#8M

Memorias del #8M2021

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Como cada 8 de marzo, ante una ciudad amurallada, símbolo de la cerrazón y de la provocación del gobierno en turno, las mujeres alzamos la voz frente a la incesante violencia que enfrentamos no sólo en la CDMX sino en todo el país.

Nuevamente, el color violeta inundó las calles como bandera de lucha por nuestras libertades, nuestra dignidad e incluso nuestra vida. Sin embargo, la única respuesta que se obtuvo por parte del gobierno fue más violencia.

En una abierta confrontación, alejados de su objetivo primordial y reproduciendo todos los prejuicios que se buscan erradicar a través del feminismo, los cuerpos policíacos que se deberían encargar de velar por la integridad y la vida de todas las mujeres que vivimos en la capital, fueron utilizados para intimidar y reprimir.

Dia Internacional de la Mujer, 8M
Imagen: La Sexta.

Cada día estamos más lejos de esa ciudad moderna y progresista que ha sido pionera en el reconocimiento de los derechos de las mujeres desde hace décadas. La falta de compromiso con la agenda de las mujeres por parte del gobierno ha quedado en evidencia y con ella, la posibilidad de construir un futuro distinto al presente que hoy nos aqueja como sociedad.

La deuda histórica que aún prevalece en materia de igualdad y empoderamiento de las mujeres fue desplazada a segundo plano por la falta de sensibilidad ante los legítimos reclamos de miles de mujeres que lo único que queremos es vivir tranquilas y seguras en nuestros entornos.

Hoy sabemos que no les importa garantizar condiciones de vida más igualitarias para las niñas y mujeres en nuestro país. Se les olvidó que la desigualdad, la pobreza y la falta de oportunidades impacta de manera desproporcionada a este sector de la población, cerrando la puerta a la posibilidad de construir una vida mejor para nosotras y para nuestras familias.

8 de marzo, dia de las mujeres
Imagen: Bahía Software.

Lejos estamos de poder retomar el rumbo en el ejercicio de los derechos de las mujeres, frente al desdén y la indiferencia que llevaron a la desaparición de políticas públicas integrales como las estancias infantiles que garantizaban mejores condiciones para las familias trabajadoras, imponiéndole cargas adicionales a las que ya tienen en materia de cuidados, o como los refugios para mujeres víctimas de violencia, dejando a su suerte a más de 20 mil mujeres que eran atendidas a través de este programa.

Hoy parece ser que no importa que en la peor crisis sanitaria y económica que ha vivido nuestro país, millones de mujeres hayan dejado de tener un empleo y un ingreso para mantener a sus familias. No importa que las brechas salariales entre mujeres y hombres por realizar el mismo trabajo sigan existiendo y que únicamente permitan que las mujeres reciban menos de 5 mil pesos mensuales. No importa que las mujeres no tengan las mismas posibilidades de tener un empleo formal con prestaciones como servicios médicos y ahorro para el retiro.

Tampoco importa que vivamos en un país donde son asesinadas 11 mujeres al día, por el sólo hecho de ser mujer. Ni que haya más de 4 mil mujeres desaparecidas en poco más de 2 años. Ni que cada día haya casi 500 denuncias por violencia familiar. Ni que el 90% de las mexicanas hayamos sido víctima de algún tipo de violencia en el trabajo, en los espacios públicos o en los hogares donde deberíamos sentirnos seguras y protegidas.

8M lucha mujeres
Imagen: Hoy Mercedes.

Para todas esas mujeres, dentro del vergonzoso y lamentable muro que cercó Palacio Nacional, sólo hubo descalificación, estigmatización y negación de nuestra dolorosa realidad; no hubo soluciones, ni mucho menos empatía.

De nuestro lado, quedaron marcados los nombres de miles de víctimas en nuestra memoria. Nos queda la rabia, el amor y la fuerza para seguir resistiendo juntas, luchando hombro a hombro por un país donde haya justicia y paz para las mujeres que aquí seguimos y para las familias de las mujeres que hemos perdido en el camino.


