 4 astados porque el cuarto, de nombre “Italiano”, le pegó una cornada al torero capitalino y en el quinto, “Brasileño”, Manolo como reconocimiento a la faena, dio la vuelta al ruedo.

toro y fultbol
Izquierda: Manolo Martínez, matador de toros mexicanos. Derecha: Edson Arantes do Nascimento (Pelé), exfutbolista brasileño.

Comento que como se acostumbra en México porque aclaro que en España la nomenclatura es con relación a la madre del toro, esto es, si la madre se llama “Pardita”, su hijo se le llamaría “Pardito”.

En nuestro país es distinto, el ganadero define cuál será el nombre del astado y, por ejemplo, es muy sabido que Don Alberto Baillères construye una frase con los nombres, cuando se lidia una corrida de sus distintas ganaderías en México.

Ya en la Gloria, en La México, por muchos años fue Don Luis Corona quien fuera autoridad en diferentes posiciones a quienes le encargaban les asignará el nombre y su habilidad era grande para fijarse en detalles que permitirían denominarlos.

Regresando a la efeméride, es patente que hace cincuenta años los toros y el futbol iban de la mano, de ahí la costumbre de los partidos a mediodía que permitían el traslado de los aficionados del estadio a la plaza y, además, como en los Juegos Olímpicos de 1968, el toreo no dejó de hermanarse con un gran acontecimiento deportivo.

Desde luego, por la tarde en la plaza abundaron los gritos oportunos celebrando que Brasil, al ser campeón por tercera vez, se había convertido en propietario del trofeo Jules Rimet, como se había estipulado por la FIFA.

curro rivera mundial 1970
Francisco Rivera Agüero (Curro Rivera), exmatador de toros mexicano (Fotografía: De sol y sombra).

Tiempos idos que extrañamos con nostalgia al estar a punto de arrancar la Liga MX sin asistencia del público y tener la interrogante de cuando se pudiera, y bajo tales condiciones, pudieran celebrarse los festejos taurinos; algunas localidades como Tijuana ya se apuntan para alzar la mano, y cumpliendo con las reglas sanitarias, ponerlo en marcha.

Por lo que ha implicado, por ejemplo, la cancelación de La Feria de San Marcos que se estima representa alrededor de 8 millones de asistentes en sus tres y pico de semanas que se celebra, y con un impacto económico para el estado de alrededor de 500 millones de dólares, de los cuales 50 pudieran ser efecto de las corridas de toros.

Nos percatamos de la importancia que tienen no solamente desde el punto de vista cultural y lo que están padeciendo los profesionales sin poder ejercerlo, sino lo que significan para miles de personas que participando de diferentes maneras y que ahora no pueden hacerlo.

El recuerdo, pues, lo lleva a uno irremediablemente al presente, en el que deseamos pronto se encuentre el camino que permita –conviviendo con la pandemia– que se ejercite, y celebrarlo como parte del vivir como sucedía en 1970 y los años posteriores. Que así sea.


También te puede interesar: Por siempre el torero andaluz Paco Camino.

0 0 votos
Calificación del artículo
Subscribir
Notificar a
guest
0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
0
Danos tu opinión.x