El día de la mujer

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Con justa razón se rinde homenaje a las féminas el 8 de marzo, fecha a la que se denominó Día Internacional de la Mujer. Este hecho ha sido el fruto de más de cien años de movimientos feministas, para reclamar igualdad en todos los ámbitos entre hombres y mujeres.

Debemos remontarnos a finales del siglo XIX y principios del XX para recordar las primeras manifestaciones.

Tras la Revolución Industrial, se produjo un histórico periodo de transformación económica y en el modo de trabajo. Con el movimiento obrero, las mujeres también comenzaron a alzar la voz, pero continuaban siendo explotadas sin ley que las amparara; no tenían derecho a votar, a controlar sus cuentas bancarias, ni contaban con la misma formación que los hombres; además su esperanza de vida era mucho menor debido a los malos tratos y a los partos.

El descontento con este modelo de vida comenzó a aumentar tanto, hasta el punto en que el 8 de marzo de 1857, las trabajadoras de la industria textil, conocidas como garment workers’, en Nueva York, organizaron una huelga para demandar salarios justos y condiciones laborales humanas. Dos años más tarde, las manifestantes crearon su primer Sindicato para pelear por sus derechos y cincuenta y un año años después, el mismo 8 de marzo, pero de 1908, quince mil mujeres volvieron a llenar las calles de esa ciudad para exigir sueldos y horas de trabajo justos, así como votar y prohibir el trabajo infantil, bajo el lema “Pan y Rosas”. Estos episodios consolidaron la fecha oficial del Día Internacional de la Mujer, que se ha celebrado a lo largo de la historia.

pan y rosas
Imagen: The Guardian.

En 1910, se celebró el II Encuentro Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, Dinamarca, al que acudieron más de cien delegadas procedentes de 17 países. Durante el evento la alemana Clara Zetkin, propuso y fue aprobada por unanimidad, que el Día Internacional de la Mujer fuera conmemorado a nivel global.

La lucha feminista, como lo hemos dicho, no es nueva, data de hace más de cien años. Aún en las civilizaciones más reconocidas, las mujeres fueron maltratadas, humilladas y esclavizadas; en el gran imperio romano, eran consideradas como objeto.

A través del tiempo el hombre ha dominado, se convirtió en represor, en buena medida impulsado por su dotación física, con la cual de manera cobarde golpea y llega a matar sin mayor riesgo a las mujeres.

En los últimos años se ha impulsado la creación del delito de feminicidio (homicidio agravado), en el cual, según nuestro punto de vista, bastará en que un varón cause la muerte con intención para que se configure el feminicidio.

En ese tenor, es interesante considerar la sanción, misma que debe ser ejemplar, inclusive discutir la aplicación de la cadena perpetua, o bien sustituirla por una pena de setenta años en prisión. Por supuesto entraríamos a un aspecto de gran corrupción, para tratar de evitar el castigo a toda costa. Nuestras cárceles se encuentran totalmente corrompidas; resulta una desgracia que no se logre que el feminicida cumpla su sanción; es momento de considerar que los Centros de Readaptación Social, no sólo priven de la libertad, sino que implique un verdadero sufrimiento, que permita expiar la culpa cometida. Debe haber estricta disciplina y no olvidar la indispensable reparación del daño a favor de los deudos.

dia de la mujer feminicidios
Imagen: PBS.

En el escabroso tema de la violencia contra la mujer, también debe considerarse una sanción para las agresiones físicas que no lleguen a la muerte y las de carácter psicológico. La protección que se reclama debe provenir de todos los ámbitos en general, no es trabajo exclusivo de la autoridad. Es menester un cambio de conducta, que permita acabar con el pensar de la “superioridad” masculina, situación inculcada desde el hogar, donde cotidianamente se prefiere el nacimiento del varón al de la mujer, cuando esto debe ser lo contrario. No hay nada más bello que el recibimiento de una niña, que es la reivindicación de la madre de la que hemos nacido todos, esa es la mayor bendición para un hogar. Son las féminas quienes necesitan mayor atención, son el orgullo de todas las familias.

En las escuelas el trato a las mujeres debe ser preferencial, de intenso reconocimiento y permanente impulso. Mantener la superación sistemática de ellas, nos permitirá en un futuro cercano, ser gobernados con mayor atingencia.

Tengamos la seguridad en que el día que las mujeres gobiernen el mundo, los resultados serán de grandes beneficios colectivos. La mujer es sensible, inmensa en amor y de profunda responsabilidad. Tiene el instinto para hacer bien las cosas, mantiene la prudencia en los momentos más difíciles y en el ámbito laboral su honradez, dedicación y perseverancia constituyen una plena garantía.

Solo en la medida que nos encaminemos por esos nuevos derroteros, evitaremos la conflictiva que se ha creado entre hombres y mujeres. No permitamos la guerra entre sexos, no impulsemos las protestas unilaterales cuando juntos lo hacemos mejor. Trabajemos en el mismo sentido para lograr el ansiado bienestar, pero ahora bajo la atinada dirección femenina.

A las mujeres no sólo en su día, sino siempre se les debe homenajear porque en cada una de ellas rendimos pleitesía a nuestras inigualables y hermosas madres.


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Día Internacional de la Mujer

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Ayer 8 de marzo se festejó en todo el mundo el Día Internacional de la Mujer. En varios países salieron las mujeres a las calles a manifestar sus descontentos y, en muchos casos, a exigir no sean violentados sus derechos. En nuestro país no fue la excepción, sin embargo, se presentó dentro de un clima enrarecido con el Ejecutivo federal, ya que son muchas las voces que piden se llegue al fondo en el caso de la candidatura del Sr. Salgado Macedonio acusado, por al menos, de tres mujeres de supuesta violación sexual y que sus demandas no han sido escuchadas por el mismo, sino que utiliza dichos que en nada calman los ánimos, sino que los exacerban, sin tomar en cuenta que la mayoría de la población del país es del sexo femenino. Pero después de darse cuenta de que tal vez no fue la forma más atinada de respuesta, con un posible costo electoral, les pidió que salieran a manifestarse, pero que no pintaran ni dañaran los monumentos, haciéndolo de forma pacífica.

¿Pero qué es realmente lo que las mujeres están solicitando a la sociedad entera?, independientemente del trato igualitario, que paren las agresiones, tanto físicas como verbales, que dejen de haber feminicidios y los ya cometidos, que se encuentre y sancione, que se castigue a los responsables, sin importar de quién se trate, ¿acaso eso es mucho pedir?, ¿está justificado seguir viviendo en una época machista en donde se le mira a la mujer como personas de segunda mano?, ¿acaso no es reprobable el hecho de que alguien que nació del vientre de una mujer, ataque, golpee, maltrate o llegue a asesinar a una mujer?, incluso a agredir a su propia madre; esto desde luego que es intolerable e injustificable aquí.  

dia internacional de la mujer
Imagen: Krystal Lauk.

El mundo ya cambió, ahora son las mujeres quienes son las responsables de llevar las riendas de los países más avanzados; de las empresas más importantes; que hay escritoras, locutoras, conductoras de radio y televisión, deportistas destacadas, intelectuales y líderes de opinión, y ¿qué me dicen de las mujeres madres solteras que sacan abantes al o los hijos?, ¿de las amas de casa en las que recae la educación de los hijos y que por tal excelente labor, no cobran ningún salario? Es más, en la presente Legislatura, la Cámara de Diputados está prácticamente representada en su mitad por diputadas, luego entonces, ¿realmente es necesario que sean ellas mismas quienes salgan, se manifiesten y pidan lo que por derecho constitucional les corresponde? Desde luego que no, es inadmisible.

Considero que la época del macho mexicano ha pasado a la historia o está por hacerlo, pese a que muchos no lo acepten y traten de demostrar su hombría por medio de la fuerza, ya que intelectualmente no lo lograrían hacer y, abusando de la misma, golpean y maltratan sin importar el ejemplo que dan a los hijos –por ello se dice que el hijo de un golpeador, golpeador será–. Esperemos que cada día sea mucho menor y por fin se logre erradicar dicha conducta de la sociedad. Por ello son las demandas de las mujeres, para ser oídas, escuchadas, tomadas en cuenta y lo más importante, se concreten en soluciones palpables.

dia internacional de la mujer
Imagen: Xaviera Altena.

Este movimiento, en especial en nuestro país, tiene tanta relevancia que me gustaría que no fuera a ser caldo de cultivo de algunos oportunistas para restarle importancia al mismo, colando en las filas a provocadoras, anarquistas, que definitivamente opacaran el mismo, causando daños, saqueos, etc. Como sociedad y mexicanos que somos, apoyemos y defendamos la importancia que tienen los derechos de las mujeres, dar valor a las exigencias naturales de ellas no es un privilegio, es hacer cumplir nuestra carta magna y respetar las garantías individuales de todas y todos. Es lo que debe de ser y ojalá se logre a corto plazo, cumpliéndose éstas a la brevedad posible, por lo tanto, apoyémoslas siempre que podamos, que son nuestras compañeras, amigas, confidentes y tal vez lo más importante, nuestras compañeras de viaje y de vida.

Debemos honrar tanto a las pioneras como a las que han seguido en la lucha cambiando las reglas del juego cada día y han abierto con esto, un camino pleno para las futuras generaciones.

Por eso, el Día Internacional de la Mujer, debería de ser todos los días.

Pero como siempre, ustedes tienen la última palabra.


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Mujeres resilientes, que hacen visible lo invisible, con o sin pandemia

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Para mis querida lobas de MC.

Durante la pandemia por COVID-19 se ha vuelto común y hasta “popular” hablar de resiliencia, como si al pronunciar esta palabra, adquiriéramos en automático esta cualidad.

Aprender a ser resilientes no es nada fácil, pues requiere la compleja tarea de desarrollar la capacidad de adaptarnos y superar situaciones críticas para seguir adelante.

Las mujeres llevamos construyendo resiliencia desde siempre, con o sin pandemia. Siendo la exclusión, discriminación, abuso y violencia la regla general, hemos podido resistir y combatir estos embates injustos, y renacer desde nuestras cenizas como el ave fénix.

El contexto de enfermedad y confinamiento ha evidenciado, en mayor grado, las desigualdades de género existentes, dado que se han agudizado los problemas sociales.

desigualdad mujeres
Imagen: Josie Portillo.

Por ejemplo, se ha incrementado la carga de trabajo no remunerado para las mujeres en sus hogares respecto del cuidado y educación de sus hijas e hijos. En 2020, a nivel mundial, la ONU calculó que, en promedio, las mujeres dedicaron 4.1 horas por día al trabajo doméstico y de cuidados, mientras que los hombres sólo 1.7 horas.

Si se tasaran las contribuciones que ellas hacen en todas las formas de cuidados, éstas equivaldrían a 11 billones de dólares estadounidenses, y si sólo nos refiriéramos a aquellas para atender la salud, su valor sería de 1.5 billones de dólares (2.35% del PIB mundial).

En lo económico, los riesgos de desempleo y pobreza aumentaron para las mujeres, quienes se ocupan en los sectores más afectados por la enfermedad, como el turismo, la manufactura y el comercio, que se caracterizan por altas tasas de informalidad.

El Informe especial COVID-19: “La autonomía económica de las mujeres en la recuperación sostenible y con igualdad” de 2021 de la CEPAL, revela que, en América Latina, en los campos mencionados considerados de alto riesgo, se concentra alrededor del 56.9% de las mujeres ocupadas en relación con el 40.6% de los hombres.

Adicionalmente, en el Informe 2020 “COVID-19 en la vida de las mujeres: razones para reconocer los impactos diferenciados”, la OEA reporta que, en América, la mitad del personal médico y más del 80% de quienes se dedican a enfermería son mujeres, las cuales son minoría en cargos de decisión, y enfrentan una brecha salarial del 28%.

brecha salarial
Imagen: Quartz.

El confinamiento ha recrudecido la violencia de género. En México, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el número de llamadas de emergencia al 911 relacionadas con sucesos de violencia hacia las mujeres, pasó de 197 mil 693 en 2019 a 260 mil 067 en 2020, lo que representa un aumento de 31.55%. En enero de 2021, las entidades federativas con más reportes de este tipo fueron Chihuahua (3 mil 739), Estado de México (2 mil 891) y Ciudad de México (2 mil 878).

En abono a la rendición de cuentas sobre esta problemática, en la sesión extraordinaria del Instituto de Transparencia capitalino (INFO-CDMX) del 4 de marzo, la ponencia a mi cargo presentó un caso –aprobado por unanimidad– en el que instruimos a entregar al Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano de la Ciudad de México (C5), los reportes de enero a septiembre de 2020, de las llamadas telefónicas de emergencia al 911 sobre violencia contra la mujer, familiar, de pareja, hostigamiento y abuso sexual, en versión pública, para proteger, principalmente, datos de denunciantes.

A pesar de la dureza de la crisis sanitaria, las mujeres gobernantes de diversos países han actuado con rapidez, eficacia y transparencia en las medidas adoptadas. Ejemplo de ello son Dinamarca, Etiopía, Finlandia, Alemania, Islandia, Nueva Zelanda y Eslovaquia.

Las mujeres también están dirigiendo investigaciones sobre vacunas contra este virus, como son los casos de Katalin Karikó, Ozlem Türeci, Chen Wei, Kizzmekia Corbett, Nita Patel y Sarah Gilbert.

Lo que persiste como lamentable realidad, con o sin pandemia, es la invisibilidad de los problemas que nos impactan como mujeres y de la agenda de temas que nos involucran.

#8M2021
Imagen: Bea Vaquero

El Día Internacional de la Mujer no es un festejo para que nos feliciten o reconozcan por nuestro género; es una conmemoración de la lucha por nuestros derechos que continúa.

El 8 de marzo fue establecido por la ONU en los años 70, para recordar las protestas de las mujeres que reclamaban, a inicio del siglo XX, su derecho al voto, a mejores condiciones de trabajo y a la igualdad, como aquella en la que murieron 146 trabajadoras en un incendio en la fábrica textil Triangle Shirtwaist de Nueva York.

Necesitamos reforzar nuestra resiliencia, seguir haciendo visible lo invisible, hacer escuchar nuestras voces, hacer sentir nuestra presencia o ausencia (#UnDíaSinNosotras), no un día o mes, sino todo el tiempo hasta internalizar la inclusión en nuestra sociedad.

Nos tenemos todas para sumar a todos, para incidir y transformar, para construir juntos.


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#8M2021

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Mujeres de colectivas feministas de Guerrero se manifestaron en la Plancha del Zócalo para dar posicionamiento por la destitución de Félix Salgado Macedonio a la candidatura del estado de Guerrero; exigen también que no se le regrese el cargo como senador y que sea investigado por las 3 denuncias formales por abuso sexual que existen en su contra. Las inconformes terminaron encapsuladas Palacio Nacional por elementos de seguridad de la Ciudad para después ser custodiadas hacía el metro Pino Suárez.

A propósito del Día Internacional de la Mujer

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Noticieros, prensa escrita, redes sociales, no dejan de hablar de esta conmemoración que año tras año se viene celebrando en el mundo entero. Debates, manifestaciones, reivindicaciones y hasta grupos violentos hacen de este día un tiempo para reflexionar y entrarle a un tema que muy poco se ha hecho para buscar la tan “cacarea igualdad” de la que nos gusta alardear.

Se critica a las Instituciones que en su mayoría están regidas por varones y concretamente a la Iglesia católica porque siempre ha relegado a la mujer a un papel secundario en las funciones fundamentales que la Institución lleva a cabo. Es cierto y parece olvidarse que Jesús siempre le concedió la misma dignidad al hombre que a la mujer, pero no nos hemos atrevido a dar el paso definitivo para que esto suceda.

Me viene a la mente un texto bíblico del Evangelio de Juan donde Jesús con suma delicadeza le da un espaldarazo a la mujer que era condenada por adulterio en una sociedad “machista” –como la nuestra– y de paso “condena” al hombre por su falta de sensibilidad y prepotencia. El relato aludido menciona que una mujer fue sorprendida en adulterio, humillada públicamente, condenada por los varones respetables y sin defensa posible ante la sociedad y la religión. Jesús, sin embargo, desenmascara la hipocresía de aquella sociedad, defiende a la mujer del acoso injusto de los varones y le ayuda a iniciar una vida más digna.

dia mujer religion
Imagen: James Clark.

La actitud de Jesús ante la mujer fue tan “revolucionaria” que, después de veinte siglos, seguimos en buena parte sin querer entenderla ni asumirla. ¿Qué podemos hacer en nuestra sociedad y en la Iglesia? Mencionaré algunos aspectos que considero de gran importancia para mí, como creyente y sacerdote católico.

En primer lugar y haciendo una referencia a la Iglesia católica, necesitamos actuar con voluntad de transformarla. El papa Francisco lo viene haciendo, aunque no con la rapidez que muchos quisieran. Sin embargo, los hechos hablan por sí solos. El cambio es posible. No debemos de dejar de soñar con una Iglesia diferente, comprometida como nadie en promover una vida más digna, justa e igualitaria entre varones y mujeres.

Debemos ser conscientes de que nuestra manera de entender, vivir e imaginar las relaciones entre varón y mujer no proviene siempre del evangelio. Somos prisioneros de costumbres, esquemas y tradiciones que no tienen su origen en Jesús, pues conducen al domino del varón y la subordinación de la mujer.

En la enseñanza religiosa estábamos acostumbrados a escuchar expresiones como ésta: “ocasión de pecado”, “origen del mal” o “tentadora del varón”. Hemos de eliminar estas visiones negativas de la mujer y desenmascarar teologías, predicaciones y actitudes que favorecen la discriminación o descalificación de la mujer. Sinceramente, esta manera de pensar no es evangélica.

dia mujer religion
Imagen: De Agostini.

Llama también la atención dentro de las comunidades cristianas el silencio absoluto que hay ante la violencia doméstica que hiere los cuerpos y la dignidad de tantas mujeres. Como creyentes no podemos vivir de espaldas ante una realidad tan dolorosa y frecuente, que se da muchas latitudes de nuestro país y del mundo entero. Feminicidios, violaciones, acoso… ¿Qué gritaría Jesús hoy ante esta realidad?

¡Basta ya! Tenemos que reaccionar contra la “ceguera” generalizada de los varones, incapaces de captar el sufrimiento injusto al que se ve sometida la mujer sólo por el hecho de serlo. En muchos ámbitos es un sufrimiento “invisible” que no se sabe o no se quiere reconocer. En el Evangelio de Jesús hay un mensaje especial, dirigido a los varones, que todavía no hemos escuchado ni anunciado con fidelidad.

La mujer, no necesita de planes y normas, sino una mano amiga que la comprenda y le ayude a levantarse de tanta postración. Jesús lo hizo con la mujer adúltera y con muchas otras que se acercaron a él.


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Porque nos queremos vivas, libres y sin miedo, seguimos en la lucha por la equidad de género

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Para las mujeres de mi vida:
 Odette, Ximena, Sofía y Andrea.

¿Cuántos años más de lucha?
¿Cuántas mujeres más asesinadas?
¿Cuántos cuerpos violados?
¿Cuántas mujeres descuartizadas, silenciadas, ignoradas, golpeadas?
¿Cuánto más necesitamos para que esto se pare, para que nos escuchen, para que nos
respeten?
¿Cuántos presidentes más?
¿Cuántas vallas contra nosotras?
¿Cuándo nuestras voces serán escuchadas?
¿Cuándo encontraremos la paz, la confianza y el respeto que merecemos para salir a la calle solas, sin miedo, sin amenazas, sin peligro? 

Uno de los temas que más trabajo nos cuesta como seres humanos es el cambio, no nos gusta cambiar, movernos de casa, de lugar, de posición. Cambiar de forma de pensar nos angustia y nos da miedo, peleamos por no quitarnos de las esferas del poder y el control, somos conformistas porque, aunque estemos incómodos, nos tranquiliza el “statu quo”, aun cuando esto signifique estar tranquilos en la injusticia, la violencia y la incomodidad.

Sí, tememos al cambio como humanidad, pero te quiero contar que muchas mujeres ya lo estamos superando, nos estamos empoderando y quitando el miedo, estamos tomando nuestro lugar en el mundo, estamos exigiendo que se reconozcan nuestros derechos, que se respete nuestra presencia, estamos exigiendo a la fuerza, con tenacidad y lucha; nosotras estamos tomando el mundo que nos pertenece, que nos fue arrebatado, robado, negado.

MUJERES MARZO
Imagen: Reporte Índigo.

No estoy a favor de la violencia en ninguna de sus formas, me asusta, me da miedo y no la entiendo ni la aplaudo, pero me duele la injusticia, me enoja el abuso y no tolero la sumisión de la que somos objetos las mujeres.

Pero si para que nos escuchen, nos respeten y dejen de matarnos, tenemos que salir a las calles a gritar, marchar, pintar paredes, monumentos y quemar la ciudad, que la ciudad arda, que las voces se escuchen, que los monumentos sean testigos y que los hombres aprendan, ya fue suficiente esto tiene que acabar.

El 8 de marzo de 1857 en Nueva York, miles de trabajadoras salieron a las calles a protestar por las precarias condiciones laborales que tenían, su lema era “pan y rosas”. Fueron 120 mujeres las que murieron ese día por la brutalidad con la que los policías reprimieron esta marcha justa. Hoy todos los días mueren miles de mujeres en el mundo por la violencia que aún existe hacia nosotras. 

Mientras lees este texto varias mujeres están siendo golpeadas, otras violadas, otras asesinadas, otras humilladas, otras ignoradas, ahora mismo alguna mamá llora a su hija que no volverá a ver jamás.

Nuestro 8 de marzo (8M), nuestro día… ¿que no debería de existir? posiblemente no, pero existe porque es necesario y no nos hace gracia ni nos da gusto que exista.

Es un día universal, que se trató de minimizar con regalos y flores para las mujeres, que se llenó de felicitaciones y mensajes cursis, que perdió por un tiempo su objetivo, pero regresamos a la lucha,  igual que en 1857 es y siempre será un día para alzar la voz y exigir ser escuchadas, porque la opresión a la mujer es pareja, en todos los rincones del mundo.

Porque en el 2020, cada 2 horas y media fue asesinada una mujer en México y queremos frenar eso: 70 mujeres son violadas cada día; 940 feminicidios en 2020.

Porque la violencia de género deja secuelas para siempre, porque recuperarte de esto cuesta y duele. Porque una forma de pararla es visibilizando y no quedarnos calladas.

mujeres 8m
Imagen: Jotaka.

Te voy a recordar qué es lo que pedimos, lo que exigimos y a lo que tenemos derecho, a ti que no lo sabes, a ti que crees que exageramos.

Queremos vivir en un país donde el estado sí responda y piense en nosotras, queremos sentirnos escuchadas, valoradas y cuidadas.
Queremos poder salir a la calle sin estar en peligro de ser violentadas.
Queremos poder vestirnos como nos guste y que no se interprete ni por hombres o mujeres como que estamos provocando a que nos falten al respeto.
Queremos equidad.
Queremos los mismos derechos laborales que los hombres.
Queremos que nos paguen lo mismo que le pagan a un hombre en los mismos puestos.
Queremos libertad sobre nuestro cuerpo.
Queremos frenar los feminicidios.
Queremos saber qué le estamos dejando a nuestras hijas y nietas un mundo mejor que el que hoy tenemos, donde ellas puedan vivir seguras.
Queremos poder salir a la calle y saber que vamos a regresar a nuestros hogares, a nuestra familia.

Si te quieres unir a los movimientos aquí encontrarás algunas opciones.

“…Algún día habrán niñas y mujeres que lograrán que sus nombres no signifiquen simplemente lo opuesto a lo masculino, sino que tendrán valor en sí mismas, ese valor que no hace pensar en la idea de complemento o límite, sino vida y realidad: la persona femenina, la mujer.”  (1934, poeta Rainer María Rilke).

 Hace 87 años que Rilke escribió ese texto donde avisa a los hombres (que, por cierto, no escucharon) que las mujeres estamos por llegar. ¡Ya estamos aquí! pero nos sigue faltando mucho por hacer, seguimos en esta tarea titánica de exigir nuestro lugar por derecho de nacimiento; no tenemos por qué seguir soportando ser tratadas como ciudadanas de segunda.

Ya estamos aquí… tomando nuestros lugares, ya no queremos más Fátimas, ni Jessicas, ni Xitlalis, ni Alexis, ni Alondras.

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Imagen: Mick Champayne.

Sí queremos más mujeres como:

Angela Merkel, Canciller Federal de Alemania.
Alondra de la Parra, Directora de Orquesta.
Sheik Hassina, Primera ministra de Bangladesh.
Erna Solberg, Primera ministra de Noruega.
Greta Thunberg, Activista medioambiental sueca.
Saara Kuugongelwa, Primera Ministra de Namibia.
Mette Frederiksen, Primera Ministra de Dinamarca.
Tsai Ing-Wen, Presidenta de Taiwán.
Kamala Harris, Vicepresidente de Estados Unidos.
Ana Brnabić , Primera Ministra de Serbia.
Oprah Gail Winfrey, Periodista y empresaria.
Halimah Yacob, Presidenta de Singapur.
Jacinda Ardern, Primera ministra de Nueva Zelanda.
Katrin Jakobsdóttir, Primera Ministra de Islandia.
Sahle-Work Zewde, Presidenta de Etiopía.
Salomé Zurabishvili, Presidenta de Georgia.
Paula-Mae Weekes, Presidenta de Trinidad y Tobago.
Sanna Marin, Primera Ministra de Finlandia.
Katerina Sakellaropoulou, Primera ministra de Grecia.
Ingrida Šimonytė, Primera ministra de Lituania.
Rose Christiane Raponda, Primera ministra de Gabón.
Malala Yousafzai, Activista.
Lorena Ochoa, Golfista mexicana.
Elisa Carrillo Cabrera, Bailarina de Ballet mexicana.
Zuzana Čaputová, Presidenta de Slovakia.
Karime López, la primera mexicana en tener una estrella Michelin.
Margarita Ríos Farjat, Ministra de la suprema corte de Justicia.
⋅ Ana Katiria Suárez, Abogada mexicana y defensora de Derechos Humanos.
⋅ Eréndira Ibarra, Actriz mexicana.

Y la lista sigue y seguirá, ya nada nos podrá parar.

Esto es para ti que siempre estás del otro lado leyéndome, para nosotras, para todas.


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